(Presentado el 5 de marzo de 2003
ante la I Sesión de la X Asamblea Popular
Nacional)
Zhu Rongji
Primer Ministro del Consejo de Estado
Estimados diputados:
El presente Gobierno asumió las funciones en marzo
de 1998 y pronto va a terminar su mandato. Ahora, en nombre del
Consejo de Estado, voy a presentar ante la I Sesión de la X Asamblea
Popular Nacional el informe sobre la labor realizada en el último
lustro así como las propuestas para el trabajo de este año, para
que ustedes lo examinen y los honorables miembros del Comité Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino hagan las
observaciones pertinentes.
I.
MIRADA RETROSPECTIVA A LA LABOR DEL GOBIERNO EN
EL QUINQUENIO PASADO
Estos cinco años transcurridos desde la I Sesión
de la IX Asamblea Popular Nacional han sido unos años poco ordinarios
en el sentido de que en el período inicial de este Gobierno fuimos
testigos tanto de los impactos de la crisis financiera asiática
y de una desaceleración del crecimiento económico mundial, como
de una contradicción muy pronunciada en la estructura sectorial
de la economía nacional, del desplazamiento de sus puestos de
numerosos trabajadores en las empresas de propiedad estatal y
de las calamidades causadas sucesivamente por las gravísimas inundaciones
de 1998 y 1999. Bajo la dirección del Partido Comunista de China,
el pueblo de las diversas etnias del país, unido en impetuoso
avance y tenazmente entregado a la lucha, ha superado múltiples
dificultades y obtenido grandes éxitos mundialmente reconocidos
en la reforma, la apertura y el desarrollo económico y social.
Hemos cumplido triunfalmente la meta estratégica del segundo paso
para la modernización y empezado a marchar hacia la del tercer
paso.
Durante el lustro pasado, la economía nacional
mantuvo una positiva tendencia de desarrollo y la reestructuración
económica de carácter estratégico dio pasos importantes.
Crecimiento económico continuo y bastante
rápido. El producto interno bruto (PIB) aumentó de 7.400.000 millones
de yuanes en 1997 a 10.200.000 millones en el año 2002, calculados
a precios constantes, representando un incremento medio anual
del 7,7%. Se produjeron efectos visibles en el reajuste de la
estructura sectorial de la economía. En lo referente al suministro
de cereales y otros productos agrícolas principales, se dio un
paso histórico, pasando de la escasez crónica al equilibrio en
su volumen global y a la excedencia en los años de buena cosecha.
Se desenvolvieron velozmente las industrias de alta y nueva tecnología
con industria informática como sector insignia. Se aceleró la
reconversión de las tradicionales. Se fomentó de modo rápido el
sector de servicios modernos. La calidad y la rentabilidad del
crecimiento económico mejoraron sin cesar. La recaudación tributaria
estatal registró incrementos considerables año tras año. Los ingresos
fiscales de todo el país se incrementaron de 865.100 millones
de yuanes en 1997 a 1.891.400 millones en 2002, con un aumento
medio anual de 205.300 millones; las reservas estatales en divisas
ascendieron de 139.900 millones de dólares a 286.400 millones.
Durante los cinco años pasados, las inversiones de toda la sociedad
en activos fijos alcanzaron 17.200.000 millones de yuanes. Sobre
todo, la emisión de 660.000 millones de yuanes de bonos del Estado
a largo plazo destinados a la construcción motivó una inversión
de 3.280.000 millones de yuanes provenientes de los préstamos
bancarios y de otros fondos sociales, con lo cual se lograron
materializar muchas grandes obras que durante tantos años habíamos
pensado hacer pero no teníamos la capacidad suficiente. Las fuerzas
productivas sociales ascendieron a un nuevo nivel más alto, mientras
que se robustecieron evidentemente la fuerza económica real, la
capacidad de contrarrestar los riesgos y la competitividad internacional
del país.
Logros notables en la construcción infraestructural.
Concentrando nuestra fuerza, terminamos la construcción de un
buen número de grandes infraestructuras que importan al país en
su conjunto. Se llevó a cabo la construcción de las obras hidráulicas
de mayor magnitud desde la fundación de la Nueva China. Durante
los cinco años pasados invertimos 356.200 millones de yuanes en
la construcción de obras hidráulicas en todo el país, suma que,
deducido el factor de cambio de los precios, equivale al total
de las inversiones a escala nacional hechas de 1950 a 1997 en
este aspecto. Se inició o finalizó la construcción de una serie
de importantes proyectos hidráulicos. Empezó la ejecución de obras
de consolidación de los diques para los ríos a lo largo de 35.000
kilómetros; concluyeron las obras de reforzamiento de los diques
troncales del río Changjiang en una longitud de más de 3.500 kilómetros
y de los diques de defensa del río Huanghe en cerca de 1.000 kilómetros,
incrementándose con creces sus capacidades de prevención contra
las inundaciones. Pronto va a terminar la segunda fase de la construcción
del complejo hidráulico de las Tres Gargantas del río Changjiang,
obra que llama la atención del mundo; han entrado en funcionamiento
varios complejos hidráulicos, incluyendo el de Xiaolangdi del
río Huanghe, y ha accedido a la construcción el proyecto de transvase
de aguas del sur al norte. La construcción de las vías de comunicación
registró un desarrollo nunca conocido, y se llegó a configurar
en lo inicial un sistema integral de transporte moderno. En el
último quinquenio se invirtieron 1.234.300 millones de yuanes
en la construcción de carreteras a lo ancho del país, suma que,
descontado el factor de cambio de los precios, supone 1,7 veces
el conjunto de las inversiones a escala nacional de 1950 a 1997
hechas en este sentido. El kilometraje de las carreteras abiertas
al tráfico se incrementó de los 1,23 millones de kilómetros en
1997 a los 1,76 millones en 2002, entre ellos se encuentra el
de las autopistas con un aumento de 4.771 kilómetros a 25.200,
lo que llevó a China al segundo lugar del mundo desde el trigesimonoveno.
En cuanto a los ferrocarriles, la longitud de líneas puestas en
operación se acrecentó de 65.969 kilómetros a 71.500; en el último
quinquenio se tendieron 5.944 kilómetros de nuevas líneas, entre
ellos 4.603 de líneas de doble vía y 5.704 de líneas eléctricas.
Se construyeron, reconstruyeron o ampliaron 50 aeropuertos. Los
atracaderos de categoría de más de 10.000 toneladas en los puertos
aumentaron la capacidad de carga y descarga en 144 millones de
toneladas. El fomento de los correos y telecomunicaciones avanzó
a pasos agigantados. La longitud de los cables de fibra óptica
para la comunicación a larga distancia ascendió de los 150.000
kilómetros en 1997 a los 470.000 en 2002; el número de usuarios
de teléfonos fijos y móviles se incrementó de los 83,54 millones
a los 421 millones, lo que sitúa a nuestro país en el primer puesto
del mundo. Continuó fortaleciéndose la construcción de obras de
generación energética. La capacidad instalada de generación eléctrica
creció de los 254 millones kilovatios/hora en 1997 a los 353 millones
en 2002. La planificación urbana y la construcción de instalaciones
públicas se reforzaron de manera remarcable, lo que imprimió grandes
cambios a la fisonomía de numerosas ciudades. El notorio mejoramiento
de las infraestructuras incrementó grandemente la fuerza de nuestro
país para su desarrollo económico ulterior.
Buen inicio de la explotación en gran escala
de las regiones occidentales. Durante los tres años transcurridos
desde la puesta en práctica de la estrategia de explotación en
gran escala de las regiones occidentales, el Estado impulsó enérgicamente
el desarrollo de estas regiones recurriendo a medidas tales como
el aumento de las inversiones en la construcción, el incremento
de la transferencia de pagos y la aplicación de las políticas
fiscal y tributaria preferenciales. Se inició la construcción
de 36 nuevas obras clave, con una inversión total de más de 600.000
millones de yuanes. Tanto el ferrocarril de Qinghai-Tíbet, el
envío de gas del oeste al este, la transmisión de electricidad
del oeste al este, los complejos hidráulicos, las carreteras troncales,
así como otros importantes proyectos se encuentran en feliz proceso
de marcha. Se aceleró la ejecución de los programas para hacer
llegar los caminos asfaltados a cada distrito, la
electricidad a cada cantón y la radio y la televisión
a cada aldea. Se intensificaron la protección medioambiental
y el mejoramiento del entorno ecológico. En las zonas rurales
se aceleró la construcción de carreteras, obras hidráulicas pequeñas
y medianas, obras de suministro de agua potable para la población
y el ganado, así como instalaciones para el fomento de la ciencia,
la tecnología y la educación. Se fortaleció aún más la cooperación
económica y tecnológica entre el Este, por un lado, y el Centro
y el Oeste, por el otro.
Incremento de la capacidad del desarrollo
sostenible. En los últimos cinco años, en todo el país se invirtieron
580.000 millones de yuanes en lo relacionado con la protección
medioambiental y el mejoramiento del entorno ecológico, cifra
que es 1,7 veces el total de las inversiones hechas entre 1950
y 1997. Se ejecutaron por completo las seis obras de mejoramiento
del entorno ecológico en la silvicultura, entre ellas, la reconversión
de tierras de labranza en bosques, la protección de las selvas
silvestres y el acondicionamiento de las zonas donde se originan
las tormentas de arena que afectan a Beijing y Tianjin. En los
cinco años pasados, en todo el país se reforestaron 27,87 millones
de hectáreas, de las cuales, 3,82 millones de hectáreas corresponden
a la reconversión de tierras de labranza en bosques, y se acordonaron
31,53 millones de hectáreas en zonas montañosas para la repoblación
forestal; se controló la pérdida de agua y suelo en una superficie
de 266.000 kilómetros cuadrados y la desertización en otra de
5,7 millones de hectáreas. En general, se controló la tendencia
de agravamiento de la polución ambiental. Se redujo constantemente
el volumen total de la emisión de las principales substancias
contaminantes. Mejoró en cierta medida la calidad del medio ambiente
en las ciudades y zonas clave. La protección de recursos naturales
hizo nuevos progresos. Se consiguieron abundantes logros en la
investigación geológica. Los éxitos en la prevención y mitigación
de las calamidades naturales fueron notables. La tasa de crecimiento
vegetativo ha descendido al 6,45, de modo que nuestro país
ha entrado en un período de bajo y estable nivel de natalidad.
Durante los cinco años transcurridos, los avances
relativos a la reforma y la apertura fueron espectaculares, y
se estableció en lo preliminar el sistema de economía de mercado
socialista.
Reajuste y perfeccionamiento en mayor medida
de la estructura de la propiedad. La economía de propiedad pública
se desarrolló y consolidó en medio del reajuste y reforma, y se
consiguieron éxitos en la exploración de las diversas formas para
la realización de la propiedad pública. Se aceleró el paso de
la reestructuración de la economía de propiedad estatal, a tenor
de lo cual su poder de control y competitividad se fortalecieron
notablemente. Se cumplieron en lo fundamental los objetivos fijados
para la reforma y superación de dificultades de las empresas estatales
en tres años. En la mayoría de las grandes y medianas empresas
clave de propiedad estatal se estableció, de modo preliminar,
el sistema empresarial moderno, por lo que surgió un buen número
de empresas ventajosas por su fuerza, vitalidad y competitividad.
