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Por Wang Jun
Si una compañía financieramente insolvente puede
declararse en quiebra, ¿qué impide que una persona
haga lo mismo? ¿Podría usted declararse en bancarrota
por sí mismo? China discute por estos días una ley
sobre bancarrota personal que ha desatado amplia polémica.
Ma
Weihua, presidente del Banco de Comerciantes de China, un banco
comercial con sede en Shenzhen, provincia de Guangdong, es uno de
los defensores de decretar una ley sobre bancarrota personal en
China. Como único diputado a la Asamblea Popular Nacional
(APN) proveniente de un banco comercial, Ma sometió una propuesta
al cuerpo ejecutivo en marzo de este año para poner en vigor
la ley cuanto antes. Las “deudas eludidas han contribuido
en buena medida a la acumulación de activos fallidos en los
bancos comerciales y han afectado directamente su desarrollo,”
indica Ma.
A la par de las empresas, que rehuyen el pago de deudas por diversas
vías, incluidas la declaración de quiebra, la disolución
y la reorganización, cada vez más individuos sacan
el cuerpo a sus compromisos financieros. La resultante, más
activos bancarios fallidos, solamente se podrá controlar
con mecanismos de bancarrota individual, al decir de Ma.
La bancarrota es un método legal para librarse de ciertas
deudas y obtener un “nuevo comienzo”. La misma permite
que las entidades en aprietos financieros se libren de parte o de
toda la deuda. Antes de declararse en quiebra, un individuo debe
analizar las ventajas y desventajas de tal recurso. Algunas de las
mayores compañías del mundo se han valido de las leyes
de bancarrota para resolver o reestructurar sus problemas de deuda.
Este mismo procedimiento está disponible para los individuos
que ven en él la solución a sus dificultades económicas.
No hay cantidad mínima de deuda necesaria para declarar la
bancarrota. El único requisito es que el individuo tenga
deudas.
La bancarrota personal suele ser un último recurso, pues
sus consecuencias son de largo plazo y alcance. Una declaración
de quiebra permanece en los informes personales de crédito
por muchos años, lo que dificulta la futura solicitud de
préstamos, la compra de casas, la obtención de seguros
de vida, o incluso de un puesto de trabajo. Como contrapartida,
los individuos que se apegan a las reglas de la bancarrota reciben
una orden judicial, según la cual no tienen que compensar
ciertas deudas.
En las economías de mercado maduras con sistemas de crédito
sanos, la bancarrota personal no es un término nuevo. Es
con la bancarrota personal que se determina la quiebra empresarial
y se impulsa sanamente el desarrollo de la economía de mercado.
Chung Chun-To, famoso actor y cantante de Hong Kong, se acogió
a la quiebra personal en octubre de 2002. Desde finales de los años
90, el actor se esforzó sin descanso por pagar su deuda,
pero ésta, estimada en 259 millones de dólares de
HK ($32,18 millones) demostró ser demasiado voluminosa para
llevarla en hombros a solas.
La quiebra en otras latitudes
Según la ley de quiebra de Hong Kong, cuatro años
después de declararse en este estado, personas como Chung
Chun-To pueden volver a obtener créditos. Pero durante esos
cuatro años, se aplican algunas restricciones a sus vidas.
Por ejemplo, sus ingresos se utilizan para pagar deudas después
de deducir sumas razonables y necesarias para los costos de vida.
No pueden poseer objetos de valor, comprar casas o hacer viajes
al extranjero pagados de su bolsillo. No pueden desempeñarse
como abogados, contables o directores de compañías.
Solamente después de hacer un informe claro de sus activos
y deudas, pueden irse de y volver libremente a Hong Kong, pero deben
informar de sus programas y contactos antes de la salida y volver
en el momento establecido.
En
Estados Unidos, la quiebra personal acapara cerca del 90 por ciento
del total de casos de bancarrota. Para los individuos, los dos tipos
principales de declaración de bancarrota quedan comprendidos
en el capítulo 7 ó el capítulo 13 del código
de bancarrota. El capítulo 13 permite que las personas con
ingresos constantes mantengan propiedades, como en el caso de una
casa hipotecada, o un coche, los cuales podrían perder bajo
otras circunstancias. La corte aprueba un plan de reembolso que
permite a una persona utilizar sus ingresos futuros para pagar una
mora durante un período de tres a cinco años, en lugar
de entregar propiedades. Después de que la persona haya hecho
todos los pagos según el plan, quedará libre de deudas.
Conocido como quiebra corriente, el capítulo VII implica
la liquidación de todos los activos que no puedan declararse
exentos. La propiedad exenta puede incluir los automóviles,
los útiles de trabajo y el mobiliario básico de la
casa. Una parte de la propiedad la puede vender un funcionario designado
por la corte – un consignatario – o entregarse a los
acreedores. La persona puede quedar liberada de deudas con el capítulo
VII solamente una vez cada seis años.
