“Sueño Verde”

 

--Historia de Su Yanxia, empresaria de origen campesino

Por Li Rongxia

Cuando Su Yanxia apareció ante mí, la encontré joven, hermosa y alta pero un tanto delgada, y sonriendo con dulzura.

Aunque tiene apenas 34 años, ya es una empresaria exitosa, de origen campesino. Es Gerente General de la Compañía de Desarrollo Verde Sumeng, Ltda.,  fundada por ella sola. La empresa posee ahora 33 millones de yuanes en activos y vende en más de 12 millones al año con una ganancia de más de dos millones.

Además de la feliz gestión de su empresa, Su se ha adjudicado muchos     honores. En 1990 fue galardonada como Abanderada 8 de Marzo de la provincia de Heilongjiang y en 1992 Trabajadora Modelo de esta provincia. En 1995 fue elegida Trabajadora Modelo Nacional y, en septiembre del mismo año, recibió el Premio Agrícola Corazón concedido conjuntamente por la Federación Nacional de Mujeres y el Ministerio de Agricultura. En 1998 fue elegida diputada a la IX Asamblea Popular Nacional (APN); en 1999, una de las Diez Mujeres Destacadas y una de las Diez Mejores Campesinas de la Provincia; en 2000, una de las Diez Sobresalientes Campesinas Nacionales; en 2001 recibió la Medalla a Jóvenes del 4 de Mayo otorgada por el Comité Central de la Liga de la Juventud Comunista de China (LJCCh), y en 2003 fue elegida diputada a la X APN.

Sus historias han sido temas de creación de los escritores y artistas. Con ella como prototipo se produjo una telenovela de 20 capítulos titulada Muchacha de una casa de granjeros, la cual fue transmitida en febrero de este año por la Televisión Central de China.

Los logros de Su, crecida en el campo, no han sido nada fáciles. Por lo que me refirió, pude percibir sus penalidades, firmeza, anhelo y sueño.

En 1969, Su nació en la aldea Julin de la ciudad de Zhaodong, a 120 km de distancia de Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang. De niña se aplicaba al estudio y soñaba ir a la universidad. En 1987 se le despedazó el sueño con cuatro puntos menos en el examen de admisión. Se decepcionó sobremanera. ¿Qué hacer? ¿Repasar las lecciones para otro examen o buscar un camino diferente? Un día, cuando leía una revista, quedó atraída por un artículo sobre la horticultura. Se decidió a no volver al examen de admisión universitaria. Le dio por aprender esta especialidad para abrirse un mundo nuevo. La decisión cambió el derrotero de su vida, lanzándola a la causa verde.

En agosto de 1987, cuando rondaba los 18, subió a un tren por primera vez en busca de maestros de horticultura, dejando de sí la preocupación de sus padres y la mirada escéptica de los paisanos.

En 1988, de regreso en el pueblo, Su instaló un cobertizo de plástico de 200 metros cuadrados para una injertera de vides. A fin de abrir canales de venta, viajaba constantemente a las aldeas, donde vendía a dos yuanes el plantón de vid y explicaba la técnica de cultivo a los granjeros por 30 minutos cada vez. Salía a las tres o cuatro de la madrugada y viajaba más de 50 km al día. Si podía vender en 100 yuanes, volvía a casa en bicicleta  cantando. Por su esfuerzo logró vender plantones de vid en más de 10.000 yuanes ese mismo año.

Para tener más información y mejorar sus técnicas de cultivo, Su estudió sucesivamente en ciudades grandes como Harbin, Changchun y Beijing. Luego, en 1990, introdujo de otros lugares árboles frutales famosos, nuevos, especiales y de buena calidad.

Con miras a ampliar la escala de gestión, Su consiguió por contrata en la aldea un lote abandonado de 5,3 hectáreas dedicados anteriormente a hornos de cocción de ladrillados. A la cabeza de la familia, trabajaba de sol a sol, sacando del suelo con pala los ladrillos rotos acumulados hasta más de 30 de cm de alto para llevarlos a otros sitios en una carreta o con un cesto sobre los hombros y, después, traer de regreso tierra adecuada a la plantación de frutales.

Su dijo: “Aunque soy muchacha, tengo un espinazo no menos duro que el de los hombres. Me atrevo a abrir paso y a luchar. Sólo con luchar, puede una ganar y tener éxito”.

