Derribando barreras comerciales en Asia
 

Los esfuerzos de China por fortalecer lazos comerciales con sus vecinos más cercanos ha tenido eco en toda la región de Asia, consciente ésta de que el comercio mundial debe asumirse desde la máxima de que en la unión está la fuerza y la desunión conduce al fracaso.

“La cooperación regional ya no es una opción sino una necesidad estratégica”, ha expresado Mahathir Mohamad, primer ministro de Malasia.

En los últimos dos años, se han producido avances notables en la cooperación regional entre China y las naciones miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ANSEA). En noviembre de 2001 ambas partes decidieron establecer la Zona de Libre Comercio China-ANSEA (ZLCChA). A seguido, se convocó la primera conferencia del Foro de Boao para Asia (FBA), destinado a promover la comprensión, la confianza y la cooperación entre los países de la región, en la sureña isla china de Hainan, en abril de 2002. En noviembre del año pasado, se firmó el Acuerdo Marco para la Cooperación Económica Integral entre China y ANSEA.

De cara a la irreversible tendencia de la globalización económica, el FBA. que deviene trascendental plataforma para los contactos oficiales, empresariales y de expertos sobre la economía regional, enarbolará este año el lema de “Asia en busca de un desarrollo para beneficio común mediante la cooperación “.

Sus sesiones plenarias se concentrarán, entre otros temas, en la situación económica de Asia, los planes de libre comercio y la cooperación regional.

A este tenor, el ex vice ministro del Comercio y Cooperación Económica con el Exterior chino Long Yongtu, y actual secretario general del FAB, se ha comprometido a convertir el foro de este año en la mejor reunión de su tipo en el mundo, para lo cual contará con la presencia en el foro del nuevo liderazgo chino, el primer ministro de Sri Lanka y el flamante presidente de la República de Corea, según sus propias palabras en una reciente conferencia de prensa.

Si bien el FAB constituye plataforma de comunicación interregional, la eventual Área de Libre Comercio apunta a llevar a la práctica ideas planteadas por China y los miembros de la ANSEA, los cuales aspiran a dejar lista para el año 2010 una zona comercial libre de trabas. Ambas partes están al tanto de la significación de la cooperación, atendiendo a que la proporción de la atracción de inversión externa entre China y la ANSEA pasó de 3 a 7 a mediados de los 90 para situarse en una tasa de 7 a 3 en la actualidad, clara prueba del creciente poderío de China.

Los esfuerzos concertados entre las partes se han traducido en notables mejoras en las relaciones bilaterales, que se han visto calzadas por crecientes intercambios de visitas de alto nivel, un repunte en la confianza mutua en la arena política y un continuado incremento en el nivel de cooperación económica y comercio. Las reuniones de ANSEA + 3, de la CEAP y de Asia y Europa han servido como nuevas apoyaturas para extender la cooperación las áreas económica, política y cultural.

Pasando por encima de las nocivas influencias de la actual volatibilidad económica mundial, herencia de la crisis financiera asiática de 1997, el comercio bilateral entre China y la ANSEA ha mantenido una tasa anual promedio de 15%. ANSEA fue el quinto mayor socio comercial de China en 2002, mientras que China es el sexto socio de la organización. El volumen total de transacciones entre ambos llegó a $54.800 millones en dicho período, para un alza del 31,6% con respecto al año previo. Las exportaciones de China a la ANSEA se incrementaron a $23.600 millones, para un aumento del 28,8% con respecto al año anterior. Además, sus importaciones desde la ANSEA crecieron en 34,4%, hasta $31.200 millones.

Los diez países miembros de la ANSEA tienen un total conjunto de 500 millones de habitantes, los cuales, sumados a los 1.300 millones de chinos, hacen de la zona de libre comercio de China y la ANSEA la más populosa, sólo superada en la escala económica por el área de libre comercio de América del Norte y la Unión Europea. Se estima que el volumen comercial del área asiática alcanzará los 1,2 trillones de dólares. Las exportaciones chinas a la ANSEA podrían incrementarse en un 55%, o lo que es igual 10.600 millones de dólares, mientras que las importaciones crecerán en un 48%, o sea 13.000 millones de dólares, una vez que se aplique el acuerdo.

“Una vez que se extienda el área de libre comercio y se cree la zona de libre comercio de China y la ANSEA, las compañías que operan en las naciones de la ANSEA alcanzarán los 1.700 millones de consumidores, con un producto interno bruto (PIB) de 1,5 a 2 trillones de dólares como mercado potencial”, dijo el secretario general de la ANSEA Rodolfo Severino.

Xu Ningning, miembro del Consejo Comercial de China y la ANSEA, dijo a Beijing Informa que el mercado de ANSEA tiene que integrarse con el chino para que la economía de ANSEA se pueda sumar a la competencia por las inversiones y los mercados en términos de eficiencia, productividad y costo.

Es necesario que la ANSEA profundice su integración económica, coopere con los países competidores que abrieron rápidamente sus mercados y utilice sus recursos naturales y humanos para aumentar su atractivo ante los inversionistas extranjeros.

La ZLCChA deberá incrementar el comercio y la inversión interregional, promover la eficiencia y las economías de escala y desarrollar un gran mercado de capital y talento, creando de esta forma oportunidades para los comerciantes.

