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-- La profunda reforma del sistema de distribución cinematográfico
chino demuestra la determinación de los departamentos pertinentes
de promover más mecanismos de mercado en el sector
por TANG YUANKAI
En apenas una semana, la película Héroe,
(dirigida por Zhang Yimou), ganó más de 100 millones
de yuanes en taquilla por todo el territorio continental de China,
lo que significa una cuarta parte del total de ingresos por este
concepto en el país el año pasado. Cuando concluyó
su temporada en pantalla, la película había generado
más de 243 millones de yuanes en ventas y había aspirado
al Oscar a mejor producción fílmica extranjera en
la 75 ceremonia de la academia cinematográfica de Estados
Unidos.
Héroe marcó un momento crucial para la industria
china del séptimo arte, demostrando que los estudios cinematográficos,
en colaboración con distribuidoras privadas que prestan la
debida atención a la publicidad y otras operaciones, pueden
tener tanto éxito como las más sonadas películas
de Hollywood.
El apogeo de las distribuidoras privadas
Según las nuevas regulaciones que la Oficina China de Administración
Cinematográfica (OChAC) está poniendo a prueba para
la distribución de películas domésticas, seis
empresas privadas obtuvieron licencias domésticas para este
fin, rompiendo el estricto monopolio que sobre el sector detentaban
las empresas estatales.
A
juicio de expertos, este paso entraña un importante aporte
a la reforma de la industria fílmica, a raíz de la
puesta en vigor del sistema de cadena de cines establecido el pasado
mes de junio a nivel nacional por la Administración Estatal
de la Radio, el Cine y la Televisión (AERCT). La decisión
se encamina a ampliar los canales de distribución de películas,
acelerar la reforma continuamente y a estimular la distribución
de producciones domésticas, afirmó la AERCT.
Con anterioridad, las compañías privadas solamente
calificaban como agentes para la distribución. Después
de 1998, la AERCT emitió políticas, las cuales estipulan
que el poseedor del derecho de autor sobre una película puede
confiar a cualesquiera unidades o individuos la tarea de distribuir
dicho filme en calidad de agentes. De esta manera, algunas compañías
privadas, actuando como delegadas de los estudios fílmicos,
han cooperado con las compañías estatales en la distribución,
obteniendo ciertas acciones en el mercado doméstico de distribución
cinematográfica. "Ahora que he obtenido una licencia
para la distribución, siento que soy un verdadero distribuidor
autorizado," dijo Yu Dong, director general de la Cía.
Ltda. de Intercambio Cultural Bona de Beijing.
"Es muy importante obtener calificaciones para incorporarnos
a este mercado, si bien resulta difícil calcular los posibles
beneficios de la distribución. Con esta calificación,
nuestro espacio para la comercialización se ha ampliado obviamente
en comparación con el pasado," dijo Li Hongying, subdirector
general de la Cía. de Comunicaciones Culturales para la TV
y los Estudios Fílmicos Emei.
En gran parte, la "pobre distribución" ha colocado
a la industria fílmica de China en una difícil situación.
Mucha gente no tiene el menor sentido del "negocio", y
los costes de publicidad son muy limitados. En 2001, algunos productores
invirtieron menos de 600.000 yuanes (80.000 dólares) en la
publicidad, en comparación con 30 millones de dólares
promedio por película en Estados Unidos para los costes de
publicidad y comercialización en el mismo período.
Los expertos dijeron que sólo mediante la introducción
de fondos sociales, experiencia profesional, mecanismos flexibles
y servicios de calidad por parte de los distribuidores de películas
privados podrá el mercado cinematográfico chino revitalizarse
y prosperar.
"En el proceso de industrialización de las películas
chinas, siempre hemos considerado a Héroe como puente entre
la producción y la distribución," dijo Yu Lixi,
gerente de la Cía. Ltda. Nuevas Películas de Beijing.
"La exitosa distribución de Héroe demuestra
que la formulación y la puesta en práctica del programa
de comercialización son tareas imprescindibles para una compañía
distribuidora profesional," consideró Mao Yu, director
de la AERCT. "La misma ayuda a los productores (compañías)
a impulsar la publicidad y las ventas de sus películas, lo
que implica un viraje respecto a la previa práctica de China
de basar las ventas en la producción”.
El comentarista del Observador Económico Xu Chang
escribió que todo esto conduce a la formación de cadenas
industriales fílmicas a partir de varios eslabones.
"La distribución de películas en China debe
responder a las necesidades de diversos públicos en diversas
regiones," según Li Guoxin, sub gerente general de la
Cía. Ltda. Desarrollo de la Cadena Cinematográfica
Global Siglo de Beijing. Los productores y los estudios solamente
deben tomar en cuenta la calidad de las películas, mientras
que las distribuidoras profesionales se concentran en la regeneración
del mercado, lo cual puede ayudar a que los productores hagan películas
a partir de lo recaudado por concepto de ventas.
La Cía. Productora Cinematográfica Palma de Oro de
Shanghai espera dar salida a cinco películas este año,
pero el director general Li Zhuan estimó que "para nosotros
lo primero es la distribución, mientras que la producción
viene en segundo lugar. Comenzaremos a filmar solamente después
de obtener un cierto número de órdenes."
El gerente general Yu Dong, de la Cía. Ltda. de Intercambio
Cultural Bona de Beijing, pone sus esperanzas en que su compañía
se convierta en una distribuidora de escala, responsable de los
productores, los inversionistas y los cines.
Después de quebrar el monopolio de la distribución,
las compañías y los productores en todas las provincias
y ciudades también gozan de derechos de distribución,
aparte de las empresas privadas. Se estima que todo esto conducirá
a una encarnizada competencia por las pantallas del país.