Ambos tipos de quiebra pueden conseguir la liberación de
deudas sin garantía y detener la ejecución de una
hipoteca, el embargo de bienes no pagados y cobro de deudas. También
proporcionan exenciones que permiten que la persona mantenga ciertos
activos, aunque varía el alcance de la exención. De
común, la quiebra personal no elimina la manutención
de los hijos, las pensiones de alimentos, las multas, los impuestos,
y algunas obligaciones de préstamo de estudiante.
Sistema legislativo actual
En el actual sistema legislativo de China, sólo las empresas
pueden declararse en quiebra. Las disposiciones relacionadas con
la bancarrota se incluyen principalmente en la ley sobre quiebra
empresarial y el capítulo 19 de la ley procesal civil (procedimiento
para el reembolso a las empresas por quiebra). Las personas no tienen
acceso alguno a la exención de deudas si han quedado insolventes
en el ámbito financiero. Incluso cuando es muy difícil
cubrir la deuda, no pueden declararse en quiebra. Con el acelerado
desarrollo de la economía social, han surgido nuevos problemas.
En años recientes, ha crecido la adquisición doméstica
de casas, automóviles y artículos duraderos. Cada
vez son más los ciudadanos que consiguen préstamos,
o adquieren bienes mediante créditos bancarios. Si las expectativas
de ingresos futuros superan la situación económica
real del individuo, es probable que se produzca una crisis personal.
Los mecanismos personales de bancarrota pueden proteger a los deudores
y a sus familias, asegurando que cuenten con suficiente alimento
y vestimenta. De otra manera, los deudores podrían perder
todo lo que tienen, incluyendo las casas y otros artículos
de primera necesidad.
Después de entrar a la Organización Mundial del Comercio
en 2001, China se ha abierto cada vez más al mundo exterior,
y el ciudadano disfruta de mayor libertad en sus opciones de consumo.
A la vez, se espera la llegada de muchos más bancos extranjeros
y otras instituciones financieras al mercado chino. También
para ellos quedarán abiertas eventualmente las operaciones
de crédito personal. Contra este telón de fondo, cabe
preguntarse cómo se solucionará el problema de que
los deudores chinos no puedan pagar los préstamos de los
bancos extranjeros que funcionan en China, o cuando los extranjeros
en China no puedan pagar los préstamos de bancos chinos.
El remedio legal sería una legislación sobre quiebra
personal.
Bi Jiyao, subdirector del Instituto de Investigaciones sobre Economía
Extranjera de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma,
cree que ha llegado la hora de establecer el mecanismo de crédito
personal y que una ley sobre quiebra personal sería un importante
obstáculo para dicho mecanismo. En opinión de Bi,
la ley de quiebra personal coloca en una misma posición a
las instituciones financieras que actúan como acreedores
y a los consumidores que resultan deudores. Se puede proteger a
los deudores contra las presiones para el pago de deudas si los
mismos no pueden pagar préstamos debido razones fuera de
su voluntad. De tal modo, los individuos y las empresas tendrán
el mismo derecho a desentenderse de las responsabilidades de reembolsos
ilimitados. A la vez, las instituciones financieras pueden conseguir
el reembolso vendiendo los activos de los deudores, o pagando sus
cuentas con malas deudas si los activos de los deudores no bastan
para cubrir sus obligaciones.
Eludiendo deudas
Hay también preocupaciones en el sentido de que la ley de
quiebra personal se pueda utilizar para esquivar deudas. Pero Yang
Zhaoquan, abogado de la firma jurídica beijinesa Huatang,
cree tales aprensiones resultan ociosas, porque a la persona que
se declara en bancarrota personal se le sigue de cerca su estado
financiero y, después de todo, dicha persona ve afectada
sus posibilidades de conseguir préstamos y trabajo, casa
y automóvil, entre otros problemas.
En opinión de Bi Jiyao, se debe proteger tanto a los acreedores
como a los deudores. La ley debe tener procedimientos legales claros
relacionados con la bancarrota personal, tales como el uso, investigación,
fideicomiso y eliminación de activos.
La ley debe estipular explícitamente cómo eliminar
y compensar deudas con términos precisos de liquidación
y alcance de la liquidación preferencial. La liquidación
debe tener como principal objetivo asegurar las condiciones básicas
de vida de los deudores. Se otorgará la liquidación
preferencial a las deudas adquiridas por necesidades, servicios
médicos y educación.
Por último, aunque no por ello menos relevante, se sancionará
con rigor a los defraudadores por eludir las deudas, acudiendo al
recurso de quiebra personal. Habrá asimismo severos castigos
para las personas que oculten sus activos antes de declararse en
quiebra. La ley, por otra parte, no permitirá las presiones
ilegales sobre los deudores, o que se les acose para tal propósito.
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