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Por Kuang Ji
Atal
Bihari Vajpayee vino a China como ministro de Asuntos Exteriores
indio hace 24 años, con la misión de deshelar las
relaciones entre los dos países, que mantenían un
mutuo extrañamiento desde el conflicto fronterizo que se
suscitó a partir de 1959. En1979, año de la primera
visita de Vajpayee, China se sumergía en la primera etapa
de su proceso de transformaciones económicas y sociales,
y la India ganaban terreno como potencia asiática. En aquella
época, puede que el dirigente indio no se percatara de la
profundidad de los cambios que ocurrían en China, como tampoco
habría podido pronosticar que una vez más, décadas
después, le correspondería desempeñar un papel
determinante en las relaciones bilaterales. Su visita de seis días
del 22 al 27 de junio constituyó la primera a China de un
Primer Ministro indio en casi una década.
La visita ha sido un éxito, dijo el portavoz del Ministerio
de Relaciones Exteriores de China, y constituye un jalón
para las relaciones chino-indias. Las dos partes firmaron una declaración
de principios sobre relaciones bilaterales y cooperación
integral, a la cual consideran base jurídica para los lazos
bilaterales. La misma marca una nueva fase en las relaciones chino-indias,
dijo el portavoz.
Pei Yuanying, ex embajador chino en la India enfatizó que
este documento importante y otros firmados durante esta visita constituyen
un gran paso adelante en la promoción de la confianza mutua,
que resulta esencial para seguir mejorando la relación bilateral.
En la declaración, la parte india reconoce que la región
autónoma del Tíbet es parte del territorio de la República
Popular China (PRC) y reitera la posición de la India de
no permitir que los tibetanos se involucren en actividades políticas
contra China en la India, con lo cual la India asume una posición
más definida respecto al tema del Tíbet.
Las fronteras también han sido una fuente de polémica
entre los dos países por décadas. En la declaración,
ambas partes reiteraron su voluntad de buscar una solución
justa, responsable y mutuamente aceptable por medio de la diplomacia,
y expresaron su compromiso de poner en vigor los acuerdos existentes,
incluyendo la demarcación definitiva de la línea de
control real. Sin embargo, dijo Pei, las diferencias entre las partes
sobre el tema de fronteras son demasiado grandes para solucionarlas
totalmente en un futuro cercano.
Las áreas en disputa histórica cubren cerca de 125.000
kilómetros cuadrados. En 1914, Gran Bretaña trazó
la ilegal línea e McMahon, que nunca ha sido reconocida por
los sucesivos Gobiernos chinos. Aunque la visita de Vajpayee no
significó solución alguna para el tema fronterizo,
resulta constructiva la voluntad de ambas partes de mantener la
paz en las zonas fronterizas y encontrar una solución definitiva
al asunto, al decir de Pei.
Aún queda mucho por hacer para incrementar la cooperación
bilateral, señaló el diplomático. China y la
India son los dos mayores países en vías de desarrollo
y también los más populosos del mundo; ambos comparten
posiciones comunes respecto a muchas cuestiones internacionales
y regionales y tienen muchos intereses económicos comunes.
El acuerdo de mantener intercambios regulares de alto nivel, incluido
en la declaración, está dirigido a ampliar el diálogo
e intensificar la coordinación en temas internacionales y
regionales importantes.
En cuanto a la cooperación económica, los actuales
lazos económicos no han alcanzado su potencial, afirmó
Pei, puesto que ambos están entre los países de más
rápido desarrollo económico del mundo. El volumen
comercial bilateral se incrementó hasta casi $5.000 millones
desde $264 millones en 1991. Se espera que el volumen comercial
bilateral alcance $10.000 millones antes de 2005, afirmó
Pei, lo cual no parece demasiado difícil de lograr. Pero
esa cifra representa menos del 1% del volumen total real del comercio
exterior de China, añadió.
El paso de la administración de Vajpayee de mejorar sus
relaciones con China es realmente resultado de su "estrategia
de gran potencia", afirman analistas. Para crear circunstancias
internacionales favorables, la India ha desarrollado rápidamente
sus relaciones con EE.UU. y ha profundizado su amistad tradicional
con Rusia. Los líderes indios creen que el estrechamiento
de relaciones con China otorgarían un carácter equilibrado
a sus relaciones exteriores y constituirían un espaldarazo
a su imagen internacional, dijo Pei, para señalar que la
cooperación económica consolidada con China contribuirá
a su desarrollo económico, lo cual responde a los intereses
estratégicos de la India.
Por su parte, la China antigua puso en práctica la estrategia
famosa de "unir a los que están lejos contra los vecinos",
pero la China de hoy ha mantenido una política amistosa hacia
sus vecinos. Estas relaciones con su extenso vecino al sudoeste
ayudarán a crear las circunstancias favorables para el desarrollo
de China, garantizarán la seguridad y la estabilidad de las
zonas fronterizas y promoverán la cooperación económica
dentro de la región.
Queda claro que ambas partes han alcanzado consenso en la consolidación
de los lazos bilaterales y la prevención de la confrontación.
Sin embargo, todavía existen algunos problemas entre los
dos países. En años recientes, algunos altos funcionarios
indios en la administración de Vajpayee han denominado a
China la "mayor amenaza en el norte". Después que
el ministro indio George Fernandes, influyente funcionario de defensa
que ha predicado por mucho tiempo la teoría de la "amenaza
china", realizó una visita a China este abril, el informe
indio sobre defensa de 2002 a 2003, que debía publicarse
en mayo, se retrasó para actualizarlo acorde con la revisión
de la carta sobre China. Aunque el comentario positivo en el informe
demostró un enfoque más objetivo del Gobierno indio
sobre China, la teoría de la amenaza china" todavía
tiene seguidores en la India, según expertos.
Los recientes intercambios de visitas de alto nivel entre EE.UU.
y la India han demostrado el ímpetu alcanzado por la cooperación
estratégica bilateral consolidada, que, como algunos analistas,
está dirigida a China al menos parcialmente. Sobre este tema,
la India debe considerar la preocupación china sobre seguridad,
según el principio de sensibilizarse con las preocupaciones
mutuas, a juicio de algunos estudiosos chinos.
Con respecto a las relaciones bilaterales, el Primer Ministro Wen
Jiabao dijo al ministro indio de Defensa, durante la visita de este
último a China en abril, que los 2.200 años de relaciones
entre China y la India han sido testigos de un 99,9% de amistad
y un 0,10% de discordancias mutuas. Ahora, es el momento de eliminar
ese 0.01%, expresó el Primer Ministro chino.
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