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-- Debido a la creciente demanda de las ferias en China, cada vez son más
los empresarios de dentro y fuera del país que compiten por
obtener una mayor porción de dicho mercado
Por Tang Yuankai
Shanghai,
ciudad sede de la Expo Mundial de 2010, organizó 260 exposiciones
en 2002, con lo cual se va convirtiendo gradualmente en la urbe
más próspera en el sector de las convenciones y exposiciones
en China.
En los vestíbulos de muchos hoteles lujosos en Beijing y
otras localidades, suelen encontrarse mesas para atender a personalidades
que asisten a distintas convenciones o exposiciones, o vallas anunciadoras
de dichos eventos.
Con la prosperidad de la industria de las convenciones y exposiciones,
numerosas ciudades pequeñas y medianas se han sumado al sector,
desafiando a las ciudades grandes. Boao, por ejemplo, antaño
desconocida y pequeña ciudad sureña de la provincia
de Hainan, ha atraído un creciente número de organizadores,
tanto chinos como extranjeros, así como turistas, desde su
exitosa celebración del Foro de Asia en Boao, hace dos años.
Según el Ministerio de Comercio y Cooperación Económica
con el Exterior, la industria de las convenciones y exposiciones
del país se ha desarrollado a una tasa anual del 20%. Ma
Yue, vicepresidente del Consejo de Promoción del Comercio
Internacional de China, reveló que el sector se ha convertido
en una de las industrias de alta rentabilidad del país, con
una tasa de beneficios anual de alrededor del 25%.
Las estadísticas indican que en la década pasada,
el volumen de las exportaciones acordadas en las diversas exposiciones
y ferias ascendió a 34.000 millones de dólares, y
el volumen del comercio interior sobrepasó los 12.000 millones
de yuanes. Cada yuan que gana el local de exposición ayuda
a crear de 6 a 10 yuanes de ingreso para las empresas pertinentes.
La industria de las convenciones y exposiciones ha devenido un nuevo
motor del desarrollo económico local de muchas provincias
y municipalidades, gracias a su papel promotor que ha desempeñado
en los sectores tales como los servicios, el transporte, el turismo,
la alimentación y el alojamiento.
Al
ser una de las ciudades con más rápido desarrollo
económico del país, Shanghai ha mantenido un crecimiento
de dos dígitos en 10 años consecutivos. Las ciudades
a su alrededor, en el delta del río Yangtsé, también
se han convertido en el sitio más dinámico de la economía
del país. Entre las 500 empresas principales del mundo, 280
han establecido oficinas representativas en Shanghai. La exitosa
celebración de algunas convenciones y exposiciones internacionales
trascendentales, tales como la Cumbre Informal de la Cooperación
Económica de Asia y el Pacífico de 2001, ha demostrado
la capacidad de la ciudad en este campo. El ingreso del país
a la Organización Mundial del Comercio (OMC) también
ha servido de atracción a un creciente número de empresarios
extranjeros para participar en las exposiciones de la ciudad. La
Exposición Mundial de 2010, el encuentro económico,
científico y cultural más abarcador del mundo, no
sólo reportará enormes beneficios a Shanghai, sino
que también promoverá su proceso de convertirse en
una metrópolis de nivel mundial en la celebración
de convenciones y exposiciones.
Zhang Tianjie, jefe del departamento de exposiciones del Centro
de Exposiciones Internacionales de China en Beijing, anotó
que este tipo de acontecimientos son un medio importante que permite
a las empresas entrar al mercado, desplegar su imagen y promover
sus productos. Las compañías extranjeras, especialmente
las multinacionales, tienen plena confianza en China, considerándola
el mayor mercado potencial del mundo. Además, han participado
activamente en las diversas exposiciones y ferias que han tenido
lugar en el país. Los conglomerados extranjeros han representado
más del 60% en términos de cifras de expositores y
de superficie de cada exposición auspiciada por su centro,
expresó Zhang.
Algunos expertos pronostican que con la ampliación de los
locales para las exposiciones y convenciones, el sector pasará
a ser industria pilar de Beijing y que su contribución a
la economía municipal llegará a los 18.000 millones
de yuanes en 2008.
La emergencia y el gran potencial de la industria de las convenciones
y exposiciones han atraído la atención de los magnates
del sector internacional. Las famosas compañías organizadoras
de Hannover, Dusseldorf y Munchen de Alemania han invertido, junto
con la Corp. (Holding) de Desarrollo de Terrenos de Pudong de Shanghai,
en la construcción del Nuevo Centro de Exposiciones Internacionales
de Shanghai (NCEIS), el primero de su tipo de inversión mixta
en China.
