¿Es verdad que sobran universitarios en China?
 

--El año pasado accedieron al mercado laboral los graduados de universidad que comenzaron su carrera académica coincidiendo con la primera ampliación de la admisión de estudiantes. De ahí la conversión del empleo de los educandos universitarios, considerados “hijos orgullosos del cielo”, en una creciente carga sobre la sociedad, lo cual ha motivado reflexión y discusión.

Por Feng Jianhua

Mientras la economía china crece a alta velocidad, el aumento del desempleo sigue difícil de controlar, y ha vuelto a llamar la atención al público ahora que el problema del empleo de los graduados universitarios se ha tornado más agudo por el impacto del síndrome respiratorio agudo y grave (SRAG) ocurrido en los últimos meses.

Hasta finales de mayo, solamente la mitad de los 2.120.000 graduados de universidad de este año, quienes dejarán sus almas maters en junio y julio, firmaron contratos de trabajo. Esta tasa es tan inquietante que hace preguntar: ¿Por qué hay tantos estudiantes que no encuentran empleo?

El “excedente” es relativo

“La dificultad en el empleo de los universitarios tiene que ver con el fondo macroeconómico e indica principalmente la intensificación de la competencia, pero no significa simplemente que haya excedente sino, al contrario, deficiencia”. Así comentó el 18 de junio a Beijing Informa el Dr. Wang Dewen, investigador adjunto del Instituto de Trabajo y Economía, Academia de Ciencias Sociales de China.

Después de 1998, los trabajadores desplazados de sus puestos han aumentado conforme se aceleran la reestructuración económica y la reforma institucional del gobierno. Sumándose a ello, los 150 millones de trabajadores rurales sobrantes han empezado a irrumpir en las ciudades en busca de colocación, a un ritmo anual de entre ocho y diez millones de personas, al tiempo que la mano de obra crecida cada año supera al número de plazas creadas. Estos “tres picos” imbricados han hecho más tirante la situación del empleo. Peor aún, apareció un cuarto “pico” en 2002 cuando los graduados de universidad que habían comenzado su carrera académica por la primera ampliación de la aceptación de estudiantes entraron en el mercado de trabajo, de modo que el empleo se les ha vuelto más difícil todavía.

A partir de 1998, según datos de Wang, el crecimiento del PIB de China ha elevado la tasa de empleo en un promedio del 3% en las zonas urbanas, lo cual significa que éstas pueden absorber cada año a un número entre ocho y diez millones de trabajadores. Pero este año se gradúan apenas 2.120.000 universitarios, quienes están lejos de sobrar siendo un grupo ventajoso entre los aspirantes al empleo.

El V censo demográfico de China, realizado en 2000, revela que de cada 100.000 habitantes había solamente algo más de 3.000 con educación universitaria corta o superior, relación proporcional que estaba muy por debajo de la que tienen los países desarrollados. Otros datos muestran que en 2000, entre la población agrícola de China, sólo el 18% habían recibido la enseñanza media del segundo ciclo o de más alto nivel, en violento contraste con la media internacional del 80%. Viendo desde esta óptica, los universitarios chinos son deficientes en lugar de sobrar.

En los últimos años, los salarios en las ramas de actividad y por profesión en las ciudades chinas han aumentado en un promedio de más del 10%, dijo Wang. Analizando desde el ángulo de la ciencia económica del trabajo, la demanda del mercado laboral aún se encuentra en la etapa de crecimiento, pero ya es más exigente con la calidad. El “excedente” de universitarios en la actualidad se debe antes bien a que su calidad integral no es adecuada a la demanda del mercado.

“Tomando en cuenta las cosas en su conjunto, el excedente de universitarios puede atribuirse mayormente a las limitaciones en los niveles del empleo. No se trata de un excedente en el sentido del mercado, o sea, una oferta mayor a la demanda. Por lo tanto, es un excedente relativo”, explicó Wang.

Causas principales

Además de estar asociada con la situación macroscópica del empleo, la dificultad de la colocación de los universitarios tiene mucho que ver con su visión de los valores, el sistema de educación y el mercado laboral.

Liu Huiping se graduará pronto del Instituto de Ingeniería Informática de Beijing, y cinco entidades empleadoras habían aclarado la intención de aceptarlo. Pero Liu creía que los trabajos ofrecidos no casaban muy bien con sus ideales y metas (salario, ciudad y puesto). Vaciló tanto que perdió todas las firmas de contrato.

