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Por Lan Xinzhen
Algunos de los artistas y escritores de la provincia de Shanxi
anhelaban una dosis de realismo, así que hace dos años,
decidieron experimentar de primera mano la vida rural en la aldea
de Sanjiaocun, en el distrito Linxian. Después del primer
día, sus preconcepciones sobre la vida al aire libre en la
campiña se vinieron debajo de forma estrepitosa.
Cuando
se sentían sedientos, debían beber de una zanja pequeña,
única fuente del preciado líquido los residentes locales
y su ganado, al pie de la montaña, a kilómetro y medio
de la aldea. Ir al “baño” les resultó
una experiencia poco menos que nauseabunda. El sitio para las deposiciones
humanas está al aire libre, uno en la esquina de cada patio,
donde las heces apiladas emiten hedores repulsivos y pululan los
gusanos, según los testigos.
Los expertos dicen que las aldeas, especialmente las más
pobres del país se encuentran en estado similar. Actualmente,
los problemas principales de la salud pública en las áreas
rurales giran alrededor de cuatro aspectos: la baja calidad del
agua potable, la carencia de saneamiento de las aguas residuales,
la convivencia de personas y ganado en el mismo patio y la basura
acumulada.
Liu Aixiang, funcionario del Centro Administrativo para Planeamiento
Urbano y Rural, subordinado al Ministerio de la Construcción,
afirma que actualmente, cerca de 880 millones de personas viven
en áreas rurales. En comparación con las ciudades,
los residentes rurales están todavía muy lejos de
los beneficios de la vida moderna. Cerca de 60% de ellos carecen
por completo de agua corriente y dependen de pozos bajos, arroyos
naturales y ríos – y hasta hay quienes sólo
cuentan con agua de lluvia acumulada.
En las áreas rurales, la mayoría de las letrinas
están al aire libre y cada casa tiene una como promedio,
al decir de Liu. Se calcula por tanto la existencia de 240 millones
de dichas letrinas, las cuales atraen enjambres de moscas portadoras
de enfermedades en el verano, además de la contaminación
por contacto con aguas negras después de las precipitaciones.
Muchos granjeros comparten su patio con el ganado y aves de corral,
entre ellos pollos, cerdos, caballos y reses – ya sea porque
no pueden permitirse el lujo de construir un establo separado o
proteger a los animales valiosos. Las minorías étnicas
en áreas montañosas del sudoeste de China han vivido
tradicionalmente en casas de bambú: Los seres humanos en
el piso superior y los animales abajo. Liu enfatiza que la vida
en contacto cercano con los animales, y su estiércol, es
una manera fácil de coger una enfermedad.
La recolección y eliminación organizadas de basura
resultan raras en las áreas rurales. La mayoría de
las familias descargan sus desperdicios cerca de sus letrinas y
después la echan en lugares barrancos, a la orilla del río,
o incluso a la vera de las carreteras cuando se quedan sin más
espacio para tales efectos, explica Liu.
En el verano de 1996, se consideró causa de una epidemia
de disentería en algunas áreas rurales de la provincia
de Shanxi fa la falta de saneamiento. La incapacidad para eliminar
correctamente las aguas residuales causó la extensión
del virus a través de mosquitos y moscas.
Según Liu, en la actualidad hay toda una variedad de bacterias
dañinas que se reproducen con vigor en algunas áreas
rurales en verano, a la vez que las condiciones higiénicas
locales dejan mucho que desear.
Urge más ayuda estatal
Todos los niveles del gobierno se han empeñado en cambiar
las condiciones rurales. "Sin embargo, el resultado no es satisfactorio",
estima Bai Chonghai, funcionario de la estación de cuarentena
de Linxian, en la provincia de Shanxi.
Desde los años 80, el Gobierno chino ha dedicado fondos
a mejorar la calidad del agua potable en las áreas rurales,
y a estos efectos se estableció un centro especial para desarrollar
un sistema rural de suministro de agua limpia. Hasta ahora, más
de $400 millones en préstamos del Banco Mundial se han utilizado
para dicho fin. Sin embargo, solamente un 40% de los residentes
rurales tienen agua corriente. Los funcionarios admiten que la tardanza
obedece a las grandes extensiones geográficas que deben cubrirse,
al alto número de pobladores y a las difíciles condiciones
naturales de las áreas rurales.
China también comenzó su proyecto de sistema de eliminación
de aguas residuales para las áreas rurales en los años
90. Hoy, pasada más de una década, solamente unos
pocos granjeros en las provincias de Jiangxi, Jilin y Shanxi tienen
letrinas adecuadas.
