
El 31 de enero, el Premier chino Wen Jiabao (izquierda) habla con
una mujer en los suburbios de la ciudad de Ma'anshan, en la provincia
oriental de Anhui, durante un viaje de inspección de tres
días a las zonas afectadas por la gripe aviaria.
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SE APLICAN INYECCIONES A AVES El 3 de febrero,
un médico en Gaocheng, provincia de Hebei, prepara
inyecciones bacteriales para inmunizar a los pollos en localidad.
XINHUA
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No bien aparecida esta epidemia en la parte continental del país
a finales de enero, el Gobierno chino adoptó medidas para
combatirla y emprendió un programa de educación a
escala nacional sobre la prevención de la enfermedad mortal.
La rápida y eficiente respuesta de China demuestra que su
sistema de enfrentamiento a las emergencias, establecido durante
la lucha desplegada el año pasado contra el Síndrome
Respiratorio Agudo y Grave (SRAG), funciona bien. Lo que es más,
el principio de información transparente del gobierno, tanto
con la Organización Mundial de Salud (OMS) como con los medios
de comunicación, ha prevenido el surgimiento del pánico.
Hasta el 4 de febrero, según dice el Ministerio de Salud
Pública, ninguna persona en China se había inficionado
de la gripe de ave. El ministerio ha lanzado un programa técnico
de vigilancia de la transmisión interhumana y de pruebas
de laboratorio para los trabajadores médicos en todo el país.
El 2 de febrero, Lee Jong Wook, Director General Jefe de la OMS,
elogió los esfuerzos de China por dar frenazo a la epidemia
de la gripe de ave. “China ha tomado medidas fuertes y decisivas'',
dijo Lee, agregando que estaba confiado en que China tiene la capacidad
de poner la epidemia bajo control.
LIU WEIBING
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