El
NCEIS, el mayor de su tipo en el país, ha organizado más
de 40 exposiciones desde su inauguración hace un año,
y ha proporcionado más de 880.000 metros cuadrados de superficie
de alquiler para las exposiciones, atrayendo a más de 16.000
expositores. Cerca del 20% de los más de un millón
de visitantes profesionales y del casi millón de visitantes
ordinarios ha estado formado por extranjeros. Para el plan de 2003,
ya se han inscrito 49 exposiciones, de las cuales 12 serán
de escala internacional.
“La demanda por una mayor superficie de exposición
sobrepasa en gran medida lo que hemos previsto y la alta tasa de
utilización del NCEIS ha rendido más beneficios que
lo planeado”, comentó el director alemán de
la junta directiva del centro.
En el supuesto de que al principio sólo quisieran hacer
un experimento con la inversión en el NCEIS, deberían
sentirse ahora muy afortunados con la decisión tomada.
Como uno de los inversionistas, Hannover tiene prioridad en el
uso del NCEIS. Por un lado, éste último proporciona
el hardware necesario para la organización de las exposiciones,
y por el otro, Hannover atrae negocios que garantizan una alta tasa
de utilización del local. Gracias a ello se obtienen altos
resultados económicos.
Siguiendo este ejemplo, Messe Frankfurt, de Alemania, otro magnate
del sector en el mundo, entró al mercado chino en marzo de
2002, estableciendo una sucursal en Shanghai.
Con la entrada al país de las grandes firmas internacionales,
será inevitable la competencia entre las compañías
nacionales y extranjeras. Los grandes organizadores extranjeros
superan a sus colegas chinos gracias a su riqueza de experiencias
y el servicio de Internet. Tras el ingreso del país a la
OMC, China ha abierto de manera integral su industria de servicios,
incluyendo el sector de las exposiciones y convenciones. Las compañías
nacionales tienen que enfrentar grandes retos planteados por el
capital extranjero.
Muchas personalidades del sector consideran que el mayor problema
en la actualidad es desplegar plenamente el papel del mecanismo
del mercado. Anotaron que el gobierno sigue siendo el organizador
principal aunque numerosas exposiciones y ferias han sido operadas
por el mercado. Como consecuencia, se ha restringido el desarrollo
de las instituciones intermediarias y se ha dificultado la evaluación
científica de la calidad de las exposiciones y el poderío
de las compañías organizadoras. Los expertos creen
que el gobierno debe retirarse para que los diversos cuerpos principales
del mercado compitan libremente en pie de igualdad y según
las mismas normas del juego. Sólo de esta manera, afirman,
obtendrá el sector la necesaria superioridad.
La Comisión Estatal de Economía y Comercio y la
Administración Estatal de Industria y Comercio están
formulando reglamentos para la administración de la industria
respectiva. En el futuro, las compañías del sector
serán los organizadores principales. Un creciente número
de gobiernos locales están trasladando sus funciones administrativas
a la orientación y el servicio, prestando más atención
a la planificación y la construcción infraestructural
y la coordinación de las relaciones entre los organizadores
y los proveedores del servicio.
“Aunque el número de convenciones y exposiciones
internacionales celebradas anualmente en Shanghai se aproxima al
de Alemania, la ciudad se queda muy por detrás de ese país
en cuanto a la escala, la calidad y los beneficios de las mismas”,
expresó Zhu Xiaoming, director de la Comisión Municipal
de Relaciones Económicas y de Comercio de Shanghai. “Este
sector necesita alcanzar los estándares internacionales en
cuanto al sistema administrativo, la escala de las exposiciones
y las instalaciones infraestructurales”. Para ello, se exige
formar cuanto antes un mecanismo de autodiciplina y normas que se
correspondan con la práctica internacional.
Beijing aún carece de un local conveniente, que exceda
los 100.000 metros cuadrados, para las convenciones y exposiciones.
Todos los centros existentes operan sobrecargados. Las reuniones
que tendrán lugar en el Centro de Convenciones Internacionales
de Beijing han sido arregladas hasta el año 2006. La industria
de exposiciones y convenciones de la ciudad muestra problemas tales
como lo obsoleto de sus instalaciones, lo irracional de la estructura
de los locales, y el bajo nivel de servicio y administración.
Según informaciones, muchos gobiernos locales han empezado
a estudiar la economía de este campo como un fenómeno
económico independiente, sobre todo los temas más
preocupantes relacionados con la coordinación entre la construcción
de los centros de exposiciones y convenciones y el desarrollo de
la economía local, la elaboración científica
de las políticas que correspondan a la ley de desarrollo
de este sector, y la introducción de los conceptos avanzados
administrativos para los nuevos centros de las convenciones y exposiciones.
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