Rápido desarrollo de la urbanización
 

Por Jin Ren

China ha decidido acelerar su proceso de urbanización. Qiu Xiaohua, subdirector de la Oficina Estatal de Estadística, expresó que, desde el punto de vista del actual desarrollo económico de China, el bajo nivel de urbanización obstaculiza cada vez más el desarrollo económico y social sostenible del país. Qiu enfatizó la urgencia de acelerar continuamente la urbanización.

Entre los muchos problemas que se derivan de la morosidad para establecer la urbanización, expresó Qiu, el más notable es el desequilibrio entre los niveles de desarrollo económico de las zonas rurales y las urbanas. La considerable población rural significa que millones de brazos quedan confinados a la agricultura, sector de baja productividad laboral.

Además, la lentitud en la urbanización propicia el desigual desarrollo de diferentes sectores. El sector terciario de China

Va a la zaga de sus similares en los países desarrollados y su valor agregado ocupa sólo un 33 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país, cifra que queda casi 20 puntos porcentuales por debajo de los países con el mismo nivel de ingresos.

La falta de urbanización en grandes porciones del país ha dado pie a una brecha en el desarrollo económico entre el este y las regiones del centro y el oeste del país. En 2000, la población del este de China, que ocupa un 42,6 por ciento de la población total nacional, representaba un 60 por ciento del consumo total. Ello demuestra una brecha marcada entre las zonas rurales y las urbanas. Más de 800 millones de campesinos consumen sólo un 38,9 por ciento de los bienes y servicios.

Desde 1949, el país ha mantenido un rápido desarrollo económico, especialmente después de la implementación de la política de reforma y apertura a fines de los años setenta del siglo pasado. Sin embargo, debido al bajo nivel de urbanización, el desarrollo social de las zonas rurales, cuya población representa un 64 por ciento de la población nacional, es todavía relativamente bajo. Los campesinos todavía necesitan mejores servicios de educación, cultura, entretenimiento y salud.

Zheng Xinli, subdirecor de la Oficina de Investigaciones de Políticas del Comité Central del Partido Comunista de China, señaló que el nivel de urbanización está atrasado en comparación con el nivel industrial, debido a las políticas que rigen la administración del registro residencial, la cual sentó la división entre los residentes rurales y no rurales. Ello ha limitado el crecimiento de las zonas urbanas. En los años setenta del siglo pasado, el valor agregado industrial representó más de la mitad del PIB de China, pero la tasa de urbanización se mantuvo por largo tiempo en menos del 30 por ciento.

La mencionada lentitud ha causado tres secuelas: la primera es la brecha entre los ingresos rural y urbano, porque los campesinos quedan fuera del proceso de industrialización y no reciben sus beneficios. La segunda es la limitación en el desarrollo del sector terciario, lo que causa la baja proporción que ocupa el sector terciario en el PIB, la cual restringe al mismo tiempo la ampliación de la escala de empleo. Por último, la baja demanda se presentó antes de lo esperado.

Una oferta superior a la demanda es algo que aparece generalmente cuando el PIB de un país llega a los 2.000 dólares. Sin embargo, en China, más del 85 por ciento de los bienes aparecían como excedentes cuando su PIB per cápita era inferior a los 1.000 dólares. Esto se debe principalmente al bajo poder adquisitivo de los campesinos. En 2002, las dos terceras partes de la población del país consumieron sólo una tercera parte de la producción. La población rural no puede acceder a los bienes y los residentes urbanos no quieren comprar más. La brecha entre los niveles de consumo ha reducido seriamente la demanda doméstica, lo que hará asimismo que disminuya el ritmo de la industrialización.

Qiu dijo que las zonas urbanas deben llegar a ocupar un 70 por ciento del país. “Este objetivo ha sido establecido de acuerdo con la situación actual de China, país con una enorme población rural y una gran distancia con respecto a los países desarrollados en cuanto al PIB per cápita y los recursos”, expresó.

La urbanización de los países desarrollados ha sido un proceso que ha fluctuado de la lentitud a la rapidez y de ahí de nuevo a la lentitud. Cuando las zonas rurales representan un 30 por ciento de todo un país, la urbanización entra en el período de crecimiento acelerado. En el presente, el nivel de la urbanización china es de 36,2 por ciento, y los expertos consideran que el país ya se encuentra en este período acelerado. La tasa de urbanización ha tenido un incremento de 0,83 puntos porcentuales anuales como promedio de 1978 a 2000. Si el número se incrementa a una tasa de 0,8 puntos porcentuales al año hasta 2010, las áreas urbanas llegarán para entonces al 45 por ciento del total del país. Si el crecimiento anual promedio de 2011 a 2020 logra mantenerse en un 0,6 puntos porcentuales al año, las áreas urbanas ocuparán 50 por ciento del país en 2020. Para 2050, China habrá alcanzado su meta de urbanización del 70 por ciento, si mantiene un crecimiento anual promedio de 0,7 puntos porcenturales de 2021 hasta ese año.