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Por Ni Yanshuo
La
operación fuera tapabocas ha comenzado. El 24
de junio, los beijineses respiraron aliviados y celebraron la decisión
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar a
la ciudad de la lista negra de áreas afectadas por el mortal
Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG).
Shigeru Omi, director regional de la OMS para el Pacífico
occidental, anunció en rueda de prensa conjunta con el Ministerio
de Salud Pública chino que la organización había
retirado a Beijing de su lista de áreas infectadas por el
SRAG y así como la veda de viajar a la ciudad. La "doble
retirada" entró en efecto inmediatamente. Omi también
anunció que Beijing quedaba fuera además de la lista
de áreas con transmisión local reciente del virus
del SRAG, "porque la OMS concluyó que se había
interrumpido la cadena de transmisión entre humanos en Beijing".
Esa fue una decisión esperada con ansias, desde que el pasado
29 de mayo la ciudad aisló a su último paciente de
SRAG, con lo cual se superó el término de 20 días
estipulado por la OMS para retirar de la lista negra a las localidades
afectadas. El éxito de China en su lucha contra la epidemia
es vista como "un jalón" en la lucha de la comunidad
internacional contra el virus.
La señal de regreso a la normalidad no sólo constituyó
un alivio para los chinos; lo fue asimismo para al resto del mundo.
Jean-Raphael Peytregnet, consejero de prensa de la embajada francesa
en China, dijo sentirse feliz de oír el anuncio. "Me
complace ver que la vida en Beijing está volviendo a la normalidad,
pues ya no hay tantos tapabocas, y la gente parece relajada,"
agregó Peytregnet.
Después del anuncio, los excitados residentes de Beijing
se volcaron hacia la calle Wangfujing, una de las calles comerciales
más prósperas de la ciudad, y celebraron su victoria
sobre la epidemia. Los que una vez fueron restaurantes abandonados
de Beijing se llenan otra vez. Los lugares de entretenimiento, cerrados
por miedo a la infección, han reabierto uno tras otro. El
sistema del transporte público, abandonado en gran parte
desde abril, está siendo testigo de un acelerado resurgimiento,
según se desvanecen los temores de los pasajeros.
"Lo ocurrido está dentro de mis expectativas y también
las rebasa", afirmó Xie Ximing, un ingeniero retirado
que vive en Lugouqiao, "Después que la epidemia fuera
controlada, he reanudado los contactos normales con mis amigos.
Pero deseaba una confirmación de la OMS, que tiene más
autoridad. No esperaba la noticia tan pronto".
Los empleados
en las compañías vinculadas al turismo finalmente
ven renacer sus perspectivas de negocios. La Administración
Nacional del Turismo publicó un aviso el 20 de junio, en
el cual estableció que los servicios de alta calidad serían
el método predominante para estimular la industria del turismo
después del SRAG. Muchas agencias de viajes se han preparado
debidamente para ofrecer un servicio mejor y están listas
para un nuevo comienzo.
Chang Yusheng, subdirector de la Compañía de Asesoría
y Desarrollo del Servicio Internacional de Viajes de China (SIVCh)
expresó su confianza en el desarrollo futuro del turismo
en China. Explicó a Beijing Informa que había tomado
muchas medidas para atraer clientes, incluyendo el mejoramiento
de la calidad del servicio, el impulso a la comercialización
y la reducción de precios.
"Comenzamos a prepararnos a principios de junio. Todos nuestros
clientes, en el país y en el extranjero, mantienen contacto
constante con nosotros y confiamos en restaurar nuestro mercado",
dijo.
"El turismo en Beijing se reanudará gradualmente después
del SRAG. Primero para viajes a cortas distancias, y después
incluirá los viajes presupuestados," según Wen
Ziji, subdirector de la Oficina de Turismo de Beijing.
La salida de Beijing de la lista negra es también buena
noticia para los restaurantes de la ciudad. Después de varios
meses de languidecientes operaciones, la industria gastronómica
está lista para regresar con mayor empeño. Muchos
dueños de restaurantes sonríen otra vez, viendo como
las mesas se les llenan de nuevo.
El 24 de junio a las 3:00 pm, todo el personal en la sede principal
del Grupo Quanjude de Beijing, cadena de restaurantes de pato asado
de Beijing, se congregó ante los televisores para ver la
rueda de prensa televisada en vivo. "Hemos hecho todos los
preparativos, esperando a grupos de turismo doméstico y del
exterior. La rueda de prensa seguramente nos dará buenas
noticias. Nuestra semana de oro comenzará en breve",
enfatizó Xing Ying, subdirector general del grupo Quanjude.
