por Tan
Wei
Para China, este es el momento oportuno de ajustar la estructura
de su sector estatal, acudiendo para ello a las fusiones y adquisiciones
(FyA), en opinión de Chen Qingtai, subdirector del Centro
de Investigaciones sobre el Desarrollo, subordinado al Consejo de
Estado.
“La
reforma de las empresas estatales (EE) ha desempeñado un
papel predominante en el plan económico de la reestructuración
de China. Y es imprescindible ahora ajustar la estructura industrial
y mejorar el rendimiento industrial de las EE mediante las FyA,"
según palabras pronunciadas por Chen del 19 de noviembre,
en un foro internacional sobre FyA.
Desde mediados de la década de los 90, la economía
de China se ha ido convirtiendo en un mercado de compradores, caracterizado
por la creciente competencia y la polarización por incompetencia
de las EE, asevera Chen. Algunas empresas se han involucrado en
una feroz competencia por obra de los defectos que evidencian las
estructuras de derechos de propiedad y flujo de capital de las EE.
Por tanto, la reorganización de las mismas no ha bastado
para mejorar su competitividad. Chen explica que por ello resulta
vital impulsar el desarrollo de la estructura industrial de la nación,
promoviendo las FyA entre las EE. Desde la celebración del
XV Congreso Nacional del Partido Comunista de China (PCCh), en septiembre
de 1997, ha cobrado fuerza una opinión común con respecto
a la economía estatal. El consenso apunta a la necesidad
de que el gobierno se concentre en la reestructuración de
las grandes EE y otorgue mayor libertad de acción a las compañías
pequeñas.
Los activos del Estado son recursos especiales controlados por
el gobierno, y cualquier inversión gubernamental no sólo
apunta a agregar más valor a sus activos actuales, sino también
a conservar el poder sobre ellos. Para que el sector estatal experimente
ajustes estructurales, sus activos se deben concentrar solamente
en las industrias y campos controlados por el Estado. A la vez,
otros tipos de estructuras de propiedad conservan pueden aprovechar
en toda su extensión las ventajas respectivas en la competencia
de mercado. Después de muchos años de ardua labor,
se han ido eliminando paulatinamente los obstáculos teóricos
para lograr este plan.
La Comisión de Supervisión y Administración
de Activos Estatales (CSAAE) del Consejo de Estado quedó
establecida luego de la celebración del XVI Congreso Nacional
del PCCh, en noviembre de 2002. Chen estima que este paso creó
importantes condiciones que permitieron que las EE participaran
en la FyA, lo que dejó en claro que la CSAAE es responsable
de la administración de los derechos de propiedad de las
EE. De esta forma se contribuyó a garantizar las transferencias,
en lugar de permitir simplemente la pérdida de activos del
Estado. Por otra parte, sentó las bases para que las EE participaran
en las FyA internacionales.
Según se consolida la reforma económica, ganan fuerza
las FyA. Las transacciones han aumentado en un 70 por ciento anualmente
en los últimos cinco años. Alentadas por la promoción
que el gobierno ha hecho de las FyA, algunas empresas centrales
– directamente subordinadas al Gobierno Central – se
han valido de tal método para formar “grandes consorcios.”
Otras compañías se han estado dedicando a la reestructuración
y las fusiones internas.
Entre abril y septiembre de este año, la CSAAE aprobó
las ventas de los derechos de propiedad y activos de 48 empresas.
Estos acuerdos implicaron capital y valores estatales equivalentes
a 22.500 millones de yuanes ($2.720 millones). Estas ventas involucraron
a tres empresas centrales que inyectaron activos de calidad en sus
compañías cotizadas y con mayoría de propiedad
en manos de accionistas, con capital y valores estatales equivalentes
a 20.500 millones de yuanes ($2.480 millones).
A la vez se cancelaron las calificaciones de personas legales de
192 empresas centrales durante la reestructuración y las
fusiones internas. Otras 54 fueron despedidas, revocadas o se declararon
en quiebra.
