-- En los últimos años, las
áreas norteñas de China han sido azotadas frecuentemente
por tormentas de polvo y arena, fenómeno estrechamente relacionado
con el incremento de la desertización. En la actualidad,
las fuerzas de los sectores privado y público están
trabajando juntos para solucionar este problema.
por Luo Zhongyun
En las vastas zonas secas del norte y el noroeste de las regiones
autónomas de Mongolia Interior, Xinjiang y Ningxia y la provincia
de Gansu de China se ubican amplios desiertos. Debido al calentamiento
global y la actividad humana, la desertización se ha agravado
en estas regiones, convirtiéndolas en importante fuente de
las tormentas de arena ocurridas en los últimos años.
“Debido a la escasez de vegetación superficial, la
tierra no puede ser protegida adecuadamente, y cuando la arena y
la tierra quedan suspendidas en el aire, se produce una tormenta
de arena”, expresó Wang Tao, investigador de la Academia
de Ciencias de China. “Las tormentas de arena generan serios
problemas de invasión de tierra, causando la destrucción
de la vegetación, y agravando la desertización”.
Wang dijo que la desertización, un fenómeno que
conlleva la conversión de tierra en desierto, es causada
principalmente por la actividad humana perniciosa y las condiciones
ecológicas frágiles.
Situación grave
“A pesar de los esfuerzos regionales en el combate contra
la desertización, la situación general tiende a empeorar”,
afirmó Zhou Shengxian, Director de la Oficina Estatal de
Silvicultura (OES). La grave situación se refleja en tres
aspectos: El primero es la notable expansión de la desertización.
La superficie de los desiertos del país ha llegado a 1,74
millones de kilómetros cuadrados, para un 18,2% de la superficie
terrestre total del país. El segundo es el acelerado ritmo
de la desertización. A principios de los noventa, la desertización
devoró unos 2.460 kilómetros cuadrados de tierra cada
año, pero a fines de los años noventa, la cifra saltó
a 3.436 kilómetros cuadrados. El tercer aspecto es la enorme
pérdida causada por la desertización, que entraña
pérdidas económicas anuales de 54.000 millones de
yuanes.
Mongolia
Interior, que ha sufrido en mayor grado de este fenómeno,
cuenta con el 20% de las áreas desérticas nacionales.
La desertización ha devorado un 46% de las 88,04 hectáreas
de pastizales y está invadiendo 150.000 hectáreas
de tierras labradas de la región al año.
La desertización es causada principalmente por factores
naturales como la sequía, la escasa precipitación
y el viento fuerte, pero se ha agravado por el desarrollo y la construcción
irracionales del ser humano, principalmente en los siguientes tres
aspectos:
Primero, la explotación y la utilización irracionales
de los recursos hídricos y de tierra conducen a la degradación
y la desertización de pastizales. El número de ganado
en las zonas pastizales de China se ha incrementado de los 29 millones
en los años cincuenta a los 100 millones de hoy día.
Segundo, los pastizales están sufriendo del pastoreo excesivo.
En algunas áreas, los pastizales están alimentando
a más de tres veces el número de animales que podrían
soportar, resultando en una disminución de unos 6 millones
de hectáreas de pastizales y una reducción de 30 a
50% de la producción de hierba. Tercero, la excesiva explotación
de tierra ha afectado gravemente la vegetación. Sólo
en la Liga Ih Ju de Mongolia Interior, más de 2.000 kilómetros
cuadrados de pastizales convirtieron en desiertos debido a la excesiva
explotación de tierra entre los años sesenta y los
ochenta.
Lucha contra la desertización
Según Luo Bin, funcionario de la OES, China desarrollará
tres proyectos para combatir la desertización, a saber:
--Continuación de la cuarta etapa de los proyectos de las
franjas forestales protectoras en el nordeste, el norte y el noroeste
y los proyectos de control de arena en las zonas adyacentes de Beijing
y Tianjin;
-- Impulso al control de los desiertos a lo largo de los ríos
Yangtsé, Huahe y el río Amarillo, así como
del curso original río Amarillo. Se harán esfuerzos
enérgicos en el control de la desertización regional
en forma planificada, con el fin de mejorar el ambiente en estas
áreas y promover el desarrollo económico sostenible;
y
--Aceleramiento de los proyectos de tratamiento de las tierras
húmedas a lo largo de los ríos, los lagos y las zonas
litorales del sur de China.
Al
decir de Luo, mediante estos esfuerzos, China tratará de
controlar la expansión de los desiertos en 2010, reducir
las áreas desérticas gradualmente en 2030, controlar
todas las áreas desérticas en 2050, y construir finalmente
un sistema ecológico relativamente completo.
Se ha elaborado un plan a corto plazo para mejorar el ambiente
general de Xinjiang. Con la implementación de nueve proyectos
ecológicos, el plan traerá cambios sustanciales a
las condiciones ecológicas de la región. Hasta 2005,
la extensión de bosques en la región autónoma
alcanzará el 2,06% y unos 1,5 millones de hectáreas
de zonas desérticas serán tratadas, mientras que la
desertización y la salinización de los pastizales
quedarán bajo control.
Otro programa para combatir la desertización alrededor de
las dos zonas desérticas de Xinjiang ha sido presentado al
Gobierno Central para aprobación. El proyecto, de una inversión
de más 10.000 millones de yuanes, acelerará el tratamiento
ecológico del río Tarim con el fin de garantizar la
suficiente precipitación en su curso inferior y construir
franjas forestales protectoras entre las dos zonas desérticas.
Inversión no-gubernamental
Beijing y Tianjin, dos ciudades del norte de China, han sido azotadas
frecuentemente por las tormentas de arena en los últimos
años. En el presente, se aplica un proyecto de diez años
para el control de la arena y el viento. El proyecto, iniciado en
marzo de 2000 con una inversión total de 55.865 millones
de yuanes, abarca 458.000 kilómetros cuadrados de 75 distritos
de Beijing, Tianjin, Hebei, Shanxi y Mongolia Interior. Con el mismo
es esperado tratar la desertización y la erosión del
agua y el suelo en una superficie de 205.000 kilómetros cuadrados.
Con el fin a acelerar este proyecto, la OES y otros departamentos
relacionados elaboraron una política para estimular la participación
de los sectores no gubernamentales. Las empresas, las asociaciones,
las organizaciones y los individuos pueden contratar montañas
desérticas, tierras salinas y desérticas para plantar
árboles. Ellos pueden recibir subsidios del gobierno y obtener
certificados de derecho de forestación concernientes.
Investigación científica
Existe además un programa de investigación sobre
el proceso de desertización y su prevención en el
norte de China en la provincia de Gansu desde junio de 2002. A dicho
tenor se espera pronosticar la tendencia de la expansión
de los desiertos con cinco años de antelación.
Wang Tao, experto de la Academia de Ciencias Sociales de China,
encargado del programa, dijo que el programa completará el
sistema teórico relativo al estudio de los desiertos de China.
El programa, que cubre a Mongolia Interior, Xinjiang y Qinghai,
proporcionará datos científicos al Estado para la
elaboración de políticas de desarrollo del oeste,
así como el apoyo técnico para la implementación
del plan gubernamental de lucha contra la desertización y
la construcción ecológica. |