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A pesar de los efectos adversos del SRAG, las ganancias y gastos de los
residentes urbanos alcanzaron nuevas cifras pico en los primeros
tres trimestres de 2003, cuando los principales rubros de gastos
fueron la asistencia médica, las comunicaciones, las telecomunicaciones
y la vivienda.
Por WANG YONG
De acuerdo con una encuesta oficial, los ingresos y los gastos
de los residentes urbanos chinos se incrementaron en los primeros
nueve meses de 2003, a pesar del efecto negativo de la epidemia
del SRAG.
El informe trimestral más reciente de la Administración
Estatal de Estadística (AEE) muestra que el ingreso per cápita
medio disponible de los residentes urbanos fue de 6.347 yuanes ($765)
en los primeros tres trimestres del año pasado, un 9,5 por
ciento más que el mismo período de 2002. La tasa de
crecimiento real, ajustada según la inflación, fue
de 9 por ciento. Mientras tanto, el gasto promedio per cápita
en bienes de consumo fue de 4.844 yuanes ($584), un alza del 7,2
por ciento. La tasa de crecimiento real, ajustada según la
inflación, fue de 6,7 por ciento.
Los sueldos aportaron 4.799 yuanes ($578) a los ingresos disponibles,
ó 71 por ciento del total. ¿Pero cuáles empleados
consiguieron los sueldos más altos? No precisamente los de
las empresas de propiedad del gobierno, o de propiedad colectiva.
La encuesta determinó que cada vez son más las personas
que se trasladan a las empresas privadas para conseguir una mejor
paga.
Además de los sueldos, los residentes urbanos obtuvieron
sus ingresos disponibles del arriendo de propiedades inmobiliarias.
La renta media per cápita por arriendo de viviendas, principalmente
los apartamentos, fue de 102 yuanes ($12), para un incremento del
26,7 por ciento sobre el mismo período de 2002.
Como cabía esperar, los habitantes de la parte oriental
ganaron más que los de las partes centrales y occidentales
del país. El estudio arrojó que el per cápita
medio de ingresos disponibles de los residentes urbanos en el este
fue de 7.764 yuanes ($935), el de la parte central de 5.234 yuanes
($630), y el del oeste de 5.285 yuanes ($637). La proporción
fue de 1,48:1:1,01, similar a la de 2002.
Se detectó asimismo una creciente brecha en la distribución
de riquezas. Cerca de 20 por ciento de los encuestados tenían
ingresos disponibles medios per cápita de 13.120 yuanes ($1.581),
un alza del 12,4 por ciento con respecto al mismo período
del año anterior. Otro 20 por ciento tuvo ingresos disponibles
medios per cápita de 2.433 yuanes, para un 8,3 por ciento
más. La brecha entre los dos grupos fue de 5,4:1, en comparación
con el 5,2:1 de 2002.
El estudio concluye que la fuente principal de ingresos para los
residentes urbanos en los primeros tres trimestres fueron los sueldos.
Es decir, la inversión en el mercado de valores o la vivienda
no rindió mucho.
Este patrón de ingresos decidió asimismo el patrón
de consumo. La asistencia médica, las comunicaciones, las
telecomunicaciones y la vivienda se llevaron la mayor parte de los
gastos del consumidor. El gasto medio per cápita en asistencia
médica en los primeros nueve meses fue de 350 yuanes ($42),
para un incremento del 12,6 por ciento en el mismo período
de 2002; el de comunicaciones y telecomunicaciones aumentó
en 14,4 por ciento hasta 525 yuanes ($63); y el de vivienda creció
en 10 por ciento hasta 482 yuanes ($58).
Por el contrario, el gasto en alimentos, ropas y vivienda no crecieron
tan aceleradamente. El gasto medio per capita fue el siguiente:
en alimentos, 1.794 yuanes ($216), para un aumento del 5,4 por ciento;
en ropas se produjo un aumento de 5,9 por ciento, hasta 454 yuanes
($55); los equipos domésticos aumentaron en 6,4 por ciento
hasta 316 yuanes ($38); y las diversiones subieron en 3,4 por ciento,
hasta 762 yuanes ($92).
El hecho de que la gente gastara más no significa necesariamente
que haya aumentado su propensión a gastar. Más bien
se trata de lo contrario. La encuesta detectó que el gasto
de los residentes urbanos fue de 76,3 por ciento en los primeros
nueve meses, una baja con respecto al 78 por ciento del mismo período
de 2002. Una razón importante es que han ahorrado más
de lo que han gastado.
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