Se liberalizaron y agilizaron aún más las pequeñas y medianas
empresas estatales. La reforma de la estructura administrativa
en los sectores monopolistas dio pasos substanciales. La economía
colectiva tanto urbana como rural registró nuevo desarrollo. La
economía del sistema accionario aumentó sin cesar. La economía
de propiedad no pública como la individual y la privada se desarrolló
con relativa rapidez, desempeñando un papel importante en el desarrollo
económico, el aumento de empleos, la activación del mercado y
la expansión de las exportaciones.
Despliegue en todos los aspectos de la construcción
del sistema de mercado moderno. Se amplió aún más el grado de
mercantilización de la economía nacional y se acentuó visiblemente
el papel básico del mercado en la asignación de los recursos.
Se profundizó de manera continua en la reforma de precios en los
terrenos de los servicios públicos, la energía y el transporte.
Se aceleró el desarrollo de los mercados de capital, propiedad,
suelo, tecnología y fuerza laboral. Se fueron expandiendo las
formas modernas de circulación y mercadotecnia. Se consiguieron
resultados por fases en la rectificación y la reglamentación del
orden de la economía de mercado. En el país se desplegaron amplia
e impetuosamente una tras otra las actividades específicas para
asestar golpes al contrabando, el fraude tributario, la estafa
en divisas y la manufactura y venta de productos falsificados,
adulterados o de mala calidad, y se llevaron a cabo las rectificaciones
específicas del orden en los mercados cultural, turístico, de
construcción, las ferias, etc., así como en la seguridad para
la producción. Se investigó y sancionó según la ley un gran número
de casos de infracción económica, y se castigó a los criminales
que habían socavado gravemente el orden del mercado. Así que han
mejorado gradualmente el ambiente de mercado y el de consumo.
Mayor profundización de la reforma de los
sistemas financiero, fiscal y tributario, y de inversión y financiación.
Se configuró de manera preliminar el sistema financiero apropiado
al desarrollo de la economía de mercado socialista. Se completó
gradualmente el modo de regulación y control financieros. Se reformó
el sistema de administración del Banco Popular de China, y se
implantó a nivel nacional el sistema centralizado y unificado
de supervisión y control de las instituciones de valores y seguros.
Prosiguió su marcha la reforma de los bancos comerciales de fondos
exclusivamente estatales y de los de orientación política, a la
vez que se optimizó la estructura orgánica de los bancos comerciales
pequeños y medianos. Se obtuvieron avances importantes en la rectificación
y la reglamentación de las instituciones financieras no bancarias.
Persistiendo en el principio de legalidad, supervisión y
control, autodisciplina y reglamentación, el sector de valores
se desarrolló en medio de la reglamentación gradual. Se profundizó
de continuo en la reforma del sector de seguros. Se revisaron
y suprimieron las fundaciones cooperativas rurales. Según la ley
se suprimieron en la sociedad las operaciones bancarias ilícitas
y otras actividades infractoras. Se reforzaron paulatinamente
la supervisión y el control de las instituciones financieras,
se obtuvieron logros en la prevención y neutralización de los
riesgos financieros, y fue rebajándose la proporción de los préstamos
fallidos de las instituciones bancarias. Se estableció de modo
preliminar el marco estructural de finanzas públicas adecuado
a las exigencias del sistema de economía de mercado socialista.
Sobre la base de la reforma en favor del sistema de reparto de
ingresos tributarios, en el sistema fiscal se llevó a término
la reforma para implantar el reparto de los ingresos procedentes
de los impuestos sobre la renta. Se aplicó el sistema de presupuestación
departamental a los niveles central y provincial, y se impulsaron
a pasos seguros la administración de los ingresos y gastos por
dos vías separadas y los experimentos piloto de la reforma para
la institución del sistema de cobros y pagos centralizados por
el tesoro público. Los resultados obtenidos en la reforma del
sistema tributario y de la recaudación y administración de los
impuestos fueron notables. Se profundizó gradualmente en la reforma
del sistema de inversión y financiación y se ensancharon en mayor
medida sus canales, se diversificaron los modos de inversión y
financiación, y se establecieron de modo inicial los sistemas
de responsabilidad de la persona jurídica en los proyectos, de
licitación pública, de administración por contrato y de supervisión
sobre la ejecución de las obras de construcción. Se lograron resultados
notables en la reforma del sistema de viviendas en las ciudades
y los poblados.
Establecimiento básico del marco del sistema
de seguridad social. Se dieron pasos importantes en la institución
del sistema de seguros de vejez básicos y el de seguros de asistencia
médica básica en las ciudades y los poblados. Fueron implantadas
las tres líneas de garantía, es decir, el sistema
de garantía de la manutención básica de los trabajadores desplazados
de las empresas estatales, el de seguros de desempleo y el de
garantía del nivel de vida mínimo de los habitantes urbanos. A
consecuencia de la constante ampliación de la cobertura de la
seguridad social, se incrementó en gran margen el número de beneficiarios
de los seguros de vejez básicos, de los seguros de asistencia
médica básica y de los seguros de desempleo en las ciudades y
los poblados de todo el país, mientras que los residentes urbanos
necesitados que cumplían los requisitos fueron gradualmente incluidos
dentro de la garantía del nivel de vida mínimo, de modo que se
garantizó la cobertura fundamental a todos los que debían ser
beneficiados. Se estableció el fondo nacional de seguridad social,
con una suma acumulada de 124.200 millones de yuanes. En las ciudades
y poblados los progresos relacionados con la reforma del sistema
de seguros de asistencia médica básica de los trabajadores, la
del sistema de asistencia médica y sanidad y la del sistema de
producción y circulación de medicamentos resultaron importantes.
Comenzó a experimentarse con el sistema de asistencia médica cooperativa
rural de nuevo tipo en sitios seleccionados. La implantación acelerada
del sistema de seguridad social proporcionó una fuerte garantía
al mantenimiento de la estabilidad social, a la profundización
de la reforma, a la reestructuración económica y al impulso del
desarrollo.
Profundización y ampliación de la apertura
al exterior. El comercio exterior ha dado continuos saltos adelante.
El volumen total de las importaciones y exportaciones del país
creció de los 325.200 millones de dólares en 1997 a los 620.800
millones en 2002, con lo cual China avanzó del décimo al quinto
puesto de la clasificación mundial; el volumen total de las exportaciones
aumentó de los 182.800 millones de dólares a los 325.600 millones,
y se hizo más óptima la diversificación de los rubros exportables.
Se desarrolló con pasos seguros el comercio de servicios y se
incrementaron en gran medida tanto el número de turistas que entraron
al país como los ingresos de divisas en este campo. Se elevó de
manera notable el nivel de uso del capital foráneo. En el lustro
pasado se utilizó efectivamente una inversión directa foránea
acumulativa de 226.100 millones de dólares, sobrepasando el total
registrado en el período 1979-1997. Las industrias de alta y nueva
tecnología, las instalaciones infraestructurales y el sector de
servicios conocieron incrementos evidentes en la captación de
capital foráneo. Con la implementación de la estrategia de salida,
se expandieron sin pausa la inversión en el extranjero, la contrata
de obras de ingeniería y la cooperación laboral en el exterior.
Al cabo de quince años de arduos esfuerzos, nuestro país se incorporó
oficialmente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en diciembre
de 2001, lo que marcó la entrada de su apertura al exterior en
una nueva etapa. Después de nuestro ingreso en la OMC, hemos sido
fieles a los compromisos, cumplido las obligaciones y ejercido
los derechos, ganando así buen prestigio y promoviendo la cooperación
con el exterior.
En los últimos cinco años la capacidad de innovación
científica y tecnológica se fortaleció palpablemente y la educación
se desarrolló con ímpetu.
Importantes avances de la investigación básica,
la de alta tecnología y la de tecnologías aplicadas. Se impulsó
activamente la institución del sistema estatal de innovación.
Se consiguieron éxitos relevantes en la tecnología informática,
la ciencia de la vida, las tecnologías aeronáutica y cosmonáutica
y otros campos. La conclusión del mapa detallado del genoma de
arroz índica, la construcción de la obra de ensayo del reactor
nuclear de 10 megavatios a altas temperaturas y con enfriamiento
a gas, el desarrollo exitoso de las computadoras de superdimensión
y procesamientos paralelos y los exitosos ensayos de las naves
espaciales de la serie Shenzhou, marcaron la incorporación
de China a las primeras filas del mundo en estos terrenos. Se
finalizó la construcción de un grupo de laboratorios estatales
clave, se puso en ejecución una serie de importantes proyectos
científicos y se construyó un grupo de centros estatales de investigación
de las tecnologías de ingeniería. Se apresuró obviamente el proceso
de la comercialización e industrialización de los adelantos científicos
y tecnológicos. En el último quinquenio, más de 140.000 de estos
adelantos accedieron al registro estatal, obteniendo 520.000 derechos
de patente. Se obtuvo una partida de logros alentadores en la
investigación de la filosofía y las otras ciencias sociales. Se
reforzó en mayor medida la protección de la propiedad intelectual.
Acelerado desarrollo de la educación. A lo
largo del país, la cobertura poblacional de la generalización
básica de la educación obligatoria de nueve años y de la eliminación
fundamental del analfabetismo entre jóvenes y adultos ascendió
del 65% en 1997 al 91% en 2002. Se potenció el ciclo superior
de la enseñanza secundaria. Debido a la continua ampliación de
la admisión universitaria a partir de 1999, la tasa de admisión
se elevó del 36% al 59%; en 2002 el número de los estudiantes
matriculados en los centros de enseñanza superior fue de 16 millones,
lo que equivale a 2,3 veces la cifra de 1997, y en el último lustro
los graduados de la carrera normal y carrera corta en todo el
país fueron 13 millones, en tanto que la cifra de postgraduados
fue de 310.000. En la reforma relativa a la socialización del
servicio logístico de los centros docentes superiores se lograron
progresos importantes; se construyeron y reconstruyeron 48 millones
de metros cuadrados de apartamentos para estudiantes, cifra que
superó el total registrado en el período 1950-1997. Culminó en
lo básico la institución del sistema de formación vocacional y
de educación para adultos dotado de una estructura comparativamente
completa y una variedad de especialidades completas. Se dio importancia
a la educación especial y la educación preescolar. La enseñanza
no pública se desarrolló con rapidez. La educación cualitativa
se fortaleció de forma continua, promoviendo el desarrollo integral
de los estudiantes en lo moral, intelectual, físico y estético.
En estos últimos cinco años se obtuvieron resultados
notables en el fomento de la política democrática socialista y
la civilización socialista en lo espiritual.
