Abajo el doble rasero
 
Por Feng Jing

Nunca subestimen los sufrimientos de una economía en acelerado crecimiento por culpa de un rígido proteccionismo. Tomemos el ejemplo de China. La estadística oficial muestra, desde los años 90, que uno de cada siete casos de anti-dumping en el mundo se producía contra este país, un nivel más alto que el promedio de la mayoría de las naciones. Por otra parte, poco se hace para proteger las industrias chinas que resultan dañadas por un número creciente de productos vertidos en el mercado interior.

Según las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), las compañías de las naciones miembros no deben exportar un producto en un precio más bajo que el precio que impone normalmente en su propio mercado interior, práctica que mundialmente conoce como "dumping" (vertido). Y si los productos vertidos causan o constituyen amenaza substancial a la industria de un país, éste puede tomar medidas para su salvaguardia, incluyendo la recaudación de impuestos anti-dumping.

Después de la entrada de China a la OMC, a finales de 2001, los esfuerzos y los pleitos anti-dumping han aumentado considerablemente. El Gobierno chino está intensificando su papel en la protección de industrias domésticas, incluyendo la ayuda a la recuperación y al desarrollo de las compañías dañadas, para facilitar la reestructuración industrial nacional y la defensa del orden de la competencia leal. Más importante aún, el gobierno puede imponer contramedidas para contener y disuadir el anti-dumping extranjero y las prácticas comerciales discriminatorias.

Sin embargo, los iniciados de la industria dicen que China no se está esforzando lo suficiente.

Defensa del comercio leal bajo la égida de la OMC

Este año, China ha intensificado sus investigaciones sobre los casos de anti-dumping. El 7 de enero, el antiguo ministerio de Comercio y Cooperación Económica con el Exterior (MCCEE) anunció que tomaría medidas temporales anti-dumping con anhídrido acético purificado producido en la República de Corea (RC), Japón y la India y el caprolactam hecho en Japón, Bélgica, Alemania, los Países Bajos y Rusia. Un mes después, el ministerio acudió a derechos de anti-dumping para las importaciones de fibra básica de poliéster y circuitos integrados producidos en la RC, afirmando que los precios de las importaciones, inferiores a los del mercado local, habían causado lesiones substanciales a las industrias domésticas pertinentes. El 26 de febrero, la antigua Comisión Estatal de Economía y Comercio (CEEC) llevó a cabo una audiencia sobre daños sufridos por las papeleras domésticas por causa del papel de arte vertido en Beijing. Se espera en breve la decisión final de la corte.

Desde que se aprobaron reglamentos sobre el anti-dumping y contra subsidios en 1997, China ha investigado 22 casos de anti-dumping (incluido uno pendiente de revisión) y ha respondido a un caso con medidas de la salvaguardia. Aunque el número de casos sigue siendo pequeño, la tasa de incremento es notable, con uno en 1997, cuatro en 1999, uno en 2000, seis en 2001 (el año en que China se incorporó a la OMC) y 10 en 2002.

Hasta la fecha, se han concluido seis casos, imponiéndose gravámenes punitivos a las importaciones relacionadas. Entre los otros, dos casos fueron retirados después de que no se encontraran daños substanciales causados por los productos extranjeros sometidos a acusación, tres casos recibieron medidas temporales anti-dumping después de la confirmación inicial del posible daño substancial, y hay 10 casos todavía bajo investigación.

A tenor de los reglamentos sobre el anti-dumping de China, los casos los deciden en común MCCEE, CEEC, la Administración Estatal General de Aduanas y la Comisión de Políticas Arancelarias del Consejo del Estado, mientras que el ministerio de Agricultura también participa cuando hay casos que implican productos agrícolas. Después de la reorganización del MCCEE y el CEEC, como parte de los cambios protagonizados a escala institucional por el Consejo de Estado el mes pasado, sus funciones de anti-dumping, contra subsidios y de respuesta a daños industriales pasaron a la atención del recién establecido Ministerio de Asuntos Comerciales.

China también ha acelerado el establecimiento y la mejora de un sistema judicial de control de los comportamientos de anti-dumping y contra subsidios de los departamentos administrativos, en línea con las reglas de la OMC. Para este propósito, el Tribunal Popular Supremo publicó dos interpretaciones judiciales pertinentes el pasado mes de diciembre, las cuales entraron en efecto el 1 de enero.

Un escudo eficaz

Fuentes de la antigua CEEC revelaron que las 21 querellas anti-dumping presentadas en China han implicado hasta ahora importaciones por valor de 109.600 millones de yuanes en acero, productos químicos e industria ligera, y que las medidas de salvaguardia del gobierno han agregado más de 75 mil millones de yuanes a la renta total de las ventas de las compañías domésticas.

Las medidas anti-dumping han protegido con eficacia las industrias domésticas, dijo el departamento de la investigación de la lesión industrial subordinado a la anterior CEEC.

