Relaciones chino-rusas promisorias
 

--La cooperación continua en los campos de la política, los asuntos exteriores, la economía, la cultura y la defensa nacional llevará a unas relaciones bilaterales más promisorias

Por Wang Baofu (El autor es investigador del Instituto de Estudios Estratégicos, Universidad de Defensa Nacional)

Los esfuerzos mutuos de China y Rusia han aportado un desarrollo estable a la asociación de cooperación estratégica entre las dos naciones. Las relaciones chino-rusas han sido del tipo de relaciones más estables entre las grandes potencias en el mundo. La cooperación continua en los ámbitos de la política, los asuntos exteriores, la economía, la cultura y la defensa nacional, así como creemos, conducirá a unas relaciones bilaterales más promisorias, las cuales fueron establecidas sobre la base de igualdad e intereses mutuos.

El seguro progreso de las relaciones entre los dos países es obvio en muchos aspectos, incluyendo la política, los asuntos exteriores y la seguridad. Se ha alcanzado un amplio consenso sobre los asuntos importantes en el terreno de los problemas internacionales. La buena tradición de consulta y coordinación se ha mantenido a favor del arreglo de importantes asuntos relacionados con la seguridad internacional y regional, ya sea dentro del marco de las Naciones Unidas o dentro de la organización regional.

En particular, después del ataque terrorista del 11 de septiembre, se han hecho reajustes significativos en las relaciones entre las grandes potencias. El clima internacional también ha tomado diversos cambios. China y Rusia fortalecen la cooperación frente a la amenaza acarreada por el terrorismo internacional, que es el desafío común a todos los seres humanos. Esto sienta un buen ejemplo para la comunidad internacional. Los dos países han alcanzado consenso en el sentido de que las actividades terroristas internacionales cada vez más frecuentes son una amenaza común con la cual se enfrenta la sociedad humana en su conjunto. Solamente una cooperación sincera de la comunidad internacional podrá combatir las actividades terroristas, de trasfondos variados y ocurridas en las diferente naciones y regiones. Ningún país será capaz de resolver este problema por sí solo. Con base a los intereses estratégicos recíprocos, las dos partes enfatizan en grado sumo el indispensable papel del Consejo de Seguridad de la ONU en el marco de la Carta de esta organización. Las leyes internacionales deben ser observadas con rigor. La lucha contra el terrorismo no resulta incompatibles con las discrepancias acerca de los derechos humanos, la democracia y los valores. Los estándares dobles no son aconsejables para combatir el terrorismo internacional.

El amplio consenso sobre la lucha contra el terrorismo, o sea, los principios básicos y la posición adoptados por China y Rusia en materia de este asunto clave, refleja los esfuerzos perseverantes realizados por las dos partes en el nuevo entorno de seguridad internacional. Basadas en ello, ellas trabajan activamente para promover la cooperación entre China, Rusia, Kazajstán, Kirguizistán y Tajikistán, formando la Organización de Cooperación de Shanghai. El desarrollo de los “Cinco de Shanghai” ha sido visto como una importante práctica en las relaciones internacionales, la cual inició un nuevo tipo de concepción de la seguridad caracterizado por la confianza mutua, el desarme y la seguridad cooperativa. Ahora, la organización ha devenido un importante factor para mantener la paz, la seguridad y la estabilidad en la región y una gran plataforma para los esfuerzos conjuntos internacionales y regionales en la lucha contra el terrorismo. Ello implanta un buen ejemplo para la cooperación internacional en el combate con el terrorismo.

La buena cooperación en la guerra contra el terrorismo ha ensanchado enormemente las relaciones políticas y diplomáticas bilaterales, así como el diálogo y la cooperación de otras naciones con respecto a la seguridad.

Una importante razón en apoyo del estable desarrollo de las relaciones bilaterales reside en el mecanismo de consulta de alto nivel. En los últimos años tuvieron lugar frecuentes visitas entre los Presidentes y jefes de gobierno de los dos países. De modo gradual se convirtió en un mecanismo de reuniones regulares, contribuyendo considerablemente al desarrollo de las relaciones bilaterales. En agosto pasado, la VII reunión regular entre los Primeros Ministros de ambas naciones se celebró en Shanghai, con la firma del Comunicado Conjunto de la VII Reunión de los Primeros Ministros de China y Rusia y de las Actas de la VI sesión del Comité de Reuniones Regulares de los Primeros Ministros. Aparte, se suscribió una serie de documentos importantes sobre la cooperación integral en la política, la economía, el comercio, la ciencia, la tecnología y la cultura.

