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(Presentado el 6 de marzo de 2003 ante la I Sesión
de la X Asamblea Popular Nacional)
Xiang Huaicheng
Ministro de Hacienda
Estimados diputados:
Por encargo del Consejo de Estado, someto ante la presente Sesión
de la Asamblea Popular Nacional el informe sobre la ejecución
del presupuesto central y de los presupuestos locales de 2002 y
sobre los proyectos de presupuesto central y de presupuestos locales
para 2003, con el propósito de que ustedes lo examinen y
discutan y de que los honorables miembros del Comité Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino hagan
sus observaciones al respecto.
1. Se cumplieron exitosamente el presupuesto central y los
presupuestos locales de 2002 y se logró controlar el déficit
de la hacienda central dentro de las cifras presupuestadas.
El 2002 fue un año trascendental en la historia de desarrollo
de nuestro país. Se convocó con éxito el XVI
Congreso Nacional del Partido Comunista de China, lo que estimuló
sobremanera el entusiasmo del pueblo de todas las etnias del país
para la construcción integral de una sociedad modestamente
acomodada. Las diversas localidades y departamentos, unidos con
una misma voluntad y trabajando con abnegación, pusieron
en práctica concienzudamente el importante pensamiento de
la triple representatividad y llevaron a efecto la orientación
de la dirección central respecto a la labor económica
y las diversas exigencias planteadas para el trabajo económico
y financiero por la V Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional;
como consecuencia de ello, a pesar del ambiente desfavorable resultante
de la notable desaceleración económica mundial, la
economía nacional continuó su crecimiento relativamente
rápido, se produjo un avance general de las diversas actividades
sociales y el nivel de vida del pueblo se elevó en mayor
medida. Asimismo, se cumplieron de manera exitosa el presupuesto
central y los presupuestos locales.
En 2002, los ingresos fiscales de todo el país ascendieron
a 1.891.400 millones de yuanes (sin contar, al igual que en las
cifras citadas más adelante, los ingresos derivados de la
deuda pública), lo que supone 89.900 millones de yuanes más
que los presupuestados, es decir, un incremento de 252.800 millones,
o del 15,4%, sobre el año precedente. Los gastos fiscales
del país fueron de 2.201.200 millones de yuanes, lo que supone
89.900 millones más que los presupuestados, es decir, un
aumento de 310.900 millones, o del 16,4%, sobre el año anterior.
El balance de los ingresos y gastos arrojó un déficit
de 309.800 millones de yuanes.
Los ingresos de la hacienda central totalizaron 1.102.000 millones
de yuanes, lo que supone 37.400 millones más que los presupuestados,
es decir, un aumento de 124.800 millones, o del 12,8%, sobre el
año anterior. Esa cantidad incluye los 1.039.000 millones
de yuanes de los ingresos propios de la hacienda central, o sea,
34.800 millones más que lo presupuestado y un aumento de
120.800 millones, o del 13,2%, frente al año precedente;
y los 63.000 millones de yuanes entregados por las haciendas locales,
o sea, 2.600 millones más que los presupuestados. Los gastos
de la hacienda central totalizaron 1.411.800 millones de yuanes,
esto es, 37.400 millones más que los presupuestados. Esa
cifra comprende los 675.600 millones de yuanes de los gastos propios
de la hacienda central, es decir, 34.300 millones más que
los presupuestados, y los 736.200 millones de yuanes pagados como
ingresos tributarios devueltos a las haciendas locales y como subsidios
concedidos a las mismas, un aumento de 3.100 millones sobre lo presupuestado.
El balance de los ingresos y gastos de la hacienda central arrojó
un déficit de 309.800 millones de yuanes, cantidad igual
a los 309.800 millones aprobados como déficit presupuestario
por la V Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional.
Los ingresos de las haciendas locales sumaron 1.588.600 millones
de yuanes, lo que supone 58.200 millones más que los presupuestados,
es decir, un aumento de 208.100 millones, o del 15,1%, sobre el
año precedente. En esa cifra se recogen los 852.400 millones
de yuanes de los ingresos propios de las haciendas locales, lo que
supone 55.100 millones más que los presupuestados, es decir,
un aumento de 132.000 millones, o del 18,3%, con respecto al año
anterior; y los 736.200 millones de yuanes de ingresos tributarios
devueltos por la hacienda central y de subsidios concedidos por
ella, o sea, 3.100 millones más que los presupuestados. Los
gastos de las haciendas locales sumaron 1.588.600 millones de yuanes,
lo que supone 58.200 millones más que los presupuestados.
Esa cifra incluye los 1.525.600 millones de yuanes de los gastos
propios de las haciendas locales, un aumento de 55.600 millones
sobre lo presupuestado; y los 63.000 millones de yuanes entregados
a la hacienda central, un aumento de 2.600 millones sobre lo presupuestado.
El balance de los ingresos y gastos de las haciendas locales se
mantuvo equilibrado.
Además de ello, los ingresos provenientes del endeudamiento
de la hacienda central ascendieron a 567.900 millones de yuanes,
suma igual a la presupuestada. De esta cifra, 256.300 millones se
destinaron a pagar el principal de las deudas internas y externas,
309.800 millones a cubrir el déficit fiscal de 2002 y 1.800
millones a complementar el fondo de amortización de las deudas
de la hacienda central. En el año 2002 los ingresos del fondo
gubernamental central fueron de 99.900 millones de yuanes, y sus
gastos, también de 99.900 millones de yuanes.
Las cifras de la ejecución presupuestaria arriba mencionadas
podrán sufrir algunos pequeños cambios cuando se terminen
la elaboración y el resumen del balance final del presupuesto
central y de los presupuestos locales.
En el año transcurrido, las diversas localidades y departamentos,
bajo la correcta dirección del Comité Central del
Partido y del Consejo de Estado y en cumplimiento de las metas establecidas
por la V Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional para la
ejecución presupuestaria y el trabajo financiero, hicieron
esfuerzos con espíritu emprendedor y lucharon tenazmente
para aplicar a conciencia la política fiscal activa, fortalecer
la legislación financiera y rectificar con dinamismo el orden
en los campos financiero y económico, de modo que los diversos
trabajos en el terreno financiero marcharon sin contratiempos, lo
que impulsó satisfactoriamente el sano desarrollo de la economía
y de las distintas actividades sociales.
Se dedicaron ingentes esfuerzos a aumentar los ingresos y reducir
los gastos, asegurando un exitoso cumplimiento de los presupuestos.
En la V Sesión de la IX Asamblea Popular Nacional, informé
que había bastantes factores de incertidumbre en la ejecución
presupuestaria del año 2002, esto es, en cuanto a los ingresos,
se redujeron los factores especiales de su incremento, mientras
que abundaron los factores de su disminución. Por ejemplo,
en cumplimiento de los compromisos asumidos al ingresar en la Organización
Mundial del Comercio, el nivel global de los aranceles aduaneros
se redujo del 15,3% al 12%; las tasas del impuesto del timbre para
las transacciones en valores, del 4 (acciones A) y del 3
(acciones B) al 2 único; las tasas de los impuestos
sobre las transacciones de la banca y los seguros, del 7% al 6%,
y se suspendió la aplicación de la política
de reducción de tenencia de acciones del Estado. En lo referente
a los gastos, al aumentar la demanda de fondos por parte de algunos
proyectos prioritarios, fue imprescindible asegurarla. En el proceso
de la ejecución presupuestaria se presentaron mayores dificultades
que las previstas a principios de 2002 para conseguir ingresos de
ciertos rubros, de suerte que los ingresos y gastos fiscales, sobre
todo los de la hacienda central, se enfrentaron por un tiempo a
una seria situación, caracterizada por un incremento de ingresos
mucho menor y un aumento de gastos mucho mayor a lo presupuestado.
