China, Gran Bretaña y Sudáfrica aunan esfuerzos
para salvar al tigre chino
 

-- El tigre chino es uno de los animales más escasos del mundo, con menos ejemplares incluso que el de oso panda. China, junto con Gran Bretaña y Sudáfrica, proyecta un plan para salvar esta especie.

por Zhang Duo

El Centro de Investigaciones sobre Animales Salvajes del Buró de Silvicultura de Estado, la Asociación Internacional para “Salvar al tigre chino” de Londres (AIS) y el Centro de Tigre Chino de Sudáfrica firmaron recientemente un acuerdo en Beijing para introducir a los tigres chinos a su medio natural. Esta es la primera forma de cooperación de China con otros países para salvar este animal endémico en grave peligro de desaparición.

El tigre chino, panthera tigris amoyensis, es una subespecie peculiar de tigre de China a partir de la cual evolucionaron todas las subespecies de tigres. Se encuentra en la lista de 10 animales en mayor peligro de extinción. En la actualidad, hay menos de 30 tigres chinos en medios naturales, y unos 60 en los parques zoológicos de China, cifra inferior a la existencia de osos pandas.

Hace unos 100 años, los tigres chinos vivían en la vasta área del sudeste de China, pero las constantes guerras y cacerías hicieron disminuir su número. En los pasados 10 años, el Gobierno chino ha desarrollado acciones para salvar a los tigres chinos por medio del establecimiento de reservas naturales. La Reserva Estatal Natural Meihuashan, ubicada en una zona costera del sudeste de China, lanzó el programa de reproducción y recuperación de su naturaleza silvestre en 1998, con una inversión total de más de 100 millones de yuanes.

Plan para salvar al tigre chino

Un funcionario del departamento de protección de la flora y la fauna silvestre de la Oficina Estatal de Silvicultura dijo que el acuerdo marcó el inicio de la cooperación entre el equipo de protección de tigre de China con dos organizaciones internacionales en este campo. El documento llama al establecimiento de un proyecto de conservación de tigre chino, caracterizado por un área de reserva piloto de 100 a 200 kilómetros cuadrados en China, contando con las experiencias de administración de los animales salvajes de Sudáfrica. En la reserva los animales endémicos volverán a la naturaleza.

Con este propósito, se escogerán unos cachorros de tigre y se enviarán a Sudáfrica para aclimatarlos. Se le regresará a China cuando sean capaces de cazar otros animales para comer.

Quan Li, fundadora de la AIS, compró un terreno de 300 metros cuadrados en Sudáfrica con su esposo, para la reaclimatación de los tigres chinos.

Dijo que los tigres salvajes deben aprender cómo atacar a otros animales, además de avanzar por una ruta indirecta, esconderse y conservar su energía mientras cazan. Los tigres criados en las áreas de reserva no pueden ser llamados tigres silvestres.

En los últimos dos años, algunas personas en Sudáfrica han logrado resultados satisfactorios en la reaclimatación de

de tigres para la caza. Actuando como padres de los cachorros de tres a seis meses, les ayudaron a dominar esta habilidad.

Después de ser entrenados en Sudáfrica los tigres serán devueltos a China para que vivan con otros animales nativos. El primer grupo de cachorros enviados a Sudáfrica serán escogidos entre tigres recién nacidos en los zoológicos de Shanghai y Suzhou.

La AIS, una organización caritativa establecida en Gran Bretaña y EE.UU., con su oficina central en EE.UU., fue iniciada por Quan Li, inglesa de origen chino, y es la primera organización dedicada a la protección de tigres chinos y grandes felinos. La organización ha tomado parte y financiado las investigaciones y estudios de tigres chinos conducidos por expertos chinos y extranjeros en 2001.

Quan Li dijo que el establecimiento de un nuevo modo de protección de esta especie se combinará con el plan de entrenamiento de Meihuashan. Si la cooperación avanza en forma expedita, el primer grupo de cachorros estará de vuelta para el año 2008, cuando China acoja los XXIX Juegos Olímpicos.

Protección de la cadena ecológica

El significado de la protección de tigres chinos rebasa la realidad de la simple protección de una especie de animales en peligro. Aparte de su valor como especie viviente, los tigres también tienen valores ecológicos y sociales.

Una tigresa silvestre ocupa de 15 a 25 kilómetros cuadrados, y un tigre masculino vive normalmente en un área conectada con el área de tres o cuatro tigresas. Todos cazan animales herbívoros para comer. Sólo cuando existen suficientes árboles y pastizales en el lugar, se encuentran suficientes animales pequeños y grandes animales carnívoros.

Situados en la cima de esta cadena alimenticia, los tigres están estrechamente relacionados con el equilibrio de todas las especies vivientes. De este forma, la protección de tigres no significa sólo la protección de una sola especie, sino la protección de toda una cadena de seres.

Quan Li dijo que el establecimiento de un hogar para tigres significará la protección de otras especies como leopardos, osos, ciervos y toda una variedad de animales nativos de China, porque sin ellos, los tigres no pueden sobrevivir.