En Beijing, todos los principales centros comerciales han cologado
banderolas de promoción y carteles, con el fin de atraer
clientes, y que éstos den rienda suelta a los otrora reprimidos
deseos de comprar. Los centros comerciales llevaron a cabo actividades
de promoción para celebrar la doble retirada
de Beijing. El comité comercial de Beijing dijo que organizaría
actividades adicionales de promoción, cubriendo más
de 1.000 centros comerciales, para dar un impulso al comercio en
la ciudad.
Sin embargo, funcionarios del Gobierno chino dijeron que se mantendrían
alertas con respecto al SRAG y que pondrían en vigor medidas
de control a pesar de la contención eficaz de la epidemia.
"No hemos derrotado la epidemia completamente, puesto que no
tenemos suficiente conocimiento sobre el virus," estimó
Gao Qiang, viceministro de Salud. Gao dijo que el logro de Beijing
sólo ha alcanzado la fase inicial, no la victoria final.
El gobierno municipal de Beijing ha publicado un decreto que aconseja
a los residentes locales continuar el trabajo de prevención
contra el SRAG, a pesar de las palabras de la OMS. Según
el decreto, todas las clínicas para aislar a pacientes con
fiebres deben seguir operando, y todo aquel que tenga síntomas
del virus debe quedar bajo observación médica por
dos semanas. Además, deberán seguir vigentes todas
las medidas preventivas existentes, tales como las adoptadas para
los estudiantes, los trabajadores trashumantes y visitantes.
"No
escatimaremos ningún esfuerzo para evitar el regreso del
SRAG" dijo Wu Yi, vice-primera ministra y ministra de Salud.
Wu prometió tener como prioridad del gobierno el reforzamiento
del sector de la Salud Pública y el sistema de prevención
y control de enfermedades, además de mejorar el mecanismo
de respuesta a las emergencias de salud pública.
China está preparada a inyectar más fondos durante
los seis meses próximos en la reestructuración de
la infraestructura nacional de salud pública y el sistema
de advertencia y control de enfermedades, aseveró Jin Renqing,
ministro de Hacienda de China, prometiendo que el dinero se dedicaría
sobre todo a las extensas áreas rurales de China.
La epidemia del SRAG comenzó por la sureña provincia
china de Guangdong y enseguida se extendió a otras regiones,
incluyendo Beijing, Shanxi, y Mongolia Interior. Su rápida
diseminación obedeció en parte a la inadecuada detección
en el país y su pobre sistema de control, al decir de expertos,
así como a la carencia de conocimientos sobre la misteriosa
enfermedad infecciosa. Lo ocurrido ha afectado en gran medida el
desarrollo económico de China.
La industria de servicios informó de pérdidas económicas
enormes en mayo. Según un estudio en 20 provincias, municipios
y regiones autónomas, el rédito mensual de los negocios
relacionados con los servicios fue de dos tercios menos con respecto
al mismo período del año pasado.
La industria del turismo fue la que recibió el mayor impacto,
pues la mayoría de las compañías de viajes
quedaron sin clientes después del brote de la epidemia.
"Al fin estamos libres", exclamó con un largo
suspiro de alivio Chang Yusheng, subdirector la Compañía
de Asesoría y Desarrollo del SIVCh cuando oyó las
noticias sobre la retirada de Beijing de la lista negra y el levantamiento
de la veda a los viajes.
La compañía de Chang suspendió la actividad
turística en abril. Por más de dos meses, el personal
se pasó el día sentado sin hacer nada en sus oficinas
abandonadas, recordó Chang. Sin embargo, los contables de
la compañía estaban extraordinariamente ocupados devolviendo
dinero a los clientes que habían pagado ya que sus viajes
fueron cancelados.
Casi todos las compañías de viajes del país
experimentaron situaciones similares, luchando por la supervivencia
por más de tres meses. Después del brote de SRAG,
un total de 109 países y regiones restringieron el flujo
de turismo hacia China. A la vez, y para evitar que el SRAG se extendiera
a nivel nacional, el gobierno chino acortó los días
feriados por el 1.° de mayo, de siete a cinco días.
Abril y mayo fueron testigos de la mayor caída en la industria
del turismo. El número de turistas extranjeros en abril alcanzó
los 5,65 millones, un 30% menos calculado sobre bases anuales. Hubo
un notable declive en mayo, cuando solamente 18.000 turistas vinieron
a China, para un descenso del 93,9%.
La epidemia también afectó a los minoristas. Durante
el feriado por el 1.° de mayo, también conocido como
"semana de oro" en años anteriores, el rédito
de ventas combinado de la calle Wangfujing, la calle comercial más
visitada de Beijing, fue de solamente 10% con respecto a años
anteriores.