Los inversionistas privados y extranjeros se dedicaron activamente
a estos tratos. De las transacciones de derechos de propiedad empresarial
central que ocurrieron este año, cerca del 83 por ciento
fueron transferidas a las compañías privadas y a los
inversionistas extranjeros.
Después de la entrada de China a la Organización
Mundial del Comercio (OMC), ha aumentado la cifra de inversionistas
extranjeros que han puesto los ojos en la reestructuración
de las EE chinas, siguiendo de cerca a las compañías
rentables y cotizadas. Los casos de FyA que tuvieron lugar entre
empresas foráneas y las compañías cotizadas
chinas, tuvieron por objetivo en su mayoría a las empresas
más destacadas de China. La CSAAE ha pronosticado que cuando
transcurra el período transitorio tras el acceso de China
a la OMC, se adoptarán políticas más flexibles
hacia los inversionistas extranjeros que adquieran empresas chinas,
los que gozarán de un acceso más amplio al mercado.
Desde
los años 90, la mundialización económica se
ha caracterizado por el acelerado aumento de los casos de FyA entre
fronteras. Las cifras muestran que en el mundo el 80 por ciento
de la Inversión Extranjera Directa (IED) tiene lugar por
conducto de las FyA. Li Rongrong, director de la CSAAE, indica que
las FyA, especialmente las transacciones que se relacionan con las
grandes y medianas EE, son una manera importante de que las compañías
chinas se incorporen al mercado internacional, mejoren su capacidad
administrativa y aumenten la economía de escala. Es también
una de los mejores opciones para que las empresas domésticas
sobrevivan a la creciente competencia.
El año pasado, China quedó primera en el mundo en
términos de IED, pero la IED promovida por las FyA sólo
alcanzó 5 por ciento de la IED total. Zang Yueru, director
del Oficina de Instituto de Investigaciones sobre Macroeconomía,
de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma (CEDR), asegura
que las FyA se mantienen en un período de incubación
en China. Se requiere más tiempo para que las empresas domésticas
se familiaricen con las prácticas internacionales.
Mientras las empresas se preparan para la popularización
de las FyA aquí, China seguirá siendo un imán
para los inversionistas extranjeros, debido a su desarrollo económico
y potencial de mercado. Hu Jingyan, director del Departamento de
Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio, dijo que
las FyA se convertirán en un canal primario de inversión
extranjera, puesto que siempre habrá necesidad de la misma
para las compañías ordinarias y las multinacionales.
Se precisa crear leyes y regulaciones prácticas y detalladas
de modo que quede el sendero desbrozado para el desarrollo de las
FyA en China, de acuerdo con Hu. El gobierno ha lanzado una serie
de leyes y de regulaciones que pueden ayudar a los inversionistas
extranjeros a aventurarse en la reestructuración de las EE,
incluyendo el revisado Catálogo Guía Industrial para
la Inversión Extranjera (2002). Dicho documento declara la
apertura de sectores tales como las telecomunicaciones, el gas,
la calefacción y el suministro de agua a los inversionistas
extranjeros. También reduce la lista de sectores restringidos
en dos tercios y alienta la apertura de otros 76 rubros adicionales.
El año pasado, el Consejo de Estado también emitió
disposiciones interinas para la fusión de empresas domésticas
a cargo de inversionistas extranjeros, con lo cual proporcionó
regulaciones detalladas para los inversionistas foráneos
que desean participar en las FyA de las EE.
Al decir de Li Rongrong, la CSAAE emitirá más leyes
y regulaciones vinculadas a las FyA que incluyan a inversionistas
extranjeros, ofreciendo garantías legales mejoradas en este
sentido. Para facilitar las FyA, China establecerá un moderno
sistema de propiedades, con el fin de supervisar el flujo de activos
estatales y determinar los derechos y responsabilidades. |