En vista de esta coyuntura, el Consejo de Estado convocó
en mayo de 2002 una videoconferencia nacional sobre el trabajo de
aumento de ingresos y reducción de gastos, en la que planteó
una serie de exigencias y medidas para este trabajo. En septiembre
del mismo año, con el propósito de consolidar y desarrollar
la mejora gradual de los ingresos y gastos fiscales en el país,
el Consejo de Estado celebró otra reunión nacional
para reforzar dicho trabajo, formulando medidas y nuevas exigencias
en este sentido. El Ministerio de Hacienda siguió muy de
cerca la ejecución presupuestaria y, mediante múltiples
formas, organizó al sector financiero para que analizara
y estudiara la tendencia de los cambios en los ingresos y los gastos
de la hacienda central y de las haciendas locales, acentuó
la comunicación y el intercambio de información, y
supervisó y examinó el trabajo de aumento de los ingresos
y reducción de los gastos en las distintas localidades. Las
diversas regiones y departamentos también atribuyeron suma
importancia a este trabajo, elaborando y aplicando sin demora políticas
eficaces para eliminar las deficiencias en la administración
de los ingresos y los gastos y absorber parcialmente los factores
conducentes a la disminución de los ingresos y al aumento
de los gastos, así que los ingresos y gastos fiscales de
todo el país experimentaron una mayor mejora. En el primer
trimestre de 2002, los ingresos fiscales del país registraron
un aumento del 3,4%, y los gastos fiscales, un incremento del 23,9%.
En el segundo, tercero y cuarto trimestres, el aumento de los ingresos
subió al 14,4%, 14,3% y 27,3%, respectivamente, y el de los
gastos bajó al 13,6%, 17,3% y 14,7%, lo cual garantizó
un exitoso cumplimiento del presupuesto de todo el año.
Según lo estipulado por la Decisión del Comité
Permanente de la Asamblea Popular Nacional sobre el fortalecimiento
del examen y la supervisión del presupuesto central,
y teniendo en cuenta las necesidades reales del desarrollo económico
y social, los 37.400 millones de yuanes de ingresos resultantes
del sobrecumplimiento del presupuesto central de 2002 se utilizaron
para aumentar los gastos en la construcción de carreteras
y completar el fondo nacional de seguridad social. Esto ha sido
informado por escrito, según las disposiciones pertinentes,
al Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional. Los
sobreingresos de las haciendas locales fueron utilizados por las
localidades, principalmente para aumentar los gastos en la seguridad
social y abonar los salarios impagados.
Se aseguraron, con un reajuste de la estructura de los gastos,
las necesidades de fondos al desarrollo de las actividades sociales
clave. Teniendo en cuenta la situación de la reforma,
el desarrollo y la estabilidad en su conjunto, las diversas regiones
y departamentos, a la par que controlaban rigurosamente los gastos
ordinarios, concentraron sus recursos financieros en garantizar
los gastos prioritarios. En primer lugar, se dio preferencia
a la población con renta baja y a las masas necesitadas,
para ayudarles a resolver sus problemas básicos en la producción
y la vida. Se continuó llevando a cabo como es debido
el trabajo de asegurar el pago puntual e íntegro tanto del
importe designado a la manutención básica de los trabajadores
desplazados de las empresas estatales como de las pensiones de vejez
básicas de los retirados y jubilados de dichas empresas,
y de garantizar el nivel de vida mínimo de los residentes
urbanos, y, además, a partir del 1 de julio de 2002 se aumentaron
nuevamente las pensiones de vejez básicas de los jubilados
de las empresas, tomando en especial consideración a aquellos
obreros viejos, cuadros del ejército trasladados a trabajos
civiles y antiguos industriales y comerciantes que se jubilaron
hace mucho tiempo y percibían pensiones de vejez básicas
bajas; asimismo se incrementaron otra vez las subvenciones para
los militares desmovilizados de avanzada edad que viven en el campo
y las jubilaciones para los cuadros veteranos que se unieron a la
revolución poco después de la fundación de
la República Popular; y, con miras a apoyar el cierre o declaración
de quiebra según la ley de 87 empresas estatales y garantizar
las necesidades de trabajo y vida de los 380.000 empleados y obreros
de dichas empresas, se les asignaron a tiempo fondos de subsidio.
En 2002, los gastos de la hacienda central dedicados a la seguridad
social alcanzaron los 136.200 millones de yuanes, cifra que significa
un aumento del 38,6% respecto al año anterior. De manera
simultánea, los organismos de la Hacienda, junto con los
departamentos pertinentes, intensificaron la recaudación,
el control y la supervisión de los fondos destinados a la
seguridad social, mejoraron el método de transferencia especial
de pagos en este sentido y perfeccionaron el sistema de administración
de los fondos de subsidios a la seguridad social por cuentas especiales
de la Hacienda. Los organismos tributarios extendieron hasta 16
las provincias que acogen el experimento de la reforma del cobro
de los seguros sociales y, además, participaron activamente
en la reforma del sistema de seguros médicos básicos
de los trabajadores urbanos y en el ensayo de la reforma a favor
del perfeccionamiento del sistema de seguridad social en las ciudades
y poblados de la provincia de Liaoning y otras localidades, y prestaron
su apoyo al respecto, promoviendo así la implementación
expedita de la reforma. Según estadísticas, hasta
finales del año 2002, se había logrado en lo fundamental
pagar oportuna e íntegramente las pensiones de vejez básicas
de los retirados y jubilados de las empresas estatales de todo el
país y los importes de subsistencia básica asignados
a los trabajadores desplazados de las empresas estatales que habían
pasado a los centros de servicios de reempleo; y el número
de residentes urbanos beneficiarios de la garantía del nivel
de vida mínimo ascendió de los 1.840.000 de finales
de 1998 a 20.600.000 al cierre de 2002, lo que ayudó a mantener
la estabilidad social. En segundo lugar, se dio preferencia a
la agricultura, las zonas rurales y el campesinado para promover
el desarrollo y la estabilidad de estas zonas. Se extendió
hasta 20 provincias (regiones autónomas y municipios bajo
jurisdicción central) el alcance del experimento de la reforma
tributaria y tarifaria en las zonas rurales, y la carga correspondiente
de los campesinos de las zonas experimentales se redujo en un promedio
del 30%, y en algunas de estas zonas la reducción todavía
fue mayor. Esta reforma ha sido elogiada por las masas campesinas
como un programa de benevolencia. En 2002, los fondos
de subsidios de la hacienda central para la transferencia de pagos
a las referidas zonas por este motivo alcanzaron los 24.500 millones
de yuanes, lo cual aseguró el funcionamiento normal del poder
de base en las zonas del experimento, apoyó el desarrollo
de la educación obligatoria en el campo y también
desempeñó un papel muy importante en la estabilización
y reducción de la mencionada carga al campesinado y en la
normalización de las relaciones económicas rurales.
En 2002, los gastos de la Hacienda de todo el país destinados
a apoyar la producción en el agro, el desarrollo integral
agrícola y las actividades de los departamentos de agricultura,
silvicultura, trabajo hidráulico y meteorología llegaron
a 108.800 millones de yuanes, cifra que supone un aumento del 18,6%
sobre el año anterior. Al mismo tiempo, se incrementó
la inversión para la ayuda a las zonas rurales pobres, la
transformación de las redes eléctricas del campo y
la construcción de obras infraestructurales hidráulicas.
Estas medidas sirvieron con eficacia para promover el desarrollo
agrícola, elevar los ingresos de los campesinos, mejorar
las condiciones de vida en las zonas rurales y su entorno ecológico
y mantener la estabilidad en estas últimas. En tercer
lugar, se dio preferencia a la ciencia, la tecnología y la
educación para impulsar la ejecución de la estrategia
de vigorizar el país mediante la ciencia y la tecnología.
