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--Se tira la línea ferroviaria y se le entra con la
manga al codo a problemas como las mesetas congeladas y la falta
de oxígeno, a la vez que se protege el medio ambiente
por LI JIANG
El 26 de septiembre de 2002 quedó concluido uno de los proyectos
más difíciles del ferroviario de Qinghai al Tíbet,
el túnel de 1.686 metros de largo que pasa por tramos de
tierra en perenne estado de congelación (permafrost), a alturas
que frisan los 4.600 a 4.800 metros sobre el nivel del mar, en lo
que constituye un hito de este proyecto.
Al día siguiente, se terminó la sección principal
del puente de 1.390 m de largo N.° 1 sobre el Tuotuohe (río),
un afluente del río del Yangtsé, a 4.600 metros sobre
nivel del mar, con 307 días de antelación.
El proyecto avanza sin mayores dificultades, con una tasa de aceptación
de calidad del 100%.
Para el 14 de septiembre, la inversión acumulada en el proyecto
ferroviario superaba los 5.000 millones de yuanes.
Construcción progresiva
Considerado el ferrocarril a mayor altura en el mundo, el Qinghai-Tíbet
tiene las mayores mesetas y más extensos territorios congelados
a su paso. Muchos problemas, incluyendo la gélida temperatura,
la falta de oxígeno, la baja presión barométrica,
las escarpadas pendientes, la gran variación de temperaturas,
las tormentas de polvo y eléctricas, han estado presentes
durante la construcción.
Las máquinas que colocan carriles y puentes y los motores
de combustión interna, todos hechos en China, sólo
pueden trabajar en áreas con una pendiente inferior al 1,2%.
Su capacidad de trabajo se ha visto disminuida entre 40 a 50% en
la zona de Qinghai al Tíbet, ubicada a unos 4.000 metros
sobre el nivel del mar. Debido a la escasez de oxígeno, la
combustión escasa del combustible puede contaminar seriamente
el medio ambiente. El gradiente máximo para el ferrocarril
Qinghai-Tíbet es de 2% en medio de áreas continuas
y extensas. De ahí que la clave del trabajo exitoso descanse
en la solución de los problemas tecnológicos, pocas
veces vistos en la historia de la construcción ferroviaria
del mundo. Se imponía por tanto renovar las máquinas
y los motores de combustión interna.
Después de una investigación in situ y análisis
tecnológicos de la especialidad, el Grupo N.° 1 de la
Corporación de Construcción Ferroviaria de China ofreció
varias salidas. Los experimentos demostraron que las máquinas
renovadas pueden trabajar bien en una cuesta de 2,2% de inclinación,
con frenos en buenas condiciones y baja contaminación resultante.
Desde el 29 de junio, trabajadores de la corporación han
colocado 3.000 metros de pistas ferroviarias y han construido un
promedio de 3,5 aberturas de puentes diarias, llegando al récord
de 6.575 metros de pistas y de 6,5 aberturas de puente en un día,
trabajando a la misma velocidad que en los llanos. Planean acabar
110 kilómetros antes de finales de este año. El proyecto
será suspendido durante el invierno debido al frío
extremo.
Comienza tendido en tierra congelada
La sección de Golmud a Lhasa deberá pasar sobre 550
kilómetros de terreno congelado, una dificultad tecnológica
mundial. El académico Cheng Guodong de la Academia de Ciencias
de China, y experto en tierra congelada, dice: "La construcción
ferroviaria de Qinghai al Tíbet depende del terraplén,
que a su vez depende totalmente de la tecnología para el
procesamiento de la tierra congelada". El permafrost ejerce
una influencia significativa en la construcción ferroviaria.
En invierno, la tierra congelada se dilata cuando bajan las temperaturas,
al igual que el hielo, y al extenderse, levanta la capa del terraplén
y la línea ferroviaria. En verano, la tierra congelada se
contrae, haciendo que bajen el terraplén y la pista, creando
fango a su alrededor, lo cual afecta el tránsito de los trenes.
De acuerdo con Cheng, el permafrost en países como Canadá
y Rusia obedece a las altas latitudes, mientras en China se debe
a la altura del terreno.
Los expertos chinos han estado estudiando la tecnología
de construcción ferroviaria en una base de tierra congelada
por 40 años. La empresa de la construcción ha establecido
cinco secciones experimentales de construcción y ha obtenido
datos valiosos al respecto.
El Instituto de Examen y Diseño N.° 1 del Ministerio
de Ferrocarriles se encargó del trabajo pertinente en el
tramo Qinghai-Tíbet. Su director, Lin Lansheng, asegura:
"Podemos ofrecer soluciones a cualquier problema de terreno
congelado, siempre y cuando identifiquemos sus peculiaridades".
