|
Cada día crece el número de chinos que buscan aplacar sus
cuitas acudiendo a la ayuda profesional de un siquiatra
Por FENG JING
Una
joven creció en una remota aldea montañosa china,
donde le inculcaron desde la niñez que la “castidad
es más importante que la vida misma.” Hace algunos
años, la joven se fue a una gran ciudad, donde se sintió
sorprendida por la actitud abierta de sus coetáneas hacia
el sexo, lo que le pareció emocionante. Pero después
de tratar de ponerse a tono con dicha actitud tan de moda, se sintió
presa de una fuerte frustración. Los fracasos amorosos que
siguieron la pusieron al borde del colapso emocional, sujeta a sufrimientos
síquicos y confusión extremos.
La vida de un matrimonio devino sinónimo de rutina. En un
intento por reverdecer las pasiones de antaño, la esposa
intentó cambiar el color y estilo de sus camisones de dormir,
con la esperanza de encandilar al marido. Pero para su consternación,
el hombre quedó indiferente a los cambios en el guardarropa
íntimo de su cónyuge.
Una madre empeñaba toda su energía y dinero en la
esperanza de que su hijo tuviera un brillante futuro. Sin embargo,
el joven es hoy un ente aislado de su entorno social, excéntrico
y tan tímido como una liebre, víctima frecuente de
rabietas injustificadas.
En el pasado, todas estas personas hubieran dado curso a sus cuitas
en reducidos círculos de amigos cercanos o parientes, o incluso
habrían callado, reservándose para sí la pena
que les embargaba. Hoy, empero, son cada vez más los chinos
que están recurriendo a ciertos profesionales – los
siquiatras.
Todos los hospitales de alto nivel en China cuentan con un departamento
de psiquiatría, mientras que las universidades y algunos
institutos de investigación científica disponen de
organizaciones para consulta sicológica. A la par, aumenta
por días el número de clínicas siquiátricas
privadas y ya no es extraño encontrar líneas telefónicas
directas para la ayuda sicológica a quienes pasan por etapas
de crisis mental.
La consulta psicológica ha estado presente en China desde
los años 50. En aquella época, el Instituto de Psicología
adscrito a la Academia de Ciencias de China (ACCh) había
efectuado algunos trabajos de asesoramiento sicológico, pero
la mayor parte de los servicios estaban concebidos para ciertos
desórdenes síquicos, más que para la psiquiatría
en general. Después de mediados de los años ochenta,
los siquiatras en algunos hospitales instalaron sus propios departamentos,
lo que señaló el comienzo de los servicios de consulta
psicológica pública. En los años 90, la siquiatría
entró en un período de acelerado desarrollo, especialmente
en las postrimerías de dicha década.
Creciente demanda
El Dr. Liu Ming fundó el Centro de Consulta Sicológica
Vida Exitosa Dongming de Beijing en 2001. Al principio, dice Liu,
el centro pasaba hasta una semana sin recibir un solo cliente. Pero
ahora, tiene a varios cada día.
"No
podría decir hasta qué punto el cambio responde a
la madurez y buena reputación del centro, o cuánto
responde al aumento de la demanda social, pero siento que cada vez
más personas aceptan el asesoramiento sicológico en
los últimos dos años," afirma.
Liu fue por un tiempo el único asesor del centro, que ahora
tiene 12 siquiatras profesionales. En los primeros dos años,
el centro perdió hasta 200.000 yuanes, pero se espera que
obtenga ganancias por primera vez este año.
La demanda de asesoramiento sicológico fue especialmente
notable en la pasada primavera, cuando Beijing resultó afectada
por el síndrome respiratorio agudo y grave (SRAG). El Dr.
Gao Wenbin, del Instituto de Sicología de la ACCh, afirma
que la línea telefónica gratuita del instituto para
el asesoramiento sicológico relacionado con el SRAG trató
más de 800 casos en abril y mayo. El instituto también
proporcionó asesoramiento a los doctores, las enfermeras
y los pacientes en los hospitales de la ciudad designados para el
tratamiento de la patología.
Según estadísticas del Ministerio de Salud Pública,
cerca de 16 millones de personas en China sufren de desórdenes
mentales y sicológicos, lo que implica un 1,23 por ciento
de la población total. De 340 millones de jóvenes
en China, 30 millones presentan problemas sicológicos, incluidos
problemas de aprendizaje, emocionales y de comportamiento. Por otra
parte, muchas personas que no sufren de desórdenes a largo
plazo necesitan sin embargo de la ayuda de siquiatras cuando se
ven sumidos en problemas de la vida diaria o el trabajo.
