Por XIAO
ZHOU
La necesidad de prestar mayor atención a un mayor acercamiento
entre China y Brasil quedó demostrada el pasado 5 de noviembre,
cuando representantes de ambos países coincidieron en el
Hotel Palacio de Beijing, donde tuvo lugar el seminario denominado
“Descripción de Brasil”.
La reunión se concentró en las interrogantes que
con respecto al país sudamericano pusieron sobre el tapete
varias compañías chinas, algunas de las cuales mantienen
negocios en Brasil, o al menos se interesan por operaciones futuras.
Edemar Cid Ferreira, presidente del Banco Santos, patrocinador
del seminario, dijo a Beijing Informa que su banco pondrá
en vigor un plan de internacionalización de 2003 a 2005,
de acuerdo con su estrategia global, y como parte del cual el primer
paso consistía en celebrar el mencionado seminario en Beijing.
Ferreira agregó que las empresas brasileñas tienen
al mercado chino como prioridad principal en términos de
su expansión de ultramar.
De enero a mayo de 2003, las exportaciones de Brasil a China alcanzaron
los $1.700 millones, para un 229,7 por ciento más con respecto
al año pasado, mientras que su superávit comercial
con China ascendió a $1.000 millones. Según estadísticas
recientes de la aduana china, las importaciones de China desde Brasil
sobrepasaron sus exportaciones de este año, debido en mayor
parte a la apertura adicional del mercado interior de China y su
rebaja de aranceles.
A partir de marzo de 2003, China se convirtió en el segundo
mayor destino para las exportaciones brasileñas, sobrepasando
a socios tradicionales de Brasil como Argentina, los Países
Bajos y Alemania. Al respecto, el embajador brasileño en
Beijing, Alfonso Celso de Ouro Preto, dijo a BI: “El acelerado
desarrollo de China ha beneficiado a Brasil”.
El embajador brasileño observó que el volumen comercial
entre Brasil y China es hoy el doble del existente entre Brasil
y Japón, que ha sido históricamente uno de los socios
más importantes del gigante sudamericano en Asia. El diplomático
también habló de los satélites de recursos
terrestres desarrollados en común por ambos países.
Previo al más reciente lanzamiento de este tipo, efectuado
el pasado mes de octubre, las partes habían colocado en órbita
su primer artefacto, el 1 de octubre de 1999. Aquella ocasión
constituyó, en palabras del ex Presidente chino Jiang Zemin,
un “ejemplo excelente” de la cooperación sur-sur,
recordó Ouro Preto.
Los dos países están desarrollando en conjunto un
tercer y cuarto satélites, añadió el embajador
Preto, para agregar que la cooperación bilateral en tecnología
espacial ha sido un gran éxito y tiene un futuro brillante.
El representante precisó que China y Brasil son países
en vías de desarrollo que comparten argumentos comunes en
muchos temas internacionales. “Tenemos posiciones similares
respecto a temas como Irak y Afganistán, así como
sobre el papel de Naciones Unidas,” expresó Ouro Preto.
Destacó especialmente la reunión ministerial de la
OMC en septiembre en Cancún, México, donde China y
Brasil se sumaron a otros países en vías de desarrollo
para salvaguardar sus intereses comunes, al dialogar con los países
desarrollados.
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