El año pasado, la hacienda central asignó 7.200
millones de yuanes como apoyo prioritario a los proyectos estatales
clave de investigación básica, el programa de innovación
intelectual y el programa estatal Marzo de 1986, gracias a lo cual
se obtuvieron numerosos adelantos en la investigación científica
y se elevó aún más el nivel general de la ciencia
y la tecnología de nuestro país. Se continuó
aplicando la política de aumentar anualmente en un punto
porcentual el porcentaje de los gastos para la educación
que representan en los gastos propios de la hacienda central, y
las haciendas locales, a su vez, incrementaron de modo correspondiente
su inversión en la educación, así que en 2002
los gastos fiscales destinados a la educación en todo el
país ascendieron a 264.000 millones de yuanes, lo que significa
un aumento del 19,6% respecto al año precedente. Se llevó
a cabo el programa estatal de educación obligatoria en las
zonas pobres, se reconstruyeron los edificios en mal estado de las
escuelas primarias y secundarias y se promovió el desarrollo
de la educación superior y la formación profesional.
Los demás gastos prioritarios también se garantizaron
eficazmente.
Se aseguró con dinámicas medidas la feliz marcha
de la reforma del reparto de los ingresos procedentes de los impuestos
sobre la renta. Con el fin de aplicar en mayor grado el concepto
estratégico de tomar en consideración los intereses
generales de las regiones costeras del Este y los de las regiones
del Centro y Oeste en la modernización del país y
el importante pensamiento de la triple representatividad,
seguir perfeccionando el sistema financiero y tributario, reducir
las diferencias en recursos financieros entre las regiones, fomentar
el desarrollo coordinado de las mismas e impulsar la reforma de
las empresas estatales, el Consejo de Estado decidió emprender,
a partir del 1 de enero de 2002, la reforma del reparto de los ingresos
procedentes de los impuestos sobre la renta. A tal efecto, el Ministerio
de Hacienda solicitó en muchas ocasiones opiniones de las
localidades, revisó y definió la cifra base, mejoró
los métodos complementarios y guió y promovió
la puesta en práctica de dicha reforma. Las diversas regiones,
en particular las desarrolladas del Este, con una visión
política y tomando en consideración la situación
en su conjunto, adoptaron activamente toda clase de medidas eficaces
para llevar a efecto en forma concienzuda la decisión del
Consejo de Estado, haciendo de esta manera importantes contribuciones
para asegurar la expedita aplicación de la reforma. En 2002,
los ingresos de la hacienda central aumentados gracias a esta reforma
llegaron aproximadamente a 12.400 millones de yuanes, que fueron
destinados en su totalidad, según lo estipulado, a la transferencia
de pagos a las haciendas locales, principalmente a las de las regiones
del Centro y Oeste del país. En combinación con la
reforma del reparto de los ingresos procedentes de los impuestos
a la renta y sobre la base del aumento de la mencionada transferencia,
la hacienda central continuó reglamentando y perfeccionando
el sistema de transferencia de pagos, con lo que se potenció
la capacidad de las haciendas locales para coordinar la distribución
de fondos, y numerosas localidades, por su parte, reajustaron y
reglamentaron con dinamismo la estructura financiera de niveles
inferiores al provincial, incrementando así los recursos
financieros disponibles de haciendas de base como las de niveles
distrital y cantonal. Estas medidas sirvieron para aliviar las dificultades
de estos niveles y mejorar la situación de impago de salarios
del personal de los organismos administrativos e instituciones públicas.
Hasta finales del año 2002, 25 de las 36 provincias (regiones
autónomas y municipios bajo jurisdicción central)
y municipios contemplados individualmente en el plan estatal del
país habían logrado efectuar el pago oportuno e íntegro
de los salarios, y en los 11 restantes, si bien aún se observaron
casos de atraso en el pago de salarios de ese año establecidos
de forma unificada por el Estado, su cantidad descendió a
los 1.700 millones de yuanes, 0,4% del total de los salarios que
debían ser pagados en el mismo período, con una reducción
de 4.800 millones de yuanes en comparación con igual período
del año anterior.
Se aseguró, con la profundización continua de
la reforma, el perfeccionamiento constante del sistema de administración
presupuestaria. La reforma financiera se caracteriza por un
fuerte carácter político y técnico y atañe
directamente al reajuste y la reglamentación de las relaciones
de intereses. Bajo la acertada dirección del Comité
Central del Partido y del Consejo de Estado, los comités
del Partido y los diversos niveles del gobierno concedieron suma
importancia a dicha reforma, las asambleas populares de las distintas
instancias también reforzaron su supervisión y orientación
a la misma, y los departamentos de la Hacienda de todos los niveles
mejoraron de continuo los servicios prestados a ella y organizaron
con solidez su ejecución, promoviendo así una mayor
profundización de la reforma del sistema de administración
presupuestaria. En 2002, de acuerdo con las exigencias de desvinculación
entre los ingresos y los gastos y de separación entre el
cobro y la entrega, 34 departamentos centrales, entre ellos el Ministerio
de Seguridad Pública, el Tribunal Popular Supremo y la Dirección
Nacional de Aduanas, tomaron la delantera en profundizar el ensayo
de la reforma en favor de la administración de los ingresos
y gastos por dos vías separadas, y en las diversas localidades
también se intensificaron en forma general los trabajos relacionados
con esta reforma. Tomando la iniciativa de adaptarse a las necesidades
de la reforma, los departamentos acogidos al ensayo cambiaron activamente
sus funciones y elevaron su nivel de ejercicio de la administración
según la ley, lo que redundó en una disminución
notable de los fenómenos de cobros y multas arbitrarios.
En 2002, los departamentos centrales y los subordinados directamente
a las autoridades provinciales confeccionaron, sin excepción
alguna, sus presupuestos departamentales con arreglo a los presupuestos
de los gastos básicos y de los gastos para los rubros, y
algunos municipios (prefecturas) y distritos (municipios y distritos
urbanos) también se empeñaron con dinamismo en esta
reforma, lo cual aumentó la justicia, la equidad y el carácter
abierto de la elaboración presupuestaria. Ese mismo año,
sobre la base de impulsar y reglamentar el ensayo de la reforma
a favor del sistema de pagos centralizados por el tesoro público
en seis de los departamentos centrales, se extendió el ensayo
a 38 de ellos, y el número de regiones en las que se llevó
a cabo se incrementó de las dos existentes en el año
2001 a nueve. Al mismo tiempo, se efectuaron en 15 departamentos
centrales los experimentos piloto de la reforma en favor del sistema
de cobros centralizados por el tesoro público, recogiendo
todos los cobros y pagos de los fondos fiscales en el sistema de
cuenta única del erario, como consecuencia de lo cual se
garantizó la operación segura y eficaz de estos fondos,
disminuyeron los eslabones de tránsito, se materializaron
la llegada directa de los ingresos al tesoro público
y la de los pagos a los proveedores de mercancías y servicios
laborales y se elevó el rendimiento del uso de dichos fondos.
En 2002, las compras públicas en todo el país sobrepasaron
los 100.000 millones de yuanes, un aumento de más de 34.000
millones en relación con el año precedente, y un ahorro
de fondos superior al 10% en general. Con la implantación
de la Ley de Compras Públicas, se reforzaron la institucionalización
y la reglamentación del trabajo de estas compras. Por otra
parte, se aceleraron visiblemente los pasos para fomentar la informatización
de la administración financiera, y entró en la etapa
de ejecución oficial el sistema informático de administración
financiera del gobierno que sirve para supervisar y controlar oportunamente
la operación de los fondos fiscales. Estas reformas han impulsado
en mayor grado la reglamentación y la modernización
de la administración financiera bajo las condiciones de la
economía de mercado socialista.
Estimados diputados:
Al pasar revista a los últimos cinco años, vemos
que el trabajo financiero, al igual que los demás sectores
del país, ha tenido también nuevos éxitos,
y la fisonomía de la hacienda pública ha experimentado
grandes cambios. Primero, se ha perfeccionado el mecanismo de
crecimiento estable de los ingresos fiscales y se ha robustecido
notablemente la fuerza de la hacienda pública. En 2002,
los ingresos fiscales de todo el país ascendieron a 1.891.400
millones de yuanes, lo que supone 1.026.300 millones ó 1,19
veces más que en 1997, es decir, un incremento anual de 205.300
millones. La participación de dichos ingresos en el producto
interno bruto se elevó del 11,6% en 1997 al 18,5% en 2002,
esto es, un crecimiento anual de 1,4 puntos porcentuales. Segundo,
la magnitud de la transferencia de pagos se ha ampliado rápidamente,
fomentando así el desarrollo económico y social armonioso.
