RPDC: Las concesiones reportan beneficios

 

La aceptación de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) de participar en las negociaciones de seis partes favorece la solución del problema nuclear en la península y resulta beneficiosa para el país.

Por Shi Yongming

El autor es investigador asociado del Instituto de Estudios Internacionales de China

El tan esperado punto de viraje en la crisis nuclear de la Península Coreana se produjo sin previo aviso. El 1.° de agosto Lee Soo Hyunk, asistente del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Corea (RC), anunció en conferencia de prensa que la RPDC había informado a la RC el 31 de julio su conformidad con asistir a las reuniones multilaterales.

La RPDC insistía hasta poco antes en celebrar negociaciones bilaterales con EE.UU., porque consideraba que EE.UU. había creado el problema nuclear en la península. Pyongyang anunció que EE.UU. constituía una amenaza militar a la RPDC, y que la superpotencia se valdría del problema nuclear como excusa para derrocar su gobierno. Por esta razón, la RPDC considera que la crisis nuclear es de naturaleza política y que sólo puede resolverse mediante negociaciones entre Pyongyang y Washington.

En cierto sentido, hay razones para que la RPDC sostenga esta posición. Cuando la RPDC negó cualquier propósito militar en su programa nuclear en el periodo inicial de la crisis, muchos otros países también apoyaron esta posición. Sin embargo, después que la RPDC declarara formalmente que poseía armas nucleares, tras las reuniones RPDC-EE.UU.-China, celebradas en Beijing el abril de este año, el problema cambió a los ojos del mundo. Las armas nucleares constituyen una amenaza a la seguridad del ser humano, por lo que el problema nuclear de la RPDC pasó de afectar las relaciones bilaterales a convertirse en tema de interés regional.

Por otra parte, la RPDC tiene reducidos recursos a su disposición para enfrentarse con EE.UU., y un mayor estancamiento no le conducirá a ninguna parte. Los ataques militares estadounidenses contra Irak, han creado por fuerza asociaciones con la situación en la RPDC, otra nación de las que Washington incluyó entre los “países díscolos”. Aunque la comunidad internacional comparte ciertas preocupaciones con Pyongyang, cualquier medida que procure la seguridad más allá de ciertos límites será contraproducente. Según se llegaba a un impasse en el diferendo, las reuniones multilaterales han ganado peso como única forma de resolver este problema. Con ellas, la RPDC puede beneficiarse realmente.

Otro factor que merece la atención son los cambios políticos y sociales ocurridos en la RC. Desde que el ex Presidente Kim Dae Jung tomara el poder, la política hacia la RPDC ha tenido cambios substanciales. Kim propuso su “política del sol”, generando significativas mejoras en las relaciones entre Sur y Norte, y él mismo recibió el Premio Nobel de Paz por ello. Sin embargo, dada la intensificación del problema nuclear, ha crecido también el sentimiento anti-RPDC. La presión política para que se investiguen los entresijos de la ayuda financiera de la RC a la RPDC es cada vez mayor, lo cual crea enormes obstáculos al desarrollo de la “política de Sol”.

El fracaso del Acuerdo Marco entre la RPDC y EE.UU. ha demostrado que los acuerdos bilaterales contraídos entre países tan dispares nunca durarán. Un marco de trabajo multilateral, en cambio, servirá de instrumento moderador, tanto para la RPDC como para EE.UU., gracias a la presión de la comunidad internacional.

La RPDC ha ganado un punto al abandonar su insistencia en negociaciones bilaterales. Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de la RPDC informó que EE.UU. también hizo concesiones, al dejar de insistir en que la RPDC abandone su programa nuclear antes de que EE.UU. entre en las negociaciones. En cuanto al problema de la garantía de seguridad de la RPDC, EE.UU. ha expresado que la garantía de seguridad de la RPDC debe ser resuelta en el marco de trabajo de las negociaciones entre seis partes, aunque todavía rechaza firmar un tratado de no agresión mutua. El ajuste de la política de Pyongyang se corresponde con las exigencias de la situación, lo que debe traducirse en un rumbo positivo para la región.

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China aplica la “diplomacia itinerante”

Zhou Bian

La RPDC ha aceptado finalmente participar en negociaciones multilaterales, una buena noticia para una región que ha estado preocupada por la amenaza nuclear en la península coreana. El avance se atribuye en gran medida a los esfuerzos de muchas partes, incluyendo los de China, un país que rara vez practica la “diplomacia itinerante” en que se ha visto involucrado en meses anteriores.

A principios de julio, Wang Yi y Dai Bingguo, viceministros exteriores de China, visitaron en forma separada EE.UU. y Rusia. Los días 12 a 15 de julio, Dai sostuvo amplia conversaciones sobre el problema nuclear de la RPDC en Pyongyang con Kim Jong Il, líder de la RPDC. En un cambio sorpresivo, Kim aceptó las propuestas del enviado chino. A fines de dicho mes, Dai viajó a EE.UU. para más negociaciones.

Después de que la RPDC anunciara su aceptación de asistir a las negociaciones multilaterales, el viceministro Wang Yi visitó la RPDC para una discusión general y profunda sobre las siguientes negociaciones de seis partes en Beijing, que luego tuvieron lugar el 27 y 29 de agosto. Las dos partes expresaron su deseo de que las negociaciones de Beijing abriera perspectivas a una solución pacífica para el problema nuclear de la RPDC.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China expresó que durante estas reuniones, Dai Bingguo y Wang Yi reiteraron que el problema de la RPDC es una preocupación de seguridad para todas las naciones involucradas, y que la solución pacífica de este problema es un imperativo para la paz, la estabilidad y el desarrollo de la península, de Asia Oriental y de todo el continente. También reafirmaron la posición china de salvaguardar la paz y la estabilidad en la región y su oposición al desarrollo de cualquier arma nuclear en la península.

Aunque los detalles de las reuniones quedaron ocultos al público, se puede decir que China ha ejercido una influencia enorme en la aceptación por parte de la RPDC de asistir a las negociaciones multilaterales, algo a lo que se oponía resueltamente con anterioridad. Es menester reconocer asimismo que éste ha sido uno de los mayores logros diplomáticos de China, un estímulo para seguir empeñada en la política de la diplomacia itinerante.