Ocho factores que afectan la tasa de desempleo

 

La tasa urbana de desempleo en China se ha incrementado hasta un 4,2 por ciento, desde un 3,1 por ciento a finales de 2001. Se espera que el número de desempleados para este año llegue a 24 millones -- pero sólo habrá 10 millones de nuevos empleos. La gravedad de la situación responde a ocho razones principales, según Lu Zhongyuan, director del departamento de Investigaciones Macroeconómicas del Centro de Investigaciones sobre el Desarrollo del Consejo de Estado, a saber:

1. Reforma de las Empresas Estatales (EE). Según se profundizan la reforma y la apertura, así crece la reñida competencia en el mercado. Muchas EE al borde de la bancarrota se ven obligadas a despedir a sus trabajadores. Según estadísticas, de 1998 a marzo de 2003, el número de trabajadores desplazados alcanzó los 27,5 millones.

2. Mejora de la estructura económica. Después de 20 años de acelerado desarrollo, desde el inicio de la reforma y la apertura, la economía del país ha entrado en una etapa caracterizada por el crecimiento estructural. Han quedado obsoletos los métodos materiales y dependientes del trabajo intensivo para el desarrollo económico. La mano de obra en la industria primaria está pasando a la industria secundaria, que, debido a nivel tecnológico creciente y a la producción costosa, muestra una capacidad inferior para absorber la mano de obra. Según la Administración Estatal de Estadística (AEE), cada punto porcentual del desarrollo económico creó 2,4 millones de nuevos empleos en los años 80. Desde los años 90, sin embargo, el número cayó a 700.000. Al desempleo causado por el progreso tecnológico y el crecimiento industrial se le llama desempleo estructural, cuyas víctimas principales suelen ser los trabajadores más viejos.

3. Presión demográfica. La enorme población del país afectará el desarrollo económico por un largo tiempo. Debido a este factor y al hecho de que la generación nacida durante la explosión demográfica de los años 60 y 70 ha entrado en una etapa de maduración cronológico-profesional, se necesitarán los esfuerzos de otra generación para lograr ralentizar el crecimiento poblacional para mediados de este siglo. Con una población tan enorme, la presión sobre el empleo no cesará en los próximos 20 a 30 años.

4. Opciones mutuas entre buscadores de empleo y patrones. En el curso de la opción mutua, lleva tiempo conseguir el trabajo que conviene a cada cual. La falta de información implica mayores dificultades y pérdida de tiempo para encontrar un trabajo.

5. Insatisfactoria implementación de las políticas de empleo del Estado. Para alentar el auto-empleo, el Gobierno Central ha formulado políticas preferenciales, de modo que los trabajadores desplazados busquen trabajo por su cuenta y funden sus propios negocios. Pero esta política no se ha puesto en ejecución debidamente, lo que ha creado dificultades en la procura del auto-empleo.

6. Concepto anticuado sobre empleo. Bajo la economía centralizada, las EE proporcionaban varias formas de bienestar y ventajas a sus empleados. Por ello, muchos trabajadores desplazados se muestran poco dispuestos a trabajar con negocios privados. Aunque la industria de servicios es capaz de absorber una cantidad enorme de mano de obra, son muchos los que aún piensan que el trabajo de servicios es inferior.

7. Impacto de la entrada de China a la OMC. A largo plazo, la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) ayudará a realzar la competitividad de las empresas. Pero a corto plazo, las industrias con pocas ventajas competitivas, como la agricultura, harán frente a desafíos, por lo cual disminuirá su capacidad de absorber mano de obra. Se precisa de la reestructuración industrial para solucionar el problema, pero se requiere tiempo para este empeño.

8. Emergencias. En los cinco años previos al brote del SRAG (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), la industria de servicios absorbía el 70 por ciento de la nueva mano de obra que surgía cada año. La epidemia, sin embargo, golpeó seriamente la industria, que necesitará de cierto tiempo para recuperarse.