Me contó un episodio suyo. Un día de abril de 1992, tras llegar con sus compañeros al lugar donde tenían que plantar vástagos de álamo, trabajaba de rodillas por sufrir edema en las piernas. La madre quedó petrificada cuando llegó y vio lo que le pasaba. Su hubiera querido sonreírle y decir “mira, ¡cuán capaz es tu niña!”, pero no pudo contener las lágrimas ni hablar. La madre le cogió las manos y vio ampollas rotas y, levantando sus pantalones, le vio las rodillas hinchadas. Se dolió tanto que echó a llorar. Su la consoló diciendo: “Eso no es nada, mamá, es lo que quiero. No creo no poder ir lejos ni hacer mi empresa siendo campesina”.

Para una muchacha de veinte y pico, su edad es de oro para pintarse y divertirse; no obstante, Su se dio a la horticultura. Todo el tiempo se la pasaba fuera de casa, arañando la tierra. Recordó: “En los siete años de 20 a 26, nunca me puse una falda, consagré mi juventud y belleza a la horticultura, a la tierra negra de mi pueblo, porque esto valía la pena. Pienso que he ahí el encanto peculiar de mi juventud y los destellos más luminosos de mi vida”.

A medida del desarrollo de la empresa, Su se percató de que de no apoyarse en los adelantos científicos, la agricultura tradicional no podría progresar con eficacia, y que la integración con la ciencia y tecnología y la gestión industrializada y especializada eran una senda ineludible para el desarrollo de una agricultura de alta eficiencia. En 1994, Su fundó la Compañía de Desarrollo Verde Sumeng, Ltda., y después estableció en la ciudad de Zhaodong, donde está la empresa, un invernadero de luz solar y economizador de energía, armado con estructura de acero, que es el primero de su clase en la ciudad, sentando así la pauta para el desarrollo de la agricultura de las zonas de severo frío en Zhaodong y las ciudades y distritos cercanos. La compañía contrató a 18 expertos chinos como asesores técnicos permanentes y estableció vínculos con el Instituto de Cultivos de la Academia de Ciencias Agrícolas de China y otras siete entidades de investigación científica y se hizo cargo de los experimentos piloto de 36 programas. Por otro lado, Su cursó estudios en la Universidad de Agricultura del Nordeste, la Universidad de Silvicultura del Nordeste y el Instituto de Horticultura y Floricultura de la Academia de Ciencias de China.

Desde entonces, la compañía ha introducido, ensayado, desarrollado y divulgado 1.200 variedades de plantas chinas y extranjeras famosas, nuevas, especiales y de alta calidad. El modo de producción tridimensional de uva y fresa, inventado por Su, elevó enormemente la tasa de utilización y rendimiento de la tierra. El tejo chino cultivado por ella, que es una especie bajo la protección nacional de primera clase, llenó una laguna en el país para su autorreproducción, y la berenjena larga y purpúrea mejorada por ella mediante injerto fue la única ganadora de la Copa Otoño Dorado en el concurso de técnicas y productos nuevos auspiciado por la Sociedad de Agronomía de Heilongjiang. Como si esto fuese poco, Su desarrolló matas de alta categoría y flores para cortar en fresco, además de cultivar con éxito el duraznero de Chile, el ciruelo de Liaoning, el ciruelo de Shaanxi y el sauce con flores de osmanto, que son únicos en Heilongjiang.

Su comentó: “Mi empeño durante años me ha traído pingües retornos. Partiendo prácticamente de cero, he progresado rápido como una bola de nieve que rueda y se agranda, gracias a mi aprendizaje, afán, coraje y tenacidad. Como resultado, mi compañía posee ahora 113 hectáreas de tierra, 20 invernaderos de luz solar y economizadores de energía y 33 millones de yuanes en activos fijos”.

Aparte, Su tiene una familia feliz. Su esposo, Zhao Hong, es campesino también. Se conocieron durante la creación de la compañía cuando Zhao era taxista. Ella usaba a menudo el coche de éste, los dos se entendían muy bien y Zhao se convirtió en su conductor personal. Se casaron en 1991 y tienen ahora un hijo de 11 años, que estudia en el quinto grado de primaria. Zhao Hong es hoy Subgerente General de la compañía. Los dos están muy enamorados, y Zhao ha apoyado y ayudado mucho a su esposa.

Pero Su no olvida a los otros campesinos aunque ha prosperado. “Ayudarlos a prosperar es mi anhelo”, dijo para añadir: “En 2000 firmé un contrato de cultivo de maíz negro en 227 hectáreas de tierra con un grupo de familias campesinas. Instalé más de 80 puntos de venta de este producto en tiendas y sitios de turismo de Beijing, Shanghai y Harbin en ayuda de esas familias y por otra parte coloqué a 120 trabajadoras desplazadas”. Por cada hectárea sembrada de maíz negro una familia campesina puede devengar un ingreso de 4.200 yuanes más. En el pueblo de Su, el poblado Sizhanzhen, todos los agricultores de frutales han recibido su asesoramiento. Su les ha enviado gratis materiales de consulta y plantones en más de 200 mil yuanes. En 1994, donó 30 mil yuanes para el Programa Esperanza, dedicado a financiar el estudio de los niños rurales pobres de primara y secundaria.

