| Las difíciles condiciones de vida de
las áreas rurales de China han hecho de la posibilidad de caer
enfermo un lujo que pocos pueden darse. Las instituciones médicas
rurales carecen de los equipos necesarios y de trabajadores médicos
expertos. Carentes de dinero, los campesinos no van al médico
incluso cuando el problema es grave. En otras palabras, se impone
crear un sistema efectivo de servicios médicos rurales. El
Gobierno chino ha decidido aumentar la inversión en este campo,
estableciendo una red de prevención y control de enfermedades
a nivel nacional.
Por Li Xiaorou
Chen
Rubai, campesino de 59 años de edad de la aldea Beipiancheng
en la provincia de Shanxi, cayó repentinamente enfermo el
4 de junio, tras lo cual un médico de la aldea le diagnosticó
trombosis cerebrovascular aguda.
El médico comenzó a tratar a Chen, pero no hubo resultados
positivos. Entonces buscaron a Li Huijian, vicepresidente del Hospital
de Fenyang, quien estaba de inspección en la aldea. Cuando
Li se enteró de que el enfermo había sido hipertenso
por largo tiempo, diagnosticó de inmediato hemorragia cerebral.
Los dos problemas tienen síntomas similares, pero requieren
tratamientos de emergencia totalmente distintos.
Unas horas después, Chen murió tras ser transferido
al Hospital de Fenyang. Se descubrió que la causa de la muerte
fue la hemorragia cerebral, justo como había dicho Li. Pero
la tardanza en el diagnóstico correcto imposibilitó
salvarle la vida.
Los residentes rurales enfrentan una crisis en la atención
de la salud. Además de la carencia de doctores expertos,
los campesinos no reciben la asistencia médica apropiada.
La falta de las instalaciones médicas de calidad y la pobreza
también son problemas para los campesinos que sufren de enfermedades
graves.
"Ahora la aldea tiene una población de 1.367 habitantes.
Hace dos décadas, se estableció una clínica
en una vieja cueva, con solamente un estetoscopio y varias cajas
de útiles médicos. La situación duró
10 años. En 1993, la aldea invirtió 3.000 yuanes para
trasladar la clínica a una casa y comprar algunos equipos
médicos. La aldea y los doctores invirtieron el dinero como
acciones, pero no recibieron buenos resultados económicos.
Ahora los médicos de la aldea han establecido sus propias
clínicas y han comenzado a practicar la medicina en casa”,
dijo Zhang Xingyou, jefe de la aldea.
El doctor Kong Xiangfeng de la aldea dijo que la medicina más
costosa de su clínica es “Yandi”, un antibiótico
que costaba 14 yuanes por paquete, y la más barata es pastillas
calmantes de dolor y píldoras antiinflamatorias para problemas
como el resfriado u otras enfermedades comunes. Los campesinos no
tienen condiciones para consumir medicinas caras, así que
los calmantes son los productos farmacéuticos más
comúnmente usados.
Según Zhang, muchos campesinos locales no pueden ver a médico.
Por ejemplo, Guo Liu, de 42 años, lleva en cama dos años
debido al reumatismo serio. Los únicos remedios que puede
pagar son las píldoras de a cuatro centavos la pieza, y sólo
puede tomar una diaria.
El aldeano Wang Shanggen ha sido “afortunado,” porque
se infectó con el síndrome respiratorio agudo y grave
(SRAG) y fue hospitalizado como beneficiario de las políticas
médicas especiales adoptadas durante la epidemia. "Permanecí
en el hospital por 20 días sin pagar ni un centavo. Incluso
recibí un ramo de flores frescas cuando salí del hospital.
Me habría muerto sin la ayuda del gobierno, " dijo Wang.
"Nuestra aldea no es la más pobre de la provincia de
Shanxi. Y aún así le faltan doctores y medicinas.
Muchos graduados médicos sólo quieren trabajar en
las ciudades. Esperamos que el Partido y el gobierno presten más
atención a la construcción del sistema de servicio
médico y de la salud pública rural," dijo Zhang.
