China precisa equilibrar el desarrollo económico
y el empleo completo, según Zhang Xiaojian, viceministro
de Trabajo y Seguridad Social, en una entrevista reciente con los
reporteros de Perspectiva Semanal.
Por TANG MIN y ZHANG WEI
Este año, por primera vez, China se ha fijado la meta de
crear oportunidades de trabajo para más de ocho millones
de personas en paro y mantener el índice de desempleo registrado
en las ciudades en aproximadamente 4,5 por ciento. En la recién
concluida conferencia nacional sobre el empleo, el Gobierno Central
prometió no escatimar esfuerzos para alcanzar este objetivo,
para lo cual ha previsto examinar a escala nacional el trabajo en
ese respecto, a finales de octubre.
El incremento de los “ingresos de los campesinos y del nivel
de empleo son dos prioridades del Gobierno Central,” dice
Zhang Xiaojian, viceministro de Trabajo y Seguridad Social. “El
dinero ganado por los trabajadores rurales redundantes que trabajan
en las ciudades constituye más del 50 por ciento de los ingresos
totales de los granjeros. Si tomamos este factor en consideración,
veremos cuán agudo se torna el problema del empleo”.
La urgencia de una solución
China tiene una población enorme, y su oferta de mano de
obra supera con creces la demanda. Por lo tanto, resulta un imperativo
coordinar el desarrollo económico y el empleo total.
Desde
1998, han sido despedidos 27,8 millones de trabajadores de las empresas
estatales (EE), pero solamente 60 a 70 por ciento de estas personas
han encontrado nuevos trabajos. En las áreas rurales, 30
por ciento de los 500 millones de trabajadores son redundantes,
y tienen que buscar trabajos en las áreas urbanas. A esta
desventajosa correlación se agrega cada año un millón
de nuevos trabajadores, particularmente recién graduados
universitarios, lo que implica una mayor presión sobre el
empleo. El acelerado desarrollo económico de China ha creado
numerosas oportunidades de trabajo, pero su ritmo no marcha parejo
al notable aumento de la masa laboral. Según se incrementa
la población, China hará frente a más presión
en este respecto, y la situación durará de 20 a 30
años antes de que el nivel demográfico comience a
descender tras alcanzar un pico de alrededor de 1.500 millones de
habitantes. Este año, hay 24 millones de personas necesitadas
de empleo, incluyendo a 10 millones de trabajadores recién
agregados, seis millones de trabajadores despedidos de las EE y
de las empresas colectivas, y ocho millones de parados registrados.
Si se calcula un desarrollo económico nacional de 7 a 8 por
ciento, el país sólo puede crear, teóricamente,
10 millones de oportunidades de trabajo, lo que deja a 14 millones
de personas sin trabajo. La situación es más severa
si se toma en consideración a quienes buscan empleo en las
áreas rurales, y el número creciente de graduados
universitarios, como consecuencia de una ampliación de la
matrícula de nivel superior, así como el contexto
de la reestructuración económica global.
China, indica Zhang, debe solucionar los tres
aspectos siguientes para debilitar la presión sobre el empleo:
* Reemplear a trabajadores despedidos. En los últimos cinco
años, más de 18,5 millones de trabajadores desplazados
han encontrado nuevos puestos, lo que ha impulsado en buena medida
el ajuste estratégico de la economía nacional. El
número de empleados de las EE ha caído del pico de
75 millones a 44 millones. Con el incremento de la reestructuración
económica y la profundización de la reforma de las
EE, se despedirá a más trabajadores, cuyo reempleo
será un problema de mayor peso.
* Eliminación de la contradicción entre el empleo
de los graduados universitarios y la ampliación de la matrícula
universitaria. El alto índice de desempleo entre los graduados
de la universidad obedece a una carencia de canales de información
entre el mercado y los buscadores de empleo, así como a la
divergencia entre los estudios escogidos por los estudiantes y la
necesidad del mercado. Por lo tanto, se requieren esfuerzos para
ajustar el programa de estudios de las universidades a la luz de
la demanda del mercado. El empleo de los graduados no es simplemente
un asunto particular de los mismos, sino también de toda
la sociedad. Si no se maneja con sabiduría el tema, decaerá
la confianza del público en la inversión educativa,
lo que, a su vez, podría obstaculizar la puesta en práctica
de la estrategia nacional para incrementar el nivel educativo de
todo el pueblo.
* Encauzar a los trabajadores rurales redundantes hacia sectores
no-agrícolas. Actualmente, entre 40 a 60 por ciento del total
de ingresos de los granjeros provienen de los campesinos sin trabajo
en las parcelas que han pasado a laborar en zonas urbanas. Se espera
que esta cifra se eleve en los próximos años. La transformación
a gran escala de los trabajadores rurales agregará una carga
laboral para las ciudades, de acuerdo con el viceministro.