Incesante fortalecimiento de la construcción
de la política democrática. Los gobiernos de los diversos niveles
aceptaron a conciencia la supervisión de las asambleas populares
de las mismas instancias y sus comités permanentes, reforzaron
por iniciativa propia contactos con la Conferencia Consultiva
Política del Pueblo Chino (CCPPCh), y atendieron concienzudamente
las opiniones de los partidos democráticos, las federaciones de
industria y comercio, las personalidades sin afiliación partidaria
y las organizaciones populares. Se amplió en mayor grado la democracia
en los niveles de base. Se practicaron paso a paso el autogobierno
de los aldeanos y de los residentes urbanos y la información pública
sobre los asuntos administrativos de las aldeas, de las fábricas
y de los gobiernos. Continuó desarrollándose la construcción de
las comunidades urbanas. Se implementó el plan básico de gobernar
el país según la ley, se persistió en ejercer la administración
conforme a la ley y el gobierno aceleró el fomento del sistema
legal. En el lustro pasado, el Consejo de Estado presentó 50 proyectos
de ley y promulgó 150 reglamentos administrativos. En respuesta
a los requisitos de desarrollo de la economía de mercado socialista
y a lo que nos exige nuestra incorporación a la OMC, se llevó
a cabo una revisión completa de 756 reglamentos administrativos
emitidos antes de finales de 2000, se abrogaron 71 y se declararon
caducos 80. Los diversos departamentos del Consejo de Estado revisaron
en total 2.300 reglamentos relacionados con el exterior y estipulaciones
políticas pertinentes, abolieron 830 y enmendaron 325. El trabajo
de la divulgación de las leyes y la educación en ellas se desplegaron
en profundidad, acentuando así el sentido de la legalidad entre
los ciudadanos. Se elevó incesantemente el nivel de administración
legalizada de la sociedad. La inspección administrativa, la auditoría
y la supervisión económica fueron potenciadas y desempeñaron un
importante papel, entre otros aspectos, en el impulso del ejercicio
de la administración según la ley, en la lucha contra la corrupción
y el fomento de la moralización administrativa y en la investigación
y tratamiento de casos de importante cuantía y gravedad. Se cumplió
totalmente la tarea de delimitar las fronteras terrestres entre
las áreas administrativas y se desplegó en todos los dominios
el trabajo de delimitación de los espacios marítimos. Se intensificó
la atención a las diversas agrupaciones sociales. Fueron prescritas
con firmeza las organizaciones sectarias. Se llevaron a efecto
en mayor grado las diversas medidas de saneamiento coordinado
del orden público, con lo cual se mejoró la situación en este
sentido y se aumentó la sensación de seguridad entre las masas.
Nuevos logros en el fomento de la civilización
en lo espiritual. Se desarrollaron en profundidad las actividades
de estudio y divulgación de la teoría de Deng Xiaoping y del importante
pensamiento de la triple representatividad*. Se persistió en combinar la administración del país según la ley con
la administración del mismo según la moral. Se desplegaron vigorosamente
las actividades dirigidas a fomentar la civilización en lo espiritual,
tomando como contenidos principales la promoción de la urbanidad
y el cultivo de nuevos hábitos y costumbres. Siguió fortaleciéndose
la formación ideológica y moral. Se popularizaron aún más los
conocimientos científicos y se exaltó el espíritu científico.
Se desarrollaron en todos los aspectos la literatura y el arte,
la prensa y la edición, la radiodifusión, el cine y la televisión,
así como otras actividades pertinentes, y se produjeron sin cesar
obras excelentes. Se elevaron palpablemente la capacidad y calidad
de cobertura de la radiodifusión y la televisión. Se aceleraron
la reforma y el desarrollo en los campos de la cultura, la sanidad
y los deportes. Se redobló la inversión en la construcción de
instalaciones culturales y la de fondos en otros proyectos especiales,
y se construyó, reconstruyó y amplió un grupo de bibliotecas,
museos, pabellones de ciencia y tecnología, archivos, casas culturales,
etc. Se obtuvieron nuevos éxitos en la protección del patrimonio
cultural y en la labor de archivos. Se profundizó sin cesar en
la lucha contra las publicaciones pornográficas e ilegales. Fueron
más activos que nunca los intercambios culturales con el exterior.
Se fortaleció el trabajo sanitario en las ciudades y el campo,
en tanto que la prevención y control de las enfermedades de consecuencias
graves arrojaron resultados positivos. Debido a que se fortaleció
la prevención de brotes epidémicos y otras enfermedades después
de las calamidades, se logró evitar la incidencia de esos males
tras el paso de las descomunales inundaciones. Se promulgó e implementó
el Programa de Desarrollo de las Mujeres y los Niños de China.
Se reforzaron la educación y la protección de los adolescentes
y jóvenes. Se desarrolló en mayor medida el trabajo con la tercera
edad. La causa relativa a los minusválidos cobró gran desarrollo.
Las actividades deportivas de masas se desenvolvieron impetuosamente
y los deportes de competición fueron coronados con excelentes
resultados en repetidas ocasiones. En las competiciones internacionales
importantes celebradas en el último lustro, los atletas chinos
ganaron 485 títulos mundiales y sentaron 193 récords mundiales.
El éxito logrado por Beijing al solicitar la sede de los Juegos
Olímpicos de 2008 y la adjudicación a Shanghai del derecho a acoger
la Exposición Universal de 2010, han estimulado el entusiasmo
patriótico de las diversas etnias del país e incrementado el orgullo
y la fuerza cohesiva de la nación.
Fortalecimiento del trabajo relacionado con
las minorías étnicas, la religión y los asuntos de los chinos
de ultramar. Se desarrollaron aún más las relaciones étnicas socialistas
de igualdad, unidad y ayuda mutua. Se fue perfeccionando el sistema
de autonomía regional de las minorías étnicas. Quedaron garantizados
los derechos de igualdad de los grupos étnicos minoritarios y
el derecho de autonomía de las localidades de autonomía étnica.
El Estado incrementó su apoyo a las regiones de minorías étnicas,
acelerando su desarrollo económico y social. Se implementó en
mayor grado la política de libertad de credo religioso, y la administración
de los asuntos religiosos siguió gradualmente la vía de reglamentación
y de afianzamiento de la legalidad. Se continuó llevando a la
práctica la política de asuntos de los chinos de ultramar y se
fortaleció continuadamente el trabajo pertinente.
En el quinquenio pasado, las condiciones de vida
del pueblo mejoraron considerablemente y en general alcanzaron
un nivel modestamente acomodado.
Incremento continuado de los ingresos de
los residentes urbanos y rurales. Los ingresos disponibles per
cápita de los habitantes de las ciudades y los poblados pasaron
de 5.160 yuanes en 1997 a 7.703 en 2002, lo que significó un promedio
de incremento anual real del 8,6%. Los ingresos netos por habitante
rural se elevaron de los 2.090 a los 2.476 yuanes, con un promedio
de aumento anual real del 3,8%. El saldo de las cuentas de ahorro
en renminbi de la población urbana y rural se incrementó de los
4.600.000 millones de yuanes a los 8.700.000 millones. También
aumentaron en buena medida las acciones, los bonos de deuda y
otros activos financieros en posesión de los residentes. La población
pobre en el campo disminuyó de 49,6 millones de personas a 28,2
millones. En estos cinco años, gracias al crecimiento relativamente
rápido de la economía y al nivel relativamente bajo de los precios,
las masas populares percibieron más beneficios reales.
Ascenso
notable del nivel de consumo. Se respiró prosperidad en los mercados
urbanos y rurales. El volumen de las ventas al por menor de los
bienes de consumo de toda la sociedad pasó de los 2.730.000 millones
de yuanes en 1997 a los 4.100.000 millones en 2002, lo que significa
un aumento promedio anual real del 10,5%. La superficie construida
de viviendas por residente en las ciudades y poblados ascendió
de 17,8 a cerca de 22 metros cuadrados, y la superficie habitada
de viviendas por residente rural, de 22,5 a 26,5 metros cuadrados.
El uso de televisores, lavadoras, neveras y otros electrodomésticos
se generalizó en mayor medida, y cada vez más familias dispusieron
de computadoras y automóviles. Las instalaciones de servicio público
y la superficie de zonas verdes per cápita continuaron en aumento.
Como resultado del incremento de los feriados oficiales, aumentó
en gran medida el número de ciudadanos que salen de viaje. Creció
notablemente el consumo vinculado a los deportes y el fortalecimiento
de la salud y a las actividades culturales y recreativas. Las
condiciones de la asistencia médica y prevención sanitaria mejoraron
sin cesar, y se elevó el estado de salud de las masas populares.
La esperanza de vida del chino llegó a los 71,8 años en 2002,
aproximándose al nivel de los países medianamente desarrollados.
Es una gran victoria del sistema socialista y constituye
un nuevo jalón en la historia de desarrollo de la nación china
que el pueblo en su conjunto haya alcanzado un nivel de vida modestamente
acomodado en un país como el nuestro con una población de cerca
de 1.300 millones de habitantes.
En los cinco años transcurridos se dieron nuevos
pasos en la edificación de la defensa nacional y del ejército.
El ejército popular, aplicando la orientación estratégica militar
de los nuevos tiempos, implementó la estrategia de reforzar sus
filas mediante la ciencia y la tecnología. Siguieron consolidándose
la revolucionarización, la modernización y la regularización del
ejército y se robustecieron la fuerza real de la defensa nacional
y la capacidad de operación defensiva de las fuerzas armadas.
Se cumplió en el plazo establecido la tarea de reducir 500.000
efectivos. Se llevó a cabo un trabajo sólido y eficaz en la formación
ideológica y política. Se siguió profundizando en la reforma del
sistema de aseguramiento logístico. Se elevó notablemente el nivel
de modernización de los armamentos y equipamientos. El Ejército
Popular de Liberación, las unidades de la policía armada, las
del servicio de reserva y la milicia popular hicieron importantes
aportes en cuanto a la salvaguarda de la soberanía nacional y
la seguridad estatal, el apoyo a la construcción económica y la
lucha contra las calamidades naturales y los casos de emergencia.
Se reforzó la investigación científica para la defensa nacional,
y la ciencia y tecnología y la industria dedicadas a la defensa
nacional registraron un nuevo desarrollo. Se hicieron progresos
permanentes en el trabajo de movilización para esta defensa. Se
desplegaron a fondo las actividades de apoyo al ejército y de
atención a las familias de los militares por parte del pueblo,
así como las de apoyo al gobierno y de amor al pueblo por parte
del ejército, lo que afianzó en mayor medida la unidad entre el
ejército y el gobierno y entre el ejército y el pueblo.
En los cinco años transcurridos se registraron
nuevos progresos en la gran causa de la reunificación de la patria.
Después del retorno de Hong Kong a la patria, nuestro Gobierno
reanudó en diciembre de 1999 el ejercicio de soberanía sobre Macao.
Perseverando en la orientación de un país, dos sistemas,
se aplicaron la Ley Fundamental de la Región Administrativa Especial
de Hong Kong y la Ley Fundamental de la Región Administrativa
Especial de Macao. El Gobierno Central dio todo su apoyo a los
Jefes Ejecutivos y los gobiernos de estas dos regiones administrativas
especiales en el ejercicio de la administración con sujeción a
la ley. En Hong Kong y Macao imperó la estabilidad económica y
social. Siguiendo con firmeza los principios fundamentales de
reunificación pacífica y un país, dos sistemas
y la propuesta de ocho puntos del Presidente Jiang Zemin para
la solución del problema de Taiwan, hemos librado luchas resueltas
contra las fuerzas secesionistas que intentan maquinar la independencia
de Taiwan. Hemos promovido los intercambios y contactos
entre los dos lados del estrecho de Taiwan y sus lazos directos
en el transporte, el comercio y los servicios postales, y hemos
llevado a cabo gran cantidad de trabajos dirigidos a impulsar
el proceso de la reunificación pacífica de la patria.