Por ejemplo, el túnel de Fenghuoshan, a 4.905 metros sobre
el nivel del mar, es el túnel más alto en meseta,
con la sección más larga de tierra congelada del mundo,
y está rodeado por un horizonte de permafrost. El efecto
del calor que emana de la construcción afecta grandemente
las áreas congeladas del túnel, lo cual conduce al
derretimiento de los glaciares subterráneos. De tal suerte,
se impone disminuir las temperaturas durante la excavación
del túnel, para proteger la capa congelada, y se precisa
elevarlas durante la colocación de capas protectoras en el
túnel, de modo que se pueda consolidar el concreto. Ésta
es la mayor dificultad al construir sobre una base de permafrost.
Tras mucho estudio, el grupo ferroviario resolvió estas dificultades.
La protección ecológica
Más de 300 kilómetros del ferrocarril de Qinghai
a Tíbet cruzarán por dos reservas naturales: la de
Sanjiangyuan y la de Hoh Xil. El ambiente ecológico único
en esta área alta, frígida y carente de oxígeno
es primitivo pero frágil y difícil de recuperar una
vez destruido, razón por la cual la protección ecológica
se convierte en centro de la atención del mundo.
Lu Chunfang, jefe de la Oficina de Dirección del Proyecto
Ferroviario Qinghai-Tíbet, asegura que habrá un presupuesto
de 1.200 millones de yuanes para proteger el entorno ecológico
a lo largo de la línea. Este ha sido un esfuerzo sin precedentes
en la historia ferroviaria de China, como parte del cual se cuenta
por primera vez con un sistema de supervisión. La oficina
confiará a terceras partes el control de la protección
del medio ambiente durante la construcción del proyecto.
El departamento de tierra y recursos ha limitado la excavación
de hoyos, para reducir al mínimo la destrucción de
la vegetación.
Los trabajadores ferroviarios protegen conscientemente el entorno
ecológico en la meseta. Se acarreó tierra desde las
provincias de Shanxi y de Shaanxi para plantar árboles y
flores. En las obras del río Yangtsé, el Grupo N.°
3 de la Corporación de Construcción Ferroviaria de
China ha adoptado medidas al respecto, incluyendo un proceso de
sedimentación secundaria con el fango producido por los pilotes
sostenedores. Queda además prohibido el drenaje de agua sin
procesar hacia el río Yangtsé," explica Shen
Yong, jefe de la corporación. “El agua en tanques de
sedimentación se puede utilizar para construir terraplenes
y para humedecer los caminos. Se utilizarán diversos desperdicios
para debe llenar y emparejar los hoyos averiados. Es un principio
general aceptado por todos aquí para proteger la vegetación
y no interrumpir la vida de la fauna salvaje," añade.
El Grupo N.° 12 de la Corporación de Construcción
Ferroviaria de China trabaja en la reserva natural de Hoh Xil, donde
se han tomado medidas eficaces para proteger la vegetación
desde el primer día.
El área de Qingshuihe es una fuente suministradora de piedra
de alta calidad, que se puede utilizar en la construcción.
Para evitar que las explosiones espanten a los animales se han alejado
los hoyos proveedores de piedra a distancias de hasta 60 km de distancia,
lo que encarece el proyecto en unos 24 millones de yuanes más
para los 1.200 millones de metros cúbicos de piedra necesarios.
Sin embargo, los responsables de la obra afirman que resulta preferible
aumentar el gasto de acarreo que destruir la belleza del lugar.
En junio, los antílopes tibetanos suelen pasar por las obras,
dirigiéndose hacia el lago Zonag Co, en Hoh Xil, donde paren.
Para la ocasión de este año, los trabajadores suspendieron
la construcción por cuatro días, de modo que los antílopes
no se asustaran. A partir del 20 de junio, más de 20.000
antílopes pasaron por el sitio y tuvieron igual cantidad
de cachorros.
Zeng Peiyan, ministro de la Comisión Estatal de Planificación
del Desarrollo considera que los "animales salvajes son los
anfitriones aquí y nosotros sólo sus huéspedes.
Debemos adaptarnos a su conveniencia". Las secciones del ferrocarril
con Hoh Xil y otras reservas naturales se diseñan de modo
que no impidan la actividad de la fauna. Por ello no resulta extraño
que se hayan construido 25 puentes para el paso de animales entre
Golmud y Tanggulashan (montaña), según sus hábitos
y tipo de migración.
Las áreas y fechas de construcción se ajustaron para
asegurar la vida, la migración y la procreación de
los animales.
