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Por Kuang Ji
Desde principios del verano, el Gobierno japonés ha dado
bastantes pasos bien firmes, para impulsar su desarrollo militar,
dicen los analistas. Con el lanzamiento de satélites de espionaje,
la aprobación de la legislación de la emergencia,
la participación en los ejercicios militares conjuntos en
ultramar, el desarrollo acelerado de un sistema de defensa de misiles
(DM), las fuerzas de autodefensa de Japón (FAD) están
elevando de continuo su capacidad de ofensiva. Los expertos temen
que Japón haya roto la constitución de paz de largo
tiempo y esté buscando ahora poderío militar.
Legislación de la emergencia
La legislación de la emergencia, incluyendo tres leyes concernientes
a la respuesta de Japón al ataque armado llegado del exterior,
fue sometida primero a la Dieta (legislatura de Japón) en
abril de 2002, pero no logró suficientes votos para la aprobación
debido a una fuerte oposición y a las condiciones externas
inmaduras. El Primer Ministro japonés Junichiro Koizumi,
quien no tuvo éxito en la reforma económica y fue
presionado para compensarlo con la reelección para el liderazgo
del Partido Democrático Liberal en septiembre, dio prioridad
al esfuerzo por hacer aprobar la legislación este año.
Con un afán renovado, Koizumi se las arregló para
ganar la aprobación final de la legislación en controversia.
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Japoneses protestan contra la legislación
de la emergencia.
FENG WUYONG
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Jin Linbo, Director de la División de Estudios Japoneses,
Instituto de Estudios Internacionales de China, dijo a Beijing
Informa que la aprobación de la legislación de
la emergencia marca nuevos pasos del país hacia la normalización.
El significado de la legislación consiste en que justifica
la acción de las FAD para hacer uso de la propiedad civil
en las contingencias de guerra, señaló Jin.
El Gobierno japonés ha recorrido un largo camino conducente
a legalizar las acciones militares ante las contingencias, dijo
Jin. Con el rápido crecimiento económico en el siglo
XX, la nación ha deseado desde tiempo atrás convertirse
en un país "normal" y jugar un papel "honorable"
en la comunidad internacional. La reciente aprobación de
las leyes de emergencia es el resultado de los esfuerzos que el
país hizo en el siglo pasado. Jin observó que el deseo
de ser un país normalizado ha devenido un sentimiento nacional,
el cual ha estado llevando al gobierno a hacer reajustes de la constitución
de paz nacional, formulada después de la Segunda Guerra Mundial.
En mayo, el Primer Ministro Koizumi pronunció un discurso
ante el Comité Especial sobre la Legislación de la
Emergencia de la Cámara de Senadores, y subrayó que
las FAD son en realidad el "ejército de Japón".
Jin dijo que esto es un reconocimiento de la realidad, porque la
capacidad de las FAD ha sobrepasado de lejos al estándar
de un ejército nacional. El discurso de Koizumi fue un estímulo
para las FAD, las cuales nunca habían gozado del honor y
el status de un ejército nacional.
Ma Junwei, investigador del Instituto Chino de Relaciones Internacionales
Contemporáneas, dijo a Beijing Informa que la aprobación
de la legislación de la emergencia proporciona un apoyo legal
a las acciones militares conjuntas de las FAD en ultramar. El significado
simbólico de la legislación de la emergencia rebasa
de largo la legislación en sí, indicó Ma.
Mientras el Presidente estadounidense George W. Bush y el Primer
Ministro británico Tony Blair eran cuestionados sobre la
justeza de la guerra de Iraq, la administración de Koizumi,
que había apoyado esa guerra, logró que la Dieta aprobara
la legislación sobre la emergencia militar.
Ma dijo que la legislación rompió el concepto tradicional
de la garantía de la seguridad de Japón. Esta legislación
podría desplegarse en los siguientes aspectos:
*Japón puede decidir si las diversas y tensas situaciones
globales posan para ataques armados contra él;
*El gobierno está justificado para anunciar una guerra sin
la aprobación de la Dieta; y
*Se exige al pueblo japonés coordinarse con las FAD en las
diversas acciones militares, incluyendo el establecimiento de frentes
y estaciones de servicio para el ejército.
Con respecto a los motivos profundamente arraigados de la legislación
militar, Jin dijo que la actual situación de seguridad de
Japón es, en realidad, mejor que durante la Guerra Fría.
No es la amenaza a la seguridad sino la psicología nacional
japonesa la que ha estado promoviendo el desarrollo militar de Japón.
El sentimiento nacional es el deseo de convertirse en un país
normal y ocupar una debida posición en la comunidad internacional.
Ma dijo que algunas fuerzas políticas han impulsado el desarrollo
militar, pero no la mayoría del pueblo japonés. Obviamente,
Japón trata de asumir el papel de una gran potencia con su
desarrollo militar como motor, señaló. Aparte de la
presión de Estados Unidos, el deseo subjetivo del propio
gobierno es la principal fuerza que empujó la legislación
militar, añadió.
Defensa de misiles
Con la legislación de la emergencia que acaba de ser aprobada,
el Gobierno japonés decidió importar y establecer
un sistema de defensa de misiles balísticos. Los críticos
dicen que evidentemente, la jugada no es para la "normalización".
Según un periódico chino sobre la defensa nacional,
el sistema de defensa de misiles que el Gobierno japonés
planea importar de Estados Unidos consiste en dos partes: el sistema
de interceptores SM-3 que puede destruir los misiles atacantes más
allá de la capa atmosférica y el sistema de interceptores
Patriota de capacidad-3 avanzada que puede interceptar y destruir
los misiles balísticos en el comienzo de su caída
sobre la tierra.
