Ley sobre uso de tierra rural garantiza los derechos de los campesinos
 

--Con esta ley entrada en vigor, los campesinos que se preocupaban porque la tierra contratada pudiera ser reclamada bajo uno que otro pretexto están tranquilos ahora.

Por Tang Yuankai

Desde la puesta en vigor de la Ley sobre uso de tierra rural, Wu Youcai, campesino de la provincia de Gansu, se las tiene todas consigo. Antes sin embargo, le preocupaba que las autoridades locales pudieran recurrir a diversos pretextos para retomar la tierra que había obtenido mediante contrata. La Ley sobre uso de tierra rural, aprobada en la XXIX Sesión del Comité Permanente de la IX Asamblea Popular Nacional (APN), celebrada en agosto de 2002, estipula que el concesionario no puede reclamar la tierra que ha sido concedida por contrata antes del vencimiento del contrato.

Chen Zicai, campesino del distrito de Tailai en la provincia de Heilongjiang, se siente relajado por ello. En 1998, las autoridades de su aldea recuperaron la tierra contratada de Chen sin su asentimiento, so excusa de que debía a la aldea 2.000 yuanes.

En el pasado, este tipo de reclamación antes de tiempo era común. Según la nueva ley, semejante práctica es ilegal.

Para la mayoría de los campesinos chinos, la tierra de labranza no solamente significa un importante medio de producción, sino también un recurso para la manutención. Anteriormente, sin embargo, los derechos de uso de tierra no estaban garantizados efectivamente debido a la ausencia de una legislación pertinente. Esto dejaba un vacío en los derechos de los campesinos, el cual, a su vez, reducía su confianza en el gobierno y mermaba su entusiasmo por la inversión en la tierra de labranza. La ley recién promulgada prohibe la revisión arbitraria de los contratos por las autoridades rurales y otorga a los campesinos los derechos de uso de tierra más estables y de tiempo más largo.

Un funcionario del Departamento de Estructura Económica y Administración de Gestión subordinado al Ministerio de Agricultura dijo que la concesión de los derechos de uso de tierra estables y de largo periodo a los campesinos, que ayuda a estabilizar el sistema de responsabilidad por la contrata de la familia rural, está de acuerdo con los intereses fundamentales de los campesinos y con las condiciones nacionales básicas de China caracterizadas por una enorme población rural y los recursos de tierra limitados por persona.

Algunos analistas consideran que la ley acicateará el entusiasmo de los campesinos por el cultivo. En los últimos años, muchos campesinos han debajo su tierra en barbecho debido a los bajos precios de los productos agrícolas y las injustas revisiones de los contratos por las autoridades locales.

Tres innovaciones

En enero de 1979, más de diez campesinos de la aldea Xiaogang del distrito de Fengyang, provincia de Anhui, distribuyeron la tierra a las familias individuales con la esperanza de aumentar la producción agrícola. En ese tiempo, su iniciativa era vista como un ataque al sistema de "comunas populares" que se había implantado en China por más de veinte años.

En abril de ese año, el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) adoptó la Resolución sobre la Aceleración del Desarrollo Agrícola, lanzando la reestructuración rural. A principios de los 1980, las zonas rurales del país empezaron a practicar el sistema de responsabilidad por contrata familiar. Bajo este sistema, la tierra de cultivo se entregó mediante contrata a las familias, con la propiedad retenida por la colectividad. Los campesinos tenían el derecho a usar la tierra durante el periodo de contrata, el cual podía prolongarse. De este modo las familias campesinas se convirtieron en el protagonista de la economía rural, en reemplazo de las comunas populares. Se les dio la libertad de vender sus productos excedentes después de pagar los impuestos estatales.

Li Yining, director de la Escuela Guanghua de Administración de la Universidad de Beijing, señaló que China ha experimentado tres innovaciones en el sistema de tierra. La primera, en 1950, puso fin a la propiedad de tierra feudal. La segunda, que es el sistema de responsabilidad por contrata familiar introducido a finales de 1979, resolvió rápidamente el problema de la alimentación y la ropa de los campesinos en algunas localidades. La tercera es representada por la reciente Ley de uso de tierra rural, la cual se espera que traiga cambios radicales a las zonas rurales y a los campesinos del país.

En el pasado, por la falta de contratos reglamentados y de supervisión, algunas autoridades locales revisaban arbitrariamente los contratos con los campesinos, reclamaban tierra incluso dentro los periodos de contrato e interferían en la producción y las actividades de gestión de los campesinos. La “infracción de los derechos de los campesinos ocurría a menudo durante la firma o implementación de los contratos”, dijo Wang Xiaoying, del Instituto de Desarrollo e Investigación Rurales de la Academia de Ciencias Sociales de China.

Wang observó que en los últimos pocos años, algunas regiones introdujeron un sistema accionario al reunir toda la tierra que se había dado por contrata a los campesinos. Aunque este método puede llevar a una producción de escala requerida bajo un plan y gestión unificados, ha privado a los campesinos de sus derechos de uso de tierra, ya que ellos no pueden dedicarse directamente a la producción en la tierra de labranza ni manejar los productos. Aparentemente, el sistema accionario puede garantizar por igual los beneficios de los campesinos, pero la realidad es bastante diferente. El sistema de responsabilidad, dijo Wang, garantiza los derechos de los campesinos, pero el sistema accionario garantiza los derechos de los acreedores. Bajo este sistema, si la empresa asociada no puede redituar, los campesinos ganarán poco en términos de dividendos. Incluso si la empresa reditúa, los dirigentes de la aldea, quienes suelen controlar las empresas, tienen la última palabra en la distribución de los dividendos debido a que la colectividad posee la mayoría de las acciones.

