“Dama de Hierro” china encabeza ejército anti-SRAG

 

por Zan Jifang

La cifra diaria de nuevos casos confirmados del letal Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG) en la ciudad ha comenzado a descender, e incluso registró, por primera vez, un solo dígito el 19 de mayo. Se trata de un esperanzador cambio, luego de llegar a una cifra pico de 150 casos diarios a finales de abril. Según expertos en la capital china, si se mantiene la actual tendencia, para mediados a finales de junio habrán dejado de aparecer nuevos casos.

Lo sucedido constituye un alivio para el Gobierno Central, los residentes de la ciudad y en particular para una mujer encargada de informar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) todo lo acontecido en la lucha de China contra la enfermedad, durante una conferencia anual de la OMS llevada a cabo en Suiza.

Esa mujer es Wu Yi, vice primera ministra china, Ministra de Salud Pública y comandante en jefe de la guerra nacional contra el SRAG. En apenas dos meses, la señora Wu experimentó dos jalones importantes en su carrera política. El 17 de marzo resultó elegida por unanimidad como vice primera ministra, la tercera mujer en la historia de la República Popular China que asciende a tan alto puesto.

En segundo lugar, el 26 de abril fue designada como titular de Salud Pública. La cita se produjo tres días después de que el Primer Ministro Wen Jiabao la nombrara principal directora de la jefatura para la prevención del SRAG en el Consejo de Estado. El Presidente Hu Jintao la designó como ministro de Salud Pública después de forzar al antiguo ministro Zhang Wenkang a dimitir, debido a su ineficacia para lidiar con la crisis provocada por la epidemia en Beijing, donde los efectos de la misma resultaron más devastadores que los previstos.

En realidad, a Wu se le confió la campaña contra el SRAG mucho antes de que fuera designada Ministra de Salud Pública. A principios de abril, examinó el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades de China (CPCECh), momento en que calificó al SRAG como problema de extrema seriedad e indicó que el actual sistema médico de China ha quedado rezagado con respecto a las exigencias que plantea la situación. Exhortó entonces a todas las administraciones del gobierno a establecer cuanto antes un sistema de respuesta rápida para las emergencias de salud.

Cuando Wu Yi se reunió con los expertos de la OMS en Beijing, el 9 de abril, sus declaraciones recibieron amplia atención de los medios informativos, al decir que la enfermedad "había sido contenida con eficacia, pero no controlada de igual manera," contrario a las declaraciones de Zhang Wenkang en una rueda de prensa una semana antes.

En los días siguientes, Wu devino la principal asistenta del Primer Ministro Wen Jiabao en todas sus inspecciones de trabajo para la prevención del SRAG, y se mantuvo a su lado en las muchas reuniones sobre prevención y tratamiento de dicha patología, en los centros de control de la enfermedad, en los hospitales señalados para el tratamiento y en los recintos docentes sometidos a cuarentena.

A finales de abril, cuando el Primer Ministro Wen Jiabao viajó a Tailandia para intercambiar opiniones y experiencias sobre prevención del SRAG con los líderes de otros países asiáticos, China, y en especial Beijing, sufrían de una epidemia mortal y de un pánico público masivo.

Las oficinas eran abandonadas por personas que optaban por trabajar en casa o turnos rotativos, se cerraron las escuelas, las tiendas (excepto las droguerías y los establecimientos minoristas de productos de limpieza) y los restaurantes vieron mermar considerablemente sus visitantes, y los autobuses públicos y el metro iban casi vacíos, llevando viajeros que se protegían casi en su totalidad con gruesas máscaras tapabocas. En los almacenes, los estantes de arroz, aceite de cocina, sal, tallarines instantáneos y otros artículos de consumo diario se vaciaban en pocas horas. Incluso las bicicletas se convirtieron en artículos codiciados, pues se comenzó a temer el desplazamiento en el transporte público. Beijing, la metrópoli gigante con una población de más de 13 millones de habitantes, se tornó tan silenciosa como una aldea rural.

A la vez, el número de casos confirmados y probables en Beijing y otras provincias seriamente infectadas continuaba aumentando. En cierta fase crítica 15.000 residentes de Beijing quedaron aislados por medidas de cuarentena.