En los cinco años pasados se abrieron nuevas perspectivas
en el trabajo diplomático. De cara a los cambios complicados de
la situación internacional, nuestro país, ateniéndose a la política
exterior independiente y de paz, ha desplegado amplias actividades
diplomáticas bilaterales y multilaterales y ha participado con
dinamismo en los intercambios y la cooperación internacionales,
de modo que se ha logrado elevar notablemente su status internacional.
Se han desarrollado aún más las relaciones de buena vecindad,
amistad y cooperación entre el nuestro y los países de su entorno
geográfico, se han afianzado constantemente la unidad y cooperación
con los países en vías de desarrollo y se han mejorado y desarrollado
las relaciones con los países desarrollados. Con el establecimiento
de la Organización de Cooperación de Shanghai se han promovido
la estabilidad y la cooperación económica en la región. Se ha
iniciado el proceso de creación de una zona de libre comercio
de China-ANSEA y se ha fortalecido nuestra cooperación con esta
organización en múltiples terrenos. Nuestro país ha desempeñado
un positivo papel en las Naciones Unidas y en las demás organizaciones
internacionales y regionales. Hemos salvaguardado resueltamente
la soberanía estatal, la integridad territorial y la dignidad
nacional y frustrado los complots de las fuerzas del exterior
encaminados a intervenir en asuntos internos de nuestro país,
granjeándonos el amplio apoyo de la comunidad internacional. China
ha tomado parte activa en la cooperación antiterrorista en el
plano internacional y ha jugado un papel constructivo en ella.
Estimados diputados:
En los cinco años transcurridos, se cumplió con
éxito el IX Plan Quinquenal y se dio buen inicio al X Plan Quinquenal.
Estos cinco años han representado un lustro en que el pueblo de
las diversas etnias del país, guiándose por el espíritu del XV
y XVI Congresos Nacionales del Partido, ha avanzado a pasos agigantados
por la senda del socialismo con peculiaridades chinas, un lustro
en que el panorama de nuestro país se ha renovado día a día, las
diversas actividades sociales han prosperado y la vida del pueblo
ha mejorado de manera notable, y un lustro en que China ha vivido
una estabilidad social, una cohesión interétnica y una creciente
influencia en el plano internacional. En cumplimiento concienzudo
de sus atribuciones y responsabilidades, el presente Gobierno
ha contribuido como es debido al fomento de la prosperidad del
país y al aumento del bienestar del pueblo.
En el trabajo del Gobierno en los cinco años pasados,
persistiendo siempre en guiarnos por la teoría de Deng Xiaoping,
aplicando a conciencia el importante pensamiento de la triple
representatividad y emancipando la mente y buscando la verdad
en los hechos, implementamos en todos los sentidos la línea y
el programa fundamentales del Partido, tomamos con firmeza la
construcción económica como tarea central, impulsamos con energía
la reforma y la apertura, tratamos correctamente la relación entre
la reforma, el desarrollo y la estabilidad y promovimos activamente
un desarrollo coordinado de la civilización en lo material y en
lo espiritual. A través de la práctica rica y vívida acumulamos
bastantes experiencias provechosas.
Nuestras principales experiencias del trabajo adquiridas
en los últimos cinco años abarcan los siguientes aspectos.
1. Persistimos en dominar con acierto el rumbo
y la intensidad de la regulación y el control macroeconómicos
y aplicamos la política fiscal activa y la política monetaria
prudente.
Para desarrollar la economía de mercado socialista,
es necesario reforzar y mejorar la regulación y el control macroeconómicos,
y, a tal efecto, es preciso prestar atención al mantenimiento
de un crecimiento económico estable y relativamente rápido, percibir
con sensibilidad los cambios de la situación económica nacional
e internacional y potenciar la previsión, el enfoque y la efectividad
en el trabajo. En los últimos años, frente a la difícil situación
derivada del severo ambiente económico internacional y de la insuficiencia
de una demanda interna efectiva, las medidas más importantes que
adoptamos consistían en trasladar decididamente el énfasis de
la regulación y el control macroeconómicos, anteriormente puesto
en la aplicación de las políticas fiscal y monetaria de austeridad
apropiada y el control de la inflación, a la implementación de
la orientación de ampliar la demanda interna, la ejecución de
una política fiscal activa y una política monetaria prudente encaminadas
a inhibir la tendencia deflacionista, y el mejoramiento oportuno
en la práctica de las políticas y medidas y el dominio debido
de la intensidad de la regulación y el control, con el fin de
asegurar resultados exitosos.
Persistir en mantener el equilibrio de los ingresos
y gastos fiscales y ajustar los gastos a los ingresos constituye
un importante principio a que hemos de atenernos en nuestro trabajo
económico. La política fiscal activa y la emisión de bonos del
Estado a largo plazo destinados a la construcción que han sido
aplicadas en estos años son políticas especiales implementadas
en circunstancias específicas. Persistimos siempre en evitar los
déficits en los presupuestos corrientes y en que el saldo negativo
de los presupuestos de desarrollo no superara lo prefijado a principios
de año. En condiciones en que los depósitos bancarios experimentaban
un aumento relativamente grande, el suministro de materiales era
abundante, los precios mantenían un continuo crecimiento negativo
y el nivel de los tipos de interés era bastante bajo, la emisión
de bonos del Estado con destino a la construcción no sólo permitió
utilizar la capacidad productiva ociosa e impulsar el crecimiento
económico, sino que también sirvió para disminuir la carga de
intereses que pesaba sobre los bancos, además de no provocar la
inflación, por lo que las ventajas fueron múltiples. En cuanto
a la utilización de los fondos provenientes de los bonos del Estado
a largo plazo destinados a la construcción, dimos apoyo prioritario
a la construcción infraestructural con preferencia en las regiones
centrales y occidentales, combinándolo con el impulso del reajuste
de la estructura sectorial de la economía, la reconversión técnica
de las empresas, el desarrollo de la ciencia, la tecnología y
la educación, y el mejoramiento del entorno ecológico. Reforzamos
la administración de los proyectos financiados con fondos de la
deuda pública, previniendo los casos de construcción duplicada
y de obras excesivamente anticipadas, a fin de elevar el rendimiento
del uso de los fondos. Al tiempo de ampliar la demanda de inversión,
prestamos atención al cultivo y ampliación de la demanda de consumo.
Principalmente, hicimos esfuerzo por aumentar los ingresos de
aquellos habitantes urbanos y rurales con renta media o baja.
A partir del año 1999, se elevó en tres ocasiones tanto el nivel
de salario base de los funcionarios y empleados como las pensiones
de los jubilados y retirados de los organismos administrativos
e instituciones públicas, se aplicó el sistema de primas únicas
de fin de año y se implantó el sistema de subsidios a los que
trabajaban en las zonas apartadas y de condiciones duras. Se incrementaron
las pensiones de los jubilados y retirados de las empresas estatales.
Se elevó en márgenes considerables el nivel de subvención a los
diversos beneficiarios de la seguridad social. Se adoptaron múltiples
medidas para aumentar los ingresos del campesinado. Se aplicó
la política de estímulo al consumo, en un esfuerzo por crear un
doble impulso del crecimiento económico tanto por la demanda de
inversión como por la del consumo.
Los éxitos logrados de los últimos años en la regulación
y el control macroeconómicos se deben también a que hemos atribuido
suma importancia al trabajo bancario y seguido la política monetaria
prudente. A la vez que mantuvimos el apoyo necesario de parte
de la banca al desarrollo económico, prevenimos una flexibilización
a ciegas en la concesión de créditos bancarios. Los bancos otorgaron
con prioridad préstamos complementarios a los proyectos financiados
con fondos de la deuda pública y dieron apoyo a las empresas que
gozaban de crédito y cuyos productos tenían aceptación en el mercado
y resultaban rentables, satisfaciendo su necesidad de préstamos
para los fondos circulantes y para los dedicados a la reconversión
técnica. Conforme a los cambios en la oferta y la demanda de fondos
y a la necesidad de desarrollo económico, se bajaron en cinco
ocasiones desde 1998 los tipos de interés de los depósitos y préstamos
bancarios. Se desarrollaron créditos de consumo, tales como los
préstamos a los habitantes para la compra de viviendas y los créditos
estudiantiles, con un saldo de 1.070.000 millones de yuanes al
cierre de 2002. Estas medidas jugaron un papel importante en el
aumento de las inversiones de las empresas y del consumo de los
habitantes.
La política fiscal activa y la política monetaria
prudente que aplicamos con perseverancia contribuyeron a dar enérgico
impulso al crecimiento económico relativamente rápido y también
a fomentar y ampliar las fuentes financieras. Al mismo tiempo,
debido a la continua mejora de la estructura fiscal y tributaria
y al afianzamiento de la recaudación y la administración impositivas,
la hacienda central ganó notable fuerza y fue incrementando su
transferencia de pagos a las localidades. Aparte de los ingresos
tributarios devueltos a éstas por la hacienda central y los subsidios
institucionales, el monto total de la transferencia aumentó de
66.400 millones de yuanes en 1997 a 402.500 millones en 2002,
alcanzando una suma total de 1.231.900 millones en un lapso de
cinco años. De dicha transferencia de pagos, 177.700 millones
de yuanes fueron destinados a las localidades para el doble
aseguramiento, esto es, asegurar el pago puntual e íntegro
tanto del importe destinado a la manutención básica de los trabajadores
desplazados de las empresas estatales como de las pensiones de
vejez básicas de los retirados y jubilados de dichas empresas,
y para la garantía del nivel de vida mínimo de los residentes
urbanos, mientras que 175.500 millones se destinaron al aumento
salarial de los funcionarios y empleados de los organismos administrativos
e instituciones públicas de las localidades. Todo ello desempeñó
un papel importante en la ampliación de la demanda interna, el
impulso de un coordinado desarrollo regional y el mantenimiento
de la estabilidad social.
2. Persistimos en tomar la reestructuración económica
como línea principal, haciendo hincapié en la elevación de la
calidad y la rentabilidad del crecimiento económico.
El desarrollo es lo que cuenta y la clave para
la solución de todos los problemas de nuestro país, por lo que
es imperativo hacer que la economía nacional mantenga un ritmo
de desarrollo relativamente rápido. Se impone diseñar nuevos lineamientos
para el desarrollo, pues sólo un ritmo de desenvolvimiento que
sea aceptable para el mercado y rentable resultará un desarrollo
auténtico y sano. En las nuevas circunstancias en que se producen
cambios por fases en el desarrollo económico de nuestro país,
es necesario introducir con firmeza reajustes estratégicos a la
estructura económica. Nos cuidamos de conducir los principales
esfuerzos de las diversas partes al reajuste estructural y a la
elevación de la calidad y la rentabilidad del crecimiento económico
y lograr que el ritmo de desarrollo se coordine con la estructura,
la calidad y la rentabilidad.
Persistimos en reajustar en todos los aspectos
la estructura sectorial de la economía y coordinar el desarrollo
económico entre las diversas regiones y entre la ciudad y el campo,
centrándonos en el reajuste de la estructura sectorial como clave.
