Iniciará China reforma del sistema tributario
 

Por Li Zi

Ren Zhiqiang, presidente del Grupo Huayuan de Beijing, es incapaz de recordar a ciencia cierta cuántos impuestos ha pagado en los últimos años. A propósito afirma: “El funcionario de inmigración de la Embajada de Estados Unidos en China me preguntó sobre mis ingresos personales. Contesté que gano mucho, pues pago al año millones de yuanes en impuestos. Me pidió la factura, pero el gobierno nunca me la ha dado. Dijo que el gobierno debe por lo menos entregar una factura al contribuyente que paga sumas considerables al fisco”.

Problemas como éste se resolverán gradualmente. Xie Xuren, director de la Administración General Estatal de Impuestos, expresó en una rueda de prensa de la Oficina de Información subordinada al Consejo de Estado, que este año China aplicará por etapas la nueva reforma del sistema tributario.

Gao Peiyong, experto en impuestos fiscales y subdirector del Instituto de Asuntos Financieros y Comerciales de la Academia China de Ciencias Sociales, considera que en realidad, la nueva ronda de reforma tributaria, caracterizada por el reajuste estructural, comenzó con la reforma de la devolución de derechos por concepto de exportación, en la segunda mitad del año 2003.

Tareas principales

En el “Foro de Impuestos Fiscales de China”, celebrado en la segunda década de noviembre de 2003, Xie Xuren indicó que, en un futuro cercano, la reforma tributaria del país debe incluir las siguientes siete tareas: Pasar del impuesto de valor agregado de tipo productivo al de consumo, perfeccionar el impuesto sobre el consumo, unificar el sistema de recaudación tributaria de las empresas, mejorar el impuesto sobre la renta personal, reformar los impuestos y las tarifas para la construcción urbana, perfeccionar el sistema de impuestos locales y profundizar la reforma de los impuestos y tarifas rurales.

En una conferencia de prensa efectuada en enero, Xie explicó los detalles de dicha reforma, a saber, cobrar el impuesto de valor añadido al consumo, unificar los impuestos sobre la renta empresarial, aplicar el sistema de impuestos sobre la renta personal integrando los generales y los clasificados; eliminar en tiempo adecuado el peaje y cobrar impuestos sobre combustibles; recaudar, una vez dadas las condiciones, los impuestos unificados y estandarizados a la administración de propiedades y cancelar los cobros de las tarifas correspondientes; reformar los tipos de derechos existentes en la localidad por medio de la conversión de las tarifas en impuestos, aumentando para ello algunos nuevos y cancelando otros viejos, y bajo un requisito previo del sistema tributario unificado, conceder a los gobiernos locales el derecho adecuado de administración tributaria. Este año, China seleccionará algunos puntos experimentales para la reforma de impuestos y tarifas en las zonas rurales, eliminando de manera gradual los rubros que no se deben cargar a los campesinos, y creando condiciones para la unificación del sistema tributario entre las ciudades y los campos. El gobierno suprimirá todos los impuestos a la producción especial agrícola, salvo los de hojas de tabaco y reducirá poco a poco la tasa de impuestos a la agricultura. Al mismo tiempo, promoverá tres tipos de políticas preferenciales sobre el cobro de tributos para ayudar a recolocar a los desempleados.

--La renovación del impuesto de valor añadido estimula la inversión

En este reajuste estructural, a tarea prioritaria consiste en convertir el impuesto de valor agregado sobre la producción al del consumo. Según el profesor de la Academia de Ciencias Sociales de China, Gao Peiyong, la mayor esperanza del gobierno es, a través de esta reforma, estimular tanto la inversión empresarial como la popular. La diferencia principal entre estas formas de colocación del capital reside en que, en el primer caso, sólo se descuenta el monto impositivo de entrada correspondiente a los medios de producción vinculados a los activos no fijos, mientras que en el segundo tipo de impuesto “se permite a la empresa deducir el monto de impuesto de entrada implicado en la inversión sobre las máquinas y equipos componentes de los activos fijos añadidos en el año en curso”. Esto significa que cuando la empresa paga el impuesto de valor agregado, puede deducir el impuesto que contienen los activos fijos comprados. Así que se reduce por un lado el impuesto básico y se evita, por el otro, el cobro repetido de impuestos.

