--Adquirir conocimientos, comprender políticas
y preparar al personal clerical
por Feng Jianhua
Ubicada
en las afueras septentrionales de la ciudad de Urumqi, capital de
la región autónoma uigur de Xinjiang, la Escuela Islámica
de Xinjiang se dedica a preparar a estudiantes de la región
que cuentan con un nivel medio de conocimientos islámicos.
Apenas se entra en la escuela, se puede ver un gran edificio de
enseñanza con paredes blancas, detrás de una pequeña
plaza cubierta de césped. En el centro de la plaza, hay un
gran manantial artificial. Los estudiantes, de 20 a 70 años
de edad y enfundados en túnica y gorro blanco, conversan
alrededor del manantial disfrutando del receso entre clases. De
vez en cuando, grupos de estudiantes estallan en carcajadas alegres.
Abizi Niyazi, responsable de la escuela, dijo que en Xinjiang
hay 10 millones de campesinos y pastores uigures que creen en el
islamismo, lo que implica el 56,3% de la población total
de la región. Con 23.000 sitios para prácticas religiosas,
20.000 profesores y empleados y 80 organizaciones correspondientes,
en Xinjinag florecen las actividades religiosas.
El Gobierno chino ha puesto en práctica tradicionalmente
la política de libertad de creencia religiosa y ha apoyado
al personal clerical en sus actividades religiosas saludables y
beneficiosas en diversas formas. En 1998 el gobierno invirtió
37,2 millones de yuanes para construir la Escuela Islámica
de Xinjiang (5,2 millones de los cuales se utilizaron para el establecimiento
de su subsidiaria en la prefectura de Kashi). La fundación
de la escuela tiene como objetivo satisfacer aún más
las necesidades de los creyentes en la educación religiosa
y el dominio de los conocimientos políticos, científicos
y culturales.
Sobre un área de 6,8 hectáreas, la escuela cuenta
con un edificio de enseñanza y administración, una
mezquita, un salón polivalente, un dormitorio y una sala
especial de limpieza corporal, usada para el baño ritual
antes de rezar. Es la mayor base educacional religiosa en el noroeste
de China.
Desde su apertura en 2000, cada año la escuela ha impartido
10 cursos de formación, con 200 estudiantes cada uno, por
espacio de 20 días. Los estudiantes son en su mayoria educadores
religiosos. Además de esta escuela, existen muchas otras
de nivel superior y primario en Xinjiang.
El gobierno financia todos los gastos de los estudiantes en la
escuela, incluyendo la enseñanza, el alojamiento y la comida,
y el transporte. El Estado designa cuatro millones de yuanes para
cada curso.
Al decir de Abizi, al ser la mayoría de los creyentes islámicos
en Xinjiang campesinos y pastores que viven en las áreas
fronterizas, no tienen un antecendente de educación sólida
y su información resulta limitada. Esto ha creado las condiciones
para el levantamiento de los rumores de los separatistas y fuerzas
enemigas.
Según Abizi, desde que el Estado puso en práctica
su estrategia de desarrollo del oeste, algunos separatistas han
hecho correr rumores entre los musulmanes. Según ellos, la
estrategia tiene el propósito de sacar los recursos naturales
de Xinjiang para el interior del país y el proyecto de conducción
del gas del oeste al este sirve para mejorar la vida de otros chinos
a expensas de los habitantes de Xinjiang.
A fin de combatir estos rumores, la escuela auspició discusiones
públicas. Muchos estudiantes han comprendido el significado
de la estrategia de desarrollo del oeste y la naturaleza aviesa
de los extremistas. Un estudiante expresó que al regresar
a casa, se dedicará con mayor esfuerzo al desarrollo de las
regiones occidentales.
Un estudiante uigur afirmó que en la escuela ha aprendido
conocimientos científicos y culturales y ha entendido de
manera completa las políticas religiosas del Estado y está
consciente de que la unidad nacional es importante para la mejora
de su vida.
Abizi manifestó que muchos estudiantes se han brindado
de voluntarios para dar conferencias al volver a casa, y sus discursos
han atraído a mucha gente. Algunos musulmanes acudieron a
las conferencias en varias ocasiones desde lugares lejanos, en motocicleta
o en carretas tiradas por burros.
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