"El acelerado desarrollo del asesoramiento psiquiátrico
es resultado natural del desarrollo de la sociedad china,"
a juicio de Bi Shumin, una renombrada escritora china. Hace algunos
años, Bi, que fue médica, asistió a cursos
de maestría y doctorado en la Universidad Normal de Beijing.
Posteriormente, ella y algunos de sus compañeros de clase
abrieron el Centro de Consulta Sicológica Bi Shumin.
De acuerdo con Bi, las personas tienen varios niveles de exigencia
en sus vidas. Según mejoran los niveles de desarrollo económico
y vida, la gente tiene demandas más altas para la vida espiritual,
y nunca antes los chinos prestaron tanta atención a su mundo
interno como hoy. “ Los chinos de hoy están sometidos
a inmensas presiones sicológicas,” acota Bi.
China tiene 5.000 años de historia, pero ha sido en las
últimas dos décadas de reforma que conceptos e ideas
occidentales se han abierto paso en el país, a veces en franco
choque con la cultura de la tradición. El sistema de valores
de la sociedad ha caído en el caos en cierto sentido. Hay
también muchas cosas que aprehender del entorno, a lo que
se suma el paso cada vez más rápido de la vida y la
presión sin precedentes de la competencia. Todo este conjunto
constituye una enorme presión sicológica para casi
todos los chinos, estima Bi.
"Se puede afirmar sin temor a faltar a la verdad, que la consulta
sicológica es más importante en China hoy que en cualquier
otro país," añade.
La tarifa
para el asesoramiento psiquiátrico es de 100 a 500 yuanes
por hora en Beijing, y puede ser más de 800 yuanes por hora
en algunas clínicas. Esta es una cifra nada pequeña
para el chino de a pie. Así las cosas, ¿quién
se puede dar el lujo de ver a un siquiatra?
Liu Ming afirma que los dueños de negocios, los trabajadores
de cuello blanco en las empresas de capital extranjero y los repatriados
de ultramar comprenden una alta proporción de sus clientes.
De este grupo, cuyos miembros suelen calificar en el denominado
“grupo exitoso,” algunos buscan ayuda para sus problemas
del momento, mientras otros procuran conseguir un más sólido
estado mental de cara a venideros desafíos. Los estudiantes
universitarios y los que tienen problemas con sus matrimonios están
también entre los pacientes.
Su Xiaobo, siquiatra de Harbin, indica que la mayoría de
quienes procuran asesoría en su clínica tienen una
fuerte motivación para cambiar. "La ocupación,
la clase social y la gravedad de los problemas psicológicos
no son realmente la base que determina si una persona debe ir al
siquiatra,” añade.
Según Guo Nianfeng, vicepresidente de la Asociación
de Higiene Mental de China e investigador asociado en el Instituto
de Sicología de la ACCh, la Asociación de Higiene
Mental ha recibido muchas invitaciones para cooperar en el asesoramiento
sicológico en años recientes. Las invitaciones vienen
de toda clase de organizaciones, incluyendo las empresas militares,
de propiedad estatal y de capital extranjero, escuelas y prisiones.
Cambios en los tratamientos
Su Xiaobo fue uno de los primeros siquiatras en China en abrir
una clínica privada. Este mes, su Centro de Consulta Sicológica
con sede en Harbin celebra su 10.º aniversario.
Después de graduarse de la Universidad Médica de
Harbin en los años 80, Su laboró como médico
por ocho años en el Hospital Provincial de Heilongjiang.
Pero debido a su gran interés en el trabajo del famoso sicoanalista
austríaco Sigmund Freud, abandonó su trabajo en agosto
de 1993 y fundó su propia clínica, esperando convertirse
en el "Freud de China."
"De hecho se trataba de una aventura idealista," rememora
Su. Hace diez años, aunque muchos intelectuales jóvenes
admiraban a Freud, pocos de ellos realmente deseaban ser siquiatras,
o estaban dispuestos a ofrecer asesoramiento psiquiátrico,
dice.
La clínica de Su cobra 100 yuanes por hora. Su indica que
su clínica obtiene beneficios pero el margen de ganancia
es reducido. Por el momento, los chinos siguen teniendo bajos niveles
de ingresos, y los siquiatras necesitan poner sumas grandes de dinero
en el adiestramiento de alto nivel. Por ello, un siquiatra privado
no se llenará las manos de dinero, si bien tampoco tiene
problemas para ganarse la vida," expresa.
Al decir de Su, conseguir dinero no es la motivación y meta
únicas de su clínica." Siempre tuve confianza
en la actividad y creo que será una industria en despunte,
" explica.
Su considera que en los pasados 10 años, su mayor ganancia
no se expresó en ingresos financieros, sino más bien
en la madurez personal obtenida como siquiatra. Al igual que Freud,
Su ha abierto una clínica siquiátrica, como forma
de entenderse y salvarse a sí mismo. Su clínica se
ha convertido en un lugar donde conviven la autosalvación
y la ayuda al semejante.