Solucionando el problema de la falta de oxígeno
Se tenderán unos 960 kilómetros de pistas ferroviarias
a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, con el punto
más alto a 5.072 metros.
El contenido de oxígeno en el aire de 4.700 metros a 4.900
metros sobre nivel del mar es de apenas 45 a 47% el existente al
nivel del mar. Los que no están acostumbrados sienten que
les falta la respiración, se marean, les duele la cabeza,
les asalta una sensación de debilidad en los miembros y no
pueden dormir de noche. Lo más grave puede ser una hidrocefalia
o un edema pulmonar. La construcción en la meseta es un desafío
a los límites fisiológicos humanos, razón que
ha llevado al Ministerio de Ferrocarriles a concentrarse en la salud
de los trabajadores.
Más de 240.000 trabajadores trabajan actualmente en zonas
despobladas y áreas congeladas, a 4.500 metros sobre el nivel
del mar, en las montañas Kunlun y Tanggula, pero apenas se
les ve, ocultos casi siempre en máquinas perforadoras y camiones
especiales. La construcción de este proyecto será
terminada sobre todo por las máquinas, de las que hay casi
6.000 unidades utilizadas para reducir la intensidad del trabajo
humano.
Las diversas entidades de la construcción del proyecto adoptan
medidas efectivas para solucionar el problema de la escasez de oxígeno.
En el túnel de la montaña Kunlun, los trabajadores
trabajan con cilindros de oxígeno de cuatro kilogramos de
peso en sus espaldas. Uno de ellos considera que " los cilindros
de oxígeno pueden ayudar. Al trabajar así mantenemos
la salud".
Para proteger la salud de los trabajadores, el Grupo N.° 5
de la Corporación de Construcción Ferroviaria de China
exige a sus operarios trabajar en turnos de cuatro horas, suministra
suficiente oxígeno al túnel y examina la calidad del
aire regularmente. Se ha establecido un centro de emergencia cerca
de la entrada del túnel, y los dormitorios de los trabajadores
cuentan con cilindros de oxígeno.
Las pruebas físicas para los trabajadores tienen lugar cada
tres meses, y se envía los pacientes a Golmud para el tratamiento
médico. Existe asimismo un sistema de tratamiento médico
integral a lo largo del ferrocarril de Qinghai-Tíbet. Actualmente,
hay 344 doctores visitando las obras, donde pueden dar tratamiento
de emergencia y enviar a los pacientes seriamente enfermos a los
hospitales en Golmud o Lhasa. Los pacientes pueden ser tratados
con eficacia en un plazo de dos horas. Nadie ha muerto de enfermedad
en la meseta.
Antecedentes: La segunda frase del proyecto ferroviario
de Qinghai-Tíbet
La construcción de la segunda frase del proyecto ferroviario,
es decir la sección de Golmud-Lhasa, fue una atinada decisión
estratégica tomada por el Gobierno chino el 8 de febrero
de 2001. Esta sección tiene 1.118 kilómetros de largo,
con 564 kilómetros en la provincia de Qinghai y 554 en la
región autónoma de Tíbet, principalmente en
las áreas de gran altura. La inversión total deberá
rondar los 26.210 millones de yuanes. Se planea su conclusión
en un plazo de seis años.
El proyecto comenzó el 29 de junio de 2001. Durante el primer
año, se asignaron 2.400 millones de yuanes a esta obra, en
la cual la empresa de la construcción terminó 14,78
millones de metros cúbicos de terraplén, 19.912 metros
de puentes, 2.800 metros de túneles y 9.060 metros de alcantarillas.
El 29 de junio de 2002 fue el día en que se comenzó
a colocar los raíles del ferrocarril de Nanshankou, en Golmud,
fecha que marcó un paso de avance inicial en el proyecto
desde sus comienzos un año atrás.
Ese año, el proyecto entró en una etapa decisiva
y difícil por partes iguales. Puesto que debe terminarse
en el plazo de seis años, se está construyendo de
norte a sur en tres porciones: de Golmud a Wangkun, de Wangkun a
Amdo, y de Amdo a Lhasa. La empresa de la construcción comenzó
a colocar raíles en la tierra congelada de Wangkun a Tanggulashan
en 2002, concentrando sus esfuerzos en el tramo de Wangkun a Qamar
(río) y las secciones de Golmud a Wangkun. El ferrocarril
cruzó por el río Xiushui en 2003 y el río Tongtian
en 2004. En 2005, quedará totalmente concluida la capa de
terraplén y se construirán las pistas ferroviarias
hasta Amdo. Para finales de 2006, se habrá terminado el trabajo
de tendido de líneas y todo el proyecto antes del 1º
de julio de 2007.
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