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-- China y Japón, de interdependencia creciente en lo económico
y más cooperativos en los asuntos exteriores, se están
convirtiendo en socios en Asia Oriental.
Por JIN LINBO
(El autor es director de los estudios de Asia y el Pacífico,
Instituto de Estudios Internacionales de China)
En años recientes, debido a la creciente disminución
de la brecha en la fuerza nacional integral y a la frecuencia de
tensiones políticas y económicas se aumenta la preocupación
por si China y Japón se convertirán en rivales en
Asia Oriental. En particular, las visitas de alto nivel fueron afectadas
seriamente por el hecho de que el Primer Ministro japonés
Junichiro Koizumi visitó tres veces consecutivas el Santuario
Yasukuni en el último trienio. Esto es un apoyo suficiente
a la opinión pesimista sobre las relaciones bilaterales.
Por cierto, varios factores negativos están impactando sobre
las relaciones sanas de los dos países. En comparación
con la década del 80, cada uno siente más de la amenaza
real y potencial proveniente del otro, y sus pueblos son menos amigos.
La discrepancia entre ambas naciones es evidente sobre una serie
de temas, entre ellos los asuntos históricos y el problema
de Taiwan. Han vuelto la falacia sobre la amenaza de China"
y la critica al militarismo japonés del pasado.
Es imposible negar las diferencias de raíces profundas entre
los dos países en el modo de pensar y los intereses, las
cuales han dañado, hasta cierto punto, la edificación
de la confianza mutua. Sin embargo, al estar alertas sobre estos
factores negativos, debemos prestar más atención al
hecho de que los factores positivos en las relaciones bilaterales
están en ascenso, contrapesando los factores negativos. Los
dos países dependen cada vez más uno del otro en lo
económico y cooperan más y más en los asuntos
exteriores. Confiamos en que China y Japón pueden convertirse
en socios auténticos en Asia Oriental.
Factores positivos
Hablando en general, los factores positivos ejercen mayor influencia
en las relaciones bilaterales en la actualidad. Los dos gobiernos
buscan con empeño medidas efectivas para remover los factores
negativos, construir la confianza mutua y expandir los intereses
comunes en amplias esferas. Estos esfuerzos encontraron eco en las
conversaciones celebradas la semana pasada entre los nuevos dirigentes
del Gobierno chino y la ministra japonesa de Relaciones Exteriores
visitante Yoriko Kawaguchi.
El Premier chino Wen Jiabao señaló el 7 de abril
en su reunión con Yoriko Kawaguchi que los dos países
deben fortalecer y no debilitar sus relaciones amistosas, deben
incrementar y no reducir los intercambios en todos los niveles y
deben expandir y no rebajar su cooperación en los campos
del comercio y la economía. Dijo que el Gobierno chino continuaría
atribuyendo importancia al desarrollo de las relaciones chino-japonesas
a plena escala, en muestra del deseo del Gobierno chino de mejorar
las relaciones.
Yoriko Kawaguchi entregó una carta del Primer Ministro japonés
Junichiro Koizumi al Premier Wen, y aclaró la posición
del Gobierno japonés, de estar dispuesto a promover la cooperación
sobre la base de una correcta comprensión de los asuntos
históricos. La parte nipona espera expandir los intereses
mutuos, afianzar la cooperación y edificar unas relaciones
amistosas entre los dos países con orientación hacia
el futuro. Además, para disminuir la influencia negativa
de la falacia sobre la la amenaza de China", Yoriko Kawaguchi
señaló con claridad que el rápido desarrollo
económico de China y su creciente influencia internacional
proporcionan una oportunidad para Japón.
Las declaraciones de ambos gobiernos transmitieron al menos dos
mensajes importantes. Uno es el fuerte deseo de fomentar de manera
estable el desarrollo los lazos diplomáticos. El segundo
es el creciente consenso sobre los problemas clave. Todo esto asegurará
un porvenir promisorio para ambas naciones.
Las últimas tres décadas a raíz del establecimiento
de relaciones diplomáticas entre los dos países son
testigos del esfuerzo de los dos pueblos y los dos gobiernos por
fortalecer la cooperación, sobre todo en los ámbitos
de la economía y el comercio exterior. Debido al impacto
positivo traído por la globalización económica
y el acceso de China a la OMC, las dos naciones se tornan más
y más dependientes una del otra.
Para mantener estable y acelerado el crecimiento de su economía
y alcanzar la meta estratégica de construir una sociedad
modestamente acomodada, China necesita del capital y tecnologías
de Japón y su mercado. A su vez, Japón necesita del
enorme mercado de China y sus recursos humanos para dejar atrás
la sombra de la depresión económica, realizar la reforma
estructural y vigorizar su economía. Conscientes de esta
viva realidad, los dos gobiernos y sus pueblos están tomando
la iniciativa para ensanchar los vínculos de amistad y asentar
una base sólida a favor de las futuras relaciones chino-japonesas.
Mayor ímpetu
Visto a largo plazo, la interdependencia entre China y Japón
no se limita sólo a la economía. Incluye también
la seguridad, la protección medioambiental, la energía
y los asuntos internacionales y regionales. En cuanto a la seguridad,
los dos países, como potencias influyentes en Asia Oriental,
tienen la obligación especial de mantener la seguridad y
estabilidad regionales. Ambos se oponen a la proliferación
de armas de destrucción masiva y la posibilidad de guerra
en la península de Corea. La estabilidad regional es la meta
que ambos países se esfuerzan por alcanzar. Esto requiere
de la comunicación y la consulta para arreglar los asuntos
que afectan a la región en su conjunto. Aparte de la seguridad,
están cooperando también en la lucha contra el crimen
internacional, incluyendo el contrabando, la inmigración
ilegal y el tráfico de drogas. Una cooperación más
estrecha es indispensable para abordar tales problemas.
Durante las conversaciones entre los ministros del Exterior de
los dos países, celebradas la semana pasada, ambas partes
convinieron en firmar un acuerdo de consulado, que es un gran paso
dado adelante para fomentar la cooperación en el campo de
la seguridad.
Mientras más intereses convergen entre los dos países,
más campos de la cooperación serán explorados.
Desde 1998, año en que se estableció la asociación
de amistad y cooperación, la fructífera cooperación
entre China y Japón ha rebasado los dominios de la tecnología,
la cultura, la protección medioambiental y la agricultura.
Se han hecho esfuerzos para explorar nuevos terrenos de la cooperación
y elevar el nivel de cooperación en los terrenos existentes.
En el futuro, los dos países cooperarán en mayor medida
en la economía internacional y regional. Con respecto a la
economía regional, China ha propuesto el establecimiento
de un área de libre comercio al Gobierno japonés,
aunque todavía no ha recibido respuesta. Con el creciente
consenso entre ambas partes sobre los asuntos económicos,
ellas jugarán en definitiva un papel positivo en la promoción
del desarrollo de la economía regional en todos los sentidos.
Por supuesto, la asociación cooperativa chino-japonesa ya
no está lejos.
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