Jin dijo que una vez fue entrevistado por un reportero japonés
quien le preguntó: "Japón sólo está
desarrollando un sistema de defensa de misiles –no misiles
de ofensiva --, ¿por qué los expertos lo consideran
una amenaza a la seguridad regional?" Jin dijo que contestó
así: "Tanto la lanza como el escudo son armas. Con el
escudo, uno puede dar pleno juego a su lanza".
La crisis nuclear en la República Popular Democrática
de Corea dio a Japón el pretexto de desarrollar el sistema
de defensa de misiles. Semejante jugada es un peligro para el equilibrio
de la seguridad regional, dijo Jin, y el sistema de defensa de misiles
que Japón planea establecer urge a que los países
asiáticos se mantengan vigilantes.
Como el Gobierno japonés ha mantenido una actitud ambiciosa
en su ley sobre las contingencias en rededor, incluyendo el problema
de Taiwan, su paso dado a crear un sistema de defensa de misiles
acicateará a las fuerzas por la "independencia de Taiwan",
dijo Jin. Sobre este punto, si Japón rehusa considerar la
preocupación de China por su seguridad, esto produciría
impacto en las relaciones bilaterales, agregó.
Ma convino en que el desarrollo de un sistema de defensa de misiles
de Japón rompería el equilibrio estratégico
en Asia, y señaló que esto podría desatar una
carrera armamentista en Asia Oriental.
Los dos expertos opinan diferente sobre el poderío militar
de Japón. Ma dijo que Japón se ha hecho ya una potencia
militar con sus gastos de defensa que figuran en el segundo lugar
en el mundo, mientras Jin sostuvo que Japón aún necesita
una o dos décadas para ser una potencia militar incluso si
tiene un sistema de defensa de misiles. La situación económica
de Japón es incomparable con la que el país alcanzó
en los años 1970-1980, dijo Jin, y cualquier paso precipitado
en el campo militar chocaría con las fuerzas internas y externas.
Aunque el actual sistema político de Japón y los
factores externos podrían impedir que el país se deslizara
tan lejos como en los años 1930-40, los pasos dados por Japón
en el campo militar han concitado amplia atención y profunda
preocupación en Asia.
Esto se debe a que el Gobierno japonés no ha tomado medidas
activas para reexaminar su papel en la historia y, por el contrario,
siempre aduce razones tradicionales y culturales para las visitas
de sus altos funcionarios al Santuario Yasukuni, donde se conservan
las tabletas memoriales de los criminales de guerra, dijo Jin. Sin
una correcta actitud hacia su historia de invasión, el deseo
"razonable" de Japón de convertirse en un país
normal no obtendrá apoyo de la comunidad internacional, concluyó
Jin.
Desarrollo Militar Reciente de Japón
28 de marzo: Japón lanza sus primeros dos satélites
de espionaje.
12 de marzo: El ministro del Exterior japonés Yoriko Kawaguchi
dice en el Comité Especial para la Legislación de
la Emergencia de la Cámara de Representantes de Japón
que el Gobierno japonés enmendará el acta sobre el
apoyo mutuo Japón-EE.UU. en lo que respecta a los materiales
y el trabajo, para alimentar más la alianza militar de los
dos países.
14 de marzo: El Comité Especial para la Legislación
de la Emergencia de la Cámara de Representantes de Japón
aprueba tres leyes concernientes a la respuesta de Japón
ante las emergencias: la Ley sobre las medidas para asegurar la
independencia y la seguridad nacionales en una situación
de ataque armado, la Ley sobre la enmienda de la Ley de las fuerzas
de autodefensa, y la Ley para enmendar la Ley sobre el establecimiento
del consejo de seguridad.
15 de mayo: La Cámara de Representantes de Japón
discute y aprueba el paquete de legislación de emergencia
en su sesión plenaria.
21 de mayo: El Primer Ministro japonés Junichiro Koizumi
dice ante el Comité Especial para la Legislación de
la Emergencia de la Cámara de Senadores que las fuerzas de
autodefensa son, en realidad, el ejército del país.
5 de junio: Japón envía 275 militares de defensa
aérea, seis aviones de combate F-16, un avión de advertencia
temprana E-767 y tres C-130 aviones de transporte a un ejercicio
de la fuerza aérea conjunta multilateral realizado en Alaska,
Estados Unidos. Es la primera vez que las fuerzas de autodefensa
de Japón envían aviones de combate a tomar parte en
un ejercicio militar conjunto desde que las tropas de autodefensa
de Japón salieron al ultramar después del 11 de septiembre.
6 de junio: La Cámara de Senadores de Japón aprueba
el paquete de legislación de emergencia presentado por los
representantes.
17 de junio: Los tres partidos gobernantes de Japón presentan
una ley concerniente a las medidas especiales para apoyar la reconstrucción
de Iraq. Esta ley estipula que Japón enviará unos
1.000 soldados a Iraq. Se trata de la mayor acción militar
del país en ultramar desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
21 de junio: El Gobierno japonés decide establecer un sistema
de defensa de misiles balísticos antes de finales de marzo
de 2008, a un costo de 200.000 millones de yenes. El sistema consta
de los sistemas de misiles Patriota de capacidades-3 avanzadas (PAC-3
en inglés) y del sistema de misiles estándar-3 (SM-3
en inglés).
23 de junio: Japón inicia formalmente la investigación
sobre la fabricación del sistema de defensa de misiles balísticos
PAC-3.
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