Por ZAN
JIFANG
China
consolidará lazos económicos con África y agregará
300.000 dólares en ayuda financiera al fondo destinado a
ese continente en 2003, según anunció Lu Guozeng,
viceministro chino de Relaciones Exteriores, antes de la apertura
de la segunda cumbre de la Unión Africana (UA) sostenida
en Maputo, Mozambique, del 10 al 12 de julio.
A invitación de la UA, Lu asistió a la asamblea como
enviado especial del Gobierno chino. El alto funcionario fue portador
asimismo de una carta de felicitación del Primer Ministro
chino Wen Jiabao. En su carta, Wen encomió el papel desempeñado
por la UA en el año transcurrido desde su fundación,
como guía del continente en procura del desarrollo económico
y social. También expresó la buena voluntad de China
de seguir siendo un amigo sincero y socio digno de confianza de
África. El Gobierno chino, aseveró, mantendrá
su apoyo al desarrollo de la UA y la puesta en práctica de
la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NADA),
y trabajará de continuo con los países africanos por
la paz y el desarrollo en África y en pos de una asociación
nueva, estable y de largo plazo entre China y África, caracterizada
por la igualdad y las ventajas mutuas.
China mantiene lazos estrechos con la mayoría de los países
africanos. Su cooperación comercial, de inversión,
tecnológica y servicios de mano de obra se profundizan constantemente.
En 2000, el volumen comercial entre China y África superó
los 10.000 millones de dólares, un récord histórico
entre las partes. Según estadísticas de las aduanas
chinas, las exportaciones de China a África ese año
alcanzaron 5.430 millones de dólares, para un incremento
del 22,5 por ciento sobre bases anuales, y sus importaciones desde
África ascendieron a 5.550 millones de dólares, un
impresionante alza sobre bases anuales del 134 por ciento. China
exporta a África principalmente productos textiles, ropas,
alimentos, artículos de la industria ligera, productos electromecánicos
y de comunicaciones, instalaciones médicas y de infraestructura,
mientras que importa petróleo crudo, madera y varios productos
minerales.
A principios de 2003, China y Sudáfrica fueron testigos
de un amplio incremento del comercio bilateral. El aumento mensual
medio en el comercio bilateral durante los primeros cinco meses
del año se mantuvo en más del 40 por ciento, como
parte del cual las exportaciones crecieron a un ritmo del 70 por
ciento. Los expertos pronostican que si este ímpetu se mantiene
en las postrimerías del año en curso, será
posible aumentar el volumen comercial bilateral anual hasta 3.000
millones de dólares.
El establecimiento y mejoramiento del Foro de Cooperación
de China y África (FCChA), mecanismo de diálogo colectivo
para las partes, y sus acciones de seguimiento, reflejan la voluntad
de intensificar la cooperación en la búsqueda del
desarrollo común.
La primera reunión ministerial de la FCChA, sostenida en
Beijing en octubre de 2000, fue un primer paso en las relaciones
chino-africanas y un jalón en la historia diplomática
de China, así como una medida importante para consolidar
la amistad y la cooperación bilaterales de cara al siglo
XXI. Ha sido el diálogo oficial de más alto nivel
y de mayor escala que las partes han sostenido hasta ahora.
El comité de seguimiento para la FCChA fue fundado el 25
de diciembre de 2000, una medida concreta para poner en vigor las
decisiones tomadas en el foro. La tarea principal de este comité
es coordinar posiciones de los departamentos chinos pertinentes
para llevar a efecto las decisiones, particularmente la declaración
de Beijing y el programa cooperativo económico y social chino-africano.
Además, el comité está también a cargo
de contactos y enlaces con los países africanos para consolidar
la cooperación con China e implementar las decisiones tomadas
en el foro.
Lu Tingen, director del Centro de Estudios sobre África
de la Universidad de Beijing, afirma que en el nuevo siglo, China
y África deberán establecer una nueva asociación
para el desarrollo y la cooperación, porque se necesitan
mutuamente a largo plazo.
Pronostica, por otra parte, que según se acelere la globalización
económica, China, el mayor país en vías de
desarrollo, y África, un continente con la mayoría
de los países en vías de desarrollo del mundo, compartirán
intereses comunes amplios. Sus intereses políticos comunes
y sus estructuras económicas complementarias hacen necesario
un impulso a las relaciones, admite Lu.