Primero que todo, las contramedidas revitalizan las industrias dañadas y les ayudan a desarrollarse rápidamente. Por ejemplo, las industrias implicadas en los seis casos de anti-dumping concluidos hasta 2001 tenían una capacidad productiva combinada de 1,06 millones de toneladas antes de que presentaran sus pleitos. Después de adoptadas las medidas anti-dumping, su capacidad de producción colectiva aumentó en 18% en 2002, junto con un incremento del 19% en la producción, del 31% en los ingresos por ventas, del 283% en los beneficios antes del pago de impuestos y del 43% en la tasa de funcionamiento. Entre las 20 industrias que hoy buscan protección contra el anti-dumping, la mayoría ha empleado tecnologías internacionalmente avanzadas para actualizar sus equipos anticuados y ampliar la capacidad de producción. Su producción incrementada de mercancías tiene un mercado listo y nuevos estímulos para el crecimiento futuro.

En 2000, el dumping de la sección de poliéster y la fibra de poliéster corta de la RC redujo los precios de los dos productos a la mitad en el mercado chino, dejando atrapados a los productores domésticos en una encarnizada guerra de precios. En momentos en que el 60% de todas las compañías domésticas relacionadas incurrían en pérdidas, ambas industrias estaban en rojo. Tras el inicio de las investigaciones de anti-dumping, en agosto de 2001, se revirtió la situación. Una vez solucionados los problemas vinculados a sus canales de comercialización, los precios de los productos domésticos se estabilizaron, llegando a resubir en 30 a 40% hacia niveles más normales. En 2001, la producción china de la sección poliéster y la de la fibra de poliéster corta sumó 4 millones de toneladas y 2,42 millones de toneladas, para un aumento de 25% y 24,1%, respectivamente, sobre bases anuales. La producción de dichas mercancías alcanzó los 4,49 millones de toneladas y 2,82 millones de toneladas el año pasado.

Por obra de los esfuerzos de anti-dumping, las industrias domésticas han recuperado el ímpetu en su producción, operación y han generado un creciente número de empleos. En cuanto a las industrias implicadas en los seis casos concluidos, su índice de desempleo interno ha caído en un promedio de 3 porcentuales. El desempleo bajó en un promedio de dos puntos porcentuales en las 12 industrias que todavía están esperando la conclusión de las investigaciones de anti-dumping.

El papel del anti-dumping en la salvaguardia de la seguridad económica industrial de China merece atención especial. Según avanza la globalización económica, la competencia internacional continúa centrándose en el control de tecnologías y áreas sofisticadas de alta tecnología. Por ejemplo, el catechol, un material químico usado como antiséptico o como revelador fotográfico, es considerado como producto de alta tecnología. Por espacio de 15 años, China invirtió gran cantidad de recursos y mano de obra en el desarrollo de la tecnología propia para la producción de catechol. La primera fábrica de catechol del país quedó establecida en 1997. Antes de que China pudiera producir su propia fuente de catechol, el precio de importación había excedido los 90.000 yuanes por tonelada. Sin embargo, poco después de que los científicos chinos tuvieran éxito en la producción de ensayo del producto químico, el precio de importación cayó hasta 40.000 yuanes por tonelada, casi el precio de costo. Cuando la fábrica china comenzó a producir el catechol al por mayor, el precio de importación cayó a poco más de 20.000 yuanes por tonelada. El país comenzó sus investigaciones de anti-dumping contra el catechol importado de 1 de marzo de 2002. Consecuentemente, la fábrica que estaba a punto de arruinarse al no poder competir con los precios de las importaciones reanudó la producción normal y el precio del catechol doméstico superó el coste por primera vez.

Los esfuerzos de anti-dumping también han significado el fin del doble rasero que pesaba sobre los productos chinos. Por años, debido a la carencia de un sistema de salvaguardia, las empresas extranjeras vertían productos en el mercado del país casi sin restricción, y entonces acusaban a las industrias chinas de practicar el dumping, según expertos. En la mayoría de los casos, las decisiones de las autoridades extranjeras estaban sesgadas asimismo por un alto nivel de parcialidad. Durante 15 años, la Unión Europea realizó investigaciones de anti-dumping contra los aparatos de TV de China, suprimiendo en buena medida sus exportaciones. Sin embargo, al comenzar las industrias y empresas chinas a responder de modo creciente a las quejas extranjeras de anti-dumping, la situación ha mejorado. No sólo disminuye la cifra de acusaciones, sino que las decisiones pertinentes se hacen más justas. La UE presentó 10 acciones anti-dumping contra productos chinos en 1999, comparadas con seis en 2000, una en 2001 y tres de 2002.

Batalla prolongada

Las leyes sobre el anti-dumping se están convirtiendo en algo cotidiano, dijo un alto funcionario chino de comercio. Ninguno de los países en vías de desarrollo tenían legislación de anti-dumping antes de 1985, pero ahora 146 países miembros de la OMC tienen leyes a tales efectos, según Zhang Yuqing, director del Departamento de Reglamentos y Leyes del antiguo MCCEE. El número de acusaciones por competencia desleal pasa de 3.000 en todo el mundo y sigue aumentando, advirtió, y la mayoría de ellos han conducido a la recaudación por derechos de anti-dumping.