Primero, intensificamos la construcción infraestructural. Se trata
de una opción inevitable para llevar a cabo la reestructuración,
teniendo en cuenta la capacidad productiva excedente de la industria
procesadora, ya que sirve tanto para eliminar los cuellos
de botella que suponen la insuficiencia de las instalaciones
de infraestructura, como para activar el desarrollo del sector
manufacturero de equipos y de otros sectores conexos. En el curso
de la construcción de infraestructuras, nos atuvimos a los principios
de planificación con una visión de conjunto, acentuación de las
prioridades, distribución geográfica racional y colocación de
la calidad por encima de todo. Se sometió a riguroso control la
ejecución de nuevos proyectos en la industria procesadora para
evitar la repetición en la construcción de obras de bajo nivel.
Segundo, desarrollamos enérgicamente las industrias de alta y
nueva tecnología y, en especial, la informática, e impulsamos
dinámicamente la informatización de la economía nacional y de
la sociedad. Organizamos la ejecución de más de 1.000 obras de
demostración para la industrialización de alta y nueva tecnología,
en virtud de lo cual se industrializó en poco tiempo una cantidad
de importantes adelantos científicos y tecnológicos con propiedad
intelectual china. Pusimos en pleno juego el papel de las zonas
de desarrollo de las industrias de alta y nueva tecnología y el
de los parques industriales, y fomentamos con entusiasmo el sistema
de servicios a la industrialización de alta y nueva tecnología.
Como resultado del impulso de la reforma y apertura y el aumento
de las inversiones, la industria informática de nuestro país logró
desarrollarse a saltos. Tercero, hicimos activos esfuerzos por
la reconversión y actualización de las industrias tradicionales.
Mediante el pago de intereses crediticios con fondos de la deuda
pública, el mejoramiento de los trámites de examen y ratificación
de proyectos sujetos a la reconversión tecnológica y otros métodos,
prestamos apoyo a la misma reconversión y la reestructuración
en gran escala de las ramas, empresas y productos prioritarios.
En los cinco años pasados, se invirtió un total de 2.660.000 millones
de yuanes en la reconversión tecnológica a escala nacional, con
un aumento del 67% sobre el lustro anterior. Un buen número de
empresas grandes encontraron un nuevo camino para actualizar su
nivel tecnológico y potenciar su competitividad con sus propios
esfuerzos. Entretanto, valiéndonos en forma integral de los medios
económicos, jurídicos y administrativos necesarios y tomando la
rama textil como punto de arranque, extendimos gradualmente la
reconversión y actualización a las ramas hullera, metalúrgica,
petroquímica, azucarera, de materiales de construcción, etc.;
cerramos un gran número de empresas que fabricaban productos de
mala calidad, malgastaban recursos naturales, contaminaban gravemente
el entorno y carecían de las condiciones necesarias para la seguridad
en la producción; eliminamos un número similar de instalaciones,
técnicas y tecnologías atrasadas, y acortamos una parte de la
capacidad productiva excedente. Cuarto, hicimos esfuerzos por
fomentar el sector de servicios. Ampliamos el acceso al mercado,
mejoramos el entorno de desarrollo e impulsamos la aplicación
de los métodos y técnicas de gestión modernos, de modo que el
sector de servicios tradicionales logró nuevos progresos. Y al
mismo tiempo, adoptamos diversas medidas para respaldar y estimular
activamente el desarrollo acelerado del sector de servicios modernos.
Elevar la calidad de los productos constituye una
vía para revigorizar el país, y también un medio fundamental para
elevar la rentabilidad económica y la competitividad. Debido a
la adaptación de normas internacionales, la divulgación de tecnologías
avanzadas, el fortalecimiento del trabajo de certificación y confirmación,
y la intensificación del control de calidad, conseguimos mejorar
de continuo la calidad tanto de los productos como de los servicios
de los distintos sectores de la economía.
3. Persistimos en poner en el plano prominente
las cuestiones relativas a la agricultura, el campo y el campesinado
para consolidar y fortalecer la posición de la agricultura como
rama básica.
Los problemas de la agricultura, el campo y el
campesinado atañen a la situación global de la reforma, la apertura
y la modernización del país, y en ningún momento deben ser desdeñados
ni descuidados. En estos últimos años, la fuerza productiva integral
de la agricultura dio un gran paso adelante, lo que contribuyó
enérgicamente al desarrollo de la economía nacional y a la estabilidad
social. Al mismo tiempo, sin embargo, surgieron problemas como
el exceso de oferta de productos agrícolas por encima de la demanda,
la caída de sus precios y la lentitud del aumento de los ingresos
de los campesinos. Si no se logra cambiar esta situación, se verá
seriamente mermado el entusiasmo de los campesinos, se debilitará
la posición de la agricultura como base, e incluso peligrará toda
la economía nacional. Persistimos en otorgar la máxima prioridad
de nuestro trabajo económico al fortalecimiento de la agricultura,
el fomento de la economía rural y el incremento de los ingresos
de los campesinos, cuestiones a las que dedicamos ingentes esfuerzos.
Primero, impulsamos la reestructuración agrícola.
Mediante el apoyo en materia de política y el fortalecimiento
de los servicios técnicos y de información, se condujo a los campesinos
a reajustar la estructura de los cultivos y la de variedades en
función de la demanda del mercado y a desarrollar la ganadería
y la acuicultura, y se propulsó la redistribución geográfica de
la producción agrícola. Se popularizaron con energía diversas
modalidades de gestión como la de empresas más familias
campesinas y la de producción agrícola por encargo
y se fomentó la gestión industrializada de la agricultura, con
el objetivo de guiar a miles y miles de familias campesinas al
mercado. Al mismo tiempo, aprovechando la coyuntura positiva que
propiciaba el abundante suministro de cereales, se llevó a efecto
la reconversión de tierras de labranza en bosques, lo que fomentó
la reestructuración de la agricultura y, a la vez, incrementó
directamente los ingresos de los campesinos. En el curso de la
reestructuración agrícola, persistimos en adoptar medidas apropiadas
a las condiciones locales y respetar la voluntad de los campesinos
en vez de recurrir al autoritarismo administrativo.
Segundo, profundizamos en la reforma del sistema
de circulación mercantil de cereales y algodón. El rumbo fundamental
que ha de tomar la reforma de este sistema debe pasar por la regulación
de la adquisición y venta en función del mercado. Pero en cuanto
a los pasos a seguir en esta reforma, debemos atenernos a la realidad
y poner atención en la protección de los intereses de los campesinos
y de la fuerza productiva agrícola para así llevar adelante la
reforma de modo dinámico y seguro. En 1997, empezamos a aplicar,
entre otras, la política de adquisición estatal irrestricta y
a precios de protección de los cereales excedentes de los campesinos.
En 1998, dimos un paso más al formular tres políticas y una reforma,
o sea, la adquisición estatal irrestricta y a precios de protección
de los cereales excedentes de los campesinos, la venta de cereales
a precios normales por parte de las empresas estatales de adquisición
y venta cerealícolas y la operación cerrada de los fondos destinados
a la adquisición de cereales, y la aceleración de la reforma de
las empresas cerealícolas estatales. En 2001, al mismo tiempo
que seguimos, en las principales zonas cerealícolas, la política
de adquirir sin restricción y a precios de protección los cereales
excedentes de los campesinos, flexibilizamos los mercados de adquisición
de este producto en las principales zonas compradoras y liberalizamos
su precio, lo que surtió efectos favorables. El Estado invirtió
una gran suma de fondos para propiciar la reforma del sistema
de circulación mercantil de cereales. La reforma en favor de la
mercantilización de la compra y venta del algodón también registró
avances sustanciales en el proceso de su profundización.
Tercero, pusimos en práctica el experimento piloto
de la reforma tributaria y tarifaria en el campo. A fin de aliviar
las excesivas cargas que pesaban sobre los campesinos, adoptamos
una serie de políticas y medidas. A partir del año 2000, empezamos
a efectuar en la provincia de Anhui y otras localidades el experimento
piloto de la reforma tributaria y tarifaria en el campo, experimento
que se extendió en 2002 a veinte provincias, regiones autónomas
y municipios bajo jurisdicción central. En las zonas experimentales
las cargas de los campesinos se redujeron en un promedio del 30%.
Este año, el presupuesto de la hacienda central designará 30.500
millones de yuanes para apoyar esta reforma. Paralelamente, se
emprendieron reformas complementarias, incluyendo las de los organismos
de cantón y poblado, la educación rural y la estructura fiscal
a nivel de distrito y cantón. Se cambió la anterior forma de pago
salarial a los maestros rurales de primaria y secundaria por la
de la administración unificada a cargo de las instancias distritales
de Hacienda, para garantizar su pago oportuno e íntegro y disminuir
la carga de los campesinos. La reforma impositiva y tarifaria
en las zonas rurales constituye, tras la implantación del sistema
de gestión con base en la contrata familiar, otro gran cambio
en las zonas rurales del país, que ha desempeñado y seguirá desempeñando
un importante papel en el aumento de los ingresos del campesinado
y la reducción de sus cargas, en la promoción del desarrollo de
la agricultura y en el mantenimiento de la estabilidad rural,
en atención a lo cual, se ha granjeado el sincero apoyo de cientos
de millones de campesinos.
Cuarto, aumentamos la inversión en la agricultura
y en el campo. Se trata de una medida de suma importancia para
solucionar los problemas relativos a la agricultura, el campo
y el campesinado y promover el desarrollo armonioso entre las
zonas urbanas y rurales. Durante el lustro pasado, por concepto
de gastos en apoyo de la producción rural y otros gastos de explotación
agrícola, la hacienda estatal invirtió 407.700 millones de yuanes,
lo que supuso un aumento de 185.200 millones respecto a la suma
total de los cinco años anteriores. Dedicamos una parte de los
fondos provenientes de la deuda pública a la agricultura y la
construcción de obras infraestructurales rurales, prioritariamente
al acondicionamiento de los grandes ríos y lagos, la renovación
de las redes eléctricas rurales, la construcción de silos estatales
para cereales de reserva, etc., además del apoyo dado a la construcción
de pequeñas obras de infraestructura agrícolas y rurales. Todas
estas medidas han desempeñado un importante papel en el mejoramiento
de las condiciones de producción y vida de los campesinos.
Quinto, intensificamos el desarrollo de las zonas
rurales pobres como forma de ayuda a los indigentes. Efectuamos
con seriedad y cumplimos básicamente el Plan septenal de
ayuda a los 80 millones de ciudadanos pobres, y elaboramos
y pusimos en ejecución el Programa de ayuda a las zonas
rurales con escasos recursos económicos para los primeros
diez años del nuevo siglo. Nos mantuvimos firmes en el principio
de desarrollo de las zonas pobres como forma de ayuda a los necesitados
y aumentamos las asignaciones para esta ayuda. Durante el último
quinquenio, la hacienda estatal dedicó un total de 48.000 millones
de yuanes para los fondos de ayuda a las zonas pobres y los fondos
de asistencia a los necesitados en forma de pago de sus jornales,
además de la asignación de 77.000 millones de yuanes como préstamos
de ayuda a los indigentes con interés pagado por la Hacienda,
y ambas sumas fueron obviamente superiores a las anteriores. Persistimos
en desarrollar la cooperación entre el Este y el Oeste para ayudar
las zonas pobres occidentales. A través de la exploración de muchos
años, hemos hallado un camino de desarrollo de las zonas pobres
en forma de ayuda a los necesitados, camino apropiado a las condiciones
específicas de China.
