| --La reorganización de la cooperación
regional después de la guerra, especialmente el reingreso de las compañías
petroleras estadounidenses, iniciará una nueva ronda de competencia
entre las grandes potencias.
Por Yuan Chunqiang
(El autor trabaja en el Instituto de Relaciones
Internacionales Contemporáneas de China)
El mercado de energético internacional ha experimentado cambios
significativos desde el año pasado. Las alza y bajas de los precios
del petróleo a escala internacional, junto a la diplomacia
del petróleo de diversos países, dieron lugar a una enorme
inestabilidad mercantil, agudizada por la actual guerra contra Irak.
Se impone seguir de cerca particularmente el papel de los factores
bélicos a corto plazo y las tendencias más duraderas en el mercado
internacional.
Actuales estrategias energéticas globales
Con
el advenimiento del nuevo siglo, particularmente después de que
la explosión de la burbuja de la "nueva economía", la
energía se ha convertido cada vez más en preocupación principal
de las naciones desarrolladas, que se sienten presionadas a ajustar
sus estrategias en este frente.
La seguridad energética ahora es la principal prioridad
de la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos. En la
política energética que presentó en mayo de 2001, la administración
de Bush puso el énfasis sobre los planes a largo plazo e integrales.
Primero, se propone incrementar la exploración y el desarrollo de
los recursos domésticos de petróleo y gas y aumentar las fuentes
de energía tradicional para ganar un mayor espacio en el mercado
internacional. En segundo lugar, consolidará la capacidad de abordar
emergencias. En este sentido se apresta a establecer la oficina
especial del gobierno federal y los comités coordinadores locales
para las emergencias energéticas. Tercero, Estados Unidos se esforzará
por desempeñar un papel predominante en las áreas principales de
la producción petrolera y de gas alrededor del mundo. Su acción
militar en Afganistán después de que los ataques del terrorista
del 9-11 ha ejercido notable influencia en la situación energética
en el mar Caspio, y el proyecto del oleoducto de Bakú-Tiflis-Ceyhan
en construcción desde el año pasado, extendió la influencia de Estados
Unidos a Asia central en conjunto.
Estados Unidos también se concentra en el continente
africano. Once Jefes de Estado africanos se reunieron con el Presidente
Bush durante la Asamblea General de la ONU en 2002. Para 2015, se
estima que las importaciones norteamericanas de crudo desde África
alcanzarán 25% del total de sus importaciones, superando las adquisiciones
de Washington en todos los países del Golfo Pérsico. Para sus suministros
de crudo, la UE ha establecido una sociedad estratégica con Rusia,
hacia la cual se ha inclinado por consideraciones geopolíticas.
En 2002, Rusia, Alemania, Francia e Italia invirtieron $2.000 millones
en la construcción de un gasoducto a través de Belarús, Polonia
y Eslovaquia, para proporcionar 60.000 millones de metros cúbicos
de gas natural a Europa anualmente.
La nueva estrategia energética de Japón, publicada en septiembre
de 2000, pasó del ahorro a la exploración, con el objetivo de estimular
la participación del capital doméstico en la industria de la energía
y reorganizar las industrias petrolera, del gas natural y de la
energía eléctrica. También planeó el desarrollo de las relaciones
integrales con los productores mundiales de petróleo, el aumento
de sus reservas petroleras y la ampliación de su cooperación con
China, Rusia y Asia suroriental, para diversificar fuentes de suministro.
Rusia se está esforzando por ponerse a la cabeza del mercado petrolero
internacional, y su creciente cuota es otro cambio notable en la
situación del mercado del crudo en años recientes. Desde 1999, la
producción petrolífera de Rusia ha estado en alza, superando ya
la de Arabia Saudí. Actualmente, la producción energética acapara
el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) ruso, y 60% de sus ganancias
en moneda extranjera. El país también está dando pasos para convertirse
además en principal suministrador de gas natural. La "diplomacia
de la energía" de Rusia ha incluido acuerdos de cooperación
energética con Estados Unidos y la UE. A largo plazo, la competencia
de Rusia con la OPEP influirá radicalmente sobre el mercado mundial
de energía y la estabilidad de la economía mundial.
Ajustes causados por la crisis del
Golfo
De
cara a los cambios en la situación energética mundial desde que
estalló la crisis iraquí, muchas naciones han comenzado a ajustar
sus políticas energéticas, incluyendo medidas tradicionales de estabilizar
los precios del petróleo y nuevas medidas para adaptarse globalización
económica.