Al mismo tiempo, Su es directora del Consejo de la Asociación de las Actividades de Cultivo de las Campesinas de Heilongjiang. Reveló que ésta tiene 810 miembros y que muchos de ellos han comenzado a prosperar. Kang Ying, miembro de la asociación que vive en la aldea Dahuxin, Harbin, es una conocida agricultora que ha prosperado mediante trabajo. Y otro miembro,  Wang Guannian, de la aldea Hesheng en la ciudad de Zhaodong, gana más de 200 mil yuanes por año. Las nuevas variedades y técnicas divulgadas por Su han generado 100 millones de yuanes en beneficio de la sociedad.

En sus plantaciones se huele a fragancia de flor. Sus rosas grandes y atractivas se venden bien en el mercado de Guangzhou, ciudad grande en el sur de China, y su maíz negro, introducido de Italia, se exporta a Japón y países del sudeste de Asia. Por todo ello, Su siente no solamente alegría de éxito, sino antes bien, orgullo de ser una campesina de nuevo tipo de China.

Otra cosa por la que siente orgullo es su asistencia al seminario internacional sobre la teoría del desarrollo de la tecnología agrícola con la participación de mujeres celebrada en Beijing en enero de 1995, en el cual estuvieron presentes seis granjeras chinas. La ponencia de Su y leída por ella recibió comentarios favorables de los investigadores y hacedores de política procedentes de más de 30 países de Europa, América y Africa.

En China, los campesinos son esporádicamente atendidos por líderes del Estado. Pero Su es una excepción. En 2001, cuando ganó la Medalla a Jóvenes del 4 de Mayo concedida por el Comité Central de la Liga de la LJCCh, fue recibida por el entonces Vicepresidente de Estado Hu Jintao (hoy Presidente de Estado y Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China).

“Mi compañía es igual que yo por temperamento, la creación no conoce fin y la aspiración es ilimitada”, expresó Su.

A la llegada del nuevo siglo, la compañía de Su ha establecido en cooperación con la Universidad de Silvicultura del Nordeste “un centro” y “dos institutos de investigación”. Por el centro se refiere al Centro de Investigación y Desarrollo de Plantas de Parques de mayor dimensión en las tres provincias nororientales del país, asentado en su pueblo natal el poblado Wuzhanzhen  y dedicado principalmente a resolver el problema de la variedad monótona de árboles en los parques y el trabajo de reforestación de la provincia de Heilongjiang. En cuanto a los dos institutos, uno es el de Investigación de Plantas en Peligro, ocupado mayormente de rescatar, reproducir y difundir con el recurso de altas tecnología los árboles al borde de la extinción en las montañas Xing´an Mayores y Menores y  la montaña Changbai pero que son buenos para cubrir de verdor la tierra y cuya rentabilidad económica y contribución a la sociedad son inestimables. Por ejemplo, la gleditschia usuli, de hojas compuestas plumiforme, es hermosa y de 150 cm de alto y se parece al cocotero del sur. Si se planta esta variedad en las calles de las ciudades del norte, éstas cambiarán de fisonomía. Actualmente, China tiene sólo tres ejemplares adultos de gleditschia, pero la compañía de Su ha cultivado 50 mil plantones y está elevando el número en 100 mil por año. El segundo instituto es el de Plantas Resistentes a Bajas Temperaturas, el cual trata de experimentar con algunos árboles chinos y extranjeros de buena calidad de la misma latitud para adaptarlos a las bajas temperaturas locales y plantarlos en Heilongjiang y otras zonas del norte de China. Entre ellos figuran el abeto de nube dorada, el arborvito de América del Norte y el olmo torre de Japón. El abeto de nube dorada es de color oro en una tercera parte y verde en las otras dos, así que se asemeja a una pirámide atractiva.

Además, Su ha pedido a un profesor de administración de negocios de la Universidad de Harbin elaborar un plan de cinco años y otro a largo plazo hasta 2010 para el desarrollo de su empresa.

Dijo Su: “Espero de corazón que mi compañía consiga añadir algo de verdor, belleza y atracción a mi tierra natal y a todas las ciudades del país. El `sueño verde’ es mi aspiración por siempre”.