Sexto, orientamos la mano de obra rural para que
su movimiento fuera racional y ordenado. El desplazamiento de
la fuerza laboral sobrante en el campo hacia las ramas no agrícolas,
las ciudades y los poblados es una tendencia inevitable en los
procesos de industrialización y modernización. Persistimos en
aplicar la estrategia de urbanización, desarrollando activa y
prudentemente las pequeñas ciudades y los poblados. Apoyamos a
los campesinos en su traslado a las ciudades para prestar servicios
laborales o buscar empleo, revisamos y rectificamos las políticas
discriminatorias y cobros arbitrarios relacionados con los campesinos
que laboran en la ciudad, con el fin de proteger sus derechos
e intereses legales y, al mismo tiempo, reforzamos la orientación
y la administración sobre estos trabajadores. De tal modo, promover
el desarrollo de las zonas rurales sobre la base de la prosperidad
urbana e impulsar un desarrollo coordinado entre las ciudades
y el campo constituye una importante vía para resolver los problemas
de la agricultura, de las zonas rurales y del campesinado bajo
la nueva situación.
La práctica ha demostrado que las decisiones y
las disposiciones de la dirección central sobre la agricultura
y el trabajo rural en la nueva etapa son acertadas. El presente
Gobierno ha dedicado enorme energía a la solución de estos problemas
y ha logrado resultados positivos. Se requiere un tenaz esfuerzo
para resolver radicalmente los problemas de la agricultura, del
campo y del campesinado por ser una tarea a largo plazo y difícil.
4. Persistimos en impulsar la reforma de las empresas
estatales y potenciamos efectivamente el trabajo relativo al reempleo
y al fomento del sistema de seguridad social.
La reforma de las empresas estatales constituye
el eslabón central de la reforma de la estructura económica en
su conjunto. De no impulsar con firmeza la reforma, las empresas
estatales quedarían ante un callejón sin salida. En los cinco
años transcurridos, mantuvimos con firmeza el rumbo de la reforma
en favor de la economía de mercado socialista y, avanzando pese
a las dificultades, desafiando las duras pruebas y redoblando
los esfuerzos en nuestra labor, libramos una batalla decisiva
para profundizar en la reforma de las empresas estatales en los
siguientes aspectos:
Primero, fomentamos de modo acelerado el sistema
empresarial moderno. Con arreglo a la exigencia de claridad
en los derechos de propiedad, explicitud en las atribuciones y
las responsabilidades, separación entre la administración gubernamental
y la gestión empresarial y métodos científicos en la administración,
trabajamos con dinamismo por llevar adelante la reforma en favor
del sistema de sociedades reglamentado y del sistema accionario,
perfeccionar el régimen de administración por parte de la persona
jurídica, profundizar en la reforma de los sistemas de distribución
de los ingresos, de personal y de trabajo en el seno de las empresas
y establecer en las mismas mecanismos de estímulo y de condicionamiento.
Paralelamente, alentamos a las grandes empresas estatales que
reúnen las condiciones necesarias a que cambiaran de régimen para
cotizar en bolsa. A lo largo de los últimos cinco años, 442 empresas
y holdings estatales adicionales cotizaron en bolsas de dentro
o de fuera de la parte continental, logrando reunir de manera
acumulada fondos por un valor total de 743.600 millones de yuanes,
incluyendo 35.200 millones de dólares de fondos recaudados en
el exterior. Segundo, establecimos el mecanismo eliminatorio con
respecto a las empresas. Junto con el reajuste estratégico de
la distribución geográfica de la economía de propiedad estatal
y la reorganización de las empresas estatales, apoyamos a las
grandes compañías y grupos empresariales aventajados en su mayor
fortalecimiento y expansión, para que se convirtieran en los pilares
de la economía nacional y la importante fuerza participante en
la competencia internacional. Por otra parte, el Estado adoptó
políticas y disposiciones como las relativas a la ubicación adecuada
de los trabajadores, a la compensación económica a los trabajadores
en caso de conclusión de su relación laboral con la empresa y
a la verificación y liquidación, previa autorización del Consejo
de Estado, de las cuentas bancarias fallidas o incobrables de
las empresas, de modo que un número de minas cuyos recursos se
habían agotado y empresas deficitarias por largo tiempo, incapaces
de cubrir el pasivo con su activo y carentes de esperanza de eliminar
sus pérdidas, pudieron declararse en quiebra o cerrar sin contratiempos,
configurándose así el mecanismo de salida del mercado de las empresas
de condiciones desventajosas. Tercero, redujimos las cargas y
los lastres históricos de las empresas. Junto con la reforma encaminada
a la solución concentrada de los préstamos fallidos de los bancos
comerciales del Estado, creamos cuatro compañías para administrar
los activos de las instituciones financieras y determinamos la
conversión en acciones de los créditos concedidos a 580 empresas
grandes y medianas de propiedad estatal que cumplían los requisitos.
Las empresas que han efectuado tal conversión han disminuido su
tasa de endeudamiento y, en su mayoría, han pasado de deficitarias
a rentables. Se adoptaron medidas eficaces para resolver problemas
como el exceso de personal en las empresas y la asunción por parte
de éstas de las funciones que corresponden a los servicios sociales.
Cuarto, fomentamos activamente las innovaciones en materia de
administración empresarial. Se hicieron grandes esfuerzos por
impulsar la informatización de las empresas, reforzar la administración
relacionada con los costes, los fondos y la calidad y elevar integralmente
el nivel de administración moderna de las mismas. Quinto, fortalecimos
enérgicamente la supervisión y el control externos de las empresas.
El Consejo de Estado envió en diferentes ocasiones consejos supervisores
a 192 empresas clave de propiedad estatal y un cierto número de
instituciones financieras estatales para efectuar la auditoría
de la responsabilidad económica con respecto a los dirigentes
de las mismas empresas e instituciones. Todo ello ha desempeñado
un importante papel para estimular a las empresas a mejorar su
gestión y administración y prevenir la fuga de los activos estatales.
La razón vital que ha permitido el avance trascendental
en la reforma de las empresas estatales radica en nuestra persistencia
en el principio de alentar la absorción de empresas, reglamentar
su declaración de quiebra, trasladar su personal excedente a otros
puestos, aumentar la rentabilidad mediante la reducción de la
plantilla y llevar a cabo el programa de reubicación laboral,
así como en nuestros esfuerzos eficaces por llevar a buen término
el reempleo y el fomento del sistema de seguridad social. En los
últimos años el Comité Central del Partido y el Consejo de Estado
convocaron dos conferencias nacionales de trabajo sobre el reempleo
y elaboraron y aplicaron una serie de políticas y medidas al respecto.
Al personal excedente que debía desplazarse a otros puestos, se
le garantizó la manutención básica, se le pagó el seguro social
y se le facilitó el reempleo mediante el establecimiento de centros
de servicio de reubicación. Para el cierre o quiebra de empresas,
es necesario, ante todo, recolocar adecuadamente a sus trabajadores.
A partir de 1998, más de 27 millones de trabajadores de las empresas
estatales fueron desplazados de sus puestos, más del 90% se incorporó
a los centros de servicio de reempleo y más de 18 millones consiguieron
nuevas plazas por diversas vías y medios. Entretanto, se perfeccionaron
gradualmente las tres líneas de garantía. Las diversas
instancias del gobierno aumentaron año a año su inversión de fondos
en la seguridad social y el reempleo, y en 2002, los fondos destinados
por la hacienda central al doble aseguramiento y a
la garantía del nivel de vida mínimo de la población urbana, ascendieron
a 59.400 millones de yuanes, o sea, 6,2 veces la cifra de 1998.
El ensayo efectuado a partir de 2001 en toda la provincia de Liaoning
para perfeccionar el sistema de seguridad social en las ciudades
y poblados dio notables resultados, y con ello acumulamos experiencias
para generalizarlo paulatinamente a lo largo y ancho del país.
La práctica ha corroborado que la serie de orientaciones
y políticas de la dirección central correspondientes a la reforma
de las empresas estatales, la promoción del reempleo y el fortalecimiento
del sistema de seguridad social es acertada y constituye un sistema
completo cuyos componentes se complementan mutuamente. Sólo aplicando
cabalmente estas orientaciones y políticas es posible garantizar
la realización de los objetivos de la reforma de las empresas
estatales.
5. Persistimos en la elevación integral del nivel
de apertura al exterior y participamos dinámicamente en la cooperación
y la competencia internacionales en los terrenos económico y tecnológico.
En circunstancias en las que la globalización económica
evoluciona en profundidad y la competencia internacional es cada
día más aguda, sólo adaptándonos a la corriente del desarrollo
mundial y persistiendo en ampliar la apertura al exterior podremos
hacer mejor uso de los mercados y recursos tanto nacionales como
internacionales y, por consiguiente, acelerar nuestro propio crecimiento
y fortalecimiento. Frente al severo ambiente económico internacional,
respondimos de manera activa sorteando el mal por el bien y convirtiendo
los retos en oportunidades y, como consecuencia, logramos abrir
nuevas perspectivas para la apertura al exterior.
Durante estos años, al atenernos al principio de
ampliación de la demanda interna, no decaímos en lo más mínimo
en nuestro empeño de aumentar las exportaciones. En la segunda
mitad de 1998, a causa del impacto de la crisis financiera de
Asia, las exportaciones de nuestro comercio exterior sufrieron
un crecimiento negativo. A despecho de esta situación, persistimos
en no devaluar el renminbi y tomamos con decisión una serie de
políticas y medidas para estimular la exportación. Se implementaron
con perseverancia la estrategia de diversificación del mercado
y la de ganar el terreno en virtud de la calidad, abriendo de
manera enérgica nuevos mercados, mejorando con empeño la composición
de las mercancías de exportación y elevando su calidad y categoría.
Se profundizó en la reforma del sistema de economía y comercio
con el exterior, se llevó adelante la diversificación de gestores
en este sector, y se elevaron el nivel de administración de los
puertos y la capacidad de tramitación aduanera. Gracias a estas
eficaces medidas, se vencieron las diversas dificultades y se
consiguió un amplio incremento de la exportación. Al mismo tiempo,
se importó gran cantidad de equipos y tecnologías que necesitaba
con urgencia el país y de materias primas y materiales carentes
o escasos para nosotros, lo que promovió el desarrollo económico
y el progreso tecnológico. La práctica ha constatado que son acertadas
las decisiones y medidas tomadas para estabilizar la tasa de cambio
del renminbi y expandir la exportación por todos los medios.
