China se alista para ser segundo mayor comprador del mundo
 
Justo cuando aumentaban las presiones para que China revaluara su moneda, el Renminbi, el acelerado ritmo de sus crecientes importaciones ha servido para aplacar un tanto dichas exhortaciones. El rápido desarrollo económico y las amplias reservas en moneda extranjera de China permiten que el país importe más en caso de necesidad. Algunos expertos sugieren que China se concentre en la importación de maquinaria hecha en el extranjero y de bienes de capital no renovables. Sin embargo, la búsqueda a ciegas de tecnología y equipos avanzados causaría una pérdida de reservas en divisa, a la vez que incrementa los problemas de desempleo entre las masas trabajadoras del país, al decir de los analistas.

Por LU PI

Las importaciones de China han aumentado rápidamente durante los últimos años, especialmente en el primer semestre de este año. Estadísticas aduanales muestran que de enero a agosto, las importaciones y exportaciones de China sumaron $522.720 millones, un aumento sobre bases anuales de un 36,3 por ciento. De este total, las importaciones se valoraron en $256.930 millones, para un 40,6 por ciento más que el año previo, mientras que las exportaciones generaron $265.790 millones, para un alza del 32,5 por ciento. El superávit comercial fue de $8.860 millones, para una baja del 50,4 por ciento sobre bases anuales.

El incremento acelerado de las importaciones quedó registrado en un documento emitido por el Ministerio de Comercio. Según el mismo, las compras en el exterior deben alcanzar un promedio de $500.000 millones al año para 2010 y llegar a $1 billón al año para 2020. Pero el crecimiento real ha superado los pronósticos.

Según un informe que el Banco Mundial publicó en Beijing el 8 de septiembre, se ha producido un notable incremento en el comercio de China desde su acceso a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se espera que la proporción de las importaciones locales en el PIB mundial aumente de 3 por ciento a 6 por ciento en 2005.

El ministro de Comercio Lu Fuyuan dijo recientemente que China tiene amplias reservas de moneda extranjera, y que el país aumentaría las importaciones por necesidades de su desarrollo económico. Esto es una tendencia inevitable en el desarrollo económico, observó. El alza en las importaciones a la par que se amplían las exportaciones beneficiaría no solamente a la propia economía de China, sino también el desarrollo de sus vecinos y sus principales socios comerciales.

“China está presta a importar los productos que necesita de todas partes del mundo y se convertirá en el segundo mayor comprador del orbe en 20 años,” afirmó Lu.

El aporte de la importación

China es ya el mayor comprador del mundo en más de 100 renglones, tales como teléfonos móviles, electrodomésticos y cemento. Es también un importador prometedor en el campo de la computación.

Se espera que el PIB y el volumen comercial de China registrados en 2000 se dupliquen para fecha cercana a 2010. En 2000, el volumen comercial global de China fue de $470.000 millones. La cifra podría aumentar hasta $1 billón en 2010, de la cual casi la mitad serían importaciones.

Este estimado puede incluso pecar de algo conservador, en opinión de algunos funcionarios del Ministerio de Comercio. Por ejemplo, el mercado del automóvil de China podría duplicarse en tres años. En 2000, la escala del mercado era de 2 millones, cifra que se incrementó a 3,35 millones en 2002, y se espera que supere los 4 millones antes de fines de este año – en el primer semestre se llegó a 2,12 millones.

El ministro Lu Fuyuan dijo que la razón principal detrás del acelerado aumento en las importaciones es el rápido ritmo de desarrollo económico del país. Aunque la economía de China fue afectada por la epidemia del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAG) en el primer semestre de este año, tal efecto fue limitado. China sigue siendo testigo de una acelerada extensión de su economía, que condujo a la necesidad creciente de importar ingentes cantidades de materias primas y piezas.

El cumplimiento de sus compromisos con la OMC ha sido otro factor que ha contribuido a aupar las importaciones. Este año, el segundo de China como miembro de la entidad comercial, el país ha reducido perceptiblemente sus aranceles, cumpliendo lo pactado con la OMC. China también ha convenido en aplicar acuerdos de un nivel “cero” de aranceles a algunas áreas, tales como el sector de Tecnología Informática, por lo cual cabe esperar un repunte de importaciones de dichos productos.

El precio elevado del petróleo en el primer trimestre debido al impacto de la guerra contra Irak también contribuyó al volumen creciente de las importaciones, admitió Lu.

Con el rápido aumento de las importaciones, China se convertirá en un mercado importante para otros países – lo que a su vez redundará en beneficios para el desarrollo de otros países. Durante la crisis financiera asiática de 1997, la estabilidad del Renminbi desempeñó un papel significativo en el esfuerzo de la región por salir del aprieto económico. Además, las sólidas importaciones de China después de la crisis también contribuyeron a la recuperación regional.

“No nos preocupa el acelerado aumento de las importaciones porque tenemos cuantiosas reservas de divisas,” recordó Lu. “Si es necesario, procuraremos seguir aumentándolas,” añadió.

Balanza comercial

No es fácil predecir si China mantendrá un superávit comercial o sufrirá un déficit. El país se ha abocado a un período de reforma acelerada de su sistema comercial desde su acceso formal a la OMC a fines de 2001.

Muchos economistas han pronosticado que las importaciones de China aumentarían en un notable margen, hasta el punto de superar el volumen de sus exportaciones. Su estimado se basa en el hecho de que China ha rebajado sustancialmente sus aranceles, ha impuesto un estricto control a medidas no arancelarias como la regulación de las cuotas de importaciones, y abrió aún más la actividad comercial en el sector de servicios. Si bien es cierto que estas medidas han conducido a aumentos sensibles en las importaciones, pero de hecho las exportaciones de China crecieron rápidamente en 2002 en medio de una rápida elevación de las importaciones. El país alcanzó $30.400 millones en superávit comercial ese año.

