Zonas de desarrollo: Demasiado populares por su propio bien
 

Las zonas de desarrollo parecían una buena idea al principio: Areas de tierra que gozan de políticas económicas y de libertades especiales para estimular la inversión y la fabricación. Pero los gobiernos locales están ampliando y estableciendo nuevas zonas del desarrollo sin límites, y ahora el Gobierno Central tiene que darles una mano para poner orden al desordenado mercado de tierras.

Por Feng Jianhua

Hace tres años, a bombo y platillo, quedó establecida la Zona de Desarrollo de Altas Tecnologías de Changshu, una ciudad del nivel de distrito en la provincia de Jiangsu. La zona se auto-declaró parque del software, pero a pesar de la adopción de una serie de políticas preferenciales, sólo seis empresas se han mudado al área, en su mayoría productoras químicas y plantas de teñido convencionales.

“Desde que nuestra compañía entró en operaciones comerciales en julio de 2001, hemos empleado solamente a un técnico de software del mercado laboral de Changshu. El área carece de las condiciones básicas para desarrollar la industria del software”, según quejas de un encargado de una de las contadas compañías de software de la zona.

¿Que llevó a Changshu a abrir un parque de software si no tenía los recursos para apoyarla? Un funcionario local lo explica así: “Como nuestras áreas vecinas hacían grandes esfuerzos por establecer zonas de desarrollo de tecnología de punta, no podíamos retrasarnos, pues de lo contrario estaríamos en una posición inferior para atraer a los inversionistas. Fue bajo tal presión que construimos este parque”.

“Esta clase de razonamiento, a juicio de analistas, explica el estado de desorden en las zonas de desarrollo alrededor del país. El distrito de Jiangning, en la ciudad de Nanjing, capital de la provincia de Jiangsu, cubre un área total de solamente 1.566 km cuadrados, a pesar de lo cual sus cuatro zonas de desarrollo tienen un área combinada de 800 kilómetros cuadrados, para más de un 50 por ciento del área total. En el distrito de Anji, provincia de Zhejiang, la zona local del desarrollo fue ampliada de 4,5 km cuadrados hasta 60 km cuadrados, a pesar de que buena parte de la zona era tierra virgen.

La Agencia de Noticias de China indica que hay 3.837 zonas de desarrollo en el país. De ellas, 232 fueron establecidas con la aprobación del Consejo de Estado, mientras que las otras 1.019 fueron aprobadas por gobiernos de provincia. Hay más de dos millones de hectáreas de zonas provinciales de desarrollo por toda la nación, pero casi 1,74 millones de hectáreas de tierra permanecen ociosas.

Además, en 10 provincias y municipalidades principales hay unas 310.000 hectáreas de tierra en zonas de desarrollo, de las cuales 210.000 hectáreas, o 68 por ciento, no cuentan con visto bueno legal alguno. El arriendo de la tierra en violación de los reglamentos ha dado lugar a la pérdida de grandes cantidades de activos estatales.

Las zonas del desarrollo comenzaron a aparecer en China en los años 80, como forma de acelerar la introducción regional de la inversión foránea. En las zonas, los fondos limitados se utilizan centralizadamente para crear una infraestructura relativamente completa y facilitar la inversión. A la vez, se ofrecen políticas preferenciales a los inversionistas potenciales, para generar prosperidad y rápido desarrollo en la localidad.

La idea dio resultado – quizás demasiado bueno. El plan ha sido tan popular que a su sombra han emergido de la noche a la mañana toda clase de zonas de desarrollo.

Además, como los gobiernos en todos los niveles y los departamentos a cargo de diversas industrias tienen sus propias finanzas independientes, a menudo acuden a las zonas de desarrollo para aumentar los ingresos fiscales.

Según se agudiza la competencia por los proyectos de inversión, algunas zonas de desarrollo se han empantanado en un ciclo vicioso por el precio del alquiler de la tierra. En el nuevo parque industrial de información del área de Wuxi, provincia de Jiangsu, el coste de desarrollar una hectárea de tierra es de cerca de 3,3 millones de yuanes ($398.551), pero la tierra se arrienda a las firmas extranjeras a un precio más bajo, 750.000 yuanes ($90.580) por hectárea, y a veces, hasta se regala, según un administrador del parque.

Algunas empresas percibieron un beneficio potencial en la continuada baja de los precios de la tierra en las zonas de desarrollo. A nombre de la inversión en las zonas de desarrollo, adquirieron la tierra a precio barato y después cosecharon beneficios exorbitantes con la especulación de terrenos.

La situación ha atraído la atención del Gobierno chino. En julio, el Consejo de Estado publicó dos avisos en tres días que demandaban la rectificación de las zonas de desarrollo. A fines de mes, el Consejo de Estado convocó a una videoconferencia nacional para abordar el establecimiento de mayores rectificaciones en el mercado de la tierra. Se decidió que a partir del 8 de agosto, cinco ministerios y comisiones, tales como el Ministerio de la Tierra y Recursos, la Comisión Estatal para el Desarrollo y la Reforma y el Ministerio de Supervisión, deben formar 10 equipos de supervisión para conducir una inspección de dos meses en el mercado nacional de tierras. La tierra ocupada en violación de leyes y reglamentos en zonas de desarrollo será el blanco principal de esta inspección.

El Consejo de Estado requirió que los gobiernos de todas las provincias, regiones autónomas y municipios, así como los departamentos pertinentes del Consejo de Estado suspendieran el examen y aprobación de las diversas zonas de desarrollo, para el establecimiento o la extensión, a partir de la fecha en que recibieran el aviso. Los que se precipiten a aprobar o establecer zonas de desarrollo serán investigados.

El Consejo de Estado enfatizó que los gobiernos locales deben rectificar las zonas de desarrollo establecidas sin aprobación, reclamar la tierra que es ocupada, y reutilizar la tierra para cultivarla en lo posible. Donde no haya condiciones de construcción, se clausurarán los proyectos y fondos, y los que son realmente necesarios se deben enviar al Consejo de Estado para su aprobación.

El aviso enfatizó que la tierra para la construcción de las zonas de desarrollo debe estar bajo administración unificada y centralizada. Dicha tierra debe responder al planeamiento integral local para la utilización del suelo y quedar incluida en los planes de desarrollo anuales.

El Consejo de Estado también pidió que en el futuro, las zonas de desarrollo queden establecidas con la condición de que la tierra se someta a un control estricto. Se deben alentar a los proyectos industriales a concentrarse en las zonas estatales y provinciales de desarrollo, según la ley, y las ciudades y los distritos no deben utilizar el término "zona del desarrollo" sin autorización.