¿Será prolongada la guerra contra Irak?
 
Al entrar la guerra encabezada por Estados Unidos contra Irak en su sexta jornada, algunos observadores locales empiezan a creer que la guerra probablemente no terminará pronto, incluso otros consideran que Estados Unidos está encarando "un segundo Vietnam".

Los puntos de vista se basan en la dura resistencia inesperada que han enfrentado las tropas de coalición en varios frentes, especialmente en Um Qasr en el extremo sur de Irak; en Nasiriya y en Najaf, unos 370 kilómetros y 160 kilómetros al sur de Bagdad, respectivamente.

Estados Unidos y Gran Bretaña esperaban que los soldados iraquíes en estas localidades, la mayoría de ellos musulmanes chiíes contra el presidente iraquí Sadam Husein, les darían bienvenida a los invasores con los brazos abiertos. Sin embargo, los iraquíes les acogieron con balas.

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, se hizo echo de la opinión de los observadores en un discurso pronunciado el pasado domingo.

Estados Unidos había dicho que la guerra concluiría en muy poco tiempo, dijo Mubarak, pero todas las actuales señales indican que, con la encarnizada resistencia de las tropas iraquíes, la guerra será prolongada, y los sentimientos antiguerra se volverán más enérgicos.

Algunos analistas consideran que el contratiempo de las tropas estadounidenses en Nasiriya el domingo afectará la decisión de sus comandantes para enviar soldados a otras ciudades iraquíes. Las cintas de vídeo que muestran imágenes de efectivos estadounidenses, algunos muertos y otros prisioneros de guerra tras la batalla en Nasiriya, delibitarán posiblemente la moral de las tropas estadounidenses y desalentarán a los norteamericanos en casa.

Las secuencias filmadas fueron transmitidas primero por la televisión estatal iraquí y luego por la cadena de televisión por satélite qatarí Al Yazira. Parte de las secuencias también aparecieron en las cadenas de televisión estadounidenses, pese a que el Departamento de Defensa de Estados Unidos advirtiera que no se hiciera.

Washington acusó a Bagdad de violar la Convención de Ginebra por mostrar las imágenes de los prisioneros. No obstante, antes de esto, las cadenas de televisión estadounidenses habían mostrado repetidamente la rendición de supuestos soldados iraquíes a las fuerzas de coalición. Los intensos bombardeos esporádicos a Bagdad han durado días. Irak ha llenado trincheras de petróleo y les ha prendido fuego para engañar con las densas columnas de humo que se elevan al cielo a los misiles estadounidenses y británicos.

Los residentes en Bagdad regresaron a las normales actividades diarias el lunes después de casi dos días de inactividad y trastornos desde el estallido de la guerra. En las calles se ven más vehículos y peatones, algunas tiendas fueron abiertas nuevamente, los vendedores ambulantes empezaron a ofrecer verduras, frutas y otros alimentos, y los vendedores de periódicos recorren las calles.

Sin embargo, nada es seguro en esta etapa. Si la guerra se prolonga, Estados Unidos y su aliado, Gran Bretaña, llevarán a cabo probablemente bombardeos más fuertes contra Irak, enfrentándose al propio tiempo al aumento de las presiones en sus propios países y en todo el mundo.

Aunque una guerra prolongada traerá enormes daños a Irak y causará grandes bajas, también podría conducir a la reanudación de los esfuerzos diplomáticos. Potencias influyentes procurarán elevar propuestas a las Naciones Unidas para declarar un cese del fuego o enviar fuerzas de mantenimiento de paz a Irak.

No obstante, no se puede descartar que ocurra lo peor: que Estados Unidos use armas nucleares tácticas contra Irak como lo hizo contra Japón en 1945.

Es fácil para Estados Unidos encontrar un pretexto para recurrir a las armas nucleares. Dirá simplemente que Irak posee armas bioquímicas, incluso nucleares, y tiene intenciones de usarlas contra las fuerzas armadas estadounidenses. En ese caso, Estados Unidos tendrá una buena excusa para usar armas nucleares primero, como medida "preventiva".

Aunque sólo se trata de una hipótesis, no dede olvidarse la amenaza del presidente estadounidense George W. Bush de que usaría armas nucleares contra Irak si éste recurriera a armas no convencionales. (SPA)