El incremento de la reserva petrolera y la salvaguarda de la capacidad
estratégica contra riesgos son importantes medidas que hoy adoptan
muchos países. A principios de este año, el departamento de la reserva
petrolera estratégica del Departamento de Energía de Estados Unidos
reveló que estas existencias ascendían a 598,9 millones de barriles,
y que se esperaba completar una meta de 700 millones de barriles,
y que la cifra mencionada constituía la más alta desde que el gobierno
estableció el sistema de reserva petrolera. La UE también se propone
aumentar su actual reserva petrolera de 90 a 120 días antes de 2007.
La mitad de la misma será utilizada totalmente por la UE. También
cambiará la actual situación, bajo la cual las compañías petroleras
privadas poseen la mayoría de reservas petroleras.
El ministro de Energía ruso declaró recientemente
que Rusia construirá una reserva petrolera de 5 a 10 millones de
toneladas para compensar la escasez causada por la creciente producción.
Además, muchos países asiáticos son en extremo dependientes de los
suministros del Medio Oriente. El Gobierno indio anunció planes
para construir una reserva estratégica de 15 millones de toneladas
durante los tres años próximos, para proveer a la nación por espacio
de 45 días. La República de Corea redujo sus impuestos sobre la
importación de petróleo crudo y los productos petroleros en un 2%,
y se recortó a la mitad el impuesto adicional sobre productos petroleros
domésticos.
Los países se están esforzando asimismo por evitar
riesgos y mejorar la cooperación internacional. En comparación con
crisis petroleras previas, la situación actual tiene una nueva característica:
las frecuentes actividades del capital especulativo en el mercado
petrolero internacional. Estadísticas del Comité Comercial de Estados
Unidos para Futuros de Mercancías muestran una alta frecuencia de
transacciones no comerciales en 2002. El capital especulativo internacional
se agrega a las incertidumbres alrededor del precio del petróleo,
y proporciona los medios para que las empresas eviten riesgos. Actualmente,
la tasación superior para la guerra alcanzó $10 por barril, demostrando
que el mercado internacional está maduro para un posible incremento
en los precios futuros del petróleo. Naciones como Estados Unidos
han comenzado a usar la propaganda para disminuir la presión sobre
el mercado, procurando mantener la estabilidad de los precios.
Dada la tendencia de la globalización económica, los diversos grupos
de interés adoptaron la diplomacia petrolera activa. La OPEP, los
productores de petróleo que no pertenecen a la OPEP, los países
desarrollados y los países en vías de desarrollo que importan el
crudo se han sumado a la competencia y a los compromisos mutuos.
La cooperación entre Estados Unidos y Rusia merece atención especial.
Después de los ataques terroristas del 9-11, los dos países desarrollaron
relaciones amistosas, teniendo a la energía como centro de su cooperación
económica. Rusia, aprovechando la ocasión, finalmente se convirtió
en miembro con pleno derecho del G8. En la cumbre de Estados Unidos
y Rusia del pasado mes de mayo, las dos partes publicaron una declaración
conjunta sobre la cooperación energética en los campos de la exploración
petrolera, de la producción, del transporte y de las ventas. Todo
esto conducirá a elevar el estatus internacional de Rusia, reducirá
los riesgos energéticos que enfrentan Estados Unidos y debilita
definitivamente la capacidad de la OPEP para determinar los precios
del petróleo.
La OPEP también ha puesto el énfasis en la cooperación
interna para evitar fluctuaciones agudas en los precios del petróleo,
con el objetivo de garantizar los intereses a largo plazo de los
productores. La OPEP ha formulado ya un mecanismo para estabilizar
los precios del petróleo entre $22 y $28. La capacidad restante
de producción, sobre todo a cargo de Arabia Saudí, es un factor
predominante que mantiene constantes los precios del petróleo. Los
miembros de la OPEP (no incluido Irak) han prometido aumentar la
producción en caso de que el suministro del Oriente Medio no logre
satisfacer la demanda mundial. Los países importadores también se
han unido para proteger sus intereses. La Agencia Energética Internacional
(AEI) tiene 4 mil millones de barriles en reservas estratégicas,
igual a la cantidad de exportación de sus miembros durante 114 días.
Todos los países miembros han anunciado que han autorizado al presidente
temporal de la AEI para sacar la reserva sin celebrar una reunión
del Consejo.