Los logros en los lazos comerciales de China y Rusia desempeñan un papel esencial en el fortalecimiento y la expansión de la asociación de cooperación estratégica entre las dos naciones. A finales de los 1990, el crecimiento del comercio bilateral no era tan satisfactorio debido a la reforma económica y la reestructuración política en China y Rusia. El volumen del comercio bilateral permaneció por debajo de 10.000 millones de dólares. No obstante, los dos gobiernos tomaron medidas efectivas para expandir la cooperación pragmática, especialmente en el comercio exterior. En 2001, el comercio bilateral sobrepasó los 10.000 millones de dólares por primera vez. Y el del año pasado alcanzó un récord nuevo de 12.000 millones. Se registraron notables progresos también en la tecnología, la energía, la aviación y el turismo. La cooperación efectiva y pragmática de los dos países en el comercio exterior ha asentado cimientos sólidos para el incremento de las relaciones de cooperación estratégica. Y lo mismo pasa con las relaciones diplomáticas bilaterales.

Ambas economías se complementan una con la otra, con un enorme potencial por explotar. En particular, la cooperación de energía ocupa una importante parte y tiene un futuro promisorio. Los jefes de ambos gobiernos asumieron compromisos para implementar los acuerdos sobre la cooperación de energía, facilitando la realización de los programas de vastos intereses económicos en potencia. Cabe notar que la cooperación en la energía está basada por completo en los derechos iguales y los intereses recíprocos. Esta amistad sirve a los intereses de ambos pueblos, pero no a expensas de poner en riesgo los intereses de una tercera parte. Los esfuerzos mancomunados de las dos naciones asegurarán la actualización de los vínculos comerciales y económicos bilaterales para su elevación a un nuevo nivel.

Mirando en retrospectiva, el desarrollo de las relaciones chino-rusas, existe una experiencia importante que se debe subrayar. Significa que es necesario basarse en el incremento de la cooperación económica para garantizar las relaciones diplomáticas bilaterales. El incremento de las opiniones e intereses mutuos compartidos pavimentará el camino a las relaciones bilateral estables.

El año pasado, el Presidente Jiang Zemin resumió las razones contribuyentes al desarrollo de las relaciones chino-rusas en la cumbre de los dos países: la alta confianza mutua uno en el otro, las relaciones bilaterales contempladas desde una perspectiva estratégica a largo plazo, las conversaciones e intercambios estrechos de alto nivel y su conversión en mecanismo, la solución a tiempo de problemas nuevos, el respeto mutuo de uno al otro, la consideración de los intereses de uno y el otro, la búsqueda de una solución aceptable a los problemas a través de negociaciones y el establecimiento de un nuevo enfoque de seguridad centrado en la confianza mutua, los intereses comunes, la igualdad y la cooperación.

Ambos pueblos anhelan fomentar las relaciones bilaterales de amistad, atestiguando un continuo desarrollo de la asociación chino-rusa. Lo que dijo Jiang no solamente proporciona una guía para el futuro desarrollo de las relaciones bilaterales, sino también para el de las relaciones de buena vecindad entre otros países. Las experiencias obtenidas en las relaciones chino-rusas constatan que siempre que los políticos de las dos partes tomen en cuenta la situación general y el posible desarrollo en el futuro y eliminen los obstáculos en el camino del desarrollo de los lazos diplomáticos amigables, las relaciones bilaterales marcharán en una dirección correcta.

El establecimiento y el feliz desarrollo de la asociación chino-rusa de cooperación estratégica están íntimamente vinculados con las relaciones de amistad entre los líderes de las dos naciones. El año pasado, el Presidente ruso Putin señaló en su visita a China que la gran amistad entre Jiang Zemin y él mismo jugaba un importante papel en el mantenimiento de las relaciones bilaterales. Además, dijo que él mantendría buena cooperación con los nuevos dirigentes de China tan pronto como éstos sucedieron a los anteriores en el XVI Congreso Nacional del Partido Comunista de China.

Asimismo, el Presidente Jiang Zemin expresó su confianza en las buenas relaciones en el futuro entre Putin y Hu Jintao. Afirmó que éstos dos trabajarían juntos para promover pronto la asociación estratégica chino-rusa.

Las relaciones amistosas de los dirigentes también reflejan la aspiración común de ambos pueblos. Esto va en interés de las dos naciones, conduciendo a los lazos bilaterales estables y de largo plazo y a la paz y la estabilidad en la región y el mundo entero. La inminente visita del Primer Ministro chino Wen Jiabao a Rusia marca otra importante actividad diplomática que caracteriza la asociación de buena vecindad de los dos países. Como una nueva reunión regular de alto nivel, se espera que esta visita se concentrará en la cooperación en el campo de la energía, particularmente en el petróleo. Sin duda, la confianza mutua ascenderá a un nuevo coto. Los lazos comerciales y económicos bilaterales no entrañan concesiones uno al otro país. Si se remueven algunos factores negativos, la cooperación económica entre China y Rusia cosechará logros brillantes.

Como dos grandes potencias, China y Rusia ejercen influencias trascendentales en la comunidad internacional. Los dos gobiernos comparten muchos puntos de vista idénticos o similares sobre numerosos problemas internacionales. Y los dos pueblos afrontan en común la ardua tarea de desarrollar la economía y mejorar el nivel de vida, depositando elevadas expectativas en las relaciones bilaterales. Los líderes de ambos países deberán hacer grandes esfuerzos para impulsar la asociación estratégica a una nueva etapa.