por Zhang Zhiping
En el comunicado de octubre del Comité Central del Partido
Comunista de China (PCCh), Beijing identificó una serie de
desequilibrios existentes hoy en China, los cuales mantienen a gran
número de habitantes del país al margen de los beneficios
que se han cosechado con la implantación de la reforma. Aquí
están algunos ejemplos:
El desequilibrio entre el desarrollo rural y urbano
Mientras
que 40 por ciento de los ingresos de los campesinos se dan en forma
de activos materiales, y que 20 por ciento de los mismos se deben
utilizar en fertilizantes y pesticidas, los ingresos disponibles
anuales promedios para los granjeros son inferiores a los 1.000
yuanes ($120,77). Como contraste, los residentes urbanos no necesitan
gastar dinero en materiales de producción y gozan además
de subsidio médico y de paro.
Qiu Xiaohua, subdirector de la Administración Estatal de
Estadística (AEE), afirma que la renta de residentes urbanos
posiblemente supera en seis veces la de los residentes rurales,
pero en la mayoría de los demás países, los
primeros ganan 50 por ciento más que los segundos.
En los apartados de ingresos, educación, atención
médica, asistencia social, las políticas para residentes
urbanos y los campesinos divergen totalmente. Aunque la economía
rural ha avanzado a saltos en años recientes, no hay modo
de que se pueda comparar con la economía urbana, que se ha
desarrollado a un ritmo aún más acelerado. La disparidad
entre las zonas rurales y urbanas sigue ensanchándose.
El desequilibrio en el desarrollo regional
Según cifras de la AEE, la disparidad entre las regiones
orientales, occidentales y centrales se ha estado ampliando en los
pasados 20 años. De 1979 a 2001, el 57,8 por ciento del PIB
nacional provino de la región oriental, en comparación
con el 27,9 por ciento aportado por la región central, y
el 14,3 por ciento de la región occidental. Por otra parte,
la región occidental está aportando una proporción
cada vez más pequeña del PIB de China, mientras que
el este ha aumentado su cuota de manera continuada. De enero a septiembre
de 2002, los índices de desarrollo económico en las
regiones del este, central y occidental fueron de 10,74, 9,68 y
9,94 por ciento, respectivamente.
Entre las 10 provincias más ricas (regiones autónomas,
municipios), nueve están en el este. Las 10 últimas
provincias de la lista se encuentran sobre todo en la región
central y occidental. La mayor disparidad regional se da en el desarrollo
económico y científico y tecnológico. En 1991,
el PIB per cápita de la región del este fue de 1,86
veces el de la región occidental. En 2001, la disparidad
se incrementó en 2,44 veces. El PIB per cápita de
Shanghai, que quedó en primer lugar, fue 12,9 veces el de
la provincia de Guizhou, que registró la cifra más
baja.
La educación es otro indicador de la mencionada brecha.
Los costos medios en educación para los residentes en áreas
del este fueron de más de 200 yuanes ($24,15), comparados
con 100 yuanes ($12,08) como promedio en las áreas centrales
y occidentales.
Desequilibrio en el desarrollo social: la salud pública
Los gastos por atención médica, que suelen implicar
de 5 a 7 por ciento del PIB en los países desarrollados,
son de menos del 2 por ciento en China. El gasto en empresas de
salud pública es de apenas 10 por ciento del presupuesto
médico total del gobierno. El índice de crecimiento
de China en sus empresas médicas y de salud ha sido más
lento que el de la economía y de los gastos financieros.
La principal fuente de capital para la salud pública son
las arcas estatales. El lento desarrollo de las empresas de salud
pública de China tiene mucho que ver con la escasa ayuda
financiera. Aunque el gasto público total en salud ha aumentado
de forma notable durante los 20 años pasados, el mismo no
ha se mantenido a la altura de la cada vez más desarrollada
economía y la demanda pública.
El desarrollo de las empresas de salud pública ha quedado
a la zaga con respecto a muchos otros sectores públicos,
y en cierta medida incluso ha retrocedido. De 1996 a 1999, el número
de establecimientos para el control epidémico disminuyó
en 146, en tanto el número de hospitales municipales y condales
cayó en 2.178.