La guerra contra Irak causará una reorganización de las potencias
petroleras en el Medio Oriente. Con más del 11% de las reservas
petroleras mundiales, Irak es el segundo mayor productor, detrás
de Arabia Saudí. En años recientes, ha desarrollado una mayor cooperación
económica con las naciones vecinas. Por ejemplo, proveyó a Jordania
de petróleo crudo a precios bajos. Firmó un contrato para construir
un nuevo oleoducto con Siria. Una vez retiradas las sanciones económicas,
las compañías petroleras rusas, francesas e italianas pondrán de
nuevo sus ojos en los contratos que firmaron con Irak. La reorganización
de la cooperación regional después de la guerra, especialmente el
reingreso de conglomerados petroleros norteamericanos en Irak, iniciará
una nueva ronda de competencia en el Medio Oriente.
Clima energético internacional para
China
China
ha emergido como otra gran potencia en el mercado petrolero internacional.
Desde 1993, cuando devino un importador neto de petróleo, sus importaciones
se han ido elevando cada año. En 2002, China acaparó un 80% del
volumen del crecimiento de la demanda mundial, principalmente en
atención a su papel como fábrica del mundo" y a su recepción
de inversión directa extranjera de todo el mundo. Según el informe
que presentó la AIE el pasado mes de septiembre, China fue responsable
de una cuarta parte del crecimiento en el consumo mundial de petróleo
durante la última década. De acuerdo con el informe, la importación
diaria de petróleo de China aumentará de menos de 2 millones de
barriles a 9,8 millones de barriles, para un 82% del consumo total
de China, para un alza del 48%. Aunque estas cifras pueden no ser
exactas, resulta obvio el importante estatus de China en el mercado
petrolero internacional.
El acceso de China a la OMC ha traído cambios significativos a
sus industrias petrolera y química. Los aranceles para el petróleo
crudo importado cayeron de 16 yuanes por tonelada a cero a principios
de este año, según los requisitos adquiridos por China ante la OMC.
Se han importado más productos petroleros, y el año pasado, los
pleitos por antidumping con respecto al petróleo y productos químicos
sobrepasaron el total de los últimos años.
La inversión extranjera está entrando a China a un paso más acelerado.
Durante el último año, conglomerados como Royal Dutch/Shell, Exxon
Mobil y BP AMOCO PLC invirtieron en la prospección del petróleo
y gas, la refinación, las ventas de productos petroleros y el procesamiento
profundo. Las tres mayores compañías petroleras estatales chinas,
la Corporación Petrolera de China, la Corporación Petroquímica
de China y la Corporación Nacional de China de Petróleo Marítimo,
han alcanzado notables logros en la prospección, proyectos de contratos
y compra de campos de petróleo y gas en el exterior.
Por otra parte, China debe prepararse para los cambios
en el mercado internacional y la insistente teoría de la amenaza
china. En atención a su notable desarrollo económico, muchos
le han denigrado, acusándole de arrebatar empleos o causar deflación.
También hay miedo de que China puede influir sobre el mercado internacional
aprovechándose de sus enormes importaciones petroleras, lo que a
su vez hará empeorar la ya feroz competencia, dañando la actual
estructura de oferta y demanda y los mecanismos de operación. El
mundo occidental espera incluir a China en el actual sistema internacional,
y evitarse la perjudicial competencia china mediante la cooperación
en tecnología y el financiamiento.
A pesar de la suficiente existencia de suministros
de petróleo en el mercado internacional, resulta imposible predecir
todos los posibles cambios de precios. Las influencias de la globalización
económica y de la entrada de China a la OMC deben tenerse en cuenta.
Se impone construir un mecanismo integral y dinámico, que incluya
un sistema de precios, un mecanismo internacional para la cooperación
y una estrategia geopolítica apropiada. Actualmente, China ha observado
la necesidad de establecer una reserva petrolera estratégica, por
lo cual se hacen más investigaciones sobre la cantidad y los medios
de almacenar dicha reserva. Al ser China signataria del protocolo
de Kioto, para 2008 debe reducir en un 5% las emisiones de seis
clases de gases de invernadero con respecto a las cifras de 1990.
Tal proceder no sólo contribuirá a establecer una imagen de China
como gran potencia responsable, sino que además plantea requisitos
más estrictos con respecto a la estrategia energética de China para
el desarrollo sostenible.

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