Construcción en puntos turísticos:
¿Protección o destrucción?
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El elevador de Bailong en Zhangjiajie. MING
XING
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En septiembre de 1998, después de recibir enérgicas
críticas por parte de funcionarios de la UNESCO, debido a
su "tendencia de la urbanización", el punto turístico
de Wulingyuan, con sede en Zhangjiajie, provincia de Hunan, destinó
300 millones de yuanes para demoler las instalaciones comerciales
construidas en el área paisajística.
Aunque en años recientes se ha promulgado una serie de reglamentos
y medidas, han seguido ocurriendo incidentes similares. El elevador
de doble compartimento instalado recientemente en Zhangjiajie ha
dado lugar a una nueva polémica. Además, en Bailong
(cien dragones) acaba de ponerse a prueba un elevador. Con una inversión
total de 120 millones yuanes, el descomunal aparato fue financiado
en conjunto por dos compañías de Beijing y una empresa
norteamericana, y su construcción se inició en octubre
de 1999. El elevador de doble compartimento de 326 metros de altura
puede llevar hasta 50 personas a la vez. Para los funcionarios fue
el colmo de la felicidad que dicho equipo haya sido incluido en
el libro de récords de Guinness, como el elevador al aire
libre y con doble compartimento de mayor altura del mundo, además
de ser el de mayor velocidad y capacidad de carga de personas.
Con todo, el elevador ha sido causa de conflictos y objeto de crítica
al montaje desde que se inició su construcción. Algunos
afirman que la UNESCO incluyó a Zhangjiajie en su lista de
patrimonio mundial para preservar su belleza original. La construcción
de túneles y cavidades para elevadores, así como estructuras
de acero en el sitio, declarado patrimonial, va obviamente contra
ese principio. Además, las montañas del lugar contienen
sobre todo piedra arenisca de cuarzo, lo que implica que se debe
evitar la construcción de gran escala y disminuir el flujo
de turistas, con vistas a su preservación. En la actualidad,
ya se considera excesiva la presencia de turistas en el lugar.
Por ejemplo, en 2000 solamente, cinco millones de personas lo visitaron.
No hay necesidad de construir otras instalaciones para atraer visitantes.
Se está arruinando la belleza natural
Yang Dongping (Profesor de la Universidad Politécnica
de Beijing, y vice presidente de Amigos de la Naturaleza, una organización
no gubernamental de protección del medio ambiente):
Para quienes aman la naturaleza y los viajes, no es difícil
en absoluto determinar si el elevador es útil o causa de
problemas. El monte Fuji de Japón tiene 3.700 metros de alto,
pero no hay un solo elevador.
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Turistas en la cima de la montaña
Tianzishan, fascinados por el paisaje. YIN JUSHENG
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Incluso, sus caminos no sobrepasan los 2.000 metros de largo. ¿Es
que acaso los japoneses no entienden que pueden hacer más
dinero con el desarrollo del turismo? Nos hemos convertido en esclavos
de la condición de “el mejor y el primero”, lo
que en el fondo refleja una forma obsoleta de enfocar las cosas.
Con los importantes avances alcanzados por la ciencia y la tecnología
modernas, hasta un área subdesarrollada podría ser
sede fácilmente de récords mundiales, con sólo
desearlo. Pero ¿qué clase de creación artificial
puede competir con la majestuosidad de la belleza natural? ¿Los
cablecarriles y los elevadores reflejan nuestros logros tecnológicos,
o simplemente nuestra vacuidad y pereza? ¿Por qué
se siguen edificando una y otra vez tantas estructuras perjudiciales
en China?
En el pasado, solíamos atribuir tales problemas al bajo
nivel de enseñanza y a la carencia de personas con experiencia
internacional. Ahora vemos que se trata nada más que de una
parte del problema, y no es la de mayor peso.
La mayoría de los funcionarios e inversionistas locales han
estado muchas veces en el exterior y siguen poniendo la ganancia
en primer lugar. El elevador de Zhangjiajie nos demuestra las graves
consecuencias de permitir que estos sitios se comercialicen sin
restricción.
En años recientes, junto a la crítica y consejo de
expertos y de eruditos, ha tomado su lugar el considerable aporte
de los medios informativos, enfocados en la protección de
los sitios del patrimonio natural y cultural.
Por supuesto, no todas las informaciones de los medios han sido
positivas.
Después de que un periódico meridional divulgara la
existencia del elevador, un diario vespertino de deshizo en elogios
del mismo, al decir: "(el elevador) nos recuerda los Jardines
Colgantes de Babilonia, una de las siete maravillas del mundo antiguo",
y "creo que el elevador se convertirá en un símbolo
de Wulingyuan, tal como la torre Eiffel lo es de París".
La gente ha comenzado recientemente a bromear al respecto, diciendo
que tal proyecto equivale a colocar un reborde en la línea
del ecuador o rodear el Pacífico con una barandilla. Quizás
el reportero piense que esto sería "maravilloso".