Otro problema alarmante es el desarrollo desequilibrado de recursos
médicos. La población rural, que constituye hasta
un 70 por ciento de la población total, recibe solamente
el 47,7 por ciento de los recursos médicos. La disparidad
regional es otro dolor de cabeza. Antes de fines de 2000, la cantidad
de recursos médicos asignados a cada 1.000 personas en Shanghai
duplicaba el total destinado a la provincia de Guizhou.
En 2000, según los parámetros de distribución
justa de recursos médicos de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), China ocupaba la cuarta posición desde
el último lugar entre 191 países miembros.
Desequilibrio en el desarrollo social: la educación
Educación obligatoria: La región
del este hizo su mejor esfuerzo por universalizar la educación
obligatoria, y la región occidental quedó de última
en este sentido. En 1998, el porcentaje de estudiantes primarios
que entraron en escuelas secundarias fue de 10,28 puntos porcentuales
menos en la región occidental que en la región oriental.
Analfabetismo: En 1997, la región occidental
superaba en 12,61 puntos porcentuales a la oriental en cuanto a
la cantidad de analfabetos y semianalfabetos entre la población
mayor de 15 años, mientras que la región occidental
contaba con 13,42 puntos porcentuales más que la región
central en este respecto.
Educación superior: El número de
estudiantes por cada 10.000 residentes es un indicador importante
para conocer el nivel de desarrollo educacional de una región.
En 1997, había 31,79 estudiantes por cada 10.000 residentes
en la región oriental, mientras que en las regiones centrales
y occidentales había solamente 22,82 y 20,38, respectivamente.
Había 483 centros de educación superior en la región
del este, para un 47,4 por ciento del total en toda la nación,
mientras que los números en las regiones centrales y occidentales
eran de 334 (32,7 por ciento) y 203 (19,9 por ciento), respectivamente.
La presión del desempleo
De 2001 a 2005, China debe tener un aumento medio anual de 8 millones
de ciudadanos en edad laboral. Actualmente, hay alrededor de 24
millones de personas necesitadas de empleo en las áreas urbanas.
En años recientes, la situación de los trabajadores
desplazados se ha tornado más acuciante en las áreas
urbanas, según se profundizan la reforma económica
y el ajuste de la estructura. El número registrado de parados
urbanos aumentó de 5,2 millones en 1995 a 7,95 millones para
el primer semestre de 2003. El índice de desempleo registrado
en el primer semestre de 2003 fue de 4,2 por ciento, 1,2 puntos
porcentuales más que en 1999.
A causa del brote del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave
(SRAG), el número de parados aumentó en 2 millones.
Crece asimismo la cantidad de graduados universitarios que no pueden
ser empleados y los trabajadores excedentes. Se pronostica que el
índice de desempleo urbano este año alcanzará
el 7 por ciento. Se incrementa de forma gradual el índice
de desempleo entre la gente joven. Se calcula que en los 10 años
próximos, 220 millones de jóvenes se incorporarán
al mercado laboral. En 1999, las universidades chinas ampliaron
sus matrículas en un gran margen.
Cuatro años más tarde, o sea, este año, el
número de graduados universitarios ha aumentado en un 46
por ciento sobre bases anuales, hasta llegar a 2,12 millones - el
doble de 1998. El 6 de julio, el Ministerio de Educación
anunció que solamente poco más de la mitad de los
nuevos graduados había encontrado trabajo.
Li Shouxin, director del departamento de Desarrollo Social de la
Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma, pronosticó
que para 2004 habrá 2,6 millones de graduados, cifra que
llegará a 3,2 millones en 2005.
Suponiendo que 70 por ciento de los graduados puedan encontrar
trabajo pronto después de graduarse, quedarían 800.000
y 1 millón de graduados sin empleos en 2004 y 2005, respectivamente.
Antes de 2010, se espera que el número de graduados universitarios
supere los 3,5 millones. |