Han pasado 20 años de reforma rural, ¿por qué
son tan ínfimos los resultados? El profesor Lu Changchun,
de la facultad de Sociología de la Universidad del Pueblo
Chino considera que la situación actual está vinculada
a varias razones: Las tradiciones rurales y la aceptación
de las condiciones de los pobres, la carencia de poder económico
y de inversión del gobierno.
Por ejemplo, el intento de transformar las letrinas ha chocado
con el pensamiento de los residentes rurales, quienes piensan en
que no hay necesidad de hacerlo, pues están habituados a
usarlos de esa manera. También, tomando en cuenta que los
campesinos mismos deben asumir todos los costos de construir las
nuevas letrinas, los mismos se muestran renuentes a hacerlo. Los
campesinos pobres, que apenas producen para alimentarse y vestirse,
no tienen dinero para gastos adicionales. Los gobiernos locales,
por otra parte, no pueden forzarlos cambiar la situación
porque no tienen ninguna capacidad de proporcionarles ayuda financiera,
recuerda Lu.
Han Jun, director del Centro de Investigación del Desarrollo
del Consejo de Estado dice que antes de 2000, la inversión
del gobierno en el sector rural del saneamiento había aumentado
en 48,5% comparado con 1990, para un aumento anual del 4,49%. Sin
embargo, la proporción está muy por debajo del aumento
anual del mismo período de 13,1% en los costos totales de
saneamiento del país, y de 12,8% en los costos totales del
saneamiento de las áreas rurales. Por otra parte, hay un
notable desequilibrio entre la asignación de presupuestos
gubernamentales de saneamiento para la ciudad y el campo y la inversión
de saneamiento per-capita para las áreas rurales es de solamente
27,6% el de las ciudades, reconoce Han.
La severa situación del saneamiento pobre en áreas
rurales pudo haber continuado por años sin venir a la atención
pública. Pero SRAG cambió eso. Con la extensión
de la epidemia, llegó a ser cada vez más importante
para toda la gente levantar estándares de la salud y suprimir
cualquier enfermedad mortal posible.
Hace poco, el Ministerio de Construcción publicó
una circular de la emergencia, llamando para que toda la medida
posible asegure el saneamiento adecuado en aldeas y ciudades, para
prevenir y controlar la extensión de las epidemias.
Según la circular, los departamentos de la construcción
de los gobiernos de diversos niveles, especialmente de aldeas y
poblados, deben otorgar prioridad a la construcción de infraestructuras
para evitar y controlar la epidemia en las áreas rurales.
Se deben hacer esfuerzos para consolidar la administración
de cuarentena y seguridad del agua potable, así como para
mejorar el sistema de recolección y eliminación apropiada
de la basura y de las aguas residuales en aldeas y poblados. Las
áreas equipadas con agua corriente deben intensificar el
control sobre las fuentes de agua limpia, y los suministradores
de agua deben adoptar medidas preventivas completas contra las epidemias
en cada nivel, para asegurar la calidad del agua potable. En las
áreas que todavía no tienen ninguna fuente de agua
corriente, se debe emprender labores que faciliten la construcción
de suministro de agua y proporcionar el conocimiento sobre cómo
evitar enfermedades entre los granjeros. El ministerio también
llamó a los departamentos relacionados a separar las fuentes
de agua de seres humanos y las de animales, y reubicar las industrias
pesqueras, el ganado y las aves de corral lejos de las fuentes del
agua potable, para prevenir la contaminación del agua.
Se precisan esfuerzos para promover el trabajo de saneamiento de
las aguas residuales en el campo. Los gobiernos locales deben movilizar
a los campesinos para desinfectar las letrinas y retirar y enterrar
con frecuencia su basura en los lugares apropiados, acota la circular.
El país encara como urgencia consolidar la construcción
de la higiene pública y la prevención y control de
la enfermedad. En un futuro, debemos recurrir a costos fiscales
anuales agregados para la salud, de modo que mejoren las condiciones
sanitarias rurales.
En Tai Yuan, capital de la provincia de Shanxi, las autoridades
distritales y cantonales junto a los campesinos comparten los costos
para reconstruir las letrinas al aire libre, de acuerdo con la decisión
del gobierno municipal. Se espera que la labor de renovación
concluya dentro de medio año.
En la provincia de Jilin, los departamentos administrativos a cargo
de la construcción local no han escatimado esfuerzos para
limpiar a fondo y desinfectar regularmente los lugares públicos,
los caminos principales y las letrinas públicas en áreas
rurales.
Sin embargo, el estado de indigencia de las condiciones sanitarias
no se pueden transformar totalmente de la noche a la mañana,
expresa Liu Aixiang, funcionario del Ministerio de Construcción,
quien enfatiza la dificultad de mejorar la infraestructura sanitaria
rural y asegurar los estándares de salud de los campesinos.
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