Estimulamos a las empresas de las diversas formas
de propiedad que reúnen las condiciones necesarias a salir del
país para ganar terreno en el mercado internacional e invertir
y montar empresas en el extranjero, a fin de promover la exportación
de equipos, piezas de repuesto y accesorios y la de servicios
laborales. Se han adoptado diferentes modalidades de inversión
y cooperación según las condiciones de los distintos países. Con
respecto a aquellos en vías de desarrollo, particularmente los
de nuestro entorno geográfico, se les ha proporcionado ayuda económica
y tecnológica, se han desarrollado las modalidades de contrata
de proyectos con inversión, gestión con inversión y concesión
de créditos sin interés o con interés bajo. Esto no sólo ha permitido
consolidar la amistad tradicional, sino que también ha contribuido
a la reciprocidad y beneficio mutuo y al desarrollo conjunto,
por lo que reviste un gran significado.
Conforme a las nuevas características del flujo
del capital internacional, aprovechamos las oportunidades para
extender con dinamismo la utilización de los fondos foráneos y
elevar con empeño la calidad del uso de estos fondos, combinando
su captación con el reajuste de la estructura sectorial de la
economía, la reorganización y reconversión de las empresas estatales
y la explotación a gran escala de las regiones occidentales. En
estos años transcurridos, gracias a los enérgicos esfuerzos por
mejorar el ambiente de inversión, se operaron grandes cambios
en medios físicos como el transporte y las instalaciones de comunicaciones,
mientras que el afán por perfeccionar el sistema legal, aumentar
la transparencia de las políticas y prestar servicios de buena
calidad contribuyó a mejorar considerablemente los medios no físicos.
Se trata de una actuación fundamental y eficaz para aumentar la
atracción de fondos extranjeros.
6. Persistimos en implementar la estrategia de
vigorizar el país mediante la ciencia y la tecnología y elevamos
la capacidad de innovación científica y tecnológica y las cualidades
de la población nacional.
Desarrollar la ciencia, la tecnología y la educación
es un plan de importancia capital para materializar la vitalización
económica y la modernización del país. En los últimos años, tomando
en todo momento la ejecución de la estrategia de vigorizar el
país mediante la ciencia y la tecnología como tarea de suma importancia,
adoptamos una serie de medidas que principalmente se refieren
al aumento de la inversión, la profundización de la reforma y
el perfeccionamiento de las políticas.
Se incrementó en considerable medida la inversión
en la ciencia, la tecnología y la educación. En el último quinquenio,
en beneficio de la ciencia y la tecnología la hacienda estatal
invirtió un total acumulado de 250.000 millones de yuanes, es
decir, más del doble que en el quinquenio anterior. Los gastos
en todo el país por concepto de investigación, experimentación
y desarrollo ascendieron de los 50.900 millones de yuanes de 1997
a los 116.100 millones de 2002, con un porcentaje en el PIB aumentado
del 0,64% al 1,13%. La hacienda central incrementó en proporción
relativamente grande las inversiones específicas en el plan estatal
de investigación y desarrollo de alta tecnología, en el fondo
estatal de ciencias naturales, en la institución del sistema estatal
de innovación, etc. El notable mejoramiento de las condiciones
de investigación científica contribuyó al surgimiento de las innovaciones
científicas y tecnológicas. En cuanto a la educación, en el año
2002 se invirtieron en todo el país 336.600 millones de yuanes
como gastos fiscales, suma que es 1,8 veces la del año 1997, ascendiendo
su porcentaje en el PIB del 2,5% al 3,3%. A partir del año 1998,
la hacienda central elevó anualmente la proporción de las partidas
destinadas a la educación en un punto porcentual, lo que supuso
un aumento de 48.900 millones de yuanes sólo para este rubro en
los cinco años. Asignó también gran cantidad de fondos para solucionar
problemas como el impago de salarios de los maestros de las escuelas
de primaria y secundaria y la restauración de sus edificios en
estado de peligro. Al mismo tiempo, se estableció un sistema de
políticas para ayudar a los estudiantes, principalmente, por medio
de premios, créditos, becas, subsidios y exención parcial o total
de los pagos de matrícula, con lo cual se procuró evitar que los
alumnos provenientes de familias con escasos recursos económicos
dejaran los estudios.
Se profundizó en todos los sentidos la reforma
estructural en los campos científico, tecnológico y educacional
y se fomentó con dinamismo la estrecha integración de estos sectores
con el desarrollo económico y social. A partir de 1999, se ha
ido llevando a término tanto la reforma encaminada a la implantación
del régimen empresarial en las instituciones de investigación
de ciencias aplicadas subordinadas a los departamentos del Consejo
de Estado y las adscritas a las autoridades provinciales, como
la reforma conducente a la orientación al mercado en múltiples
formas, en aquellas instituciones de investigación científica
para beneficio público que reunían las condiciones necesarias.
Todo esto configuró en forma preliminar un mecanismo eficaz de
aplicación práctica e industrialización de los adelantos científico-tecnológicos.
Las instituciones que han adoptado el régimen empresarial están
convirtiéndose en una fuerza dinámica de las industrias de alta
y nueva tecnología de nuestro país. Gracias a estas reformas,
las empresas están convirtiéndose gradualmente en protagonistas
de las innovaciones tecnológicas, mientras que las fuerzas científico-tecnológicas
de las instituciones estatales de investigación científica, de
las universidades y de las entidades locales se han robustecido
sin cesar. A través de la adopción de formas como las de organización
conjunta, reajuste, cooperación y fusión, se llevó a cabo una
importante reforma en la estructura administrativa de los centros
docentes superiores, y se configuró como consecuencia un nuevo
sistema de administración gubernamental de los niveles central
y provincial, con este último como principal, lo que permitió
iniciar la modificación de la situación por años prevaleciente
de la compartimentación vertical y horizontal, la excesiva pequeñez
de algunos centros docentes y la gama demasiado reducida de especialidades,
optimizando la disposición de los recursos educativos. Se hicieron
esfuerzos por llevar adelante la reforma de las asignaturas y
de los sistemas de evaluación incluyendo el de examen. Con respecto
a la educación obligatoria en las zonas rurales se implantó un
nuevo sistema caracterizado por la asunción de responsabilidad
por parte de los gobiernos locales y la administración escalonada
con el nivel distrital como principal bajo la dirección del Consejo
de Estado, con lo cual se dio un enérgico impulso a la reforma
y el desarrollo de la educación rural.
Se perfeccionaron el sistema de evaluación y el
régimen de premios estatales con respecto a los adelantos científicos
y tecnológicos y se formuló una política de participación de la
tecnología y la administración en la distribución de los ingresos,
a fin de recompensar tanto a los científicos y técnicos como al
personal encargado de gestión y administración que habían hecho
contribuciones sobresalientes. Se hicieron esfuerzos por implementar
el régimen de contratación laboral dentro de las instituciones
de investigación científica. Se otorgaron premios a los profesores
jóvenes sobresalientes de los centros de enseñanza superior. El
Estado elevó en varias ocasiones el nivel salarial del personal
docente y mejoró sus condiciones de trabajo y vida. Se estimuló
a los innovadores destacados para que continuaran formándose.
Estas medidas, todas muy eficaces, despertaron la iniciativa del
amplio contingente de personal científico, técnico y docente.
Se aplicó la estrategia de vigorización del país
mediante las personas de valía, tomando su preparación, atracción
y empleo adecuado como una tarea de gran importancia. Se elaboraron
y aplicaron el programa nacional de formación del contingente
de personas de valía y el plan decenal de preparación de personas
especializadas del Oeste, y se reforzó la formación de los funcionarios
públicos, las personas especializadas en gestión y administración
de empresas y los profesionales y técnicos, y se perfeccionaron
los sistemas y medidas de formación, introducción y empleo de
las personas calificadas, a fin de crear un ambiente favorable
para el pleno despliegue de sus aptitudes y su presencia permanente.
Se profundizó en la reforma del sistema de cuadros, promoviendo
el régimen de admisión mediante oposiciones, el de empleo por
competencia, y el de alternación e intercambio de puestos y de
capacitación de funcionarios públicos. Se perfeccionó el sistema
de selección de expertos, objeto de la gratificación especial
del gobierno. Persistiendo en la política de apoyar los estudios
en el extranjero de los chinos, estimularles a volver al país
y darles libertad de entrada y salida, se establecieron polígonos
para que los regresados de ultramar desarrollaran su iniciativa,
y se financiaron sus investigaciones científicas y proyectos para
crear sus empresas, lo que ha motivado a muchos de ellos a regresar
al país.
En los últimos años, adhiriéndonos al principio
de tomar el trabajo con las dos manos y tener la misma firmeza
en ambas, hicimos ingentes esfuerzos por fomentar la civilización
socialista en lo espiritual y mejorar constantemente tanto la
calidad ideológica y moral como la calidad científica y cultural
de toda la nación, lo que ha proporcionado una poderosa fuerza
motriz espiritual y apoyo intelectual a la modernización y también
ha promovido enérgicamente la coordinación del desarrollo económico
y social.
7. Persistimos en el camino de desarrollo sostenible,
fomentando la coordinación del desarrollo económico con la población,
los recursos naturales y el medio ambiente.
Aplicar la planificación familiar y proteger el
medio ambiente y los recursos naturales son políticas fundamentales
de nuestro país. Por eso, no se permite en absoluto procurar el
desarrollo económico temporal a expensas del medio ambiente y
los recursos naturales. Siempre hemos concedido suma importancia
a la aplicación de la estrategia de desarrollo sostenible, e incrementado
la inversión en gran medida, tratando los problemas en su origen
y persistiendo en darles una solución tanto paliativa como radical.
Primero, redoblamos los esfuerzos por la protección
medioambiental y el mejoramiento del entorno ecológico. Después
de las descomunales inundaciones que tuvieron lugar en 1998, aleccionados
por las experiencias, pusimos en práctica las medidas fundamentales
de acordonamiento de montañas para la plantación de árboles
y reconversión de tierras de labranza en bosques; reintegración
de tierras de cultivo a lagos y demolición de muros protectores
familiares en favor del paso de las crecidas; asistencia a los
necesitados mediante la oferta de trabajo y construcción de poblados
para los habitantes desplazados de las zonas afectadas, y consolidación
de los diques troncales y encauzamiento de los ríos. Aplicamos
el programa de protección de los bosques naturales en las zonas
forestales prioritarias y los cursos superior y medio de los ríos
Changjiang y Huanghe y llevamos a cabo, de forma metódica y a
gran escala, la reintegración de tierras de labranza a la silvicultura
y a la praticultura en las zonas de medio ambiente precario. Adoptamos
los métodos de reconversión de tierras de labranza en bosques,
de acordonamiento de montañas en favor de su forestación, de pago
de los jornales con cereales en vez de con dinero y de disposición
de trabajos por contrata individual, y divulgamos las siguientes
experiencias sintetizadas: el derecho de gestión del bosque,
el núcleo; el suministro de cereales, la clave; el cultivo de
plantones, la prioridad, y los cuadros, la garantía. El
Estado proporcionó en forma gratuita cereales, plantones y subsidios
para la vida a las familias campesinas pertinentes, lo que despertó
en los campesinos un gran entusiasmo por la reintegración de tierras
de cultivo a la silvicultura y a la praticultura. Todo esto ha
desempeñado un importante papel en la mejora del entorno ecológico
y la aceleración del paso de las zonas pobres de la pobreza a
la prosperidad. En la cuenca del río Changjiang, como resultado
de la implementación de políticas tales como la demolición de
muros protectores familiares en favor del paso de las crecidas,
la reintegración de tierras de cultivo a lagos y la construcción
de poblados para los habitantes trasladados de las zonas afectadas,
logramos recuperar 2.900 kilómetros cuadrados de superficie de
agua y aumentar la capacidad de almacenamiento de crecidas en
13.000 millones de metros cúbicos y, de la superficie recuperada,
la reintegrada a los lagos de Poyang y Dongting es de 880 y de
600 kilómetros cuadrados respectivamente. Esto contribuyó a materializar
el cambio histórico que implica el paso de la práctica milenaria
de represar lagos para obtener tierras de cultivo y de luchar
por tierras en contra de ellos a la reintegración en gran escala
de tierras de labranza a los lagos.