Después de los cinco días de feriado por el Día Internacional de los Trabajadores, que duró dos días menos que la habitual "semana de oro" para desalentar los desplazamientos de pobladores, Beijing comenzó a moverse otra vez. El tráfico comenzó a incrementarse y la gente comenzó a esperar los autobuses y trenes del subterráneo para ir a trabajar. Disminuyó la cantidad de personas protegidas por tapabocas en las calles, como resultado del asesoramiento de los expertos y como muestra de que el público tenía más confianza en el gobierno local.

Aquí siguen algunas de las buenas noticias:

* Algunas universidades, edificios y sitios de construcción sometidos a cuarentena han concluido su aislamiento de dos semanas sin nuevas infecciones;

* El número de casos confirmados se ha reducido desde el 8 de mayo;

* Se ha contenido con éxito la extensión del SRAG en áreas rurales;

* El índice de infección entre trabajadores médicos ha caído sensiblemente, gracias a las oportunas medidas protectoras;

* Ha entrado en vigor una regulación legal para responder a la crisis y a las emergencias de salud;

* Se han edificado grandes hospitales especiales para tratar las enfermedades contagiosas en Beijing, Mongolia Interior y otras provincias infectadas en un tiempo asombrosamente corto.

Además, se han mantenido los vínculos normales del transporte interprovincial. Las provincias han compartido la información y la experiencia sobre vigilancia y tratamiento del SRAG, a la vez que se distribuían alimentos, vehículos, máscaras, módulos protectores para los trabajadores médicos, productos para la desinfección y otros artículos en todas las áreas afectadas del país.

Todo esto es señal de que China está intentando todos los medios para librarse del azote del SRAG, reducir al mínimo los efectos negativos de la enfermedad, restaurar la vida normal y rejuvenecer la economía.

El hecho de que todos estos cambios sucedieron en apenas un mes responde en buena medida a Wu Yi, que fue colocada a la cabeza del Ministerio de Salud Pública, no por sus conocimientos profesionales sobre la materia, sino por su capacidad para manejar la crisis y su estilo de trabajo perseverante y eficiente.

La señora Wu, de 65 años, a “Dama de Hierro de China” según la prensa de ultramar, ganó reputación de negociadora resistente y a la vez flexible cuando fungía como Ministra de Comercio y Cooperación Económica con el Exterior y sellaba acuerdos con Estados Unidos sobre protección de derechos de autor, comercio e inversión. Su dureza, agudeza y sabiduría le granjearon el respecto de sus rivales en la mesa de negociaciones. A los ojos de sus opositores, la señora Wu es una firme guardiana de los intereses nacionales. Hoy por hoy, es la mujer más poderosa del gobierno, pero sus allegados afirman que prefiere que le digan "mujercita."

La tarea que esta "mujercita" encara en la actualidad, empero, supera con creces cualquier coyuntura adversa previa. Le corresponde a ella revertir el daño causado por la ineficacia para lidiar con el SRAG en los primeros momentos, y reconstruir la imagen de China ante la comunidad internacional.

Un informe del gigante noticioso estadounidense CNN dijo que el nombramiento de Wu como Ministra de Salud Pública demostraba al mundo que el Gobierno chino enfrentaba el SRAG con una actitud seria y honesta y que ella es capaz de ocuparse de los principales asuntos domésticos y exteriores.

En su inspección al CPCECh, Wu criticó las timoratas reacciones de algunos departamentos para tratar el SRAG y enfatizó que el ocultar información sobre una enfermedad fatal al público tendría como consecuencia el resultado opuesto, y que el público se aterraría. Wu dijo que el gobierno debía disculparse ante el público por la pobre comunicación con los medios informativos en los primeros tiempos de la epidemia.

Prometió a la OMS que el gobierno chino investigaría a fondo cualquier carencia informativa en relación con el tema y se sancionaría de manera ejemplar a los funcionarios culpables. A estos efectos también envió a grupos de supervisión a algunas provincias infectadas para comprobar la prevención de la enfermedad y la divulgación de la labor preventiva allí.

