Los medios informativos chinos en tiempos de reforma
 

Por Li Zi

¿Ha llegado acaso la hora de que la reforma económica china penetre en los medios informativos del país? Todo indica que, al menos para la distribución, los cambios ya están aquí.

Como parte de sus compromisos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), China deberá reformar su sector de publicaciones gubernamentales y sindicales, que deberán depender en mayor medida de sus suscriptores y la publicidad, y menos de las arcas del Estado. Este cambio supondrá la desaparición de los más débiles y la supervivencia de los más fuertes en el sector, dejando como resultado final un mercado de publicaciones más independiente y sano.

¿Sobreviviremos?

Chen Qiang es reportero de la publicación Noticias de la Industria Química de China. El diario no es precisamente un portento de la información, pero es el órgano oficial del sindicato de la industria química. Por otra parte, puede ser que dar cobertura informativa a los nuevos productos y exportaciones e importaciones de la industria no sea el ideal de un periodista, pero Chen dice conocer bien su oficio y que su trabajo estaba seguro. Bueno, eso pensaba él. El 31 de julio pasado, el departamento gubernamental a cargo de los periódicos y las revistas publicó las reglas detalladas para la rectificación de publicaciones periódicas, léase reforma del sector, a merced de las cuales quedó Noticias de la Industria Química de China.

Ahora Chen se pregunta si su publicación dejará de existir con la reforma, y si sobrevive, bajo qué condiciones lo hará. “Lo que me queda ahora, afirma el periodista, no es más que aguardar por probable despido”.

La Administración Nacional de Prensa y Edición (ANPE) ha publicado las mencionadas regulaciones, como preámbulo a la entrada en vigor de medidas que apuntan a reformar la administración de los periódicos y revistas estatales. El anuncio fue presentado de manera conjunta por la Oficina General del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y El consejo de Estado.

Según las recién emitidas disposiciones, las publicaciones periódicas vinculadas al Partido y las instituciones gubernamentales deben desvincularse de las mismas en términos de gerencia, y los lectores se suscribirán a dichas publicaciones por su cuenta. Cesarán asimismo los lazos con los departamentos de personal, contabilidad y distribución de estas publicaciones. Las publicaciones similares serán fusionadas en una sola entidad, mientras que aquellas que no cumplan los requisitos de calidad estatal y las que dependen en menos de la mitad de los suscriptores independientes para la distribución serán cerradas.

Otro nuevo cambio es que los comités provinciales del Partido, así como en las regiones autónomas y de municipios bajo el Gobierno Central, sólo pueden mantener un periódico y una publicación partidistas cada uno, en tanto los comités a nivel de prefectura y ciudad mantendrán solamente un periódico del Partido. Los sindicatos, asociaciones e institutos de investigación afiliados a los departamentos a nivel provincial o inferior, incluyendo a los encargados del diseño de políticas y ley, seguridad pública, finanzas, impuestos, industria y comercio, planificación familiar, transporte, inspección y cuarentena, protección del medio ambiente y extinción de incendios, no tendrán sus propias publicaciones periódicas; los que ya las tenían las cerrarán.

El proceso de reforma debe concluir antes de finales de septiembre. Todas estas medidas están dirigidas a separar el poder administrativo de las actividades del mercado de la prensa escrita, de modo que se establezca una sólida competencia en el mercado.

La fuerza de los vientos reformistas prometen desguazar las estructuras de más de 1.000 periódicos de las diversas ramas de actividad, en un país donde en el año 2002, se publicaban en total 9.029 publicaciones periódicas y 2.137 diarios. Entre estos últimos más del 50 por ciento responden al carácter sectorial.

A juicio de analistas, para fines del segundo semestre de 2003 entrará en vigor una serie de medidas dirigidas a reestructurar, asignar recursos y mejorar la eficiencia del mercado de publicaciones periódicas. Su propósito es disminuir la brecha entre China y los países desarrollados en ese campo en el menor tiempo posible.

A tenor de los compromisos de China para su acceso a la OMC, el comercio editorial minorista y las publicaciones periódicas en su parte continental ha quedado abierto a la inversión extranjera, y el año próximo se hará otro tanto con el mercado mayorista. Bajo tales circunstancias, la consolidación de los medios se ha convertido en una tendencia general para resolver los desafíos del nuevo mercado.