Rompiendo el monopolio
Por más de medio siglo, la corporación Grupo Cinematográfico
de China (China Film) ha mantenido el monopolio a nivel nacional
en la distribución de películas importadas. Sin embargo,
el monopolio se deshizo recientemente después que otra distribuidora,
la Cía. Ltda. Huaxia obtuviera una licencia ante la Administración
Industrial y Comercial de Beijing para entrar al mercado, una vez
recibido el visto bueno de la AERCT.
China importa aproximadamente 60 películas al año,
la mayoría de las cuales son potenciales éxitos de
taquilla, lo que pone a los cines a competir por obtenerlas.
Los
ingresos anuales de taquilla por películas importadas es
de cerca del 50 por ciento o más del total del país.
En 2002, por ejemplo, de los 900 millones de yuanes en réditos
totales de taquilla a escala nacional, 390 millones correspondieron
a 20 películas importadas. Sin embargo, este jugoso trozo
del pastel del mercado fílmico solía quedar dispuesto
sobre el plato de China Film por mucho tiempo.
"Los contratos que China Film firmaba con otras compañías
eran documentos que no admitían alteración o discusión,"
dijo un encargado de la distribución de películas.
"Ahora que ha aparecido otra distribuidora, y las dos compañías
están compitiendo por el mercado, podemos elegir el que ofrezca
el mejor servicio," dijo Wu Hehu, director de comercialización
de las Líneas Cinematográficas Unidas de Shanghai.
China Film apuesta por la competencia. Wong Li, su gerente distribuidor,
dijo que el rompimiento del monopolio naturalmente daña los
intereses de la compañía, pero es un resultado inevitable
del crecimiento de la industria. "En un futuro, nos valdremos
de nuestras ventajas para aprovechar recursos más valiosos
y promoveremos con eficacia la difusión de otras películas,"
aseveró.
Huaxia no puede salirse de la sombra de China Film, a juicio de
Gao Jun, vice gerente general de la Cía. Ltda. Fílmica
Xinyinglian de Beijing. "Esto se nota en la distribución
de acciones. China Film es el segundo accionista, con 11 por ciento
de las acciones en Huaxia, y el presidente de su junta, Yang Buting,
funge como vicepresidente de la junta de Huaxia." Además,
China Film tiene relaciones con otros accionistas de Huaxia.
Se afirma que la AERCT exige a ambas distribuidoras entregar 7
por ciento de su renta de taquilla a China Film. "Dicho 7 por
ciento será utilizado para subvencionar películas
infantiles y étnicas, pues China Film se responsabiliza con
algunas funciones del gobierno" de acuerdo con Mao Yu, director
de publicidad cinematográfica y del departamento de distribución
de la AERCT.
Mao estima que la decisión referida constituye un gran salto
adelante para la industria fílmica de China, teniendo en
cuenta que la competencia entre las dos compañías
puede impulsar aún más el desarrollo de la industria.
Por otra parte, la distribución de películas importadas
alentará la realización de un mayor número
de películas chinas.
"Nos esforzaremos por aumentar a dos tercios del total nacional
la recaudación de taquilla para las películas hechas
en casa," agregó Mao.
El presidente de la junta de Huaxia, Liu Jianzhong, indicó
que Huaxia debe atraer varias fuentes de capital al involucrarse
en el desarrollo, distribución y ventas del producto pos
fílmico, así como en otros negocios.
Reconocimiento para compañías privadas
Yu Dong, que comenzó a trabajar en la sección de
la distribución de los estudios fílmicos de Beijing
hace 10 años, dice sentirse muy afortunado de haber participado
en la distribución doméstica del filme de Chen Kaige
Adiós, Mi Concubina, que compartió el premio principal
del Festival de Cannes en 1993 y se alzó con dos candidaturas
al Oscar en Estados Unidos. Desde entonces Yu ha estado trabajando
como distribuidor de películas.
Yu, ahora jefe de la cía. Bona, una distribuidora privada
fundada en 1999, ha hecho de su empresa una de las más famosas
del sector de distribución de películas de China.
"Mi ideal es hacer de mi empresa la mejor en China,"
confiesa Yu, agregando que confía en aprovechar el potencial
del mercado doméstico.
El año pasado, Bona distribuyó unas 20 películas,
ganando más de 83 millones de yuanes por ventas de boletos,
lo que supuso un10 por ciento del total del país y casi el
25 por ciento del total de la renta de taquilla de las películas
domésticas. Recientemente, Bona fue la primera entre un grupo
de empresas privadas autorizadas a distribuir directamente las películas
domésticas.
Según acuerdos alcanzados con la Organización Mundial
del Comercio (OMC), aumentará la cifra de películas
extranjeras que se mostrarán en China, lo que implica mayor
presión competitiva para las películas locales.
La distribución es un canal principal para la recuperación
de la inversión en el cine. Según Yu Dong, su compañía
ha ganado reputación por su servicio de calidad y alta credibilidad.
Él y sus colegas hacen a menudo sugerencias a los productores
sobre demanda del mercado antes de que salgan algunas películas.
Para Yu el sistema no competitivo de distribución ha estado
impidiendo el desarrollo de las películas chinas.
En la última década, los capitales no gubernamentales
han estado incorporándose activamente al sector de la distribución,
lo que ha traído prosperidad al mercado, a la par que presiones
sin precedentes sobre las distribuidoras domésticas.
"Actualmente, las distribuidoras privadas necesitan buscar
o confiar en la fuerza del capital. Sólo por medio de la
distribución de escala pueden estas firmas arraigarse en
el mercado cinematográfico chino,” agrega Yu, cuya
compañía espera cooperar con el grupo Poly, una famosa
empresa cultural de China, para establecer una nueva compañía
distribuidora.
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