Por ello, las empresas que tienen alto porcentaje de inversión en activos fijos serán las mayores beneficiarias, como en los casos de grandes y medianas empresas de propiedad estatal y las de alta tecnología. Desde el punto de vista microeconómico, esto ayuda a la empresa a invertir más enérgicamente en la renovación y transformación tecnológica; y desde el punto de vista macroeconómico, fomentará el desarrollo de las industrias básicas y las de tecnologías punta y acelerará la reestructuración industrial.

A la opinión de Xie, la implementación de esta reforma tributaria causará la reducción del ingreso de los impuestos de valor añadido a corto plazo, pero apoyará de manera vigorosa el desarrollo de las industrias relacionadas y favorecerá la optimación de la estructura industrial y la elevación de la competitividad de las empresas. A largo plazo, la reforma impulsará el progreso económico y el aumento del ingreso por impuestos.

--El sistema tributario empresarial unificado encarna el principio de la igualdad

La unificación de recaudación de impuestos para las empresas concierne los estándares reconocidos de los contribuyentes, los estándares del costo antes del pago tributario y del descuento de los gastos, la tasa impositiva y las políticas preferenciales.

En la actualidad, en el país en aplican paralelamente dos sistemas de impuestos a la renta empresarial, o sea, el 33% para las empresas nacionales y el 15% para las de capital extranjero. Descontados los factores de numerosas políticas preferenciales, la tasa que cargan realmente las primeras llega a 22%, y la de las últimas, a 11%, aproximadamente. De hecho, la tasa de impuestos sobre la renta de las empresas foráneas es un 50% inferior a la de las domésticas.

Liu Heng aseveró que, a comienzos de la reforma y apertura y con la aspiración de absorber la inversión exterior, China formuló muchas políticas favorables a las empresas de capital extranjero en lo que respecta a la recaudación de tributos. Sin embargo, el entorno económico de hoy es totalmente distinto, la diferencia de pago del impuesto podría significar el éxito o fracaso de la competencia interempresarial. La imposición injusta causó durante muchos años la aparición repetida de la evasión fiscal por parte de las empresas nacionales, la coinversión falsa y la empresa nominal. Ahora que China es miembro de la OMC, el actual sistema tributario no responde al principio de recaudación neutral de la organización, ni a su principio de comercio libre y competencia equitativa.

--Se elevará el impuesto base sobre la renta personal para la recaudación

Este es un tema que atrae en gran medida la atención del ciudadano de a pie. El nuevo sistema combinará el impuesto integral y el clasificado, fijando los ítems y normas de descuento anterior al pago de impuestos y reajustando de manera apropiada la tasa tributaria. En Occidente se implementa generalmente el sistema de impuesto integral, sumando los ingresos anuales de la persona para calcular los impuestos progresivos. En China, no obstante, el actual sistema tributario de tipo clasificatorio no refleja la capacidad real de pago de los residentes. Debido a las altas demandas que plantea el sistema integral de impuestos a la gerencia de asuntos financieros, la administración, la cooperación bancaria y el crédito social, China se ve imposibilitada de satisfacer dichas condiciones, quedando obligada a ejecutar la reforma tributaria a la luz de los dos sistemas.

Se podría elevar la base (monto descontado) de recaudación del impuesto sobre la renta personal. La actual de 800 yuanes no responde evidentemente a la realidad y se debe aumentar. Sería diferente el estándar en las diversas provincias y regiones, conforme a su situación concreta.

La necesidad de una nueva ronda de reforma tributaria

La reforma del sistema tributario de China enfrenta nueva situaciones y tareas. La globalización y regionalización económicas se han desarrollado notablemente, sobre todo el acelerado progreso del comercio mundial, el súbito crecimiento de la inversión transnacional y el fortalecimiento constante de la coordinación económica internacional, las cuales tienen cada día mayor influencia sobre el desarrollo económico de China. En cuanto a la situación interna, han quedado sentadas las bases de la economía de mercado socialista, si bien la misma requiere de un ulterior perfeccionamiento. Todavía la producción y el desarrollo encaran muchas barreras institucionales. El actual panorama internacional y nacional exige de manera apremiante un papel más activo del sistema tributario en el proceso de crecimiento económico y la profundización de la reforma institucional de China. Quedan por mejorar aspectos tales como la complicada estructura del sistema, la limitación de los impuestos base, la alta tasa y la administración insatisfactoria. Es preciso que el sistema se adapte a la necesidad china de abrirse aún más al exterior, a la par que profundiza su reforma y desarrolla su economía. Por esta razón, es preciso efectuar algunos reajustes racionales al sistema tributario vigente en el país.

