El nuevo mandato del cielo
 

Por Chen Wen

El 16 de octubre, China se elevó a donde sólo dos países habían estado al lanzar a un astronauta a la órbita e introducirlo en el libro de historia.

Yang Liwei, de 38 años, tocó tierra en Mongolia Interior 21 horas después de describir su órbita 14 veces alrededor de la Tierra a bordo de la nave espacial Shenzhou V. Así, China se convierte en el tercer país que envía a un astronauta al espacio después de Rusia y Estados Unidos.

En contraste de la fanfarria armada a favor de los lanzamientos de EE.UU y Rusia en el pasado, el despegue y aterrizaje del Shenzhou V no fueron transmitidos en vivo por la televisión.

"No creemos que la televisión en vivo tenga un efecto directo para el éxito de nuestro vuelo espacial. Lo que realmente nos interesa es trabajar bien en la organización del lanzamiento, hacer nuevos avances en lo tecnológico y lograr un buen control de la nave espacial, todo ello es la clave para asegurar un pleno éxito a la misión", explicó Xie Mingbao, Director de la Oficina China de Ingeniería Espacial Tripulada, en la conferencia de prensa ofrecida en Beijing el 16 de octubre.

Tal vez pudiera no haber habido un desfile triunfal para aclamar a Yang Liwei en su retorno del cielo, pero su hazaña ha sentado un mojón considerable y el mundo ha tomado nota del éxito de la tecnología china.

El USA Today dice: "El surgimiento de China añade un tercer socio de alas plenas a lo que ha sido principalmente la alianza EE.UU.-Rusia dictada por la muerte de las consideraciones diplomáticas hace tiempo". Y el BBC señala: "Con esta misión, China ha dado un paso audaz y patentizado sus intenciones espaciales en momentos en que el esfuerzo espacial de EE.UU. se topa con serios problemas, y el programa de Rusia está en declinación".

El Secretario General de la ONU, Kofi Annan, envió sus mejores votos a China, expresando: "Debido a que la exploración del espacio no conoce fronteras nacionales, la misión del Shenzhou V es un paso dado adelante por toda la humanidad".

En el último cuatrienio, China lanzó cuatro naves espaciales Shenzhou, como preparativos para la quinta, una misión tripulada, y es de esperar que el Shenzhou VI despegará dentro de uno o dos años.

Xie dijo que el Gobierno chino ha asignado 18.000 millones de yuanes (US$2.200 millones) para su programa de vuelos espaciales tripulados.

Además, el Shenzhou V llevó al espacio un símbolo de la paz, con semillas de cultivo de Taiwan para su uso en experimentos científicos.

"Hicimos esto porque es provechoso para los campesinos que viven en ambos lados del estrecho de Taiwan", dijo Xie en la conferencia.

El Shenzhou V ha sido comparado con frecuencia con las misiones del Soyus de Rusia y del Mercury y el Apollo de Estados Unidos. Xie reveló que la nave espacial de China ha sido construida sobre la base del éxito de dichos programas, pero que tiene sus peculiaridades propias. Dijo también que China no tiene plan para desarrollar transbordadores espaciales tal como ha hecho Estados Unidos.

En consideración de la exploración e investigación del espacio con trabajos peligrosos y expensivos, muchos científicos del mundo han formulado esperanzas de que esta nueva era de los viajes espaciales de China pueda contribuir al esfuerzo internacional. Xie comentó que China deberá dominar la tecnología de exploración del espacio exterior de manera independiente, "pero estamos dispuestos a cooperar con los países que nos traten con igualdad en términos de tecnología. Y siempre hemos estado buscando esta clase de cooperación".

Siendo el primer chino del espacio, Yang Liwei tenía buena compostura aunque no sin algo de perplejidad cuando caminaba hacia la multitud de residentes locales que le daban la bienvenida y hacia el personal de recuperación en Mongolia Interior en la mañana temprano del 16 de octubre.

"La nave espacial funcionó sin inconvenientes. Me siento muy bien. Siento orgullo por mi patria", dijo Yang después de su retorno.

Yang pasó la mayor parte del vuelo actualizando los datos de su condición, leyendo, y en el punto de la mitad de su recorrido para la misión blandió la bandera nacional de China y la bandera de las Naciones Unidas.