Comparadas con las clínicas privadas que emergieron rápidamente
en las aldeas, las policlínicas del nivel de cantón
no tienen ninguna ventaja. Los campesinos pueden ir a las clínicas
privadas para los pequeños problemas físicos. Pero
si caen seriamente enfermos, tienen que ir al hospital del distrito.
Muchos campesinos dicen que prefieren las clínicas pequeñas
privadas.
Zhang Rukun, director de la Policlínica del cantón
Tongyue, distrito de Raoyang, provincia de Hebei, dijo que la preferencia
es comprensible. Algunas clínicas privadas funcionan mejor
que las policlínicas, porque tienen un sistema más
flexible, mejores equipos médicos y doctores de más
alto nivel, anotó Zhang.
La Policlínica de Tongyue solía tener más
de 20 empleados, pero ahora sólo le quedan siete, debido
a las malas condiciones. Cuenta con solamente seis camas, para una
población local de 13.000, o sea, una cama por cada 2.000
personas.
"La policlínica ahora sólo puede sobrevivir,"
dijo el director Zhang.
Esta situación se vuelve cada vez más común
en todo el país.
Caída en desuso del sistema médico rural
Las áreas rurales de China tuvieron por un tiempo un sistema
relativamente perfecto de servicios médicos y salud pública.
Después de la fundación de la nueva China en 1949,
el gobierno prestó mucha atención a los estándares
de la salud pública y la apoyaba enérgicamente con
recursos humanos, financieros y materiales. Los fondos se reunían
con servicios médicos cooperativos. En la década de
los 70, el sistema de servicio médico cooperativo cubría
el 90 por ciento de las aldeas rurales. Éste, junto con las
estaciones de cuidado médico y una gran cantidad de "doctores
descalzos" (doctores rurales) constituía el sistema
de servicio médico integral.
Pero este sistema cayó en desuso después de 1978.
Con la comercialización de los hospitales, la seguridad médica
rural se evaporó en el 90 por ciento de las áreas
rurales a inicios de la década de los 90. A finales de la
misma década, la población rural representaba más
del 70 por ciento de la población nacional, pero la inversión
del gobierno en la salud pública rural sólo ocupaba
el 20 por ciento del total. Existía una distribución
desigual de los recursos de la salud pública entre las zonas
rurales y urbanas.
Las estadísticas muestran que China se encuentra en el puesto
número 188 entre los 199 países y regiones del mundo
en términos de la inversión en salud pública.
Expertos indicaron que durante los 20 años transcurridos
desde 1980, el egreso gubernamental en este campo se redujo a una
tasa anual de un punto porcentual, lo que representa una inversión
de sólo 2 yuanes por persona. De ahí que el sistema
de prevención y control de las enfermedades haya sido muy
débil.
"El gobierno debe aumentar la inversión en áreas
rurales para reconstruir el sistema de servicios médicos,
pues es su deber garantizar las necesidades básicas de los
campesinos pobres," dijo Li Peilin, subdirector del instituto
de sociología subordinado a la Academia de Ciencias Sociales
de China.
Atención gubernamental
En octubre del año pasado, el Gobierno chino publicó
la Decisión sobre el fortalecimiento del trabajo rural relativo
a la salud pública, exigiendo que los gobiernos de los diversos
niveles aumenten la inversión en la salud pública,
y el incremento no debe ser más bajo que el de los gastos
financieros. Este año, el Consejo de Estado ha decidido invertir
varios miles de millones de yuanes en la construcción de
una red de prevención y control de enfermedades de nivel
provincial, municipal (prefectural) y distrital, y se espera que
la construcción se concluya este año.
Después de la crisis del SRAG, el viceministro de Salud
Pública Gao Qiang dijo en conferencia de prensa celebrada
en junio por la Oficina de Informaciones del Consejo de Estado,
que el fortalecimiento de la construcción de la salud pública
rural es la mayor prioridad para su entidad. Los campesinos chinos
enfrentan muchos problemas serios con los servicios médicos,
tales como la depauperación de las instalaciones médicas
rurales, la carencia de equipos necesarios para las pruebas y tratamientos
y la falta de médicos de alto nivel, a lo que se suman los
bajos ingresos, los altos precios de los tratamientos médicos
y la falta de un sistema eficaz de garantía de la salud.