En los países occidentales, los periódicos deben tener ganancias o simplemente quiebran. Pero en China, especialmente en las ciudades con una población inferior a 500.000, la mayoría de las publicaciones periódicas funcionan con pérdidas y se carece de la eficiencia del mercado.

Según Yu Guoming, director del Instituto de Investigaciones sobre la Opinión Pública, de la Universidad del Pueblo Chino, la industria doméstica de los medios informativos marcha muy a la zaga de sus contrapartes extranjeras con respecto a fuerza de capital, conceptos operacionales, sistema de gerencia y calidad del personal. Si la situación sigue siendo sin cambios, los medios chinos pronto quedarán obsoletos en la cada vez más reñida competencia internacional, dice.

Supervivencia del más fuerte

Antes de fines de 2002, la ANPE había aprobado ya la entrada de dos grupos de medios informativos de Hong Kong en el mercado de distribución de la parte continental. Yu Guoming manifestó que China cumplirá con sus compromisos ante la OMC poniendo fin a la administración sobre la distribución de las publicaciones periódicas.

Al quedar sin el tradicional soporte gubernamental para incrementar su circulación, los periódicos deberán prestar mayor atención a lo que los lectores desean y exigen. La Constitución nacional otorga la libertad de creencia a los ciudadanos, éstos, asimismo, también gozan de la libertad de elegir lo que desean leer. Para ganar lectores, los medios deben satisfacer las necesidades del público.

La distribución administrativa significa que los canales de distribución, los anuncios de clientes y los suscriptores de los periódicos de las diversas ramas son distribuidos en gran parte por los departamentos gubernamentales respectivos, mediante la emisión de documentos, el establecimiento de cuotas u otros medios que les permiten sus funciones y poderes.

¿Y qué hay de malo en esto? Además de incrementar la carga financiera para los designados como receptores de las publicaciones, la búsqueda de ganancias para un grupo pequeño apoyada en la autoridad administrativa genera corrupción. La distribución controlada, por otra parte, también da pie a la competencia desleal en el mercado de publicaciones, porque las mismas no necesitan preocuparse de sus ingresos, carecen de motivación para su propio mejoramiento y desarrollan esquemas de rígidos de pensamiento.

Todo indica que cada departamento y organización en China tiene su propia publicación, y un número considerable de publicaciones periódicas depende de la distribución controlada para su sustento. Sin ella, muchas no sobrevivirían.

Los encargados de la publicación suelen mostrarse cautelosos en sus comentarios sobre la distribución controlada, pero todos admiten que se están preparando para los cambios.

La mayoría de los editores coinciden en que la reforma puede ser una buena oportunidad para su periódico. Un redactor jefe de un periódico, que pidió no ser identificado, afirma: “Es realmente difícil vivir de los sueldos pagados por las entidades subordinadas. No sólo queda restringida la administración de personal como consecuencia, sino que también el periódico debe dedicar espacio considerable a divulgar las actividades de los dirigentes superiores y del departamento, algo de poco interés para los lectores ordinarios. Dado el bajo nivel de poder competitivo del periódico, su distribución debe depender solamente del reparto rígido e inflexible, lo que no es recomendable en circunstancias de mercado. La prohibición sobre dicho reparto hará que el periódico amplíe su visión en el mercado y mejore su calidad”.

Ser o no ser

El impulso a la reforma de los medios informativos ha generado reacciones encontradas en el sector, donde algunos dan la bienvenida a la independencia que se avizora con la aplicación de los mecanismos de mercado, mientras otros temen por lo que el futuro les deparará si sus publicaciones se ven obligadas a cerrar.

Según Yu Guoming, el excesivo número de periódicos referidos es resultado de las barreras existente entre los departamentos gubernamentales bajo la economía planificada. Sujeto a autoridad directa, el personal en estas publicaciones se ha creado una mentalidad de subordinación total, convencidos de que el gobierno les ayudará sin importar su rendimiento, lo que ha tenido pro consecuencia un mercado débil y la falta de innovación.

Al decir de Yu, hay tres opciones para las publicaciones sectoriales: introducir capital exterior y abrazar la competencia de mercado; concentrarse en convertirse en una publicación especializada de alta calidad; o sentarse a esperar la “muerte”, y adelanta que una octava parte de las publicaciones periódicas conservará su identidad actual como afiliadas al Partido y los departamentos gubernamentales, mientras que las siete octavas partes restantes tendrán que valerse por sí mismas.