La Ley de uso de tierra rural estabilizará las relaciones de contrata de tierra y definirá los derechos de uso de tierra de los campesinos.

Se benefician tanto los campesinos como las empresas

Ding Han, campesino de 68 años en Shaoxing, provincia de Zhejiang, encargó al comité de su aldea de dejar en arriendo su tierra contratada cuando era incapaz de cultivarla. Según la Ley de uso de tierra rural, los campesinos pueden transferir, recontratar y dejar en arriendo la tierra que ellos usan bajo contrato. Aun si uno se mueve a la ciudad, su contrato de tierra sigue válido.

“Esta estipulación es muy importante", dijo Gu Yikang, Subdirector del Comité de Agricultura de la provincia de Zhejiang. “Mientras garantiza los derechos e intereses legales de los campesinos, ayuda a mantener la estabilidad en las zonas rurales, y acelera el paso de la transformación de la producción agrícola de pequeña escala en la producción especializada moderna”. Asimismo, la ley asegura el ingreso de los campesinos, aun cuando éstos no se dedican a la labranza, y permite a las familias que son grandes productores de cereales pasar a la agricultura industrializada.

En años recientes, algunas localidades han introducido el sistema de gestión de sociedades. La Compañía de Agricultura Moderna Zhonghai Yongqing, Ltda., es la primera en practicar el sistema de producción compañía/familia campesina en la provincia de Qinghai. En tanto labra 864 hectáreas de tierra dejadas de uso por los campesinos, les ha entregado todas sus bases de producción mediante contrata. Guo Xinke, responsable de la compañía, expresó que los campesinos muestran gran entusiasmo por la labranza después de que la ley entrara en vigor, y su empresa será el beneficiario directo. Previamente, sin embargo, los contratos firmados con los campesinos eran como papeles sin uso en todo el tiempo.

La implementación de la Ley de uso de tierra rural beneficiará a los proveedores de servicios para la producción agrícola. Chang Dong, de la Compañía Industrial Dongfang Jinwang en la provincia de Hainan, estima que se elevará la tasa de las familias rurales entre los clientes de su empresa. Esta produce principalmente fertilizantes orgánicos, con el 20% de ellos canalizados ahora a las familias rurales. “Los campesinos invertirán más dinero en la tierra labrantía, lo que incrementará la demanda de fertilizantes químicos. Es de esperar que el valor de nuestra producción sobrepasará los 20 millones de yuanes este año", dijo el presidente de la junta de directores de la compañía.

No obstante, es también probable que el sistema compañía/familia campesina perjudique los intereses de los campesinos. La relación de la distribución de ganancias entre los campesinos y las compañías en la provincia de Hainan es normalmente de 3:7 o incluso de 2:8. Wang Jingxin, experto en agricultura del Instituto de Reforma y Desarrollo de China (Hainan), advirtió que estas empresas, que seducen a los campesinos pobres con pagos ligeramente más altos que el estándar local, para ganarse pingües beneficios para sí mismas. Pero los campesinos ganan apenas lo suficiente para pagar en alimentos y ropa. Hang Jun, Director del Centro de Investigación del Desarrollo del Consejo de Estado, dijo que los campesinos están en posición pasiva en su trato con las empresas de toda laya. El valor agregado de los productos agrícolas difícilmente beneficia a los campesinos. Pero la Ley de uso de tierra rural les prestará ayuda a este respecto mediante la concesión de los derechos de uso de tierra contratada a largo plazo.

Derechos iguales entre hombre y mujer

Peng Junzhi y Peng Junhui son hermanas, del distrito de Banan, municipio de Chongqing. Una se casó en 1993, y la otra en 1994. Sus tierras contratadas y cereales producidos fueron reclamados por las autoridades locales después del casamiento, aunque su registro civil no había cambiado.

Las mujeres a menudo son víctimas de la discriminación en la contrata de tierra agrícola. En algunos lugares, hasta no se les permite tener tierra por contrata, aunque se ha mejorado en general su status a medida del desarrollo económico en China. Cuando una mujer rural se casa, normalmente se traslada a vivir a casa del esposo, lo cual solía hacerle perder su tierra contratada anteriormente.

La Ley de uso de tierra rural estipula que la mujer goza de iguales derechos que el hombre, que los derechos e intereses legales de la mujer para la contrata de tierra deben ser protegidos, y que ningún departamento o individuo está permitido para infringir sus derechos a este respecto.

Conforme a los artículos 6 y 30 de dicha ley, las autoridades locales no pueden retomar la tierra de una mujer casada poseedora de un contrato válido antes de que ella obtenga tierra contratada en su nuevo lugar de residencia, y cualquier infracción de los derechos de la mujer relacionados con el contrato de tierra debe detenerse, y la pérdida así causada ha de ser compensada.