-- La puesta en práctica de un proyecto
de establecimiento de pastores en la ciudad de Altai, ha significado
una existencia dichosa para muchos pastores kazajos del noroeste
de China.
por Feng Jianhua
Hateran, de 48 años de edad, es pastor de Balwantas, una
aldea cerca de la ciudad norteña de Altai, en la región
autónoma uigur de Xinjiang. A principios de los años
noventa del siglo pasado, la ciudad de Altai estableció la
reserva Balwantas como un proyecto de ayuda de la ONU en el desierto
Gobi, a unos 40 kilómetros de la ciudad. En el presente,
175 familias viven en Balwantas y más de la mitad de ellas
cultivan el melón Hami.
Hateran
dijo que cuando se trasladó a esta aldea, trató de
cultivar girasol oleaginoso, pero fracasó por los pobres
rendimientos económicos. En 1999, el gobierno municipal de
Altai propuso el cultivo experimental de melones Hami en un área
de 6,7 hectáreas. Sin embargo, la variante no resultaba atractiva
para muchos aldeanos, temerosos de una debacle económica.
Como uno de los cuadros de la aldea, Hateran, decidió cultivar
0,7 hectáreas de melones. Se sorprendió al ver que
los melones le dejaron un ingreso de 5.000 yuanes aquel año,
mucho más que los girasoles. Este año está
plantando unas 3,4 hectáreas de melones, y se espera tener
ganancias por 100.000 yuanes.
Viendo el éxito de Hateran, otros aldeanos le siguieron.
Li Shugen, teniente de alcalde de Altai, dijo que Balwantas plantó
200 hectáreas de melones Hami en 2000, pero plantó
el doble en 2001.
Según Li, con el fin de ayudar a ampliar el canal de ventas
para los aldeanos, el gobierno local adoptó un sistema agrícola
basado en los pedidos de los clientes. El gobierno del poblado firma
contratos con los comerciantes al por mayor cada año y luego
asigna tareas a cada familia. Li enfatizó que el gobierno
sólo sirve como un puente entre los comerciantes de venta
al por mayor y los aldeanos, y no les obliga a cultivar los melones.
Hateran explicó que contrata un máximo de 30 obreros
durante la época de la cosecha. Además, siempre consulta
con los técnicos del Centro Municipal de Desarrollo Tecnológico
Agrícola.
En el presente, Hateran y su familia viven en una casa de madera
de 80 metros cuadrados, incluyendo 3 dormitorios y una pequeña
sala de estar. En su casa se ven por igual muebles de estilo étnico
y otros modernos. La familia tiene una nevera, un teléfono,
un televisor a color, un VCD y muchos cassettes populares. Justamente
como expresó Hateran, él tiene "todo lo que se
necesita en el campo". Planea invertir 50.000 yuanes en la
construcción de una nueva casa al lado de la suya, compuesta
de 7 habitaciones y con un área de unos 136 metros cuadrados.
En su patio hay algunas herramientas agrícolas y varias
cuadras separadas. Hateran también cría caballos y
más de 100 ovejas, para lo cual contrata a personas que se
encargan de pastorear los animales durante el verano y mantenerlos
en casa en el invierno. Hateran dijo que en el pasado obtenía
sus ingresos sobre todo del ganado; hoy le viene del cultivo del
melón Hami. Siguen pastoreando como una forma de vida, además
de garantizar el consumo de carne.
Hateran y su esposa tienen un hijo y dos hijas. La hija menor es
estudiante de la escuela secundaria y desea ingresar en la universidad.
"En el pasado, cuando pastoreábamos, comíamos
sólo carne y no vegetales", expresó Gameyla,
esposa de Hateran. "Pero ahora podemos comer una gran variedad
de verduras plantadas por nosotros".
La familia Hateran está muy satisfecha con su vida actual.
Al hablar de las expectativas para sus hijos, Hateran descubre sus
aspiraciones de que estudien con entusiasmo para elevar su nivel
científico y cultural.
Proyecto de establecimiento
Zhu Jinsheng, director del Departamento de Publicidad de Altai,
dijo que los pastores residentes en las cercanías a la ciudad
son kazajos en su mayoría. Algunos se han establecido en
Balwantas, otros emigran entre los pastizales en verano e invierno.
Zhu expresó que cuando las condiciones naturales no sean
buenas, los pastores que dependen completamente de la ganadería
sufren grandes pérdidas. El excesivo pastoreo en los últimos
años no sólo desfavorece el equilibrio del pastizal,
sino que también afecta el ambiente ecológico. La
región autónoma uigur de Xinjiang decidió implementar
el proyecto de establecimiento de pastores en 1990, sobre bases
voluntarias.
El proyecto no sólo mejora la capacidad de los pastores
para enfrentar los desastres naturales, sino que también
significa una mayor calidad de vida y alivia la pesada carga del
pastizal. Por ejemplo, la familia Hateran cultiva una hectárea
de alfalfa, suficientes para alimentar a sus caballos cuando la
nieve cubre el pastizal en el invierno. Al mismo tiempo, el pastizal
queda protegido del pastoreo excesivo, expresó Sun Bin, otro
teniente de alcalde de la ciudad de Altai.
En el presente, hay unas 3.260 familias establecidas o semiestablecidas
en Altai, cifra que representa un 83% del total de la población
de pastores en la región. Se planea establecer unas 250 familias
para fines de este año. En la actualidad, 217 familias han
sido establecidas. Cada familia recibe un subsidio de establecimiento
de 5.000 yuanes para completar las facilidades básicas de
vida, incluidas la construcción de la casa y la perforación
del pozo.
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