"Por medio de la práctica a largo plazo y el entrenamiento
de alto nivel en el sicoanálisis, he llegado a comprender
gradualmente que lo que decide el proceso de sicoterapia no es la
teoría, ni las técnicas ni la metodología,
sino la personalidad del siquiatra. Es la validez y la integridad
del siquiatra lo que determina la eficacia de la sicoterapia,"
reitera Su, agregando que la auto-comprensión y auto-crecimiento
de un siquiatra no tienen fin, al igual que el aprendizaje de la
sicoterapia.
Necesidad de disciplina
En las entrevistas, todos los siquiatras mantuvieron la mayor reserva
sobre sus clientes y nunca hicieron referencia a casos específicos.
Su incluso rechazó divulgar los casos que ha atendido con
éxito y en los cuales cuenta con autorización de los
pacientes para publicar la información personal. Su tiene
sus propias razones para ello: algunos casos pueden ser similares
entre sí y la atención de los medios podría
producir dudas innecesarias en algunos clientes.
Mantener la confidencialidad sobre lo que un siquiatra comparte
con su paciente es uno de los principios éticos para un profesional,
afirma Guo Nianfeng. La "ética profesional” es
el primer requisito para un siquiatra. Sólo con él
es posible hablar de la competencia de un siquiatra.
Según Guo, la mayoría de los siquiatras en China
están a la altura de los estándares con respecto a
la ética profesional, aunque suelen aparecer excepciones.
Según aumenta la popularidad del tratamiento sicológico,
así varía la profesionalidad de los siquiatras. Los
problemas ocultos se han convertido en una preocupación para
doctores calificados como Guo y el gobierno. Debido a esta preocupación
y con vistas a asegurar el desarrollo sano de la actividad, el Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social ha puesto en vigor una ordenanza municipal
con respecto a la calificación y certificación necesaria
para los servicios psiquiátricos. Guo participó en
la elaboración de la regulación.
En palabras de Guo, la ordenanza municipal clasifica los patrones
de evaluación para el tratamiento sicológico en tres
niveles: alto, medio y primario. Los profesionales solicitan diversas
calificaciones según sus propias condiciones y obtienen certificados
en diversos niveles después de la evaluación o certificación.
Guo también explica que el departamento relacionado está
trabajando en temas referente a las asociaciones de asesoramiento
sicológico.
El primer examen nacional para siquiatras tuvo lugar en fecha reciente.
Aunque los resultados finales todavía no se han publicado,
se pronostica que las varias docenas de examinandos conforman el
primer grupo de psiquiatras profesionales certificados.
Sin embargo, la ley no exige en la actualidad la certificación,
sostiene Guo. Dependerá de nuevas coordinaciones y esfuerzos
futuros del departamento relacionado que tal exigencia quede establecida
para todos los profesionales.
En comparación con otros países, la entrada al mercado
en China tiene un umbral mucho más bajo. Su Xiaobo recuerda
que durante un curso de aprendizaje, su profesor alemán dijo
a los alumnos que la primera generación de asesores está
destinada a no ser perfecto – ni siquiera en Alemania. Lo
que importa es que el proceso se ha iniciado y que el mismo avance
en la dirección correcta.
Como una de las primeras instituciones que realizaron investigación
sicológica y proporcionaron asesoría siquiátrica,
el Instituto de Sicología de la ACCh ha ofrecido consultas
telefónicas gratuitas por varios años. A la vez, las
clínicas psiquiátricas que atendían a los empleados
y a sus familias en el sistema de la ACCh y en comunidades, también
han acumulado experiencias. El instituto espera establecer formalmente
un centro de asesoramiento sicológico en el futuro cercano,
para proporcionar servicios al público .
"El plan ha estado en discusión por muchos años,"
señala el Dr. Gao Wenbin, que está a cargo de asuntos
referentes al centro. "Estamos ahora en el momento óptimo
para ponerlo en operación, debido a una mayor demanda de
la sociedad, mayor capacidad de pago y una comprensión mejor
de la consulta sicológica."
Gao estima que cerca de 10 expertos en el Instituto de Sicología
participarían en el trabajo del centro de asesoramiento;
todos son investigadores excepcionales, o doctores jóvenes.
El cobro por servicios varía de 80 a 120 yuanes por hora,
bastante bajo para Beijing. Pero el centro pone más énfasis
en sus ventajas sociales que en los ingresos económicos,
con la esperanza de que pueda ayudar a promover el desarrollo sano
del tratamiento sicológico en China, como forma de elevar
la calidad de vida del pueblo chino, sostiene Gao.
|