La abundancia de recursos naturales de África y su enorme
potencial de mercado son de importancia trascendental para el desarrollo
sostenible de China, que precisa también de los países
africanos en la aplicación de la reunificación pacífica
de su parte continental con sus otros territorios, agrega.
China ha sido siempre un firme apoyo de las luchas de independencia
y liberación de África, rememora Lu. Los equipos electromecánicos,
la tecnología y los productos de China que resultan convenientes
al mercado africano se están popularizando allí. El
desarrollo económico de África también necesita
de un socio como China, indica. África es un mercado importante
para China pues supone la puesta en práctica de la estrategia
económica china de “ir al exterior”, dice Wang
Yingying, investigadora asociada del Departamento de Estudios sobre
África del Instituto Chino de Estudios Internacionales.
En conversación con Beijing Informa, la académica
estima que desde mediados de los 90, China ha cambiado las prioridades
de su ayuda a África, pasando de la ayuda política
a la cooperación económica, que deberá traducirse
en mayor independencia económica para los países africanos.
Con este propósito, indica, el Gobierno chino ha concedido
políticas preferenciales a las empresas chinas que han estado
invirtiendo en África, animando a las empresas domésticas
a aprovechar este mercado.
Precisa Wang que desde que China abrazó la reforma y la
apertura en 1978, su economía se ha elevado, y de momento
muchas industrias maduras del mercado chino parecen estar saturadas.
En este sentido, África es el último mercado voluminoso
que puede ofrecer pingües ganancias a los inversionistas.
A pesar de sus inmensos recursos naturales, las industrias de los
países africanos marchan a la zaga de las tendencias imperantes
en el mundo. China y África son complementarias en recursos
y estructura industrial, las cuales proporcionan un potencial enorme
para la cooperación económica y comercial bilaterales.
Por estas razones, Wang considera muy conveniente que las compañías
chinas se trasladen a África.
Para el año 2000, las compañías estatales
chinas habían instalado 499 empresas en África, con
una inversión contractual de 680 millones de dólares.
Además, muchas empresas chinas privadas comenzaron a trasladar
su atención a los mercados de África, aumentando la
inversión en el continente, así como los lazos comerciales
con los empresarios africanos.
A la par, agrega Wang, los líderes africanos también
han reconocido que deben crear un ambiente político y social
más seguro y más estable y establecer sistemas legislativos
que permitan atraer la inversión extranjera. El tema principal
de la segunda reunión ministerial de la FCChA, que se sostendrá
en Addis Ababa, capital de Etiopía, a finales de este año,
será la cooperación en el campo de los recursos humanos,
recuerda Wang.
Añade que China ha ayudado en la preparación de numerosos
funcionarios africanos. Ahora planea ampliar su programa de entrenamiento
a los ejecutivos de empresas africanas para elevar su capacidad
de gerencia. China también ha enviado grupos de profesores
a los países africanos para ayudar en los proyectos de educación,
una decisión que ha ganado las simpatías de los africanos.
"En algunos países africanos casi dos tercios, o incluso
un 80 por ciento de la población, siguen siendo analfabetos,
por lo que elevar los niveles de enseñanza de sus poblaciones
es una tarea realista y urgente," acota Wang.
China ha tomado medidas para perdonar las deudas de algunos de
los países africanos más subdesarrollados, y planea
una "doble exención" de aranceles y de los cupos
de importaciones a los países africanos más subdesarrollados,
dice Wang.
Por otra parte, China agregará más destinos turísticos
en África, asegura, y aclara a continuación: “China
ha hecho estas cosas sin condiciones políticas adicionales
algunas,” y agrega que la ayuda de China a África es
eficiente y desinteresada.
Wang confía en el futuro del desarrollo económico
de África, un continente con una recuperación lenta
y un crecimiento anual del 3 al 4 por ciento en los últimos
ocho años. A su juicio, esta tendencia continuará,
y si África consigue superar sus dificultades derivadas de
las deficientes estructuras económicas, la deuda y la pobreza,
al igual que de los conflictos regionales, es muy probable que se
convierta en la fuerza impulsora de un vibrante desarrollo humano
en el siglo XXI.
|