--La industria turística desarrollada
en Nanxijiang ha beneficiado considerablemente a los campesinos
locales.
Por Lan Xinzhen
Zhao Abao, un campesino de 38 años del distrito de Yongjia,
provincia de Zhejiang, gana 2.700 yuanes mensuales en el buró
de turismo local, el doble que un obrero en Beijing. Incluyendo
lo obtenido por la venta de productos agrícolas, el ingreso
de Zhao en octubre sumó 3.400 yuanes.
Zhao vive en Cangpo, una aldea de 1.000 años de existencia
localizada en el curso superior del río Nanxijiang, donde
se origina un denso bosque. El paisaje bello a lo largo del Nanxijiang
ha atraído a muchos turistas. En 1998, el gobierno local
estableció el Buró Administrativo de Turismo Natural
de Nanxijiang. Zhao y otros aldeanos jóvenes se convirtieron
en empleados.
Cada día, Zhao se levanta antes de las 6:00 de la mañana
y trabaja en su huerto de caquis antes de ir al buró de turismo
a las 9:00. Los Zhao plantaron estos árboles hace cinco años,
luego que el gobierno local exhortara a los granjeros a convertir
las tierras cultivadas poco rentables en bosques económicos,
con el fin incrementar sus ingresos. En 2002, los caquis crecieron
bien, con una producción de hasta 30 kg por cada árbol
de frutas. Durante la estación de cosecha, Zhao recoge caquis
maduros todas las mañanas y pide a su padre que los venda
en el mercado.
La esposa de Zhao también es agricultora. Con ella tiene
un hijo que estudia en una escuela de enseñanza media. Viven
en un edificio de dos pisos construido en el estilo del sur de China,
con un gran patio rodeado por muros de ladrillos. En casa hay un
televisor, un refrigerador, una lavadora y otros equipos electrodomésticos
para uso cotidiano. Una docena de gallinas, cuyos huevos sirven
para su propio consumo, pasean libremente por el patio. En la esquina
sur se encuentra una pocilga con cuatro cerdos en ceba. “Podemos
ganar más de 2.000 yuanes por la venta de estos animales”,
dijo la esposa de Zhao con una sonrisa.
Cuando Zhao regresó a casa desde el huerto, su esposa le
tenía preparado el desayuno: arroz frito y huevos, un plato
de verduras y sopa de camarón, comida común para los
granjeros locales. Después del desayuno, Zhao se fue a su
trabajo en el buró de turismo.
Zhao lleva a los turistas en recorridos sobre el río Nanxijiang,
una actividad principal iniciada por el buró de turismo.
El río mide un metro de profundidad y la parte más
honda es de 3 metros. El agua es tan clara que deja ver las piedras
chinas en el lecho. Se pueden observar también altas montañas,
densos árboles y rocas diferentes y raras en las dos riberas.
Entre mayo y octubre cada año, esta escena pintoresca atrae
a numerosos turistas, quienes gozan del descenso en bote sobre el
Nanxijiang. Un bote de bambú de 5 metros de largo, compuesto
por 10 palos de bambú atados y cuatro sillas de bambú
instaladas, sirve para la actividad. Durante el descenso, Zhao se
para en la proa del bote con un palo de 3 metros de largo para controlar
la velocidad y dirección, mientras los turistas permanecen
sentados en las sillas detrás de él. El buró
cuenta con 10 botes, todos operados por campesinos locales.
A las diez horas de la mañana, Zhao ha recibido al primer
grupo de turistas. Como es la temporada alta, le aguarda una multitud.
El viaje de 17,5 km comienza en Lishui en el curso superior y termina
en Shizitan luego de 40 minutos, donde los turistas desembarcan.
Zhao impulsa entonces el bote con una pértiga río
arriba. “Puedo ganar 30 yuanes por cada viaje”, dice.