El viceministro Gao expresó que el establecimiento de un
sistema de seguridad médica para garantizar la salud es una
necesidad capital para las amplias masas populares. “Ahora
que estamos al tanto de estos problemas, nos esforzaremos por solucionarlos”,
prometió Gao.
Gao dijo que el gobierno adoptará cinco medidas para resolver
efectivamente los problemas relativos a la salud pública
rural:
· Los gobiernos central y locales invertirán conjuntamente
en las zonas rurales para mejorar su sistema de servicios médicos;
· Los departamentos de salud pública y educación
cooperarán entre ellos para intensificar el entrenamiento
de trabajadores médicos rurales;
· Reforma de las policlínicas rurales. Se recaudarán
fondos de diversos sectores económicos para desarrollar la
causa de la salud pública en el campo. También se
exhorta a los médicos y enfermeras urbanos a trabajar en
el campo para servir a los campesinos;
· Establecimiento de un nuevo sistema médico cooperativo
rural. El Gobierno Central, los gobiernos locales y los mismos campesinos
contribuyen a los fondos médicos cooperativos para la atención
a enfermedades graves;
· Desarrollo enérgico de la economía rural.
Hay que incrementar los ingresos de los campesinos y disminuir sus
cargas económicas para ayudarles a resolver problemas financieros
en el tratamiento médico.
Respuestas y acciones
"Desde ahora hasta 2006, la provincia de Guangdong invertirá
aproximadamente mil millones de yuanes para establecer y perfeccionar
un nuevo tipo de sistema médico cooperativo rural que cubra
más del 60 por ciento de la población rural, lo cual
tiene como objetivo fundamental resolver de manera radical sus problemas
relativos a la seguridad médica y las dificultades para ver
al médico," dijo Ou Guangyuan, sub secretario del comité
provincial del Partido de Guangdong, el 13 de junio.
El nuevo sistema médico cooperativo rural de Guangdong,
basado principalmente en los poblados, es suministrado por los fondos
de seguridad médica cooperativa de nivel distrital.
La provincia de Gansu, en el noroeste de China, ha decidido aumentar
su inversión en los proyectos rurales de servicio médico,
con una tasa de crecimiento anual no inferior a la de sus gastos
financieros.
La expansión de la epidemia del SRAG a las regiones occidentales
causó la especial preocupación de los expertos. Debido
a la deficiente inversión, el sistema rural respectivo en
el oeste del país es muy débil y su capacidad de prevención
y control de la epidemia es aún más pobre. En la provincia
de Gansu, la mitad de las 17.000 clínicas aldeanas son anticuadas
y 1.142 aldeas no tienen sus propias clínicas. Muchas policlínicas
del nivel cantonal son tan pobres que no cuentan con ningún
equipo necesario para examinar y diagnosticar.
La provincia planea establecer un nuevo sistema rural de servicio
médico y un nuevo sistema médico cooperativo rural,
incluyendo una red de servicio médico con instalaciones infraestructurales
completas, trabajadores médicos de alta calidad, un sistema
de administración eficiente, y un sistema de ayuda médico
para las enfermedades serias.
Se espera que la provincia termine básicamente en el transcurso
del año 2010 la transformación y construcción
de hospitales del nivel distrital, los hospitales de la medicina
tradicional china, los centros de prevención y control de
enfermedades, las instituciones del cuidado médico de mujeres
y niños, los organismos de supervisión de la salud
pública y las policlínicas de los cantones y poblados.
Por lo menos el 60 por ciento de los médicos de las aldeas
tendrán certificados de calificación, con niveles
profesionales de doctor adjunto o superior.
A la par, se harán esfuerzos por reestructurar las policlínicas
de nivel de cantón y poblado, las cuales serán administradas
por departamentos de salud pública de nivel de distrito.
Además, se pondrá en práctica el sistema de
ayuda médico para las familias pobres rurales, con la financiación
del gobierno, las donaciones sociales y otros canales.
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