| China continuará comercializando el
sector de la vivienda, mejorará el sistema del mercado inmobiliario,
revisará la política y los sistemas que obstaculizan
el consumo en el sector, y establecerá un sistema completo
de seguridad de vivienda acorde a la realidad del país.
Por LAN XINZHEN
El 12 agosto de 2003, el Consejo de Estado publicó una circular
que estipula la promoción del desarrollo sano y sostenido
del mercado de propiedad inmobiliaria de China. El aviso precisó
que el impulso al mercado de bienes raíces ayudará
a estimular el consumo, promoverá la demanda doméstica,
impulsará la inversión y reforzará el desarrollo
acelerado y sano de la economía nacional.
“La promoción del desarrollo sano del mercado de propiedad
inmobiliaria es una meta del gobierno, y la circular servirá
como guía para el desarrollo de la industria,” dijo
Shen Jianzhong, subdirector del Departamento de Propiedad Inmobiliaria
del Ministerio de Construcción.
Esta circular parece haber aplacado la controversia que en los
últimos tiempos ha plagado la industria inmobiliaria. Los
promotores se han tranquilizado al comprobar que el Gobierno Central
apoya al sector.
El gobierno a la ofensiva
“El gobierno ha apoyado siempre el desarrollo de la propiedad
inmobiliaria,” dijo Shen. “Estamos ajustando actualmente
el orden del mercado, reprimiendo las actividades ilegales que ocurren
en la industria, incluyendo el comercio ilegal de tierras, la colusión
entre los funcionarios y los promotores inmobiliarios y la especulación
con las tierras,” afirmó Shen.
El sector
inmobiliario ha devenido uno de los pilares económicos de
China. En 2002, la inversión en este campo alcanzó
773.600 millones de yuanes ($93.430 millones), para un 8 por ciento
del PIB del país. El gasto individual total en compra y construcción
de viviendas fue de 800.000 millones de yuanes ($96.620 millones),
el cual generó un valor relacionado de consumo de cerca de
un billón de yuanes ($120.770 millones). Actualmente, alrededor
del 40 por ciento de los residentes urbanos todavía desea
comprar casas. Esta estadística, junto al alto margen (de
un 3 a un 20 por ciento) de beneficio derivado de las propiedades
inmobiliarias significa que el sector continuará atrayendo
a los inversionistas.
Según la circular, se cancelarán todas las políticas
y sistemas que implican trabas al desarrollo del consumo de viviendas
y el mercado inmobiliario. Las empresas deben desempeñar
un papel primario en la industria de viviendas residenciales. La
circular también enfatizó la necesidad de poner punto
final al proteccionismo administrativo y los impedimentos regionales,
de modo que se cree un ambiente de mercado justo y competitivo.
La circular también llama a intensificar la administración
sobre el sector inmobiliario, a la vez que alienta el uso de materiales,
tecnología y equipos nuevos en el sector. “Es una buena
noticia,” al decir de Ren Zhiqiang, gerente general de la
inmobiliaria Huanyuan.
Los promotores inmobiliarios han acentuado por mucho tiempo la
construcción, descuidando la parte administrativa. Esto ha
creado problemas como el recalentamiento de la inversión,
las alzas de precios en la vivienda, el desequilibrio en la oferta
y la demanda y el comercio irregular en el sector inmobiliario.
Para poner coto a estos problemas, en mayo de 2002 el Ministerio
de la Construcción, el Ministerio de Tierras y Recursos Naturales
y otros cinco departamentos gubernamentales centrales relacionados
publicaron en conjunto una circular para el reajuste y la reparación
del maltratado mercado inmobiliario. El 13 de junio de 2003, el
Banco Popular de China publicó una circular que estipulaba
una mejor supervisión de los préstamos para proyectos
de viviendas. El documento incluyó estrictos requisitos sobre
calidad y crédito de los promotores de bienes raíces
y sobre las cuotas de préstamo.
Muchos promotores respondieron a estas circulares argumentando
que el gobierno obstaculiza el desarrollo de la propiedad inmobiliaria.
En junio, Zhou Zhenyi – mayor promotor inmobiliario de Shanghai
-- fue arrestado bajo cargos de actividad criminal, para mayor preocupación
de sus colegas del sector.
La inversión en el sector comenzó a disminuir, y
para junio el capital colocado en dicho campo fue solamente de 25,3
por ciento de los activos fijos totales del país. En julio,
esta tarifa cayó a 25,1 por ciento. Incluso en mayo, un mes
afectado seriamente por el brote del Síndrome Respiratorio
Agudo y Grave (SRAG), dicha cifra todavía alcanzaba un 26,5
por ciento.
Una mejor estructura de vivienda
China controlará la construcción de los complejos
de viviendas comerciales lujosas y de gran superficie, proporcionará
más hogares a precios medios y bajos y reducirá el
número de personas que, sin reunir las condiciones para ello,
por altos sus niveles de ingresos, compra hogares a precios reducidos,
ofrecidos por el gobierno municipal de Beijing a los residentes
de bajos ingresos.
Según
la circular del Consejo de Estado, el gobierno reducirá,
o incluso suspenderá, la aprobación de hogares residenciales
de lujo, de edificios de oficinas de lujo y de casas comerciales
en lugares donde hay una existencia excesiva de tales propiedades.
A la par, se tomarán medidas para acelerar la construcción
de hogares de precios medios y bajos.
