Apostando al cambio de moneda extranjera
 
--Un juicio de un magnate de origen chino contra un casino australiano revela escapatorias en el control de cambio de moneda extranjera.

por Li Xiaorou

Un juicio en Australia ha llamado la atención de mucha gente en China, porque el mismo revela lagunas en el sistema de control del cambio de divisas en China.

Implicados en el caso están un casino de Melbourne y un magnate de bienes raíces de Shanghai. Ye Lipei, presidente del Grupo Zhongsheng con sede en Shanghai, quien figuró en el sexto lugar entre las personas más ricas de China en 2002 según la revista Forbes, demandó al Casino Crown de Melbourne en septiembre de 2002, reclamando que la casa de juegos se apoderó de 2,2 millones de dólares australianos suyos sin su permiso y los transfirió a las cuentas de otros jugadores – quienes entonces lo perdieron todo.

En mayo, la Corte Federal de Australia falló en contra de Ye después de la aceptación “balanceada” de la evidencia de la corte de que Ye había autorizado la transferencia de fondos a otros jugadores, informó el periódico Financial Times de Inglaterra.

El juez consideró que la transferencia de 2,2 millones de dólares australianos fue el resultado del involucramiento de Ye en las operaciones del suministro de moneda australiana a jugadores chinos que visitaban Australia. Ye Zongnan, sobrino de Ye Lipei, ha admitido que él y su tío habían proporcionado moneda extranjera a jugadores chinos en el Crown Casino.

Ye dijo que su crédito y reputación quedaron arruinados después del desastre, y que todos los préstamos bancarios obtenidos por el Grupo Zhongsheng fueron revocados bruscamente.

Cinco bancos pidieron a Ye devolver todas las deudas a fines de 2000, hecho que provocó una caída de la posición de crédito del Grupo Zhongsheng y afectó al desarrollo de estos activos.

El Financial Times informó que Ye Lipei y Ye Zongnan proporcionaron dólares australianos a chinos que visitaron Australia, a cambio de obtener el renminbi en Shanghai. Según informaciones, Ye, quien porta pasaporte australiano, ha visitado las casas de juego en Melbourne por lo menos 19 veces, y ha hecho apuestas por un total de 122 millones de dólares australianos. Sin embargo, ¿constituyó la acción de Ye de pagar moneda extranjera y recibir renminbi en China, una evasión o una acción ilegal según el sistema de control del cambio de moneda extranjera de China?

Un empleado de la oficina de Shanghai de la Administración Estatal de Divisas (AED) quien pidió el anonimato dijo que se sospecha que la acción de Ye tuvo carácter de “evasión”. Si estas operaciones se conducen entre individuos, es muy difícil que la administración pueda ejercer algún control, afirmó. Si las operaciones ocurren entre individuos y compañías o entre las compañías, estas operaciones deben ser restringidas por una serie de reglamentos financieros de la empresa. Si estas operaciones son ilegales, serán objetos de serio castigo.

Yu Weifeng, juez del Bufete Tongli de Shanghai, dijo que no importa si Ye y su sobrino obtuvieron o no beneficios en estas operaciones; los dos han aprovechado los resquicios de la supervisión y el control sobre el flujo de capital de China.

Yu añadió que el sistema de control de divisas de China requiere razones legales para la compra y el uso de divisas. En el caso de Ye Lipei, el motivo del uso de las divisas por parte de esos chinos fue el juego, por lo que es evidentemente una causa injusta. Los reglamentos de control de divisas de China limitan “las transacciones de arbitraje”—-el cambio de renminbi por divisas. La acción de Ye de prestar moneda extranjera en Australia y recibir el pago en renminbi en China se encaminó a obtener ganancias a través del cambio. Esta acción viola los reglamentos de China y semeja los procedimientos de una caja de cambio ilegal, expresó Yu.

El caso pudo quedar para siempre en el secreto si Ye no hubiera reclamado al casino por su desastre financiero.

Este afirmó que su compañía obtuvo un préstamo de 18 millones de dólares australianos de la filial de Sydney del Banco de China antes de septiembre de 1999, el cual venció el 4 de enero de 2002. El había demandado una extensión de cinco años para el pago de 10 millones, pero debido a la corrupción del crédito causada por los sucesos del casino, el Banco de China rechazó su solicitud, y no le extendió el pago ni siquiera un año. El Banco de China exigió al Grupo Zhongsheng devolver todas las deudas antes del 15 de diciembre de 2002, pero también estuvo de acuerdo en tomar la decisión final dependiendo del resultado del juicio. Las relaciones de préstamo entre el Grupo Zhongsheng y el Banco de China han sido suspendidas.

El Grupo Zhongsheng también había obtenido un préstamo de 5 millones de dólares australianos de la filial de Luxemburgo del Banco de China. El banco suspendió sus relaciones de crédito con el grupo por el incidente del casino.

La filial del Banco Industrial y Comercial de Shanghai también retiró su contrato de préstamo con el grupo de Ye debido a problemas de crédito. El Grupo Zhongsheng obtuvo un préstamo de 160 millones de yuanes del banco en mayo de 2001 con un período de devolución de tres años.

Debido a los problemas de crédito actuales, la firma ha suspendido su plan de comprar un millón de metros cuadros de terreno, lo que ha causado una pérdida de unos 70 millones de dólares.

Ye dijo que su grupo había mantenido una buena relación comercial con el Banco de China y que todos sus préstamos estaban interconectados. Sin embargo, el escándalo del casino ha generado una reducción general de sus operaciones comerciales.

Si el Banco de China no hubiera exigido a Ye devolver sus préstamos, hecho que le obligó a llevar el casino australiano a la corte, no habrían salido a la luz los cambios de divisa ilegales, expresó Yu Weifeng. El caso del casino ha revelado sólo la punta del iceberg en la fuga de capitales de China.

Las reservas de divisas de China sobrepasaron los 300.000 millones de dólares en 2003, sin embargo, el país todavía no ha abierto el flujo del capital. El flujo de divisas está todavía bajo estricto control, pero cada día ganan sustancia los rumores de que el flujo subterráneo de divisas logra burlar el control estatal.

Zhang Jikang, profesor y subdirector del Centro de Estudio de Finanzas Internacionales de la Universidad Fudan de China, consideró que se deben comparar los costos y los beneficios en la supervisión y la regulación del flujo de capital. Según él, no se deben prohibir todos los flujos subterráneos de capital. Las operaciones de tras mano en el flujo de capital, debido a los complicados procedimientos o la nueva demanda de mercado, deben ser guiadas en forma apropiada, pero el lavado de dinero debe prohibirse y contenerse efectivamente, añadió Zhang.

A tenor de las señales, la AED está trabajando según la sugerencia de Zhang. En la entrevista con la prensa en marzo, Zhang Shuqing, director de esta cartera dijo que la administración ha tomado medidas para reducir las tasas de importación y las medidas no arancelarias, simplificar los procedimientos de examen y aprobación de inversiones extranjeras, flexibilizar las restricciones en la compra de divisas para la inversión en el exterior, disminuir el control sobre la liquidación involuntaria de divisas de empresas y proporcionar condiciones de compra de divisas a los individuos. Todos estos esfuerzos han debilitado los motivos de individuos o empresas para evadir el control de divisas. Zhang expresó que con el relajamiento de los reglamentos en el uso de divisas, la liquidación individual de divisas se incrementó en 2,5 veces, pero, por otra parte, la compra de divisas por parte de individuos bajó en casi la mitad el año pasado.