En 2002, los gastos propios de la hacienda central totalizaron
675.600 millones de yuanes, lo que representa el 30,7% de los gastos
fiscales de todo el país, porcentaje que, si se calcula según
cifras cotejables, descontando el factor no cotejable que es el
pago de intereses de la deuda pública incluido entre los
gastos presupuestarios corrientes, se reducirá al 28,5%,
ó 1,8 puntos porcentuales menos que el 30,3% registrado en
1994 cuando tuvo lugar la reforma de la estructura de administración
financiera. Esto denota que, después de esta reforma, los
ingresos aumentados de la hacienda central se han destinado principalmente
a las localidades. En 2002, además de pagar 301.400 millones
de yuanes en concepto de devolución de ingresos tributarios
y 32.300 millones como subsidios regulares, la hacienda central
les transfirió pagos por valor de 402.500 millones, cifra
que es 6,1 veces la de 1997, esto es, un incremento anual del 43,4%.
Los pagos transferidos, designados en su mayoría a las regiones
del Centro y el Oeste del país, han desempeñado y
seguirán desempeñando un papel trascendental en el
respaldo a la ejecución de la estrategia de gran explotación
de las regiones occidentales, en el fomento del desarrollo acelerado
de las regiones del Centro y el Oeste y en el mantenimiento de la
unidad interétnica así como del orden y la paz duraderos
en el país. Tercero, la estructura de los gastos fiscales
se ha optimizado en mayor medida, sirviendo bien a los intereses
generales del desarrollo económico y social. Sobre todo
ha aumentado en grandes proporciones la inversión en seguridad
social, ciencia, tecnología, educación, agricultura,
infraestructura y demás sectores sociales y públicos,
lo que ha garantizado en forma adecuada la feliz marcha de la importante
reforma de la estructura económica respecto a las empresas
estatales, la seguridad social, la circulación mercantil
de cereales, la banca, etc. En 2002, los gastos fiscales de todo
el país en la seguridad social, en el sector científico,
tecnológico y educacional y en la agricultura fueron 9,5,
2,3 y 1,9 veces los de 1997, respectivamente, lo que supone un crecimiento
anual del 56,9%, 17,7% y 14,2%. A finales de 2002, el promedio mensual
de los salarios básicos del personal de los organismos administrativos
e instituciones públicas duplicó el de 1998. En el
último quinquenio, de acuerdo con las exigencias del Comité
Central del Partido y del Consejo de Estado, la hacienda central,
con la vista puesta en los intereses de largo plazo a pesar de una
contradicción muy grave entre los ingresos y los gastos,
logró acumular 124.200 millones de yuanes en el fondo de
seguridad social de todo el país, proporcionando así
una garantía financiera sustancial para hacer frente a los
casos inesperados. Cuarto, se ha acentuado considerablemente
el papel de regulación y control macroeconómicos de
la Hacienda, promoviendo de esta manera el desarrollo continuo,
acelerado y sano de la economía nacional. Aplicando con
decisión el principio de la dirección central sobre
la ampliación de la demanda interna e implementando a conciencia
la política fiscal activa, se han emitido bonos públicos
para la construcción por un valor acumulado de 660.000 millones
de yuanes. Entretanto, se ha reformado la modalidad de regulación
y control macroeconómicos de la Hacienda para utilizar de
manera integral diversos instrumentos de la política fiscal
como la deuda pública para la construcción, la recaudación
tributaria y el pago de intereses a cargo del Estado y, en coordinación
con la política monetaria, poner el énfasis tanto
en la ampliación de la inversión como en el estímulo
del consumo, tanto en la expansión del volumen global como
en el reajuste estructural. Es cierto que la hacienda central se
ha visto obligada por ello a aumentar el déficit y ampliar
en cierta medida el endeudamiento, pero esto ha sido indispensable,
y también soportable y controlable, y vale la pena hacerlo.
De no haberlo hecho así, habría sido imposible lograr
el crecimiento estable de la economía nacional, la constante
optimización de la estructura económica y el considerable
mejoramiento de la vida del pueblo. La deuda pública para
la construcción, en particular, ha promovido con eficacia
la inversión de los diversos sectores y, en consecuencia,
el volumen total de las inversiones en los proyectos ha ascendido
a 3.280.000 millones de yuanes, lo que ha permitido sentar una sólida
base para el desarrollo económico y social de nuestro país
a largo plazo. Los hechos demuestran que la decisión de la
dirección central sobre la aplicación de la política
fiscal activa ha sido muy necesaria y del todo correcta. Quinto,
la administración financiera ha ido reglamentándose
y el nivel de la gestión financiera según la ley se
ha elevado de continuo. En este lustro transcurrido, con arreglo
al espíritu de las decisiones y resoluciones pertinentes
del Comité Central del Partido y del Consejo de Estado y
a las exigencias planteadas para la reforma por la Asamblea Popular
Nacional y sus organismos correspondientes, se llevó a cabo
una serie de reformas financieras, y se vino ampliando su esfera,
perfeccionando sus medidas y profundizando su contenido, como consecuencia
de lo cual se logró la formación preliminar del marco
de una hacienda pública que concuerda con la exigencia del
desarrollo de la economía de mercado socialista. Paralelamente
a ello, gracias a la aceleración de la legislación
financiera, se configuró el marco de un sistema de leyes
y reglamentos financieros con base en la Ley de Presupuesto, la
Ley de Contabilidad, la Ley de Contables Públicos y otras
normas financieras, y se aplicó con rigor la legalidad financiera
de acuerdo con lo estipulado en la Ley de Revisión Administrativa,
el Código de Procedimiento Judicial Administrativo y demás
disposiciones legales pertinentes. El estímulo recíproco
entre la reforma y la legislación del sector financiero y
la aplicación paulatina de principios de la economía
de mercado, como la justicia, la equidad y la apertura al público,
a los diversos aspectos del trabajo financiero, han impulsado la
reglamentación de la administración financiera y han
llevado su gestión según la ley a una nueva altura,
lo que dará, además, un impacto significativo en el
cambio de las funciones del gobierno, la administración del
país conforme a la ley y el fomento del progreso de la sociedad
en todos los dominios.
Ante los éxitos logrados en el trabajo financiero, tenemos
plena conciencia de que en las operaciones de las finanzas subsisten
algunos problemas que requieren una solución apremiante.
Primero, permanece la aguda disparidad entre los ingresos y los
gastos fiscales. Con el aumento de la cifra base de los ingresos
fiscales, será más difícil mantener un notable
crecimiento de los mismos en el futuro y, por otra parte, los gastos
fiscales son poco flexibles, la amortización de las deudas
ha entrado en su etapa de apogeo y el desarrollo económico
y social en los diversos aspectos plantea mayores exigencias a la
Hacienda, de modo que los ingresos y gastos fiscales continúan
sufriendo una gran presión. Segundo, no hay cambios radicales
en los desórdenes en el terreno económico y financiero.
Siguen siendo graves fenómenos como la falsificación
de cuentas, la evasión, fuga y fraude en el pago de impuestos,
y la ostentación y despilfarro en la utilización de
los fondos. Tercero, hay desequilibrios en la reforma financiera.
Quedan pendientes arduas tareas para perfeccionar las medidas tomadas
al respecto, neutralizar las contradicciones y profundizar la reforma.
Cuarto, las haciendas de base en algunas zonas están pasando
dificultades. A pesar de que la hacienda central ha adoptado una
serie de medidas, como son la intensificación de la transferencia
de pagos, las haciendas de base de algunas regiones aún encaran
apuros, incapaces de pagar oportuna e íntegramente los salarios
establecidos por el Estado. Prestaremos suma atención a los
problemas antedichos y nos empeñaremos en estudiarlos y resolverlos
por medio de la continua profundización de la reforma, la
reglamentación de la administración y otras medidas,
con el fin de lograr lo antes posible notables resultados al respecto.