El abuso de las medidas anti-dumping está atrayendo amplia atención actualmente, añadió Zhang. En la reciente ronda de negociaciones comerciales de la OMC en Doha, la mayoría de los países en vías de desarrollo consideraron algunas quejas de anti-dumping como proteccionismo comercial e invitaron al organismo comercial global a restringir el uso de las medidas de salvaguardia, mientras que Estados Unidos y la UE se pronunciaron por la continuación de los actuales reglamentos contra el vertido de productos. Con dos miembros tan colosales empeñados en oponerse a cualquier cambio en los reglamentos, Zhang percibe pocas posibilidades de limitar o abandonar el anti-dumping.

Con el progreso de las negociaciones de la OMC y la reducción de las barreras arancelarias y no arancelarias, Zhang consideró que las medidas anti-dumping, contra los subsidios y para la garantía han devenido importantes vías para que los miembros de la OMC protejan sus industrias domésticas. Zhang pronosticó que el tema seguirá en el candelero por mucho tiempo más.

Wang Qinhua, directora de la Oficina de Investigaciones sobre Perjuicios Industriales del antiguo CEEC anterior, dijo que China debe intensificar sus esfuerzos de anti-dumping.

China ha devenido la mayor víctima de los casos de competencia desleal en el comercio mundial, dijo Wang. Desde 1979, ha habido cerca de 500 querellas mundiales por tal motivo contra China, lo que hace un promedio de 20 casos al año. Por la parte china, sin embargo, el número fue mucho menor.

A la luz de sus compromisos de calidad como miembro de la OMC, China recortará el promedio de las tarifas de importación de productos industriales, actualmente fijadas en 11%, a menos de 9% antes de 2005. A la par se han retirado más de mil medidas no arancelarias, principalmente cupos de importaciones y licencias.

"Las crecientes importaciones y un mercado abierto se han sumado a los desafíos que encaraban las industrias domésticas", señaló Wang.

China es hoy un gran importador, cuyas industrias han recibido notables perjuicios del vertido de productos extranjeros, explicó Wang, para agregar que muchas industrias relacionadas siguen adoleciendo de inmadurez, pues se desarrollaron después que el país iniciara la reforma y la política de apertura a finales de los años 70.

Los iniciados de la industria precisaron que las empresas extranjeras están bien al tanto de los derechos de anti-dumping, y abogan rápidamente por medidas protectoras ante el más leve síntoma de daño industrial o de obstáculos en el desarrollo comercial. Por el contrario, la CEEC encontró que la mayoría de las industrias chinas sólo presentaron querellas cuando no tenían ninguna otra alternativa para evitar su quiebra y, consecuentemente, sus daños y pérdidas fueron mucho mayores que las víctimas extranjeras del anti-dumping.

En la mayoría de los casos, los productos extranjeros vertidos causan lesiones substanciales a las industrias chinas, pero las empresas no suelen proporcionar suficientes evidencias, y algunas hasta piensan equivocadamente que el anti-dumping es una acción gubernamental y se muestran renuentes a proporcionar los materiales pertinentes y contestar los cuestionarios. Según la CEEC, tales problemas han generado dificultades enormes a las investigaciones gubernamentales sobre perjuicios industriales.

Sistema de alarma

Los expertos han aumentado sus llamados para que se cree un sistema de alarma para las prácticas comerciales injustas en años recientes, diciendo que tal sistema mejoraría la actitud de defensa de las industrias para enfrentar la competencia desleal.

El gobierno también ha dado prioridad a algunas industrias y productos principales en la búsqueda de sistemas de alarma vinculados a convenciones internacionales y experiencias extranjeras. El año pasado, tales sistemas se pusieron en práctica en las industrias de fertilizantes, el acero, los automóviles y los productos químicos.

Según Wang Qinhua, se espera que los sistemas entren en funcionamiento en la información, los productos químicos y la industria textil este año, en un esfuerzo por incrementar la conciencia sobre derechos de anti-dumping y elevar la capacidad total de las empresas.

La nación también planea instalar este año una red de supervisión a nivel nacional inicial para los principales rubros de importación y exportación, acotó Wang, quien agregó que los mismos estarían disponibles en 10 provincias y 10 asociaciones industriales.

El mes pasado, la Oficina de Investigaciones sobre Perjuicios Industriales de la antigua CEEC llevó a cabo una conferencia de trabajo en Suzhou, provincia de Jiangsu, este de China, y adoptó medidas para el establecimiento experimental del sistema de alarma para perjuicios industriales en algunas provincias y ciudades. Entre los más de 60 participantes, estaban funcionarios de las comisiones comerciales y económicas de 14 provincias, incluyendo Jiangsu, Jilin, Liaoning y Guangdong, así como expertos en áreas relacionadas.

Los participantes convinieron en que el progreso constante en la construcción de los sistemas regionales de alarma conduciría a detectar con exactitud los síntomas de lesiones industriales y comenzar cuanto antes las investigaciones de anti-dumping, lo cual resulta imprescindible para salvaguardar la seguridad de la economía industrial nacional.