Desde 1998, el gobierno propuso que los residentes de altos ingresos
compren las viviendas comerciales, que los ciudadanos de clase media
adquieran los recintos de precios módicos y los asalariados
de ingresos bajos alquilen casas a los precios bajos ofrecidos por
el gobierno.
En los pasados cinco años, sin embargo, emergieron numerosos
problemas. Hay amplias quejas con respecto a la carencia de viviendas
de precio módico. Aprovechándose del trato preferencial
otorgado a los promotores que construyen la viviendas de precio
módico, muchos de estos promotores de bienes raíces
obtuvieron terrenos con el compromiso de construir hogares modestos.
Pero una vez adquirida la tierra construyeron grandes casas de lujo,
que quedan fuera del alcance de la mayoría de las personas
de clase baja y media. Es por ello que hoy se observan numerosos
edificios de lujo vacíos, cuando quedan muchas familias necesitadas
con urgencia de una vivienda, pero se ven imposibilitadas de pagar
los altos precios.
Según Li Dongxu, director del Departamento de Construcción
Urbana del Ministerio de la Construcción, en el futuro inmediato,
la vivienda de clase media abarcará de 70 a 80 por ciento
del total de casas fabricadas, mientras que las de lujo constituirán
sólo el 5 por ciento. Las viviendas módicas serán
un 15 por ciento del total. En Beijing, de los proyectos comenzados
en 2002, 30 por ciento son de lujo y 25 por ciento son complejos
de viviendas módicas. Obviamente, admitió Li, esa
proporción resulta inadecuada con respecto a la actual distribución
de ingresos de los residentes de Beijing.
El Ministerio de la Construcción, la Comisión Estatal
de Desarrollo y Reforma y el Ministerio de Tierras y Recursos Naturales
planearon construir 200 millones de metros cuadrados de viviendas
módicas en 2003 – unos 60 millones de metros cuadrados
más que en el año anterior -- cuando la cantidad de
viviendas de este tipo ocupó un 10 por ciento del total de
casas planificadas.
Mientras tanto, el gobierno procura asegurarse de que los compradores
de viviendas a bajo precio no rebasan el 20 por ciento del mercado
de compra y que son en realidad residentes de bajos ingresos.
El Ministerio de la Construcción y el Ministerio de Tierras
y Recursos Naturales crearon un plan conjunto para reducir la ocupación
ilegal de tierras, los terrenos desocupados, la transferencia ilegal
de proyectos y la especulación en la utilización del
suelo. Estas medidas deben garantizar que haya oferta suficiente
de viviendas de clase media. A la vez, se realizan esfuerzos para
controlar terminantemente los precios de la tierra y de reducir
los honorarios administrativos en la construcción y el consumo.
El gobierno también intentará reducir los costes de
la construcción de vivienda, de modo que se amplíe
la cifra de personas beneficiadas con un techo propio.
Operación limpieza en el mercado
China intensificará la supervisión y el control sobre
el sector de bienes raíces, impondrá el orden al mercado
y establecerá un sistema completo de alarma de mercado en
el futuro. Este sistema creará una base de datos con información
sobre utilización del suelo, precios de vivienda y ventas
de la misma en los mercados de propiedades inmobiliarias de toda
la nación. Cuando ocurra alguna irregularidad, se producirá
una advertencia para que se examine de cerca lo ocurrido.
La más reciente circular del Consejo de Estado llama a los
gobiernos locales a recopilar estadísticas más exactas
sobre mercados inmobiliarios en sus fueros, a instalar un sistema
de alarma, consolidar el macro-control sobre la calidad de los promotores
inmobiliarios, crear pautas más estrictas para la aprobación
de proyectos, prohibir el comercio de tierras entre las unidades
y los individuos y terminar con la corrupción en el sector.
Los datos publicados por el Departamento de Supervisión
del Mercado, supeditado al Ministerio de Tierras y Recursos Naturales
muestran que en el primer semestre de 2003, se trataron 53.000 ilegalidades
en el uso de la tierra, por lo que se sancionó a 200 funcionarios
implicados. A la vez, aumentaron las quejas en el sector en 23.4
por ciento, en comparación con igual período del año
pasado.
El Ministerio de la Construcción ha seleccionado 14 ciudades
en las cuales pondrá en vigor de modo experimental los sistemas
de alarma. Estas son Shanghai, Tianjin, Chongqing, Harbin, Dalian,
Nanjing, Hangzhou, Xi'an, Zhengzhou, Changsha, Nanchang, Xiamen,
Shenzhen y Chengdu. Antes de fines de este año, el sistema
se ampliará a otras 35 grandes y medianas ciudades.
El “control de la tierra es la clave para supervisar el mercado
de bienes raíces,” a juicio de Su Kexin, subdirector
del Departamento de Uso del Suelo del Ministerio de Tierras y Recursos
Naturales.
Con todo, algunos dudan de que la circular baste para limpiar y
dar un impulso al mercado inmobiliario de China.
“La circular no es nada nuevo, sino que integra varios documentos
promulgados previamente,” dijo Su Kexin.
Su agregó que el gobierno no debe interferir en el desarrollo
de la industria inmobiliaria, sino que, por el contrario, debe dejar
que se desarrolle siguiendo las pautas que marca el mercado. De
lo contrario, enfatizó, el funcionamiento orientado al mercado
en este sector será un concepto vacío y la interferencia
del gobierno no hará más que obstaculizar el desarrollo
del mercado de bienes raíces.
|