2. Aplicar una clara visión de la situación y
servir a los intereses generales para programar de manera activa
y prudente el presupuesto central y los presupuestos locales del
año 2003.
Este es un año trascendental para llevar a efecto de modo
integral el espíritu del XVI Congreso Nacional del Partido
y abrir nuevas perspectivas para la causa del socialismo con peculiaridades
chinas. En la actualidad, nuestro país goza de una estabilidad
política y progreso social, ha mejorado notablemente el entorno
institucional para el desarrollo económico, sigue elevándose
el grado de apertura al exterior, la economía se desarrolla
con una creciente vitalidad y, en particular, la celebración
exitosa del XVI Congreso Nacional del Partido ha aglutinado en mayor
medida las voluntades del Partido y del pueblo, lo que proporcionará
una poderosa fuerza motriz para impulsar el desarrollo socioeconómico,
tanto en 2003 como en los años venideros. Sin embargo, también
debemos tener en cuenta que el desarrollo económico de nuestro
país afronta todavía algunas contradicciones y problemas
serios. Prevalecen muchos factores de incertidumbre en la economía
internacional, reina la tirantez en algunas regiones, y es difícil
prever con precisión sus influencias negativas sobre los
precios internacionales del petróleo y la economía
mundial. Por otra parte, es insuficiente la demanda efectiva dentro
del país, irrazonable la estructura de la oferta e imperfecto
el mecanismo interno de crecimiento económico independiente,
resulta más difícil mantener el rápido crecimiento
de las exportaciones, sigue lento el incremento de los ingresos
de los campesinos, se deteriora la situación del empleo,
va en aumento la presión del reempleo, se requieren mayores
esfuerzos para resolver los problemas subyacentes en la reforma
de las empresas estatales y hace falta continuar rectificando y
reglamentando el orden de la economía de mercado.
En vista de esta situación y a la luz del espíritu
del XVI Congreso Nacional del Partido y de la Conferencia Central
sobre el Trabajo Económico, se han establecido los siguientes
principios rectores en la programación del presupuesto central
para el año 2003: tomar como guía la teoría
de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la triple
representatividad, implementar a conciencia el espíritu
del XVI Congreso Nacional del Partido y el de la Conferencia Central
sobre el Trabajo Económico, actuar de acuerdo con las exigencias
de la construcción integral de una sociedad modestamente
acomodada, persistir en el principio de ampliar la demanda interna,
seguir aplicando la política fiscal activa, y promover con
dinamismo el desarrollo continuo, acelerado y sano de la economía
nacional; efectuar con rigor la recaudación y administración
de los ingresos para garantizar un firme aumento de los ingresos
fiscales; seguir reajustando y optimizando la estructura de los
gastos, hacer mayores esfuerzos por garantizar los gastos prioritarios
como los destinados a la agricultura, la ciencia, la tecnología,
la educación, la seguridad social, la explotación
de las regiones occidentales y el mejoramiento de la vida del pueblo,
y mantener en cero el incremento de los gastos ordinarios; profundizar
la reforma financiera y tributaria, rectificar el orden en el terreno
económico y financiero e impulsar la gestión de las
finanzas conforme a la ley.
De acuerdo con los referidos principios y tomando en consideración
de modo integral los factores esenciales que afectan los ingresos
y los gastos de la hacienda central, el Consejo de Estado ha confeccionado
el proyecto de presupuesto central para 2003 en los siguientes términos:
Se prevé que los ingresos de la hacienda central totalicen
1.194.000 millones de yuanes, lo que supone un aumento de 57.500
millones, o del 5,1%, respecto al año anterior (para facilitar
la comparación, al calcular la tasa de crecimiento se ha
hecho un reajuste del resultado del ejercicio de 2002 según
el proyecto del reparto de los ingresos derivados de los impuestos
sobre la renta entre la hacienda central y las haciendas locales,
a razón de 6 a 4, y lo mismo de aquí en adelante).
Esta suma incluye los 1.133.300 millones de yuanes por concepto
de ingresos propios de la hacienda central, lo que significa un
incremento de 59.800 millones, o del 5,6%, y los 60.700 millones
provenientes de los ingresos entregados por las haciendas locales,
cifra que supone una disminución de 2.300 millones de yuanes
en relación con el año pasado. Los gastos de la hacienda
central sumarán 1.513.800 millones de yuanes, lo que representa
un aumento de 67.500 millones, o del 4,7%. Este monto comprende
720.100 millones de yuanes destinados a los gastos propios de la
hacienda central, lo que supone un incremento de 44.500 millones,
o del 6,6%, y 793.700 millones para los ingresos tributarios devueltos
y subsidios concedidos a las haciendas locales, con un aumento de
23.000 millones, o del 3%. El balance de los ingresos y los gastos
de la hacienda central arrojará un déficit de 319.800
millones de yuanes, cantidad que supone un aumento de 10.000 millones.
Sumando a esta cifra los 295.600 millones de yuanes como el principal
de las deudas internas y externas que se necesita amortizar a causa
de su vencimiento, los ingresos por concepto de deuda pública
de la hacienda central serán de 615.400 millones de yuanes,
lo que representa un aumento de 47.500 millones. Al sumarse los
25.000 millones en concepto de bonos emitidos por las autoridades
centrales en nombre de los gobiernos locales, el volumen total de
las deudas será de 640.400 millones de yuanes.
Los ingresos de las haciendas locales para el año 2003,
confeccionados por la hacienda central, totalizarán 1.710.500
millones de yuanes, lo que representa un aumento de 121.900 millones,
o del 7,7%, respecto al año anterior. Esta suma incluye los
916.800 millones de yuanes de los ingresos propios de las haciendas
locales, lo que supone un incremento de 98.900 millones, o del 12,1%,
y los 793.700 millones de yuanes de los ingresos tributarios devueltos
y los subsidios concedidos por la hacienda central. Los gastos de
las haciendas locales sumarán 1.710.500 millones de yuanes,
lo que supone un incremento de 121.900 millones, o del 7,7%. Este
monto comprende los 1.649.800 millones de yuanes de los gastos propios
de las haciendas locales, lo que representa un aumento de 124.200
millones, o del 8,1%, y los 60.700 millones de yuanes de los gastos
destinados a la hacienda central, cifra que significa una reducción
de 2.300 millones de yuanes frente al año precedente.
Integrando los proyectos de presupuesto central y de presupuestos
locales, se prevén 2.050.100 millones de yuanes como ingresos
fiscales de todo el país para el año 2003, lo que
supone un incremento de 158.700 millones, o del 8,4%, y 2.369.900
millones de yuanes como gastos fiscales de todo el país,
lo que representa un aumento de 168.700 millones, o del 7,7%.
Los factores prioritarios que hemos tenido en cuenta al elaborar
el proyecto de presupuesto central para 2003 son los siguientes:
Actuar efectivamente de acuerdo con la exigencia de seguir
siendo modesto, prudente y libre de arrogancia y de precipitación
en el estilo de trabajo y perseverar en el estilo de vida sencilla
y lucha dura y, en principio, aumentar en cero los gastos ordinarios.
En 2003, son numerosos los rubros de gastos que necesitan garantizarse
e incrementarse y existe una aguda disparidad entre los ingresos
y los gastos de la hacienda central; sin embargo, en la actualidad
se observan aún graves manifestaciones de ostentación
y despilfarro por parte de algunos organismos administrativos e
instituciones públicas que gastan dinero a manos llenas,
lo que ha provocado una fuerte reacción de rechazo entre
las masas populares. Con el fin de desplegar en mayor medida la
bella tradición de lucha ardua y de acuerdo con el espíritu
de la Conferencia Central sobre el Trabajo Económico, en
2003 los gastos ordinarios (no incluidos los gastos aumentados debido
al reajuste salarial) se mantendrán en principio al nivel
del año 2002 con un crecimiento cero, excepto los rubros
de gastos prioritarios. Esto constituye una importante política
establecida en la programación del presupuesto central para
2003, y también una encarnación concreta del profundo
cumplimiento de la exigencia de trabajar duramente en las tareas
financieras.