Goh Chok Tong, primer ministro de Singapur, señaló que el establecimiento de la zona de libre comercio es de gran importancia estratégica para ANSEA, y que dicha decisión repercutirá favorablemente en la opinión de los inversionistas extranjeros.

Sin embargo, hay todavía un largo camino que recorrer antes del establecimiento formal de la ZLCChA. En primer lugar, las negociaciones bilaterales tomarán mucho tiempo, especialmente en el comercio de mercancías. Por ejemplo, se debe tomar en cuenta la formulación de reglamentos relacionados al lugar de origen de las mercancías, lo cual resulta muy complicado.

Segundo, las rápidas reducciones de tarifas constituyen grandes desafíos para ambas partes. Según el Acuerdo Marco sobre la Cooperación Económica Integral de China y la ANSEA, una vez establecida la ZLCChA, ambas partes adoptarán una tasa de tarifa cero y eliminarán las barreras no-arancelarias. En el presente, el nivel promedio de tarifas de la ANSEA es de uno15 a 17%. La tasa cero constituye definitivamente un gran desafío a la asociación.

Tercero, algunos países miembros de la ANSEA tienen dudas sobre el establecimiento de la ZLCChA, diciendo que China podría aplastar sus industrias nacientes, como la industria textil y la industria manufacturera de bicicletas y juguetes.

Cuarto, el que China pueda o no mantener el actual crecimiento acelerado será el factor decisivo para el establecimiento de la ZLC. Si China es capaz de desarrollar a una tasa promedio de 7% al año, habrá suficientes fondos para impulsar el desarrollo económico de la ANSEA y el establecimiento de la ZLC. Finalmente, los diversos sistemas políticos y culturales pueden reducir la marcha de la cooperación regional.

China: un socio de la ANSEA

Según Xu Ningning, la ZLCChA favorecerá la reorganización de sus recursos, igual que un mercado común. Algunos fabricantes temen que productos chinos como el calzado, los hornos microondas y los acondicionadores de aire, sacarán a sus propios productos del mercado. Xu dijo a Beijing Informa que la competencia es inevitable en el mercado de mercancías. La competencia será buena para los fabricantes, porque les permite mejorar la calidad de sus productos y aumentar el valor tecnológico.

Además, China necesitará experimentar la rectificación económica, consistente en trasladar ciertas actividades económicas a otros campos, y proporcionará muchas oportunidades a la ANSEA. Por ejemplo, debido a la gradual cancelación de tasa aduaneras y las barreras no-arancelarias, algunas divisiones en la actual industria agrícola, protegida cuidadosamente en China, serán separadas. Igualmente, al abrirse más ciudades chinas, aumentará la demanda de productos agrícolas. A consecuencia de ello, las exportaciones de la ANSEA a China crecerán de forma acelerada.

“Cuando se ofrezcan sueldos más altos el costo laboral de China dejará de ser una ventaja”, dijo Shang Qian Hong, investigador del Instituto de las Relaciones Internacionales Contemporáneas de China.

Jiang Yuechun, investigador del Instituto de Estudios Internacionales de China, dijo que las empresas japonesas tienden a escoger ANSEA por encima de China en términos de inversión. Debido a que los costos laborales representan sólo una pequeña parte en el costo manufacturero total, el ambiente de madurez, las instalaciones pertinentes y el sistema legal de los países de ANSEA constituyen grandes atractivos.

Además, ambas partes están tomando medidas para evitar el impacto negativo que resulta de la violenta competencia en ciertos campos. Don Pramudwinai, Embajador de Tailandia en China, dijo a Beijing Informa que los países miembros de la ANSEA desean reducir este impacto al mínimo posible. Cuanto mejor se conozca el modus operandi del comercio y las industrias de otros países, menor será el impacto negativo, afirmó. Por ejemplo, a principios de este año, Tailandia invitó a funcionarios de la Administración General de Supervisión e Inspección de la Calidad de la República Popular China a visitar Tailandia, con el fin de introducir allí los procedimientos y normas concernientes de cuarentena, de modo que se eviten posibles pérdidas, que podrían tener lugar por la violación de los reglamentos chinos.

El año pasado, a pesar de la reducción de las exportaciones de la ANSEA a los mercados de Europa y América, sus miembros hicieron su agosto con las ventas a China. Las exportaciones de productos electrónicos y de alta tecnología fueron muy bien acogidas en China. Por otra parte, los recursos tropicales únicos de los miembros de la ANSEA siempre constituyen una ventaja para ellos. Cada nación cuenta con su especialidad. Por ejemplo, Indonesia se especializa en la industria química, Malasia y Filipinas, en el sector electromecánico, y Tailandia, en la industria automovilística.

Según Shang Qianhong, China se ha comprometido a abrir el mercado agrícola a las naciones miembros de la ANSEA y ayudar a reducir la brecha económica entre sus naciones miembros. De esta forma, China ha demostrado que, más que un competidor, es un socio de la ANSEA. Son pocas las dudas de que el 48% de crecimiento pronosticado a las exportaciones de la ANSEA a China se convertirá en realidad. Los fabricantes de ambas partes esperan un futuro de ganancias compartidas.