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Otrora considerados los niños mimados del mercado laboral, donde
siempre eran bienvenidos, los graduados universitarios chinos son
cada vez más parte de un ente masivo, según se populariza
el acceso a la educación superior. Y a mayor masividad, menos
tratamiento de elite para este sector intelectual.
Por Chen Wen
Los recién graduados universitarios que procuran un empleo
este año se han dado de bruces con una nueva y dura realidad.
Los puestos de trabajo bien remunerados escasean en las ciudades
importantes, que se han visto inundadas por una avalancha de 2,12
millones de graduados de la enseñanza superior. El número
de empleados potenciales aumentó en un 46,2 por ciento con
respecto a 2002, lo que equivale a 670.000 personas. Éste
ha sido el resultado de un programa de ampliación a gran
escala de la matrícula que comenzó hace algunos años,
según fuentes del Ministerio de Educación (ME).
Para
colmo de infortunios para este contingente de jóvenes de
ambos sexos, se produjo el brote del Síndrome Respiratorio
Agudo y Grave (SRAG), que afectó negativamente el mercado
laboral.
A pesar de todos estos desafíos, 70 por ciento de los graduados
de universidad habían encontrado trabajo para septiembre
pasado. Por otra parte, se alcanzó la meta nacional establecida
para el empleo, que no debe ser inferior a la del año 2002,
según palabras del funcionario del ME Wang Xuming, quien,
en conferencia de prensa el 11 de noviembre, también destacó
cuán difícil resultó alcanzar tal propósito.
Según el ME, el gobierno está promoviendo cinco temas
principales para impulsar el tema del empleo en 2003. Los cinco
son los siguientes: alentar a los graduados a trabajar en los pueblos
de las regiones occidentales, o a comenzar sus propios negocios;
establecer un sistema institucional de orientación profesional
para los graduados; promulgar políticas relacionadas con
el empleo de los graduados; mejorar los servicios existentes de
orientación profesional; y promover mejoras en el concepto
de la educación superior.
Estadísticas del ME afirman que existen 43.000 graduados
comprometidos a laborar en las regiones occidentales. De esa cifra,
6.000 habían sido enviados a 12 provincias y regiones occidentales
para finales de agosto.
El ME abrió un sitio Web oficial el 13 de junio para proporcionar
información sobre empleo a los graduados universitarios.
El mismo se vincula en la actualidad a otros 21 sitios provinciales,
62 sitios escolares y 130 sitios de recursos humanos. “Internet
comenzará a desempeñar un papel más importante
en la búsqueda de trabajo, pues el índice de éxito
de las solicitudes hechas en las ferias laborales es bajo.”
Afirma Wang. Por su parte, el centro de orientación profesional
de Shanghai para graduados también reveló recientemente
que las solicitudes por Internet sustituirán a las grandes
ferias laborales anuales para los graduados universitarios locales.
Ya se ha quedado establecida la campaña de búsqueda
de empleo para los graduados de 2004. Ello no debe pasarse por alto.
Como bien señaló el Ministro de Educación Zhou
Ji, el empleo de los graduados universitarios está vinculado
de forma directa a la posibilidad que China construya o no una sociedad
acomodada. Dicho factor afecta directamente los intereses básicos
de las masas populares, la estabilidad social y el desarrollo sostenible
de la educación superior.
El número de graduados universitarios en 2004 será
de 2,8 millones, 680.000 más que en 2003, según información
proporcionada por el ministerio. Esta cifra acentúa las dificultades
que encararán los que busquen trabajo tras concluir sus estudios
para entonces, agrega Wang.
Durante un foro cumbre para el empleo de los graduados universitarios
chinos, que tuvo lugar en septiembre, los expertos asistentes convinieron
en que los graduados deben disminuir sus expectativas y prepararse
psicológicamente para el trabajo manual. Zhang Shiling, presidente
del Instituto de Hong Kong para Administración de Recursos
Humanos expresó la misma opinión. A su juicio los
graduados deben estar bien informados sobre las tres etapas de la
vida profesional, a saber: un trabajo básico, una ocupación
y después una carrera. Los graduados deben concentrarse en
encontrar el trabajo antes de preocuparse por comenzar sus carreras.
Liu Dawei, funcionario del ME estima que los graduados tienen que
ir escalando posiciones de forma gradual ahora que la educación
superior se está convirtiendo en una oportunidad masiva.
Wang Xuming opina que los graduados deben comenzar por replantearse
sus viejos conceptos sobre el empleo. Durante mucho tiempo, los
jóvenes buscaron trabajos que implicaban alto reconocimiento
social y un ingreso constante, haciendo que se cotizaran altamente
puestos como oficinistas o funcionarios en los departamentos gubernamentales.
Pero estas posiciones son limitadas en extremo en la actualidad
en comparación con el amplio número de graduados.
Para Wang, hoy se imponen formas alternativas de pensamiento laboral,
como la del graduado de humanidades que opta por trabajar con horario
flexible sin un patrón fijo. “Ese es también
un tipo de empleo,” afirma.
Algunos graduados, especialmente los que poseen diplomas de universidades
famosas, conceden gran importancia a los sueldos. “Eso es
muy poco realista,” acota Wang. “Incluso aquellos con
varios años de experiencia profesional no obtienen sueldos
tan altos”.
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