Clave del desarrollo socioeconómico
Al referirse a fórmulas que permitan disminuir la presión
en el empleo, el viceministro considera que es necesario fijar un
punto de partida apropiado y una meta estratégica que respondan
a la realidad y el desarrollo económico futuro.
La recién concluida conferencia nacional de trabajo sobre
el empleo pone la prioridad en la realidad del país, explica
Zhang. Este amplía el tema diciendo que el gobierno decretará
una política de empleo activa, creará un ambiente
favorable para el empleo, proporcionará servicios públicos
en este frente y controlará el índice de desempleo
dentro de un límite soportable para la sociedad. Se harán
esfuerzos también para reubicar a los trabajadores sobrantes
en las EE y prevenir despidos masivos. La subsistencia será
garantizada para quienes hayan perdido sus puestos. Se ofrecerán
adiestramiento y guías laborales para ayudar a reemplear
cuanto antes a los despedidos.
A la vez que se ponen en práctica todos los medios posibles
para incrementar la tasa de reempleo, el gobierno diseñará
una estrategia laboral a largo plazo, que implique un modo del desarrollo
económico y el desarrollo de recursos humanos, conjuntamente
con la puesta en práctica de políticas financieras,
impositivas y comerciales, y el establecimiento de proyectos de
construcción.
En los últimos años, añade Zhang, el crecimiento
de un punto porcentual en el PIB creó de 700.000 a 800.000
puestos de trabajo. Para lograr el desarrollo económico en
coordinación con el empleo completo de los trabajadores,
el crecimiento de un punto porcentual en el PIB debe crear por lo
menos de 1,5 a 2 millones de empleos.
A la vez que desarrolla las industrias de capitales y de tecnología
intensiva, para hacer frente a la competencia global y crear más
ganancias, China no debe descuidar el desarrollo de las empresas
de trabajo intensivo pequeñas y medianas. Pero se debe excluir
de este esfuerzo a las que resultan perjudiciales al medio ambiente,
como los casos de las plantas de cemento, de fertilizantes químicos,
de acero y de carbón.
Desde la conferencia nacional del trabajo del año pasado
sobre el empleo, los departamentos relacionados han emitido ocho
regulaciones y una docena de medidas sobre ingresos fiscales, concesión
de préstamos y la recaudación de pagos. Para julio,
todas las ciudades en el nivel prefectoral habían diseñado
medidas para poner en práctica las regulaciones.
El Gobierno Central ha aumentado la inversión en la creación
de empleos en años recientes. Sólo en el actual año
ha destinado 14.700 millones de yuanes ($1.780 millones) a este
fin, de los cuales 10.000 millones de yuanes ($1.210 millones) fueron
usados como subsidios de desempleo, 1.000 millones de yuanes ($120,77
millones) se asignaron en calidad de subsidios para los descuentos
de interés sobre préstamos de pequeñas sumas
a los parados, y 3.700 millones de yuanes ($446,86 millones) se
destinaron a servicios informativos sobre trabajo, el adiestramiento
para el reempleo y la Seguridad Social. El capital proporcionado
por las varias provincias, regiones autónomas y municipios
directamente subordinados al Gobierno Central ha alcanzado los 5.000
millones de yuanes ($603,86 millones).
El adiestramiento es fundamental
El adiestramiento sirve para promover el empleo y el reempleo por
partes iguales. Según el viceministro Zhang, el adiestramiento
laboral se divide en la actualidad en tres categorías: primero,
para quienes buscan puestos sin necesidad de especialización.
El adiestramiento se concentra en el concepto del empleo y los servicios
informativos relativos al conocimiento del puesto laboral. En segundo
lugar, el adiestramiento en habilidades requeridas por el mercado.
Tercero, el adiestramiento para quienes buscan abrir su negocio
por cuenta propia. Todo este proceso se complementa con pequeños
préstamos, consulta de asesores y ayuda del gobierno.
El Gobierno Central ha formulado una serie de nuevas políticas
preferenciales en la aplicación del fondo de reempleo, ayuda
del gobierno, reducción y exención de impuestos y
pequeños préstamos a las empresas pequeñas
establecidas por trabajadores desplazados.
En breve, la nación quedará sometida a una encuesta
sobre empleo, con el fin de examinar el trabajo y solicitar opiniones
de las masas.
En cuanto a la meta de mantener el índice de desempleo nacional
por debajo de 4,5 por ciento y crear trabajos para ocho millones
de personas desempleadas, el viceministro Zhang admite que algunas
regiones han obtenido logros notables en este sentido. “Esto
demuestra que la meta puede lograrse si ponemos en práctica
la política del gobierno, consolidamos la dirección
política, y hacemos nuestro trabajo de manera realista,”
concluye.
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