Fortalecimiento de protección a la propiedad intelectual
 
La 36.ª Cumbre Mundial sobre Propiedad Intelectual se celebrará del 24 al 26 de abril en Beijing, lo cual demuestra la atención que la comunidad internacional está dispensando a la legislación respectiva y el nivel de protección en este campo en China.

La legislación de los derechos de propiedad intelectual del país se inició a finales de la década del 70, con seguimiento a principios de la década del 80 del siglo XX. Durante más de 20 años de desarrollo, el sistema judicial en este campo se ha perfeccionado constantemente, fortaleciendo la protección de la propiedad intelectual.

Aunque todavía existen problemas en cuanto al concepto respectivo y al sistema jurídico mismo, que obstaculizan en cierta medida el ingreso al país de los empresarios extranjeros, China ha prestado cada vez más atención a la protección de la propiedad intelectual tras su entrada a la Organización Mundial del Comercio (OMC), atacando enérgicamente la infracción de los derechos de propiedad intelectual, fortaleciendo la protección de los inversionistas exteriores, otorgándoles el tratamiento nacional, e intensificando la protección efectiva de las marcas registradas, tanto chinas como extranjeras. Estas acciones han ganado el reconocimiento de los empresarios extranjeros y han reforzado su confianza en este campo de cara al futuro.

Zhang Wei’an, asesor jurídico de la compañía J&J de EE.UU., expresó:“Tenemos plena confianza en el futuro ambiente de protección de la propiedad intelectual en China”.

En China se han registrado gradualmente cambios en la mentalidad del público, y cada vez más personas han empezado a preocuparse por la protección de los derechos de propiedad intelectual. Tanto los empresarios como los intelectuales, e incluso los campesinos, han comenzado a buscar armas legales para protegerse de la infracción de su propiedad intelectual.

China perfecciona sistema jurídico de propiedad intelectual

Por Feng Jianhua

Para obtener respuesta de primera mano sobre las circunstancias internacionales en las que China emprendió el camino de legislar la protección de los derechos de propiedad intelectual, las etapas que ha experimentado y la manera de fortalecer aún más la posición estratégica de la propiedad intelectual, entrevistamos al profesor Li Shunde, miembro del Instituto de Investigaciones sobre la Propiedad Intelectual de China, subjefe del Centro de Propiedad Intelectual subordinado a la Academia de Ciencias Sociales de China y tutor de doctorados.

El profesor Li Shunde considera desde finales de la década del 60 hasta inicios de la década del 70, aumentó continuamente el déficit comercial de EE.UU. y otros países desarrollados, como señal de recesión económica. Los estudios muestran que esos países atribuyeron la causa principal de la recesión a la inadecuada protección de la propiedad intelectual. Muchos productos han sido imitados a bajo costo de producción y se vuelven a vender en el mismo mercado, razón por la cual las ventajas tecnológicas no han podido convertirse en ventajas económicas. Por tanto, la protección de la propiedad intelectual ha adquirido cada vez mayor peso específico en la cooperación internacional.

Resultado de la reforma y apertura y la globalización económica

La legislación de la propiedad intelectual de China obedece a su adaptación al desarrollo de la economía de mercado, acota Li. Con la recuperación de la posición legal del país en la ONU en 1971 y su participación en el congreso mundial de propiedad intelectual en 1973, el término “propiedad intelectual” ha devenido término familiar al público chino.

En 1978, China empezó a establecer la estructura económica de mercado socialista, acelerando los pasos de la reforma y la apertura al exterior. Entonces resultó indispensable la legislación en el ámbito de la propiedad intelectual, para normalizar y promover el desarrollo de la economía de mercado.

El factor más directo que hizo que China emprendiera el camino de la legislación se deriva de las circunstancias económicas internacionales y la presión estadounidense. Tras el relajamiento en las relaciones con EE.UU. en 1976, se han hecho más frecuentes los contactos económicos y comerciales entre los dos países. En 1979, ambos países decidieron firmar dos acuerdos de cooperación en los sectores comercial y de física de alta energía. La parte estadounidense planteó como precondición que China asumiese la responsabilidad de proteger los derechos de propiedad intelectual de EE.UU. En aquella época todavía no existía en el país ninguna ley correspondiente.

Tres etapas de desarrollo

Según Li, la legislación de propiedad intelectual del país ha experimentado tres etapas. La primera se refiere al período desde finales de la década del 70 hasta 1990. En esta etapa se promulgaron tres principales leyes, incluyendo la Ley de Marcas Registradas, la Ley de Patentes y la Ley de Derecho de Autor, lo cual indica el establecimiento fundamental del sistema jurídico respectivo.

Las tres leyes se elaboraron casi simultáneamente. El 3 de agosto de 1982 se publicó la Ley de Marcas Registradas, la cual entró en vigencia el 1 de marzo del año siguiente.

La elaboración de la Ley de Patentes encontró muchos obstáculos, porque algunas personas creían que como China tenía muy pocas patentes, el establecimiento de una ley correspondiente se orientaba en realidad a proteger las patentes de los productos extranjeros, lo cual restringía el desarrollo de la industria nacional. A través de varias discusiones y repetidas revisiones, se promulgó al fin la ley el 12 de marzo de 1984, y la misma entró en funcionamiento el 1 de abril del año siguiente. Debido a las mismas causas, la Ley de Derecho de Autor (Derecho Intelectual) no se estableció hasta el 7 de septiembre de 1990.