Recortar los ingresos por medio de la política y apoyar
el desarrollo económico y social. A fin de cumplir efectivamente
los compromisos asumidos por China al ingresar en la OMC, rebajaremos
por nuestra propia iniciativa una vez más las tasas arancelarias;
con el objetivo de promover la reforma y el desarrollo de los sectores
de la banca y los seguros, continuaremos reduciendo en un punto
porcentual las tasas de impuestos sobre las transacciones de dichos
sectores, y para apoyar la gran explotación de las regiones
occidentales e impulsar el reempleo, daremos nuevos pasos en la
aplicación de las políticas financieras y tributarias
preferenciales pertinentes. Estas políticas afectarán
al incremento de los ingresos fiscales. Además, teniendo
en cuenta que los impuestos pagados por las empresas están
condicionados por la rebaja de los precios de los productos imponibles,
así como por otros factores, será difícil incrementar
en gran medida los ingresos tributarios derivados de la recaudación
de impuestos en función de los precios; el papel que desempeñaban
ciertos factores especiales del incremento de ingresos en los ejercicios
anteriores se debilitará notablemente o desaparecerá,
y, tras analizar los cambios de incremento o disminución
de los diversos rubros de ingresos de la hacienda central en 2002
y sus causas, hemos programado un crecimiento del 5,1% para los
ingresos de la misma en el año 2003, porcentaje inferior
al ritmo de crecimiento económico previsto para este año,
pero activo y seguro.
Continuar emitiendo bonos públicos para la construcción
a fin de promover el crecimiento estable de la economía nacional.
El mantenimiento de la estabilidad y continuidad de la política
fiscal activa y la puesta en funcionamiento del papel de regulación
y control macroeconómicos de la Hacienda constituyen una
necesidad objetiva para hacer frente a la actual situación
nacional e internacional, ampliar aún más la demanda
interna, garantizar el desarrollo económico y social estable
y elevar el nivel de vida del pueblo. En 2003 se emitirán
bonos públicos para la construcción por un valor de
140.000 millones de yuanes, de los cuales 115.000 millones se incluirán
en el presupuesto central y 25.000 millones serán emitidos
en nombre de los gobiernos locales. Los fondos provenientes de la
deuda pública se destinarán principalmente a los proyectos
en construcción y los que están a punto de terminar,
y se seguirán reajustando y optimizando el rumbo y la estructura
de la utilización de dichos fondos, se pondrá el acento
en el mejoramiento de las condiciones de producción y vida
en las zonas rurales, el reajuste de la estructura económica,
el mejoramiento del entorno ecológico y la construcción
en las regiones del Centro y Occidente del país, y se controlará
con rigor el inicio de proyectos nuevos.
En la actualidad crecen rápidamente los depósitos
bancarios particulares de nuestro país y abundan los fondos
disponibles internos; hay un notable flujo de abastecimientos en
el mercado y el nivel de los precios se mantiene bajo; la balanza
internacional de pagos ha arrojado superávit en años
consecutivos y hay una gran cantidad de reservas de divisas; el
nivel de déficit y el volumen total de las deudas del año
2003 se encontrarán todavía dentro del ámbito
soportable. Por tanto, emitir cierta cuantía adicional de
bonos públicos para la construcción no implicará
grandes riesgos en un corto plazo. Seguiremos de cerca los problemas
que puedan surgir y haremos activos esfuerzos por prevenirlos, adoptando
diversas medidas eficaces para controlar los riesgos fiscales con
métodos de desarrollo.
Continuar incrementando la transferencia de pagos a las haciendas
locales para coordinar el desarrollo económico y social regional.
En 2003 la hacienda central acentuará aún más
la transferencia de pagos a las haciendas locales, con miras a potenciar
su papel en la regulación y el control macroeconómicos,
reducir constantemente la disparidad existente en la disposición
de recursos financieros, satisfacer mediante grandes esfuerzos las
necesidades básicas de servicios públicos y fomentar
un desarrollo coordinado de las regiones. Además de devolver
a las haciendas locales ingresos tributarios por valor de 340.400
millones de yuanes y concederles subsidios regulares de 32.600 millones,
les asignará 420.700 millones de yuanes como transferencia
de pagos, lo que supone un aumento de 14.000 millones con respecto
al año anterior, según cálculos basados en
factores cotejables.
Aumentar la inversión y la garantía en favor de
los rubros de gastos prioritarios y mantener la situación
general de la reforma, el desarrollo y la estabilidad. En primer
lugar, se volcarán todas las energías a apoyar el
desarrollo de la agricultura y el desarrollo económico y
social rural. Acelerar el desarrollo en estos dos terrenos constituye
una necesidad para construir de manera integral una sociedad modestamente
acomodada, asegurar el desarrollo continuo, rápido y sano
de la economía nacional y garantizar el orden y la paz duraderos
en el país. La dirección central ha decidido que,
además de dar preferencia a las zonas rurales en la utilización
de los fondos provenientes de la deuda pública, en 2003 se
desplegará en todos los aspectos el ensayo de la reforma
tributaria y tarifaria en el campo. Para tal fin, la hacienda central
destinará de manera correspondiente 30.500 millones de yuanes
como subsidios especiales mediante transferencia de pagos, o sea,
un aumento de 6.000 millones de yuanes sobre el año 2002;
por otra parte, continuará aumentando las asignaciones presupuestarias
para la construcción infraestructural, el mejoramiento del
entorno ecológico, la ayuda a las zonas pobres rurales, la
popularización de semillas mejoradas, el sistema de normas
para la calidad y seguridad de los productos agrícolas y
el de supervisión, el reajuste estratégico de la estructura
agrícola y otros aspectos, incrementando así la inversión
en la agricultura y en las zonas rurales. En segundo lugar, se
acrecentarán los gastos en la seguridad social. A fin
de resolver efectivamente el problema de la manutención básica
de los necesitados y proteger los intereses vitales de las masas
populares, se incrementarán de modo correspondiente los gastos
en la seguridad social, los cuales incluyen 8.400 millones de yuanes
para aumentar las pensiones básicas de los jubilados de las
empresas, las jubilaciones de algunos cuadros veteranos que se incorporaron
a la revolución en los primeros años de la República
Popular y las subvenciones para los militares desmovilizados de
edad avanzada que viven en el campo; 4.600 millones de yuanes para
poner en práctica la política de duplicar los fondos
destinados a garantizar el nivel de vida mínimo de los habitantes
de las ciudades, y 4.700 millones de yuanes para llevar a efecto
la política de subsidio al reempleo. Además, se continuará
concediendo subsidios a las empresas para su declaración
en quiebra conforme a la ley, por valor de 11.000 millones de yuanes.
