Guerra contra Iraq influye negativamente en economía de EE.UU y del mundo entero
 

por Lining

En los últimos días, la guerra contra Iraq se ha convertido en un foco que concentra la atención de todo el mundo. En cuanto a las influencias que ejercerá la guerra sobre las economías estadounidense y mundial, nuestro reportero Zhao Xinyu hizo una entrevista al señor Hou Ruoshi, investigador del Instituto de Investigación de Asuntos Internacionales de la Universidad Qinghua.

El señor Hou se muestra pesimista al tratar dicho tema. Considera que aun cuando la guerra en Iraq fuera una guerra relámpago, el costo de la guerra y los enormes gastos orientados a la lucha contra el terrorismo y a la reconstrucción en la postguerra constituirían grandes cargas para las finanzas de EE.UU. Además, la macroeconomía de ese país no es nada optimista pues el déficit fiscal es cada día mayor. Con la política de reducción de impuestos que pone en práctica la Administración Bush, el déficit subiría más. Todos estos son los factores importantes que afectan la recuperación económica de EE.UU después de la guerra. En tal sentido, Hou Ruoshi sostiene que la guerra de Iraq no traerá beneficios para la economía estadounidense en corto tiempo. He aquí sus palabras:

“Dadas las condiciones específicas de esta guerra, el margen de la caída de los precios del crudo no será grande. Según lo previsto, solo cuando los precios del crudo se reduzcan a los 20 dólares, la recuperación económica será beneficiaria. El crecimiento económico depende de la confianza de los consumidores e inversionistas. Ahora la gente no tiene suficiente confianza y la economía estadounidense está experimentando una desaceleración. En esta situación, si EE.UU aplica una política fiscal expansiva, será restringido por su alto déficit fiscal. Y si el país lleva a la práctica una política monetaria también expansiva, debe adoptar medidas destinadas a estabilizar la situación y estimular el consumo. Pero ahora EE.UU dedica muchas energías a la guerra, es evidente que eso no favorece la recuperación económica.”

El señor Hou considera que el desarrollo de la economía mundial necesita un entorno estable de seguridad política internacional. Sin embargo, la guerra destruye los eslabones económicos de la globalización y uno de sus daños más destacados es haber aumentado el costo de producción de todo el mundo. Hou Ruoshi dijo:

“El Medio Oriente es un punto estratégico y desempeña un papel muy importante para el transporte, pues el Canal de Suez está allá. Después de que se desató la guerra, muchos barcos de transporte se vieron obligados a pasar por el Cabo de Buena Esperanza. Según se evalúa, el costo de transporte aumentaría en un 10%. Aun cuando la guerra termine, seguirá la preocupación de la gente por la situación inestable. Esto ejercerá influencias negativas sobre el arreglo científico del transporte y del almacenamiento de mercancías, de modo que será desfavorable para el sistema de producción.”

Hou Ruoshi sostiene que esta guerra tampoco beneficia a la globalización económica y al libre comercio. El dijo:

“La globalización económica necesita un sistema de libre comercio como garantía. Dicho sistema respeta las reglas del comercio multilateral de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin embargo, a fin de conseguir el apoyo de algunos países, EE.UU tomó, antes de la guerra, ciertas medidas económicas, una de las cuales consiste en su compromiso de concederles tratos preferenciales de comercio bilateral a los países simpatizantes, hecho que ha violado los principios de comercio multilateral de la OMC. Además, la divergencia entre Francia y Alemania con EE.UU en el problema de Iraq agudizaría las contradicciones económicas entre la Unión Europea y EE.UU y perjudicaría el proceso de la nueva ronda de negociaciones multilaterales de esa organización mundial.” (SPA)