Muchos hospitales se convirtieron en fuentes de la misma enfermedad
contra la cual luchaban. Al carecer de suficientes conocimientos
sobre el virus del SRAG en las etapas iniciales de la lucha, algunos
hospitales no comprendieron cuán serio era el mal, de ahí
la rápida tasa de infección entre pacientes, enfermeras
y doctores. El Hospital del Pueblo de Beijing fue aislado el 24
de abril, después que las nuevas infecciones se extendieran
por todo el centro asistencial. El hospital reabrió el 9
de junio. En los 46 días que estuvo aislado del mundo, el
hospital tuvo pérdidas de más de 90 millones de yuanes.
El número de pacientes que asistieron a otros hospitales
también disminuyó en 80% en abril y mayo.
Pero el SRAG ha tenido poco efecto en el comercio exterior de China,
que mantuvo una tendencia ascendente en mayo. Las estadísticas
aduaneras muestran que el comercio exterior de China en mayo alcanzó
los $65.450 millones, para un aumento del 39% sobre bases anuales.
El valor de las exportaciones alcanzó $33.840 millones, para
una alza del 37,3% y las importaciones sumaron $31.610 millones,
para un aumento del 40,9%, con un superávit comercial de
$2.230 millones. Beijing, el área más afectada por
la epidemia en la parte continental tuvo exportaciones de $570 millones,
un aumento del 68,9%, lo que supuso un récord de crecimiento
mensual.
Incluso cuando el SRAG estaba en pleno apogeo, la inversión
extranjera nunca dejó de fluir a China. En un estudio efectuado
entre 29 de las 500 principales multinacionales del mundo, conducido
por el banco Deutsche, 88% de los encuestados dijeron que el uso
real de China de la inversión directa extranjera (IDE) había
mantenido un alza constante durante la crisis del SRAG, aunque su
inversión extranjera contraída pudo haberse afectado
en un pequeño por ciento. Un total de 2.977 empresas de capital
extranjero fueron aprobado en mayo en toda la nación, para
un aumento del 11,41% sobre bases anuales.
Lo que comenzó con visos de debacle concluyó con
resultados esperanzadores. Hubo grandes esfuerzos en todo el país
para proteger el medio ambiente durante la epidemia del SRAG. Beijing
impuso multas de hasta 200 yuanes a quienes escupen en lugares públicos,
y se han tomado otras medidas para promover la higiene pública.
El SRAG también ayudó en la reforma institucional.
La acelerada extensión de la patología en los primeros
meses se debió en parte al sistema inadecuado de detección
temprana y de control de China. En los más de 20 años
de reforma y apertura en China, su sistema de salud pública,
especialmente su sistema de respuesta a emergencias, sufrió
agudas carencias materiales, lo que dejó las puertas abiertas
a las enfermedades mortales. El Gobierno chino publicó una
regulación referente a emergencias de salud pública
el 9 de mayo, tras lo cual se estableció un mecanismo para
la respuesta a las emergencias de salud pública.
" El gobierno dará alta prioridad a reforzar el sector
de la salud pública y el sistema de prevención y control
de enfermedades," aseveró Wu Yi.
Para luchar contra la epidemia, el gobierno central de China asignó
1.300 millones de yuanes ($162,5 millones) a un fondo especial para
la prevención y tratamiento del SRAG, y los gobiernos locales
en todos los niveles destinaron más de 10 mil millones de
yuanes para la prevención y el tratamiento de la enfermedad
antes del 18 de junio, según la Agencia de Noticias Xinhua.
Por otra parte, se creó un fondo especial de 2.000 millones
de yuanes para la prevención y tratamiento del SRAG, con
vistas a mejorar los sistemas de administrativos locales para cuidado
de salud y atención a desastres, con lo cual se promovió
la investigación tecnológica sobre el SRAG y la mejora
de las instalaciones médicas.
Fuentes de la Agencia de Noticias Xinhua dijeron que China ha hecho
progresos fundamentales en las vacunas, las drogas y los módulos
de diagnóstico para el SRAG. Han quedado concluidas dos tipos
de vacunas inactivas y se avanza con el proceso de aplicación
de las mismas en animales de laboratorio, afirmó Li Xueyong,
vice-ministro de Ciencia y Tecnología.
La terapia, que combina medicina china tradicional y occidental,
ha demostrado efectos palpables, de acuerdo con Li, quien agregó
que se han desarrollado con eficacia productos y equipos de bioprotección,
para reducir la tasa de infecciones entre los trabajadores de sanidad.
El SRAG infectó a 5.326 personas y causó la muerte
de 347 en la parte continental de China, antes de que la OMS anunciara
que Beijing quedaba fuera de su lista de áreas de infección.
Si hay algo en lo que parecen coincidir funcionarios gubernamentales
y el ciudadano de a pie es que esta ha sido una gran lección.
Una enseñanza que se ha asimilado a un precio excesivamente
alto.
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