"Finalmente, la mitad de las publicaciones de este corte quedarían eliminadas sin el menor miramiento, mientras que la otra mitad podría sobrevivir y continuar teniendo una presencia en el mercado. El impacto de la reforma en la industria de los medios durará un año y medio o incluso tres años”, asevera, con lo cual queda claro que al barrer tantas publicaciones, la reforma estremecerá los cimientos del sector.

Liu Bingjie, subdirector de medios de información de la AEPP, explica que actualmente es tan difícil “crear” una buena publicación como lo es “matar” una mala. Pero a no dudarlo, la reforma establecerá un mecanismo que permitirá que los mejores se impongan.

Capital privado y extranjero en el mercado de los medios informativos

La entrada del capital privado a la industria de los medios informativos dejó de ser tabú hace mucho ya. Pero dada la persistencia de la rígida política de antaño, el mismo debió acceder por derroteros alternos, en forma de “entidades de apoyo”. El riesgo es claro: a pesar de los acuerdos de inversión firmados con las publicaciones, no hay protección legal eficaz para los inversionistas.

A pesar de los peligros, muchos inversionistas no logran sustraerse a la tentación de incorporarse a los medios informativos. Ya en 1993, el diario Noticias Deportivas de Sichuan y la Cía. de Pianos Guotai de Chengdu firmaron un acuerdo que convertía al periódico en empresa a riesgo compartido de la Comisión Provincial de Cultura Física y Deportes y la Guotai. De igual manera, la inversión del Grupo Fuxing en la Información Comercial Siglo XXI, y la inversión del grupo Sanlian de Shandong en el Observador Económico fueron secretos a voces de la industria.

Yu Guoming estima que a la par que se consolida la reforma que establece la separación de las publicaciones del apoyo y control del gobierno, se ha ido creando un canal legítimo para la inversión de capital en los medios informativos.

A principios de 2001, la ANPE permitió la entrada del capital externo a las publicaciones periódicas, bajo la condición de retener en sus manos “el poder de divulgación y edición, del control de los activos y del personal”. Pero ahora se afirma que la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales está clasificando los activos operacionales en la industria de los medios informativos, para determinar qué parte de los activos se pueden entregar a las operaciones y cuál quedará bajo tutela estatal.

Gracias a esta reforma, la industria de publicaciones del país se abrirá al capital privado. Según las más recientes informaciones de la ANPE, a partir del 1 de septiembre, las empresas privadas que reúnen ciertas calificaciones pueden, al igual que las empresas de propiedad estatal, solicitar derechos primarios de publicación doméstica y los derechos de publicaciones al por mayor. En fecha previa, solamente las compañías estatales y holdings del Estado eran elegibles para dichas prerrogativas.

El desarrollo es la clave

“La prensa y la edición son una industria, por lo que sin el desarrollo, carecería de fundamento para hablar de consolidar la supervisión y administración, promover la prosperidad y profundizar la reforma", estima Shi Zongyuan, director de la ANPE.

Por el bien del desarrollo, apunta el funcionario, la industria debe abandonar los pensamientos y conceptos anticuados, aprender y adoptar los modos operacionales avanzados de las industrias extranjeras de publicaciones y acelerar el paso para abrirse al mundo exterior.

Estos comentarios se producen a seguido de reiteradas declaraciones públicas de que “los medios informativos se deben reformar y desarrollarse”, según palabras de Li Changchun, miembro de la Comisión Permanente del Buró Político del Comité Central del PCCh, a cargo de ideología y propaganda.

En un artículo publicado en reciente edición de la revista de Prensa y Comunicaciones, Yu Guoming dijo que en comparación con las reformas significativas acometidas en algunas publicaciones, los cambios en este sentido en la industria de los medios informativos parece marchar muy a la zaga. La reforma no se debe retrasar más, advierte, al recordar que la excesiva “administración” ha dado lugar a enormes pérdidas de recursos en los medios informativos, a la par de buenas oportunidades para el desarrollo. Todo tiene por consecuencia un debilitamiento de la fuerza interna de dicha industria.