El turismo es una nueva industria en la localidad. Ge Yiping, jefe
del distrito de Yongjia, manifestó que en 1997, el gobierno
distrital se empeñó en ajustar la estructura económica,
con el fin de desarrollar la economía rural y elevar el nivel
de vida de los campesinos, poniendo en práctica la estrategia
de promoción del turismo al tiempo que fomentaba la silvicultura.
El gobierno construyó una faja de turismo verde a lo largo
del Nanxijiang y estimuló a los lugareños a invertir
en el desarrollo de proyectos de turismo. Desplegó además
actividades culturales tales como concursos artísticos anuales,
y carreras y festivales de botes, evento que ha atraído a
un creciente número de turistas.
Según rema río abajo, Zhao suele saludar a trabajadores
que manejan otros botes y marchan a contracorriente. Según
se aproxima a su destino apunta hacia una montaña lejana,
donde se precipita la catarata Longpu. Detrás de ella está
la cueva Xiandong, donde hay una gran estatua de Buda.
Zhao explica que los campesinos locales, encabezados por Zhou Shouweng,
desarrollaron recientemente un proyecto en la catarata y la cueva.
Desde el comienzo de la construcción en octubre de 1999,
han invertido más de 3 millones de yuanes para excavar la
cueva y desviar la corriente en la cima de la montaña, con
el fin de hacer una cascada artificial. Desde su puesta en operación
en 2001, la admisión de entradas ha cubierto el 50 por ciento
del total de inversión. “El gobierno estimula la inversión
individual en el desarrollo del turismo, a condición de que
no destruya el ambiente natural”, añadió Zhao.
Las montañas escarpadas y la carencia de planicies arables
en el distrito de Yongjia son la causa principal del subdesarrollo
de su transporte. La economía local depende de la agricultura,
en especial los huertos, lo que contribuye a conservar el ambiente
local. Nanxijiang es encomiada como una “atracción
turística de nivel estatal” por sus aguas clara, picos
rocallosos únicos, cataratas, cuevas profundas y silenciosas
y bosques espesos. Yongjia es rico en sitios históricos,
incluidas aldeas antiguas construidas en las dinastías Tang
y Song (618-1279). Hay ya más de 10 puntos turísticos,
con un 50% de inversión proveniente de ciudadanos privados.
“La industria turística ha ofrecido empleo al 80 por
ciento de los campesinos locales”, indica Ge. “En el
pasado, debido a la fuerza laboral sobrante, muchos campesinos quedaban
ociosos durante el tiempo muerto de la agricultura y sus ingresos
eran bastante limitados. Ahora, algunos operan restaurantes cerca
de sitios turísticos y otros se dedican a servicios de transporte.
Los negocios marchan bien. Gracias al incremento de turistas, los
productos agrícolas locales tienen buena salida y muchos
granjeros se han convertido en hombres de negocios”.
A las 11 horas, Zhao desciende en Shizitan, fin del viaje de descenso.
Cerca de Shizitan, está el pequeño poblado Yantou,
donde Zhao almuerza todos los días. Este poblado es próspero.
Filas de pequeños edificios blancos, restaurantes y tiendas
se encuentran dispersas a lo largo de las calles, y hay un Cibercafé
junto a un restaurante.
Mientras come, suena su teléfono móvil. Es del buró
de turismo, que le alerta sobre una gran cantidad de turistas que
esperan para descender por el río. Zhao estima que tendrá
al menos dos viajes esa tarde. En días muy atareados, hace
hasta cuatro recorridos, lo que significa que con sus ingresos diarios
puede comprar 100 kg de arroz.
“En el pasado, cuando labraba la tierra, ganaba menos del
10% del ingreso de un día en la actualidad”, manifiesta
Chen Chaoyang, subdirector del buró de turismo. Chen agrega
que de 1998 a septiembre de 2002, Nancijiang ha recibido a más
de 2,35 millones de turistas, con beneficios por 746 millones de
yuanes.
“Antes de 1997, la población pobre en el distrito
de Yongjia representaba el 87% del total local, pero ahora el ingreso
anual per cápita de los campesinos es de 7.000 yuanes, mucho
más alto que el promedio nacional”, concluye Ge.
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