Durante los pasados 25 años de reforma y apertura, China llevó a cabo dos reformas importantes del sistema tributario. La última se realizó en 1994, cuando se programó la separación del impuesto central del local y la recaudación del impuesto de valor añadido.

Las decisiones sobre ciertos problemas concernientes al perfeccionamiento del sistema de economía de mercado socialista, tomadas en la III Sesión Plenaria del XVI Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrada en noviembre de 2003, formula en forma explícita que China “impulsará a paso firme la reforma tributaria en concordancia con los principios de simplificación de su sistema, ampliación de su impuesto base, disminución de su tasa y cumplimiento estricto de su recaudación”. En diciembre de 2003 se publicó el libro “Informes sobre políticas fiscales de China en 2003 y 2004”, como evidencia de las firmes decisiones que se adoptarán respecto al tema fiscal. En 2004 China aplicará integralmente la política de reducción estructural de impuestos. “Eso significa que bajo el requisito previo de mantener inalterable el volumen total de impuestos, se reajustará la composición de los ingresos de distintos tipos de impuestos, es decir, algunos tipos aumentarán y otros se reducirán”, al decir del profesor Gao Peiyong. Los métodos más efectivos para optimar la estructura económica del país consisten en establecer distintas tasas de impuestos para diferentes ramas industriales.

En lo que atañe a la fecha de inicio de la otra reforma tributaria y su duración, el profesor An Tifu, del Instituto de Economía y Finanzas de la Universidad del Pueblo Chino, considera que la reforma debe durar cinco años. El Gobierno Central ha seleccionado ocho ramas de actividades económicas en el nordeste, como puntos experimentales para la reforma del impuesto de valor añadido y planea divulgar sus experiencias. Este año se pondrá en práctica la fusión del impuesto integral y el clasificado. Además, se necesitarán cinco años para eliminar el impuesto agrícola, mientras que la recaudación de los impuestos a la seguridad social y la herencia requerirá de más tiempo. En cuanto al sistema legal del impuesto, se han publicado los reglamentos del Consejo de Estado y en adelante el mismo se atendrá a la legislatura de la Asamblea Popular Nacional. En 2004, se llevarán a cabo de manera total la elaboración y revisión de varias leyes y reglamentos concernientes.

La reducción de impuestos es clave

Según An Tifu, la labor central de esta reforma se enfoca en la reducción de impuestos, lo que coincide con la tendencia internacional. En la nueva situación de desarrollo veloz de la mundialización económica, aumenta el coro de voces favorables a que se reduzca la intervención gubernamental en la economía y el trabajo tributario, a la vez que se aplica el principio de recaudación neutral. Desde el comienzo del actual siglo, los países occidentales han publicado unos tras otros su plan de reducción tributaria. Estados Unidos, por su parte, aprobó antes del fin del año 2003 su plan de disminuir en 1,35 billones de dólares sus impuestos en un plazo de10 años, seguido por Inglaterra, Francia, Canadá, Italia, entre los otros. China, como miembro de la OMC, no puede ignorar esta corriente internacional para mejorar la competitividad de sus empresas e introducir en mayor medida la inversión foránea.

El profesor An estima que los impuestos se reducirán en 150.000 millones. Con el cambio del impuesto de valor agregado, las cargas impositivas se reducirán de 60.000 millones a 80.000 millones de yuanes, aunque la misma será mucho menor si se hace por etapas. Al producirse la fusión de los dos impuestos empresariales, en adherencia a la norma de las empresas extranjeras, se podrían disminuir los impuestos de 20.000 a 30.000 millones de yuanes. Tras la reforma de conversión de tarifas en derechos realizada en las zonas rurales, los tributos agrícolas y otros ingresos agregados totalizaron 60.000 millones de yuanes, cantidad que será eliminada con la próxima ronda reformista. En cuanto a los recortes por concepto de reintegro de impuestos sobre la exportación, se estima que la devolución llegará a 20.000 millones de yuanes. Esta es la parte aumentada de los ingresos de los contribuyentes. El crecimiento y disminución de otros ingresos se mantendrá equilibrado tras la reforma. Por ello, durante el quinquenio de reforma, se reducirán cada año alrededor de 30.000 millones de yuanes de recaudación tributaria, lo que implica el 10% del monto aumentado del ingreso impositivo en este año, suma asimilable para las finanzas estatales. Quizá la cantidad real no llegue a esa cifra, considerando el futuro perfeccionamiento del sistema tributario y el mayor fortalecimiento de la recaudación. Visto en perspectiva, el ingreso de impuestos se incrementará inevitablemente.