En tercer lugar, se garantizarán los gastos prioritarios
en la educación, la ciencia, la tecnología y otros
terrenos. La educación, la ciencia y la tecnología
asumen un papel precursor y de trascendencia general en la construcción
integral de una sociedad modestamente acomodada. La hacienda central
seguirá programando dichos gastos conforme a lo estipulado
por la ley y la política de que su incremento puede superar
el de los ingresos fiscales corrientes (incluidos los gastos por
aumento de salarios reajustados). Al mismo tiempo, teniendo en cuenta
la necesidad de garantizar aún mejor la estricta aplicación
de la legalidad por parte de los organismos de seguridad pública,
fiscalía y justicia, fortalecer el trabajo de salud pública
en las zonas rurales y reformar el sistema de administración
de prisiones, la hacienda central aumentará en forma adecuada
los subsidios a las haciendas locales en estos aspectos. En cuarto
lugar, se reajustarán los salarios del personal de los organismos
administrativos e instituciones públicas. Desde 1999,
de acuerdo con las disposiciones de la dirección central,
se han reajustado en varias ocasiones los salarios del personal
de los organismos administrativos e instituciones públicas,
lo que ha desempeñado un importante papel para elevar eficazmente
los bajos salarios de dicho personal, estimular el consumo, impulsar
la demanda interna y promover el desarrollo económico. En
2002, tomando en consideración la necesidad de solucionar
con prioridad las dificultades en la vida de los habitantes urbanos
con ingresos bajos, y para coordinar las relaciones de intereses
de los diversos sectores, la dirección central decidió
posponer para el 1 de julio de 2003 la implantación de la
medida de reajustar los salarios del personal de los organismos
administrativos e instituciones públicas, que había
sido programada para el año 2002, y, a tal efecto, incrementará
de modo correspondiente los gastos presupuestarios para el reajuste
salarial. En quinto lugar, aumentarán los gastos en la
defensa nacional. Con el propósito de afrontar los cambios
en la situación internacional, salvaguardar la seguridad
estatal, la soberanía nacional y la integridad territorial
y elevar la capacidad de operación defensiva de nuestro ejército
en circunstancias caracterizadas por la aplicación de la
alta tecnología, en el año 2003 la hacienda central
asignará 185.300 millones de yuanes como gastos de defensa
nacional, lo que supondrá un aumento del 9,6%. En sexto
lugar, se gastarán 96.600 millones de yuanes en el pago de
los intereses de las deudas, lo que significa un aumento de 28.400
millones de yuanes.
3. Explorar nuevos senderos con dinamismo, trabajar arduamente
y asegurar el cumplimiento satisfactorio del presupuesto.
Adhiriéndose al espíritu del XVI Congreso Nacional
del Partido, la Conferencia Central sobre el Trabajo Económico
ha planteado exigencias claras para el trabajo económico
y financiero de 2003. Bajo la correcta dirección del Comité
Central del Partido y el Consejo de Estado, debemos llenarnos de
ánimo, reforzar nuestra confianza, aprovechar la coyuntura
y las condiciones favorables, hacer frente activamente a las dificultades
y retos, calcular con mayor prudencia las medidas a tomar, dar pasos
firmes en la realización de las tareas concretas, y, a la
vez que implementamos concienzudamente la política fiscal
activa y otras tareas, dedicarnos en cuerpo y alma a los siguientes
aspectos, con el propósito de garantizar el cumplimiento
satisfactorio del presupuesto de todo el año e impulsar el
sano desarrollo de la economía nacional y las actividades
sociales en los diferentes ámbitos.
Reforzar la recaudación y la administración de
los ingresos según la ley y asegurar un incremento estable
de los ingresos fiscales. Una importante tarea de la Hacienda
para 2003 consiste en hacer activos esfuerzos por asegurar los ingresos
fiscales y prestar un fuerte apoyo financiero al funcionamiento
del poder, el desarrollo económico y la estabilidad social.
En primer lugar, es necesario salvaguardar la unidad, la autoridad
y la seriedad de la legislación tributaria. De conformidad
estricta con esta legislación, se continuará revisando
las diversas políticas de trato preferencial vigentes en
la tributación, se reanudará a tiempo la recaudación
de aquellos impuestos cuyo plazo de exención estipulado por
dichas políticas haya vencido, se pondrá coto resueltamente
a la implantación sin autorización de políticas
de trato preferencial o de trato preferencial disfrazado en la recaudación
de impuestos y no se permitirá en absoluto a ninguna localidad
ni departamento extralimitarse en la concesión de exenciones
tributarias totales o parciales. En segundo lugar, hay que continuar
reglamentando y perfeccionando el sistema de recaudación
tributaria. Se reforzará la construcción de los sistemas
complementarios correspondientes, poniendo el acento en resolver
los problemas de evasión tributaria como en los casos en
que un reducido número de propietarios de empresas privadas
incluye su consumo personal en los costes empresariales y algunas
empresas de capital extranjero falsean pérdidas, y se perfeccionará
el sistema tributario para eliminar las lagunas y reglamentar el
orden de distribución. En tercer lugar, es menester fortalecer
la administración de devolución de impuestos por motivo
de exportación y mejorar el mecanismo de esta devolución.
Se asestarán duros golpes a los delitos de estafa en la referida
devolución de impuestos, para mejorar el efecto real de la
implementación de la política. En cuarto lugar, es
preciso poner en práctica conscientemente la orientación
del Consejo de Estado de fortalecer la recaudación
y administración, eliminar las lagunas, castigar la corrupción
y revisar y cobrar los impuestos impagados. Es imperativo
intensificar la recaudación y administración tributarias,
perfeccionar el método de recaudación del impuesto
sobre la renta personal, hacer grandes esfuerzos en la revisión
y recaudación de los impuestos no pagados por las empresas,
reforzar efectivamente la recaudación y administración
de los diversos ingresos no tributarios, explotar en mayor medida
el potencial de aumento de los ingresos, sancionar sin clemencia
los casos de impago de los impuestos que deben ser pagados, y esforzarse
por recaudar todos los impuestos que deben ser recaudados.
Potenciar la función de la Hacienda para promover el
desarrollo coordinado económico y social. Conforme al
principio de reducir los gastos ordinarios y asegurar los
prioritarios, se debe presupuestar una cantidad suficiente
de fondos para el pago de salarios, la seguridad social, la ciencia,
la tecnología, la educación, la agricultura y la protección
ambiental y otros terrenos, y también garantizarles la disponibilidad
de dichos fondos y la puesta en práctica de las políticas
y medidas pertinentes. Primero, es preciso persistir en el principio
de asegurar tanto la alimentación como la construcción
y garantizar el pago de los salarios. A la vez que la hacienda central
sigue aumentando la transferencia de pagos y los subsidios por el
aumento de salarios a las regiones con dificultades financieras
y a las haciendas de base, las haciendas locales, por su parte,
deben mejorar en mayor medida la estructura financiera, aumentar
la transferencia de pagos a las haciendas de nivel distrital y cantonal,
perfeccionar el sistema de pago centralizado de los salarios, establecer
y mejorar mecanismos eficaces para garantizar el pago salarial y,
sobre todo, poner énfasis en resolver los problemas existentes
en el pago de salarios a los profesores de primaria y secundaria
de las zonas rurales. Segundo, hay que realizar efectivamente el
trabajo de garantizar el pago puntual e íntegro tanto del
importe destinado a la manutención básica de los trabajadores
desplazados de las empresas estatales como de las pensiones de vejez
básicas de los retirados y jubilados de dichas empresas,
y la labor de garantizar el nivel de vida mínimo de los habitantes
urbanos, y coordinar de manera aún mejor las tres líneas
de garantía (el sistema de garantía de la manutención
básica de los trabajadores desplazados de las empresas estatales,
el de seguros de desempleo y el de garantía del nivel de
vida mínimo de los habitantes urbanos). Se debe ampliar la
cobertura de la seguridad social conforme a la ley. Es preciso incorporar
en el sistema de garantía del nivel de vida mínimo
a los trabajadores de las empresas deficitarias durante mucho tiempo
y las empresas paradas o semiparadas quienes reúnan los requisitos
necesarios, dando garantía a todos los que deban ser beneficiados
por este sistema. Es necesario llevar a la práctica en toda
su extensión la política de exención total
o parcial de impuestos para fomentar el empleo y el reempleo. Paralelamente,
hay que concentrar esfuerzos en la ayuda a superar las dificultades
reales de los antiguos soldados del Ejército Rojo, viejos
soldados desmovilizados, militares minusválidos y familiares
de los mártires y otros pensionados prioritarios, así
como de los trabajadores modelo, los trabajadores de vanguardia
y las familias campesinas que gozan de los cinco tipos de garantías
(alimentos, ropa, vivienda, tratamiento médico y sepultura
decente en caso de defunción), aplicar efectivamente la política
de trato preferencial a las familias de reclutas del servicio obligatorio,
y seguir ayudando a efectuar como es debido la colocación
de los desmovilizados y los militares que han pasado a las labores
civiles. Tercero, se debe aplicar concienzudamente las diversas
políticas financieras y tributarias preferenciales encaminadas
a apoyar la explotación de las regiones del Oeste, y reforzar
la supervisión e inspección sobre su aplicación,
a fin de acelerar el desarrollo de dichas regiones.