Segundo, fortalecimos la protección y la utilización
racional de los recursos. Potenciamos el control de las tierras,
minerales, aguas dulces, mares, recursos biológicos y otros recursos
naturales. Se elaboró y se puso en práctica el programa general
de utilización de las tierras y se aplicó un riguroso sistema
de control de su uso, con el fin de proteger efectivamente las
tierras de cultivo. Se rectificó y reglamentó con firmeza el orden
en la administración de los recursos minerales para poner coto
a las extracciones arbitrarias y excavaciones abusivas. Se comenzó
a encauzar la utilización y administración de los espacios marítimos
hacia la vía legal. A partir de 1999, se empezó a disponer de
manera unificada los recursos hídricos a lo largo y ancho de las
cuencas de los ríos clave. Se inició el saneamiento integral de
las cuencas de los ríos Tarim y Heihe. Gracias a la ejecución
de los proyectos de transvase de emergencia como el traslado de
aguas del Huanghe en auxilio al municipio de Tianjin, se garantizó
en forma fundamental el suministro de agua en las ciudades que
la requerían.
Tercero, reforzamos la prevención y control de
la contaminación. Concentramos las fuerzas en descontaminar las
cuencas, regiones, áreas marítimas y ciudades importantes. Intensificamos
la construcción de infraestructuras medioambientales y elevamos
la tasa de tratamiento centralizado de las aguas residuales y
desperdicios de las ciudades. Se perfeccionaron la legislación
y la normativa sobre el medio ambiente, aumentó el rigor en la
aplicación de la ley y emprendieron la producción limpia y la
certificación del sistema de administración medioambiental. Se
dio apoyo al desarrollo de la industria de la protección medioambiental
y a la economía reciclable. Se fortaleció la preservación de los
recursos y el entorno en las reservas naturales y en las zonas
de valor histórico y cultural y otros lugares de interés turístico.
Se impartió la educación ejemplar en la salvaguardia del medio
ambiente, que sirvió para reforzar la participación consciente
de toda la población en la protección medioambiental.
Cuarto, intensificamos la labor relacionada con
la planificación familiar. Persistimos en poner bajo control la
cantidad de la población y en mejorar su calidad. Estabilizamos
la política vigente de planificación familiar y mantuvimos una
natalidad baja. Pusimos el acento en realizar adecuadamente el
trabajo de planificación familiar en las zonas rurales, particularmente
en las regionales centrales y occidentales del país, y reforzamos
la planificación familiar en la población flotante. Implantamos
y mejoramos el sistema de responsabilidad por la administración
de los objetivos relativos a la población y la planificación familiar,
de modo que esta última fuera efectivamente puesta en práctica
como política fundamental del país.
8. Persistimos en mantener con toda energía la
estabilidad social a fin de crear un ambiente favorable para la
reforma y el desarrollo.
Perseveramos en la aplicación del principio de
predominancia de la estabilidad por encima de todo, y prestamos
suma atención a cómo tratar adecuadamente la relación entre la
reforma, el desarrollo y la estabilidad, razón por la cual, a
la par de los progresos sustanciales registrados en la reforma
y de la aceleración del desarrollo económico, salvaguardamos con
eficacia la estabilidad social. Primero, persistimos en conjugar
la intensidad de la reforma y la velocidad del desarrollo con
el grado de aguante de la sociedad. Al elaborar y poner en práctica
cada uno de los proyectos de reforma importantes, siempre tomamos
en plena consideración la capacidad de soporte de las finanzas
estatales, de las empresas y de las masas, teniendo muy en cuenta
el sentido de oportunidad para su lanzamiento, su ritmo de aplicación
y su intensidad, y, a tenor de las nuevas circunstancias y problemas
surgidos en el proceso de su aplicación, efectuamos los reajustes
y mejoramientos oportunos. En cuanto a las medidas de reforma
importantes, persistimos en aplicarlas primero a modo de ensayo
en puntos piloto, y luego las difundimos paulatinamente una vez
logradas las experiencias. Nos esforzamos por mantener un crecimiento
económico estable y relativamente rápido evitando que se produjeran
grandes fluctuaciones. Segundo, nos preocupamos en todo momento
por los intereses vitales de las masas populares y nos esforzamos
especialmente por solucionar los problemas prácticos surgidos
en la producción y la vida de las masas necesitadas. Al llevar
a feliz término con dinamismo el trabajo relativo a la seguridad
social, y el reempleo en las ciudades y la ayuda a los pobres
en el campo, dedicamos ingentes esfuerzos para resolver los problemas
del atraso en el pago de salarios a los trabajadores y de las
cargas excesivas que pesaban sobre los campesinos. En el proceso
de la neutralización de los riesgos financieros ocultos, el Estado
destinó una considerable cantidad de recursos financieros para
dar solución al problema de la deuda, legado del pasado, que concernía
a los intereses personales de las masas. Tercero, tratamos acertadamente
las contradicciones existentes en el seno del pueblo bajo la nueva
situación. Solucionamos adecuadamente los incidentes repentinos
o de carácter masivo y nos empeñamos en resolver las contradicciones
y los litigios en los niveles de base, eliminándolos en su etapa
embrionaria. Cuarto, fortalecimos el saneamiento coordinado del
orden público. Propinamos, conforme a la ley, duros golpes a los
diversos actos delictivos de gravedad y delitos económicos y solucionamos
con prioridad los problemas relevantes de desorden público en
algunas localidades. Desplegamos en profundidad actividades encaminadas
al fortalecimiento de la seguridad en los niveles de base. Prevenimos
y redujimos de forma activa los casos de infracciones y delitos.
Atribuimos importancia a la seguridad en la producción y la potenciamos,
y perfeccionamos el sistema de responsabilidad en este sentido.
Quinto, salvaguardamos efectivamente la seguridad del Estado.
Mantuvimos una estricta vigilancia sobre la infiltración, subversión
y sabotaje de las fuerzas hostiles procedentes de dentro y fuera
de nuestro territorio y les asestamos duros golpes conforme a
la ley, además de golpear con energía y según la ley a las fuerzas
separatistas étnicas, las violentas y terroristas y las religiosas
extremistas. Sexto, perfeccionamos gradualmente el mecanismo de
garantía de los gastos destinados al trabajo de seguridad pública,
fiscalía y justicia, haciendo esfuerzos por proporcionar las condiciones
necesarias para el desarrollo de la labor en los organismos de
estos tres ámbitos.
9. Persistimos en transformar las funciones gubernamentales
y nos esforzamos por construir un gobierno limpio, diligente,
pragmático y altamente eficiente.
Para instituir y perfeccionar el sistema de la
economía de mercado socialista, es preciso separar la administración
gubernamental de la gestión empresarial, transformar las funciones
del gobierno y cambiar su modo y estilo de trabajo. En estos últimos
años, hicimos grandes progresos en el fortalecimiento de la autoconstrucción
del gobierno. Emprendimos, en primer lugar, una importante reforma
de los organismos gubernamentales, que consistió principalmente
en reorganizar los departamentos encargados de la administración
económica global convirtiéndolos en departamentos de regulación
y control macroeconómicos, reajustar y disminuir los departamentos
económicos especializados, y fortalecer los de supervisión y control
y de aplicación de la ley. En 1998 se redujeron a 29 los anteriores
40 departamentos componentes del Consejo de Estado y se simplificó
una cuarta parte de los organismos internos, con un recorte de
la mitad de la plantilla total. Además, en 2001 se suprimieron
9 direcciones estatales encargadas de distintas ramas de actividad
y se elevaron en mayor medida las atribuciones y el status de
los departamentos de supervisión y control y de aplicación de
la ley en el mercado. Mientras tanto, los gobiernos de las diversas
instancias locales también reformaron de manera correspondiente
sus organismos. Como resultado de ello, se redujo en 1,15 millones
el personal administrativo en todo el país. Esta reforma modificó
aún más el marco de los organismos gubernamentales configurado
desde hacía mucho tiempo bajo el sistema de economía planificada.
A pesar del alto grado de dificultad que se presentó, la reforma
marchó sin sobresaltos debido a las medidas apropiadas y el trabajo
esmerado. Al mismo tiempo, mejoró notablemente la socialización
del servicio logístico en los organismos administrativos y se
dieron pasos importantes con respecto a la separación entre la
administración gubernamental y la gestión empresarial. Los organismos
centrales y locales del Partido y del Gobierno se desvincularon
de las entidades económicas por ellos creadas y de las empresas
bajo su administración directa, en tanto que el ejército, las
unidades de la policía armada y los organismos de seguridad pública,
fiscalía y justicia cesaron sus actividades comerciales y empresariales.
La solución de estos problemas, que se fueron acumulando durante
años y fueron motivo de fuertes críticas de las masas, reviste
un significado importante y de largo alcance.
Bajo las condiciones de la economía de mercado
socialista, las funciones gubernamentales consisten principalmente
en la regulación económica, la supervisión y control del mercado,
la administración social y los servicios públicos. El gobierno
debe ocuparse efectivamente de los asuntos de su competencia,
pero de ningún modo debe ocuparse de los que no lo son. Hay que
saber coordinar las funciones en materia de la toma de decisiones,
su aplicación y la supervisión de la una y la otra. Para cambiar
las funciones gubernamentales, es imperativo reformar el régimen
de examen y aprobación administrativos. Al revisar los proyectos
sujetos a examen y aprobación, el Consejo de Estado suprimió 1195
proyectos de examen y aprobación administrativos, y los gobiernos
locales de los diversos niveles hicieron lo mismo con otro número
de proyectos de la misma índole. Para cumplir sus atribuciones
y responsabilidades, las diversas instancias de gobierno deben
ejercer la administración según la ley, defender la dignidad de
ésta y proteger los intereses de las masas. Los departamentos
del Consejo de Estado y los gobiernos locales de todas las instancias
elevaron constantemente su nivel de ejercicio de la administración
según la ley y tomaron la delantera en la aplicación de la ley
con rigor. Impulsamos la reforma en favor del sistema de aplicación
de la ley en relación con la administración y llevamos a efecto
experimentos piloto de centralización relativa del poder de sanción
administrativa. Reforzamos la supervisión sobre la aplicación
de la ley y realizamos concienzudamente el trabajo de reconsideración
administrativa. Aumentamos la transparencia de las labores gubernamentales
y apoyamos a las masas populares y los medios de comunicación
en la supervisión de las mismas labores. Atribuimos suma importancia
al buen cumplimiento del trabajo de atención a las cartas y visitas
de parte de las masas. Impulsamos continuamente el foment