“La verdad no es que no pueda encontrar trabajo, es que por el trabajo de mi gusto hay una competencia demasiado reñida, y que miro a menos los que se me ofrecían”. Ahora Liu, a punto de la graduación, sigue indeciso con la elección, sin tenérselas todas consigo.

De hecho, no son pocos los que pasan apuros como este muchacho. Una encuesta sobre la elección del empleo efectuada recientemente por la Universidad de Sichuan arroja por resultado que el 94% de los graduados contestaron que la “rentabilidad económica” es el factor más conceptuado para la elección de una entidad empleadora y el 90% dijeron que es una “ciudad grande o mediana en las zonas desarrolladas”, y el 69% esperaban una mensualidad de más de 2.000 yuanes, nivel por encima del salario medio en la gran mayoría de las ciudades.

En años recientes, dice el semanario Observador, los graduados de universidad ocuparon el 80,8% de los puestos ofrecidos en las ciudades grandes y medianas, y tan sólo el 19,2% de los graduados quedaron empleados en las cabeceras distritales, los poblados y las zonas rurales. El 70% de los graduados que habían provenido de las cabeceras distritales, los poblados y el campo eligieron empleos en las ciudades grandes y medianas.

Las expectativas poco realistas de los universitarios con respecto a las ciudades y a su porvenir son la principal causa que responde de su dificultad encontrada en la busca del empleo. Sobre el particular, el Dr. Fang Zhenbang, del Instituto de Organización y Recursos Humanos, Universidad del Pueblo China, dijo a Beijing Informa que las expectativas excesivas de los universitarios se deben en primer término a la educación tipo básicamente elite impartida en los planteles docentes superiores del país. Es natural que ellos tengan el “complejo de superioridad”, mientras los recursos de educación superior son disfrutados por una minoría.

Asimismo, la distribución de los recursos docentes disociada del mercado dificulta hasta cierto punto el empleo de los universitarios. La razón principal consiste en que esta distribución es fundamentalmente una conducta del gobierno. Por ejemplo, incumbe al departamento educativo oficial decidir sobre qué especialidades puede manejar un centro docente y a cuántos estudiantes puede admitir cada especialidad. Semejante sistema de educación ha hecho difícil la adaptación de los centros docentes superiores a la demanda del mercado en constante cambio. Como resultado inmediato, escasea el número de estudiantes de ciertas especialidades frente a la demanda y sobra de largo el de los de las otras.

Fang citó como ejemplo la especialidad de recursos humanos, favorita en el mercado durante los últimos años. No obstante, a la Universidad del Pueblo Chino se le permite enrolar cada año sólo a veinte estudiantes para esta especialidad, porque el departamento competente tiene establecido el número. Pero al mismo tiempo, la filosofía, la historia y otras ciencias tradicionales aceptan grandes números de educandos acatando los planes, de manera que sobra una copiosa cantidad de graduados frente a la demanda limitada del mercado.

El registro civil vigente estorba por igual el empleo de los universitarios, ya que muchas entidades empleadoras les exigen que sean ciudadanos registrados en las ciudades donde están ellas mismas. Aunque muchas ciudades han levantado las restricciones del registro civil contra el flujo de las personas de valía, este registro, como palanca básica para controlar el tamaño de la población, tal como hacen Beijing, Shanghai y Shenzhen, que son las urbes más atractivas, sigue siendo una barrera insuperable para los aspirantes al empleo.

Durará el “excedente”

“El ‘excedente’ relativo de los graduados de universidad en el empleo es un fenómeno digno de seria atención, que apareció en el proceso de la reestructuración económica y de la reforma del sistema de educación superior (ampliación a gran escala de la admisión de estudiantes). Por otro lado, este fenómeno no es algo circunstancial, sino que perdurará un buen tiempo”, señaló Wang Dewen.

Debido a la creciente dificultad para la ubicación de los graduados de universidad, muchas personas han cuestionado la ampliación de la admisión de estudiantes. Sobre ello, Wang afirmó que la admisión ampliada corresponde con la tendencia del desarrollo social, y que la sociedad tiene aguante suficiente. Sin embargo, “la ampliación de la admisión debe manifestarse por la calidad antes que por la cantidad”. Si las dos no pueden coordinarse en armonía, consecuentemente se deteriorará el empleo y se producirá un mayor “excedente” de graduados.

En cuanto a cómo digerir este “excedente”, Wang opinó que depende de muchos factores, entre ellos el ritmo del crecimiento económico, el de la reforma del sistema de educación con orientación al mercado y el de la reforma del mercado laboral.