Desde 1990 hasta finales de 2001, período considerado como la segunda etapa de desarrollo, el sistema legal se perfeccionó aún más, con la promulgación sucesiva de la Ley contra la Competencia Desleal en 1993, el Reglamento para la Protección Aduanera de la Propiedad Intelectual, en 1995, el Reglamento sobre la Protección del Diseño de Circuitos Integrados en 2001, y otras leyes correspondientes.

Al mismo tiempo se han llevado a cabo revisiones en varias ocasiones sobre las tres leyes principales, con el fin de adaptarse a las normas internacionales. Por ejemplo, antes de las revisiones, la autorización de la solicitud de la patente del producto de nuevo modelo y diseño practicable y su marca registrada correspondía al departamento administrativo supremo, o sea, la Comisión de Revisión de la Verificación y el Examen de la Oficina Estatal de Patentes (hoy se llama Oficina Estatal de Propiedad Intelectual) y la Comisión de Verificación y Examen de la Administración Estatal de Industria y Comercio. Pero las leyes enmendadas establecen específicamente que la autorización definitiva corresponde a los tribunales, en lugar de los departamentos administrativos.

Según las prácticas judiciales del país, la parte perjudicada debía primero abrir un expediente para la investigación y el proceso, y luego presentar la acusación ante el tribunal. Después de que China modificó en gran medida este proceso, en conformidad con las experiencias avanzadas internacionales, se ha cambiado el proceso respectivo. Por ejemplo, cuando se descubre la infracción de la propiedad intelectual y las posibles consecuencias serias, se puede primero pedir al tribunal otorgar una prohibición provisional antes de abrir el expediente, para impedir la continuación de la violación y evitar o reducir pérdidas innecesarias.

Además, también existen estipulaciones especiales para la protección de las pruebas, con vistas a evitar que los infractores las destruyan o trasladen. La parte perjudicada puede pedir que el tribunal guarde bajo sello las pruebas antes de presentar acusación. Estas medidas especiales se implementarán mediante el examen y la verificación estrictos de los tribunales.

La tercera etapa se inició a partir del ingreso del país a la OMC a finales de 2001. En esta etapa China siguió perfeccionando las leyes existentes, a la par que enfrentaba nuevas tareas, entre ellas cómo salvaguardar sus propios derechos e intereses.

Li Shunde considera que tras el acceso a la organización, China tiene la obligación de reajustar sus reglamentos según las normas del mercado internacional. Por ejemplo, ahora está dispuesta a revisar el Reglamento para la Protección del Software de Computadora, el Reglamento para la Protección Aduanera de la Propiedad Intelectual y la Ley contra la Competencia Desleal.

Li también piensa que las revisiones y las modificaciones deben corresponderse al nivel de desarrollo económico del país, y no hay que perseguir nivel más avanzado internacional sin considerar la realidad objetiva. Sólo así se alcanzará el objetivo final de la legislación de promover el desarrollo económico.

Elevación de la posición estratégica de la propiedad intelectual

Últimamente, se han presentado varias querellas por parte de compañías transnacionales a las empresas chinas, como el caso entre la compañía Cisco de EE.UU. y la compañía china Huawei, y la acusación de Toyota contra el Grupo Geely de Beijing.

La propiedad intelectual se ha convertido en un foco de competencia entre las diversas empresas, e incluso países. Según las informaciones de la prensa, acaba de estallar una guerra sin humo por la propiedad intelectual entre las empresas chinas y extranjeras.

Wu Boming, subdirector de la Oficina Estatal de Propiedad Intelectual, anotó que para ganar la iniciativa en esta “guerra”, las empresas chinas tienen que conocer primero la importancia de la protección de la propiedad intelectual desde la altura estratégica, e implementar la estrategia estatal correspondiente.

Li considera que se trata de un fenómeno natural. Con el ingreso del país a la OMC, las empresas nacionales participarán en mayor grado en la competencia internacional, y no podrán evitar el conflicto con las grandes empresas transnacionales.

Aunque se ha perfeccionado cada vez más la legislación, se necesita elevar todavía más el nivel de conciencia y la protección de la propiedad intelectual. Al mismo tiempo, el país aún dista mucho a los países desarrollados en cuanto a su competitividad, y la cantidad y la calidad de las patentes que pueden participar autónomamente en la competencia internacional.

Para elevar la posición estratégica de la propiedad intelectual, además de seguir fortaleciendo la propaganda y la educación respectivas, es necesario establecer una organización de coordinación capaz de tomar decisiones finales que cambien la situación de la administración compartida por tres departamentos estatales en este campo: la Oficina Estatal de Propiedad Intelectual, que se encarga de las patentes, la Administración Estatal de Industria y Comercio, para los asuntos de marcas registradas; y la Administración de Información y Publicaciones de China, encargada del derecho de autor. De esta manera, se beneficiará la planificación y la coordinación en este campo y no se dañará la iniciativa de los solicitantes de propiedad intelectual.

Al mismo tiempo, hay que incluir la estrategia de propiedad intelectual en la estrategia de desarrollo estatal, local, sectorial y empresarial, y guiar a las entidades en el establecimiento del sistema legal respectivo.