Practicar un riguroso régimen de economías y poner
coto firmemente a la ostentación y el despilfarro. En
el gran proceso de construir en forma integral una sociedad modestamente
acomodada y acelerar la modernización socialista, tenemos
que seguir siempre el principio de dedicación al trabajo
y de laboriosidad y ahorro para la construcción del país,
calcular meticulosamente los gastos, practicar un riguroso régimen
de economías y administrar y emplear como es debido cada
partida de fondos fiscales. Primero, es imperativo fortalecer la
administración presupuestaria y ejecutar con rigor los presupuestos
de gastos. En el año 2003, excepto los gastos prioritarios
que requieren más asignaciones según lo estipulado
por las leyes, los reglamentos y las políticas del Estado,
los gastos ordinarios tendrán un crecimiento cero. Las haciendas
locales también deben, de acuerdo con las exigencias de la
dirección central, adoptar efectivas medidas para controlar
rigurosamente los gastos ordinarios y reducir con energía,
sobre todo, las reuniones, los viajes al extranjero para investigaciones
o negocios, y todo tipo de foros y simposios sin efectos reales.
Segundo, se debe continuar controlando con rigor los proyectos de
construcción de edificios de oficinas y centros de capacitación
de los organismos del Partido y del gobierno, y suspender toda clase
de apoyo financiero a las diversas obras destinadas al autobombo
o a la exhibición de méritos administrativos cuya
construcción está estrictamente prohibida por el Estado.
Tercero, hay que apoyar con dinamismo a las diferentes entidades
para un mayor mejoramiento y estricta aplicación del sistema
de administración financiera, explotar las potencialidades
de ahorro de gastos de los organismos administrativos y las instituciones
públicas en el consumo de energía y la instalación
de equipos, esforzándose por disminuir los costos de su funcionamiento.
Cuarto, los departamentos de la Hacienda deben dar el ejemplo en
la aplicación de las diversas disciplinas financieras y económicas
y tener coraje en el ejercicio de la administración, prestar
activamente apoyo a los organismos de control disciplinario, de
supervisión y de auditoría y trabajar en coordinación
con ellos, para investigar y sancionar con rigor toda actividad
que implique el despilfarro y dilapidación de los fondos
fiscales.
Seguir profundizando la reforma financiera y promover con eficacia
las innovaciones en el sistema administrativo fiscal. Debemos
recurrir a los métodos de reforma para poner en mejor juego
la función de la Hacienda y resolver más eficazmente
las diversas dificultades y problemas surgidos en el trabajo financiero.
Primero, continuar resumiendo las experiencias y perfeccionando
las políticas y extender integralmente los experimentos de
la reforma tributaria y tarifaria en las zonas rurales. Impulsar
con dinamismo la reforma tributaria respecto a los productos agrícolas
especiales y explorar métodos eficaces de subsidios a la
agricultura y al campesinado. Segundo, profundizar de continuo la
reforma en favor de la administración de los ingresos y gastos
por dos vías separadas, reglamentar en forma paulatina los
subsidios no determinados por la política del Estado y la
administración de las cuentas bancarias y reformar y perfeccionar
el sistema administrativo de cobro y entrega de los ingresos no
tributarios. Tercero, ampliar la esfera de aplicación del
presupuesto departamental, seguir profundizando la reforma en favor
del sistema de cobros y pagos centralizados por el tesoro público,
poner en práctica concienzudamente la Ley de Compras Públicas
y expandir sin cesar el alcance y la magnitud de estas compras.
Cuarto, continuar impulsando la reforma del reparto de los ingresos
procedentes de los impuestos sobre la renta y practicar este año
el reparto de dichos ingresos entre la hacienda central y las haciendas
locales en proporción de 6 a 4. Quinto, reglamentar en mayor
grado el sistema de transferencia de pagos, poniendo énfasis
en el perfeccionamiento de la estructura financiera de los niveles
inferiores al provincial para reforzar las haciendas distritales
y cantonales y aliviar las dificultades de las haciendas de base.
Sexto, acelerar los pasos de la construcción del sistema
informático de administración financiera del gobierno
para fomentar la informatización de dicha administración.
Séptimo, apoyar y coordinarse enérgicamente con la
importante reforma estructural en la administración de los
activos estatales, la economía rural, la banca y los asuntos
administrativos. En el proceso de impulsar la reforma, los departamentos
de la Hacienda de todos los niveles deben tener firmemente presente
el concepto de servir y llevarla a cabo a través del servicio.
Rectificar y reglamentar el orden en el terreno financiero y
económico y promover con dinamismo la gestión de las
finanzas conforme a la ley y el fomento de la honestidad y credibilidad.
La rectificación y la reglamentación del orden en
el campo financiero y económico con arreglo a la ley forman
parte integrante de la rectificación del orden de la economía
de mercado, constituyen un contenido importante del ejercicio de
la administración por parte de los departamentos de la Hacienda,
tienen que ver con el desarrollo sano de la economía nacional
y con la protección de los intereses de las masas y revisten
un significado trascendental para establecer y fortalecer la conciencia
de la legalidad y reforzar el fomento de la honestidad y credibilidad
en toda la sociedad. En primer lugar, se debe rectificar el orden
en los ingresos y gastos fiscales. Es preciso seguir llevando a
cabo la inspección del trabajo de recaudación y administración
tributarias y la revisión de la recaudación y entrega
de los cobros administrativos y los ingresos del fondo gubernamental,
rectificar el orden en el terreno de los ingresos y tapar los agujeros
de los mismos; acentuar la supervisión sobre la utilización
de los importes procedentes de la transferencia de pagos hecha por
la hacienda central, de los subsidios especiales y del fondo gubernamental,
realizar como es debido el trabajo de seguimiento del resultado
de dicha utilización y castigar con rigor su desplazamiento,
uso ilícito y otras infracciones de los reglamentos, con
objeto de garantizar que esos fondos sean empleados conforme a lo
estipulado. En segundo lugar, es necesario aplicar a fondo la Ley
de Contabilidad y la Ley de Contables Públicos y, de acuerdo
con la exigencia de tomar la honestidad y la credibilidad
como lo fundamental, atribuir importancia primordial a la ética
profesional, persistir en las normas y abstenerse de falsear cuentas,
rectificar y reglamentar con gran energía el orden en el
trabajo de contabilidad, desplegar el examen por muestreo de la
calidad de la información contable, intensificar la labor
de administración básica de la contabilidad, seguir
rectificando y reglamentando los sectores intermediarios sociales
incluido el de contables públicos, crear gradualmente hojas
de servicios de éstos en materia de su honestidad y crédito
y fomentar la honestidad y credibilidad en todo este sector y en
toda la sociedad. En tercer lugar, hay que perfeccionar el mecanismo
de supervisión fiscal y elevar el nivel de dicha supervisión.
En cuarto lugar, es indispensable reforzar la construcción
del sistema reglamentario fiscal y seguir elevando el nivel de los
departamentos de la Hacienda en su ejercicio de la administración
con arreglo a la ley.
Estimados diputados:
El cumplimiento de las tareas contempladas en el presupuesto para
2003 es muy difícil y arduo. Bajo la dirección del
Comité Central del Partido con el camarada Hu Jintao como
Secretario General, enarbolaremos la gran bandera de la teoría
de Deng Xiaoping, implementaremos en toda regla el importante pensamiento
de la triple representatividad y, de acuerdo con el
espíritu del XVI Congreso Nacional del Partido y con las
exigencias planteadas por la Conferencia Central sobre el Trabajo
Económico y por la X Asamblea Popular Nacional, unificaremos
los criterios, afirmaremos nuestra confianza, efectuaremos la reforma
con firme voluntad, trabajaremos sólidamente y lucharemos
con denuedo por hacer realidad el grandioso objetivo de construir
de manera integral una sociedad modestamente acomodada.
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