China confía en que transcurridos cinco años después de su acceso a la OMC, logrará reducir ciertas cantidades de aranceles y controles de cuotas cada año, a la vez que abre el comercio en la esfera de servicios, en sectores tales como la actividad bancaria y las telecomunicaciones. Desde principios de este año, las importaciones han crecido más rápidamente que las exportaciones, mientras que el superávit comercial decreció hasta $4.500 millones en el primer semestre. Se augura que el crecimiento de las importaciones para este año sea 9 puntos porcentuales más alto que el de las exportaciones. Si se mantiene esta tendencia, China alcanzaría un equilibrio comercial en uno a dos años.

Zhou Xiaochuan, presidente del Banco Popular de China, banco central del país, explicó que el gobierno chino no se prepone alcanzar un alto superávit comercial, ni un aumento excesivamente rápido de la reserva de divisas, aunque las cuentas corrientes deben seguir siendo equilibradas en su conjunto. Agregó que tomando en cuenta las pequeñas reservas con que contó China en los años 90, el país necesita acumular reservas hasta que las mismas compensen los niveles de importaciones y deuda externa. Dado el considerable nivel alcanzado por las reservas, China no tiene ninguna necesidad de buscar un alto crecimiento en las mismas en la actualidad.

Opiniones de expertos

Li Yushi, subdirector del Instituto Chino de Comercio Internacional y Cooperación Económica, subordinado al Ministerio de Comercio, dijo que las importaciones tienen un papel más importante que las exportaciones en cuanto a conducir el desarrollo de la economía china. Añadió asimismo que la importación de maquinarias avanzadas del extranjero se revertirá en un aumento de la estructura industrial, de la productividad y en la reducción de costes de producción. En cierto sentido, la importación de maquinarias debe traer a China más ventajas económicas prácticas que si invierte en activos financieros extranjeros.

Además, el aumento de las importaciones resulta provechoso para consumir la enorme reserva de divisas de China, aseveró Li, lo que a su vez haría disminuir la presión de la comunidad internacional para que China revalúe el RMB. En palabras del alto funcionario, China debe aumentar las importaciones de maquinarias en lugar de colocar sus divisas en mercados de valores de ultramar o depositarlas en bancos extranjeros, porque ello se traduciría en una enorme fuerza impulsora para el desarrollo a largo plazo de la economía del país.

“La cuestión clave que hoy encara China es regular correctamente la proporción de productos de importación,” indicó Li.

Tras llamar la atención sobre el hecho de que el aumento en las importaciones marginales resulta inevitable después del cumplimiento de los compromisos con la OMC, Li sometió una propuesta al Consejo de Estado, en la cual sugirió que se otorgue prioridad a la adquisición de maquinarias hechas en el extranjero, así como a los bienes de capital no renovables. A su juicio, la búsqueda a ciegas de importación de tecnologías y equipos avanzados causaría no sólo una pérdida de recursos en divisas, sino que también conduciría a una situación en la cual las “máquinas desplazarían a la mano de obra,” empeorando la ya delicada situación del empleo en China.

A la vez que cumple lo pactado con la OMC, el gobierno chino reducirá aún más los aranceles y las medidas no arancelarias para controlar la proporción de importaciones. Los impuestos serían un medio óptimo para la macro-regulación de las importaciones chinas. En tal sentido, Li sugirió que China siga el modelo de otros países para substituir el impuesto vinculado a la importación por el impuesto sobre el consumo. Además, China debe también restaurar la política impositiva preferencial sobre las importaciones de equipos de maquinaria, que fue suprimida en 2002, con el fin de promover el aumento de la estructura industrial del país.

Actualmente, los bienes de capital acaparan el 80 por ciento de las importaciones de China, mientras que los bienes de consumo constituyen menos del 20 por ciento. “Es una proporción racional,” indicó Li.

Debe incrementarse la proporción de bienes de capital en las importaciones por medio de impuestos, sugirió. “Si se alcanza un 85 por ciento, tal margen desempeñará un mayor papel en la promoción de la economía de China,” dijo.

Una mayor cantidad de importaciones disminuiría las presiones a favor de una nueva evaluación del RMB, aseguró Zhang Shuguang, del Instituto de Estudios sobre Economía Tianze de Beijing. El incremento en el valor del RMB debilitaría directamente la ventaja competitiva de la industria fabril de China y disminuiría la capacidad del país para atraer inversión extranjera, expresó el estudioso. Como destacado comerciante, China podía mejorar la calidad de su economía a través de las importaciones. Zhang estimó que podría ser una buena opción que China aumente sus reservas comprando algunos recursos básicos en ultramar. El rápido aumento en las importaciones en el primer semestre de este año contribuyó al mantenimiento del equilibrio comercial y a la estabilidad del cambio del RMB, observó.

Yao Jingyuan, principal economista de la Administración Nacional de Estadística, consideró que el alto crecimiento de las importaciones ha contribuido en buena medida a la recuperación de la economía mundial. Según su parecer, los índices de crecimiento de las importaciones que China ha hecho desde sus socios comerciales principales en los primeros seis meses sobrepasaron el 30 por ciento. De éstas, las importaciones de Japón, la República de Corea y los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA) crecieron en más de un 50 por ciento, respectivamente, y las adquiridas en Estados Unidos rebasaron el 39,9 por ciento.