| El Gobierno chino ha puesto ante su
máxima dirigencia una tarea sin precedentes y
hasta ahora casi inconcebible: Actualizar la región
del nordeste -- la vieja y casi obsoleta región
industrial que alguna vez se llamó "Unión
Soviética" de China – adaptándola
a los niveles de las prósperas zonas costeras
meridionales y orientales, de modo que se desarrolle
y forme parte de una pujante economía de mercado. |