Conferencia sobre renacimiento del turismo en Asia y el Pacífico
 
“ Una mano lava la otra y las dos lavan la cara”
 

-- El apoyo mutuo entre todos los gobiernos y empresarios de la región de Asia y el Pacífico resultará clave por insuflar nueva vida a la actividad turística del área.

Diezmada por los recientes y devastadores efectos del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG), la industria turística de Asia y el Pacífico se ve precisada a recurrir hoy a la antigua máxima china de “xiang yi wei ming”, ideada hace mucho para expresar la supervivencia unida de seres queridos en tiempos difíciles. Lo que en castellano puede ser: “en la unión está la fuerza”, “contigo pan y cebolla” o mejor aún, “una mano lava la otra y las dos lavan la cara”.

Pero más allá de los caprichos de la lengua en su tránsito entre culturas, el dicho expresa una vigencia innegable en la actual coyuntura, como quedó claro en la recién concluida Conferencia para la Revitalización del Turismo en Asia, con sede en Beijing.

Nunca antes, afirmó en la reunión Francisco Frangialli, Secretario General de la Organización Mundial del Turismo (OMT), se ha visto la industria de la hospitalidad asiática tan golpeada como ha ocurrido con el SRAG, que ha sumido a la región en un profundo abismo. Ha sido, agrega, una crisis mucho peor que las generadas por la guerra contra Irak o el atentado terrorista de Bali.

La región de Asia y el Pacífico, cuyos encantos naturales la han convertido en el segundo mayor destino turístico del mundo, con 125 millones de llegadas en 2002, o 18% del total mundial, semejó de pronto el indefenso casco del Titanic tragado sin remedio por las oscuras aguas de la crisis.

De ahí la necesidad urgente de la acción coordinada. No hay modo de que una sola ciudad regional, incluso un país, pueda acometer la recuperación por sí sólo, concordaron los asistentes al foro.

Las cifras fatales

Para ilustrar las pérdidas comencemos por recordar que sólo Beijing, una de las ciudades más afectadas por el virus, había perdido en mayo 11.000 millones de yuanes de ingresos por actividad turística.

Pero en sitios donde no se informó de un solo caso de SRAG también hubo resultados funestos, como fue el caso de Tayikistán, que quedó en la lista de sitios vetados para el turismo, por el mero hecho de limitar con la remota región autónoma china de Xinjiang, como bien rememora Gafarov Kasim, presidente de la Oficina de Turismo de Tayikistán.

Al respecto, Frangialli nos recuerda que “en muchas ciudades asiáticas, como Kuala Lumpur, o Yakarta, las llegadas de turistas se redujeron de 30 a 40%, o quizás más”.

Un poco de optimismo

Ahora que Beijing ha quedado fuera de la “lista negra” de ciudades infectadas, merced al oportuno anuncio del 24 de junio en ese sentido de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se espera una gradual recuperación. Pero la vuelta a réditos normales podría no producirse hasta principios del próximo año, quizás para los días cercanos a la Fiesta de Primavera china (entre enero y febrero), según un estimado de Jennifer Cheung, gerente principal de la firma de Servicios de Viajes Swire.

Ante todo, dice, hay que recuperar la confianza de los empresarios extranjeros, que sería la primera oleada de visitantes. Una vez que comprueben que todo anda bien en Hong Kong, la próxima vez vendrán con sus familias, quizás para el entrante otoño, que suele ser la mejor temporada para esta parte del mundo. Esta sería la segunda ola. Sólo después de estas dos oleadas se producirá la verdadera arribazón de turistas internacionales.

“Ya se ve algo de luz al final del largo túnel”, señala Frangialli, para agregar que los problemas han estado vigentes para la industria por espacio de 22 meses, desde los ataques terroristas contra EE.UU. “Pero si se mantiene controlado el SRAG durante todo el invierno de 2003 las señales apuntan hacia un renacimiento global de la actividad turística para principios de 2004.

No hay tiempo para la espera

Lo difícil en este caso es la espera. Para un sector que no puede darse el lujo de perder un día de actividad, el camino del presente a comienzos del 2004 implica un trecho demasiado prolongado. Esperar tanto es, en palabras de Jennifer Cheung, un lujo que Asia no se puede dar hoy.

Hay entonces que lanzarse desde ya a las campañas de ventas y a movilizar todos los recursos domésticos. En momentos de pocas llegadas internacionales, pues se impone entonces promover los viajes más cortos, interregionales, como en el caso de los programados entre China continental y Hong Kong, y entre China y el sudeste de Asia.

Lo cierto es que las giras dentro del área de Asia y el Pacífico pueden ser tan importantes como las organizadas desde Europa o Norteamérica con destino a esta zona geográfica, pues suelen incluir a un mayor número de personas, en especial los que sólo disponen de tiempo y presupuestos de viaje limitados.

Valga recordar que en 2002, 10 millones de residentes en la parte continental de China viajaron por Asia. El punto de control fronterizo entre Vietnam y China, en la provincia meridional china de Guangxi recibió por sí sola unos tres millones de solicitudes de cruce.

De acuerdo con Yu Chanjiang, directo de la Administración Municipal de Turismo de Beijing, en 2002, siete de las 10 principales fuentes de turismo para China continental se ubicaron dentro de Asia, lo que representó un 70% del mercado.

Dentro de este marcado hábito de recorrer la vecindad se inscribe el ya tradicional viaje de los empresarios honkoneses de darse un saltito de fin de semana a la parte continental para echar una ojeada a sus negocios aquí. Por otra parte, cuando llega el frío y seco invierno, los empleados de las multinacionales con sede en Beijing o Shanghai gustan de pasar fines de semana en las costas tropicales del sudeste asiático.

Los operadores de turismo tienen cifradas sus esperanzas asimismo en los jóvenes turistas asiáticos de clase media, considerados uno de los grupos más activos de ciudadanos en los mayores centros de transporte y comunicaciones de la región.

Como parte de esta campaña promotora, que no debe descuidar tampoco la publicidad de cara al exterior, HK acaba de lanzar su operación publicitaria “Hong Kong te da la bienvenida”, con el respaldo de luminarias del cine como Jackie Chang, o del deporte, como David Beckham.

Tal empeño debe desembocar en el resultado inmediato de dos millones de visitantes -–casi todos procedentes de la parte continental de China-- entre mediados de julio y mediados de septiembre, momento en que debe estrenarse el filme protagonizado por Chang “Renacimiento del Dragón Alado”, título que encierra una indiscutible metáfora para la industria turística local.

Dos millones no es una cifra que quite el sueño a nadie en tiempos normales, pero en días del SRAG no dejaría de ser un alentador comienzo.