Según avanza la sociedad, los turistas evitarán usar
los cablecarriles construidos en las montañas Taishan y Huangshan,
al igual que el elevador de Zhangjiajie.
Si no los demuelen en las próximas décadas, pasarán
a la posteridad como hazmerreír permanente de las futuras
generaciones. De seguro dirán: “¡Miren qué
cosa tan fea y ridícula construyeron nuestros padres!”
Se precisa demoler los edificios en puntos naturales
Li Dihua (del Centro de Arquitectura y Planeamiento del
Paisaje, de la Universidad de Pekín):
El elevador en Wulingyuan puede ser muy popular entre algunos turistas
chinos. Ellos desean alcanzar el pico de la montaña sin derramar
una gota de sudor. Usted convendrá conmigo en este punto
si repara en ellos – los hombres van con zapatos de cuero;
las mujeres con tacones altos. ¿Por qué no usan zapatillas
deportivas?
En cierta ocasión se informó que una muchacha recorrió
la Gran Murallas en minifalda, tan corta que mostraba a todos su
ropa interior. La mayoría de los turistas no tienen la menor
idea de porqué están allí. Tal vez se satisfagan
con visitar una vez el lugar, lo cual les resulta suficiente para
después jactarse ante otros. Si bien es cierto que quienes
se transportan por este medio pueden mirar hacia abajo y ver cómo
los caminantes semejan hormigas, éstos últimos deben
sentirse orgullosos de sí mismos por optar por el desafío.
La sociedad moderna ha progresado al punto en que no se asume ninguna
dificultad técnica. Pero algunos también temen que
esta tendencia entrañe peligros.
En momentos en que la tecnología substituye buena parte
del trabajo manual, algo se va perdiendo en nuestro estilo de vida.
A la larga, se demolerá la mayoría de los edificios
en los sitios naturales. El apoyo del público resulta vital
en este sentido. Lo que deben hacer ante todos los turistas es transformar
sus enfoques sobre la actividad turística. Cuando vamos a
un sitio de patrimonio mundial, ¿qué más debemos
hacer que nos sea escuchar el canto de las aves, respirar el aire
fresco y observar las plantas y los animales?
Lo hacemos para proteger
Sun Delong (operario del elevador en el punto escénico
de Zhangjiajie):
No concuerdo con los expertos. Dicen que los elevadores dañarán
la montaña. Pero sabemos que la montaña carece de
vida. Al cavar los túneles, se instalaron numerosos pernos
para techos y estructuras de acero. Los mismos pueden servir para
mantener la solidez de la montaña. Si ocurre un terremoto
ligero, la montaña quedará menos expuesta a los derrumbes
que otras. ¿Hay alguien capaz de negar este efecto protector?
La operación debida del elevador ofrece un modelo a otros
puntos turísticos.
Actualmente, también tenemos la intención de cooperar
con algunos suministradores de equipos para enfrentar el problema
del tráfico en dichos sitios.
Se precisa una mente abierta
Wang Zhe (Turista):
El elevador ya está funcionando. Los conflictos sobre su
construcción se reducen casi en su totalidad a los círculos
naturalistas y los modernistas. Los primeros sostienen que el punto
debe mantener su aspecto original, mientras que los últimos
desean ver que impera la eficiencia, y esperan ver los resultados
rápidamente y a cómo dé lugar, con un mínimo
de esfuerzo. Sus conclusiones son un resultado natural de sus puntos
de vista respectivos, y no se pueden juzgar simplemente como buenos
o malos. Cualquiera puede tener la razón, dependiendo de
las condiciones específicas. Algunas personas realmente aman
la belleza natural primitiva, pero otras desean simplemente echar
una mirada epidérmica y no quieren agotarse al disfrutar
del paisaje.
Todos deseamos viajes fáciles y relajados. Pienso que el
elevador nos resulta beneficioso. El mismo facilitará grandemente
las visitas de los turistas. Pero si usted no desea utilizarlo,
no lo haga. Es su opción. Si la mayoría de ellos prefieren
subir la montaña en vez de tomar el elevador, podremos decir
que el mismo no debió construirse.
La humanidad debe arrostrar ciertos sacrificios en el proceso de
adaptarse y alterar la naturaleza. El mundo no podrá mantener
para siempre su apariencia original. Por ejemplo, muchas ciudades
han demolido edificios históricos y construido otros nuevos.
La casa donde viví por 30 años ha sido substituida
por un rascacielos. Personalmente, hubiera preferido que se le preservara,
pero debió ceder su lugar al desarrollo futuro de la ciudad,
aunque reflejaba el pasado de la misma.
El ambiente natural no podrá mantenerse inmune a los cambios,
de la misma forma que no se puede vivir en el pasado. Lo que sí
se impone es saber hasta dónde debe llegar la transformación,
y cuáles son los mejores métodos.
Si todo debe permanecer inalterable, entonces habrá que detener
la construcción de carreteras. Debemos asumir el proceso
con mente abierta.
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