Al admitir que le preocupaba sobremanera la situación del SRAG, Wu dijo a un periódico de Hong-Kong que no pudo dormir bien por muchos días y "tuvo que depender de píldoras para conciliar el sueño."

A la ministra le gusta la música clásica y parece apacible y agraciada. Pero cuando trabaja, es una mujer meticulosa, vigorosa y sin tregua con el favoritismo. "Comprobaré la puesta en práctica de cada trabajo," dijo al referirse al establecimiento del sistema de respuesta de emergencia de salud. Tal dijo y tal hizo. En un mes, se había completado un documento para establecer dicho sistema de respuesta de emergencia, gracias a su alto sentido de la eficiencia.

Bajo dirección unificada del gobierno central y después de trabajar largos días y noches, Wu y su grupo de trabajo sometieron al público un informe sobre el trabajo de prevención:

* La parte continental de China ha establecido una conexión cooperativa más cercana con Hong-Kong, Macao, Taiwán y también con la OMS. La investigación médica sobre el SRAG ha obtenido grandes éxitos, y ya se dispone de una prueba para diagnosticar la patología en el plazo de dos horas;

* Se han adoptado medidas de cuarentena y para proteger al personal médico de la infección en hospitales;

* Existe un sistema más estricto para la información, con lo cual se ha evitado en buena medida la circulación de informes retrasados, los encubrimientos y las omisiones;

* Beijing instaló una red de recogida de información en el plazo de 10 días y el Gobierno Central puede recibir cifras correctas y oportunas cada día;

* El informe diario a la OMS se hace público cada día y se realizan nuevos informes sobre prevención del SRAG regularmente;

* Se ha enmendado y ampliado la ley para la prevención y el tratamiento de enfermedades contagiosas de China, agregando el SRAG a la lista de enfermedades contagiosas;

* Se han enviado grupos de supervisión integrados por funcionarios y expertos a las áreas infectadas para investigar el trabajo local de prevención y ayudar al gobierno local en el diseño de políticas y aplicación de técnicas médicas.

Se ha reemplazado a algunos funcionarios locales, en áreas que incluyen a Hunan y Mongolia Interior, debido a su ineficiencia en la prevención de la extensión posterior del SRAG. Los analistas consideran que más funcionarios locales podrían perder sus posiciones en la campaña anti-SRAG que con "mano del hierro" dirige Wu.

A pesar de tales logros en la lucha contra la enfermedad, los críticos señalan que debido a la complejidad de la situación actual y de los sistemas políticos y sociales, a la señora Wu todavía le queda mucho por hacer para ganar la victoria final sobre el SRAG. El Gobierno Central también ha exhortado a las personas de áreas infectadas a no bajar la vigilancia a pesar de la reducción en los números y a continuar librando una batalla dura contra el mal este mes.

A pesar de su carácter fuerte, Wu es extremadamente justa y abierta. Suele rodearse de una atmósfera sin complicaciones y entusiasta en el trabajo. "Podemos sentirnos seguros al trabajar con la ministra Wu," dijo un antiguo colega suyo del Ministerio de Comercio y Cooperación Económica con el Exterior, "con ella se pueden tratar ideas y decir libremente lo que uno piensa, sin la preocupación de perder el trabajo."

Ella es experta en casi todos los frentes industriales, en atención a su experiencia profesional de 22 años en fábricas y a su papel como vice alcalde de Beijing a cargo de la economía. Tiene un don para establecer una relación personal armoniosa con otros y dispone de su propia teoría, según la cual la buena relación personal es una forma de alcanzar productividad y constituye la encarnación de las cualidades integrales de un ser humano.

Disfruta y tiene facilidad para comunicarse con los empresarios. "En mi juventud, nunca desarrollé el deseo de incorporarme a la política. Mi mayor anhelo entonces era convertirme en una gran empresaria”, afirma. "En una empresa uno puede desarrollar su propio pensamiento."

Como "mujer de capacidad excepcional," Wu Yi, junto con otras 19 mujeres excepcionales en el mundo, fue incluida por la revista Fortune del pasado 7 enero como persona influyente en el círculo económico global en 2002.